sábado, 29 de diciembre de 2012

Schopenhauer y el nacionalismo


    «Todo imbécil miserable, que no tiene en el mundo nada de lo que pueda enorgullecerse, se refugia en esto último de vanagloriarse de la nación a la que pertenece por casualidad; en ello se ceba, y en su gratitud estúpida está dispuesto incluso a defender a cualquier precio todos los defectos y todas las tonterías propias de su nación.»

   «Cuantas menos razones tiene un hombre para enorgullecerse de sí mismo, más suele enorgullecerse de pertenecer a una nación.»



Arthur Schopenhauer

3 comentarios:

LEONARDO dijo...

Schopenhauer me produce sentimientos ambivalentes, por un lado me parece un misógino meapilas, impotente, amargado y paliducho, muy burgues en su vida cotidiana.

Pero por otro lado creo que tiene ideas muy lúcidas y estimulantes, ésta es una de éllas, sin duda.

Ilya Alanís dijo...

Misógino, impotente, amargado y burgués quizá sí. ¿Pero en qué sentido es meapilas?

Diego Lino dijo...

Es lo uno y por consiguiente lo otro, porque todo se complementa, como bien dice el Tao.