martes, 4 de febrero de 2014

Los sucesos de Burgos y Valladolid según el Delegado del Gobierno


¡Increible, pero cierto! ¡Agarraos, que vienen curvas! Aunque viéndolo de otra manera, no nos debería sorprender...

Poco antes de acostarme se me ocurre ayer, sobre la medianoche, echar un vistazo las noticias del canal autonómico castellano-leonés, RTVCYL, y veo que se habla de la brutal intervención policial del domingo aquí en Valladolid. Entrevistan al Delegado del Gobierno de Castilla y León que da su versión de los hechos, eso sí, con el apoyo servil del periodista. «Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad» venía a decir el ministro nazi Joseph Goebbels, y mejor efecto surte si te crees de verdad esas mentiras, cosa que parece que saben aplicar hoy nuestros gobernantes. Cuando escuchas lo que comenta esta 'autoridad responsable' da la sensación de que está en un universo paralelo, fuera de la realidad, y nos cuenta un relato que no se ajusta con lo que conocemos y hemos visto en fotos y vídeos.

Entre los minutos 10.49 y 10.58, nos dice que después de la manifestación de la mañana que fue pacífica, al final surgen «algunos alborotadores, que son grupos minoritarios, que lo que intentan es alterar y violentar la paz y la concordia de los ciudadanos». ¿Alborotadores que alteraron y violentaron la paz y la concordia? ¡Sorprendente! El típico guión bien aprendido a lo que últimamente nos tienen acostumbrados.

Y sigue, en este caso aduciendo una defensa del «derecho de los ciudadanos a circular libremente», y sin tener que estar pendientes de los altercados que se puedan producir, por eso, la policía tiene el deber de intervenir y como se nos cuenta entre los minutos 11.15 y 11.40,

«… lo que ocurre es que desemboca esta relación en una serie de fricciones donde los alborotadores, no solamente provocan sino que agreden a algunos de los policías, y los policías lo que hacen es defenderse y repelen esa agresión, pero además lo hacen sin utilizar ninguna carga… No hubo carga y tampoco hubo defensa, pues, de las herramientas que ellos utilizan para una defensa personal».

Encima son los policías los agredidos, eso sí, se defienden sin usar sus porras, dice. Sin embargo, en la nota de prensa de la Subdelegación del Gobierno en Valladolid, del pasado 2 de febrero, se nos dice que «los funcionarios policiales se defendieron con sus defensas reglamentarias». Si hasta entre ellos ni se ponen de acuerdo en la versión que contar.

Pero cuando empieza a hablarnos de los disturbios del barrio burgalés de Gamonal, a partir del minuto 13.00, nos repite el mismo argumento de los grupos minoritarios de alborotadores que violentan la paz ciudadana. ¡No cambia de guión, ni queriendo! Tiene además la chapucera habilidad (entre los minutos 14.27 y 14.53) de trastocar el asunto y de convertir la causa del problema en la solución —es decir, el alcalde de Burgos— y de transformar una derrota en una victoria. Resulta que justifica el comportamiento del edil

«porque el alcalde lo que hace son dos cosas: En primer lugar, hace un proyecto para defender a sus vecinos, que es el crear un bulevard con un parque subterráneo, con mejores infraestructuras, etcétera, etcétera; y eso es una defensa de sus vecinos. Cuando ve que ese bulevard, pues, no puede salir adelante por una serie de condicionantes, lo que hace es dar marcha atrás a esa iniciativa, también en defensa de sus vecinos. Y él dice públicamente que prefiere la paz, la concordia de sus vecinos antes que cien obras o infraestructuras…»

¡Alucinante! Si todo fue por culpa de la actitud autoritaria y mezquina del alcalde lo que hizo levantar un barrio entero (el tercio de toda la ciudad), y si se frenó su megalómana obra fue por la presión popular, y no por él.

Vuelvo a repetirme, estos gobernantes parecen que viven en otro mundo, en otra realidad, pretenden engañarnos, eso sí, autoengañándose ellos mismos primero. ¿O es qué tenemos unas autoridades que padecen de autismo o de esquizofrenia? Pues, así no vamos muy bien… ¡Con este tipo de gobernantes, o cualquier otro parecido…, vamos de culo!

1 comentario:

  1. Si las declaraciones de los subalternos (tanto las del subdelegado como del delegado del Gobierno) son torpes y erróneas, imagináos las de su jefe (el ministro de Interior)...

    ¡Lamentablemente!, ninguno de los dos parlamentarios —el 'sociata' y el 'pepero'— dan muestra de estar bien informados.

    http://www.ultimocero.com/articulo/el-ministro-del-interior-tilda-violentos-y-radicales-los-agredidos-la-calle-san-lorenzo

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