martes, 14 de mayo de 2013

Un rebelde 'come' el corazón extraído del pecho de un soldado sirio muerto


Un vídeo de Youtube muestra cómo un rebelde sirio abre con un cuchillo el pecho un soldado gubernamental muerto, extrae el corazón y lo muerde.

«Juro que comeremos vuestros corazones e hígados», dice el hombre que sale en el vídeo, publicado el 12 de mayo, según informa el portal Press TV.

El especialista de la organización de derechos humanos Human Rights Watch Peter Bouckaert admite que el protagonista de la grabación podría ser el opositor Abu Sakkar, de las Brigadas de Farouq, según Press TV. La identidad del rebelde —que ya habría aparecido en otros vídeos— parece ser confirmada también por fuentes militares de la ciudad de Homs.

«La mutilación de los cuerpos de los enemigos es un crimen de guerra», pero otro problema no menos grave «es el rápido descenso a la retórica sectaria y a la violencia», señala Bouckaert.

El material ha causado indignación tanto entre los partidarios del presidente Bashar al-Assad como entre algunos opositores.

Desde el inicio del conflicto sirio en marzo de 2011, se ha divulgado por Internet un gran número de vídeos que supuestamente muestran la violencia de los rebeldes armados apoyados por fuerzas extranjeras. La oposición también usa YouTube para intentar convencer a la comunidad internacional de la supuesta violencia del Ejército gubernamental.

domingo, 12 de mayo de 2013

Carta a María Dolores de Cospedal


Por HELENO SAÑA

11 - mayo - 2013

Muy sra. mía:

Tanto por mi avanzada edad como por la vida recoleta que llevo en la ciudad alemana donde resido, no es costumbre mía dirigir cartas personales a los administradores y representantes de la res publica, sea para elogiarles o criticarles. Y si excepcionalmente no me atengo a esta norma habitual de conducta y le hago llegar las presentes líneas se debe al carácter realmente insólito de las declaraciones que ha hecho Vd. a mediados de este mes sobre la problemática de los llamados «escraches».

Vd. ha calificado de «puro nazismo» las manifestaciones de protesta de grupos de ciudadanos que indignados por la praxis inhumana y brutal de los deshaucios y otras injusticias sociales, han organizado ante los domicilios de determinados políticos y personajes púbicos. Con ello ha cometido Vd. un doble despropósito: relativizar implícitamente los crímenes cometidos por las hordas de la SA, la SS y la Gestapo y meter en un mismo saco a quienes actuaban por motivos tan abyectos como el racismo y a quienes salen a la calle impulsados por el noble propósito de expresar su solidaridad con las víctimas de la grave injusticia social reinante en el país. Expresarse en los términos de que Vd. se ha valido significa ante todo un ultraje a los seis millones de judíos asesinados en los campos de exterminio nacionalsocialistas y a los miles y miles de antifascistas eliminados por Hitler y sus esbirros. En el caso de que no lo haya hecho ya —cosa que no creo— me permito sugerirle que peregrine Vd. a Auschwitz para que se haga in situ una idea directa y óptica de lo que fue el infierno nazi y el suplicio del holocausto. Allí aprendería Vd. a llorar por el dolor ajeno y a avergonzarse quizá de haber trazado su siniestro paralelo entre los verdugos nazis y las almas altruístas que salen en defensa de los parias privados de pan y de cobijo.

En vista de su inconcebible actitud, no puedo dejar de preguntarle: ¿En qué escuelas y centros docentes se educó Vd.? ¿Qué aprendió Vd. en las clases de historia a que seguramente asistió o de las lecturas de los libros de historia que haya podido consultar? ¿Ha echado Vd. siquiera una breve ojeada a la inmensa bibliografía existente sobre el III Reich, tema que yo mismo sentí la necesidad de abordar hace ahora muchos años en mi libro Noche sobre Europa y en no pocas de mis obras en lengua alemana? En todo caso, una de las cosas que Vd. por lo visto no ha aprendido todavía es a ceñirse a la lógica de los hechos y al fair play, dos imperativos morales que toda persona está obligada a cumplir, pero especialmente las que, como Vd., desempeñan cargos públicos.

En lo único que coincido con Vd. es en su rechazo de la violencia como forma de protesta. Pero dicho esto le pregunto: ¿Ha oído Vd. hablar de la violencia estructural practicada de continuo y de las más diversas maneras por la democracia representativa tan admirada por Vd? A su apología apodíctica de este sistema de gobierno le respondo: por muy legitimada que esté por las leyes constitucionales, todo modelo de democracia representativa se deslegitima a sí mismo a partir del momento en que se convierte en un sistema al servicio de la arbitrariedad, la injusticia social y la corrupción. No tener en cuenta este último factor significa pensar y argumentar en términos abstractos y totalmente alejados de la realidad. Por muy legales que hayan sido las elecciones y los votos que lleven a un partido al poder, si falta a las leyes más elementales de la ética, se despoja a sí mismo automáticamente de toda legitimidad verdadera y digna de este nombre. Es la diferencia entre la concepción formal y la concepción moral de la política. Vd. se atiene sólo a la primera e ignora totalmente la segunda, que es precisamente la decisiva, como nos han enseñado los grandes maestros del pensamiento universal desde los clásicos griegos.

En cuanto al término «totalitarismo» al que Vd. aludió en otra de sus tomas de posición, no es lícito aplicarlo a quienes protestan pública y (pacíficamente) contra el desgobierno imperante en nuestro país, sino que más bien corresponde a los políticos que esperan o exigen del pueblo soberano que acepte este estado de cosas quedándose quietecito en casa y sin decir esta boca es mía. Si la humanidad ha hecho algunos progresos y superado los aspectos más sombríos de la historia universal es porque han existido siempre personas que han tenido el coraje de practicar lo que desde Henry David Thoreau se llama civil desobedience y para quienes Albert Camus encontró la feliz definición de l''homme révolté. El derecho de resistencia pasiva o activa contra cualquier forma de opresión y de injusticia es un derecho natural como el amor o la libertad, y por ello un derecho que todo político tiene el deber de respetar y aceptar. Quienes, como Vd., ponen en duda o rechazan este derecho natural no hacen más que demostrar palmariamente su desconocimiento de los principios fundamentales de la cultura política.

Sus declaraciones sobre la supuesta ilegitimidad de las protestas populares contra los responsables directos o indirectos de los desahucios y otros escándalos sociales están motivadas por su conocido celo polémico, palabra que, como Vd. no ignorará, en su acepción etimológica originaria significa guerra. Y no otra cosa que una declaración de guerra en toda la regla son los ataques que Vd. ha dirigido contra quienes hacen uso práctico de su derecho a encararse a plena luz del día contra los abusos del poder económico y político. Y este es el momento adecuado para decirle a Vd. que los fascistas a los que Vd. ha aludido no se encuentran en las filas de estos activistas sociales, sino en otra parte. Si Vd. buscara a los verdaderos fascistas allí donde están y les dirigiera los ataques que Vd. ha dirigido a quienes no merecen más que elogios, prestaría Vd. un gran servicio a la nación.

¿Y qué significa, por último, su peregrina ecuación mental de que «sin políticos no hay política y sin política no hay democracia» y de que «jugar a que la diana sea el político es ir contra la democracia»? Aquí vuelve Vd. a incurrir en generalizaciones abstractas carentes de toda validez argumentativa. Nuestro país es un ejemplo paradigmático de que un número mayor o menor de políticos se ha dedicado y sigue dedicándose más a servirse a sí mismo y a sus compañeros de profesión que a la democracia y al bien común, y ello empezando por los privilegios materiales y de otro orden que aprovechándose de su status especial se adjudican a sí mismos, sin importarles lo más mínimo que al mismo tiempo millones de compatriotas suyos se mueran de hambre y de miseria. Por lo demás, ¿a quien pedir cuentas si no a quienes gobiernan y son responsables del estado de la nación?

Más allá de la profunda indignación que me han causado sus declaraciones, creo que en el fondo es Vd. una persona digna de lástima. ¿Qué otra cosa se puede sentir por quienes, como Vd., se dedican a hacer carrera saltándose a la torera las reglas más elementales de la honestidad y la rectitud? ¿Cabe acaso mayor desventura que la de vivir y obrar al margen o en contra de la verdad y el bien ? Por muy segura y ufana que se sienta Vd. del alto puesto que ocupa en su partido y en la vida política, es Vd. a mi modesto juicio una persona alienada que ha perdido por ello la noción de lo que son los verdaderos valores y bienes. Y el primer signo de su estado de autoalienación es que Vd. obre de la manera que obra con la conciencia tranquila y creyendo incluso que está Vd. consumando un acto heroico.

Lamento haberle escrito una carta como ésta, pero mi insobornable amor a la verdad y mi no menos insobornable solidaridad con quienes Frantz Fanon llamaba les damnés de la terre, no me permitían otra opción, máxime cuando los condenados de la tierra, lejos de encontrarse únicamente en la población del Tercer Mundo, han pasado también a formar parte de la de nuestro país.

Le saluda atentamente

Heleno Saña

¿Por qué los gemelos idénticos son tan diferentes?

Las hermanas Brie y Nikki García, The Bella Twins,
modelos y luchadoras profesionales.

Nacen iguales pero con el tiempo terminan por diferenciarse. Un estudio en ratones trata de explicar cómo se desarrolla la singularidad en los gemelos monocigóticos. El trabajo muestra por primera vez que las experiencias personales y de comportamiento contribuyen a la 'individualización' del cerebro.

9 de mayo de 2013

Un grupo internacional de científicos se ha preguntado cuál es la relación entre la estructura del cerebro y las experiencias de cada individuo, lo que podría explicar por qué los gemelos idénticos no se asemejan a la perfección, incluso cuando crecen juntos.

Para arrojar luz sobre estas cuestiones, los investigadores de la Universidad Técnica de Dresde (Alemania) analizaron 40 ratones genéticamente idénticos que vivían dentro de un recinto donde podían elegir entre una gran variedad de actividades. Los resultados se publican hoy en la revista Science.

«Los animales no sólo eran genéticamente idénticos, sino que también vivían en el mismo entorno», explica a SINC Gerd Kempermann, investigador principal de la institución alemana y presidente del Centro Alemán para Enfermedades Neurodegenerativas (DZNE). «La pregunta es por qué, a pesar de eso, sigue emergiendo la individualidad».

El cerebro es un órgano complejo que no para de desarrollarse nunca, y los cambios que sufre están relacionados con la personalidad y la conducta. «Podemos demostrar una relación entre un tipo particular de plasticidad cerebral —la neurogénesis del hipocampo adulto— y los niveles individuales de la conducta exploratoria —a través de las cuales se adquieren los conocimientos—», indica Kempermann.

La neurogénesis adulta, es decir la generación de nuevas neuronas en el hipocampo, permite que el cerebro reaccione a la nueva información con flexibilidad. Con este trabajo, los autores muestran por primera vez que las experiencias personales y el comportamiento contribuyen a la 'individualización' del cerebro.

«El entorno era tan rico que cada ratón reunió sus propias experiencias individuales en ella. Los roedores se volvieron cada vez más diferentes en cuanto a su conducta exploratoria. Y este comportamiento explica más de una quinta parte de la variación encontrada en la neurogénesis adulta», subraya.

Para este científico, esto apunta la importancia de la cantidad de experiencias personales. «Aunque hay que ser cuidadoso con las extrapolaciones directas entre ratones y humanos, estamos convencidos de que el principio observado se mantendrá entre las especies», añade.

Nuevas neuronas en cerebros individuales

En el experimento llevado a cabo para estudiar las conductas específicas, cada uno de los ratones estaba equipado con un micro-chip que emitía señales electromagnéticas, lo que permitió a los científicos construir perfiles de movimiento de los roedores y cuantificar su comportamiento exploratorio.

Como indican los autores, «a pesar de un entorno común y genes idénticos, los ratones mostraron patrones de comportamiento altamente individualizados, reaccionando a su entorno de manera diferente». Es más, durante los tres meses de experimento estas desigualdades se incrementaron.

«Estas discrepancias se asociaron con diferencias en la generación de nuevas neuronas en el hipocampo, una región del cerebro que apoya el aprendizaje y la memoria», sostiene Kempermann.

Según el investigador, en los animales que exploran el ambiente en un mayor grado también crecieron más neuronas nuevas que en los animales más pasivos.

Por último, los expertos examinaron también un grupo control de ratones alojados en un recinto poco atractivo y, de media, la neurogénesis en estos animales fue menor que en los ratones experimentales.

«Los resultados sugieren que la experiencia influye en el envejecimiento de la mente humana, que un ambiente enriquecido fomenta el desarrollo de la individualidad», concluye Ulman Lindenberger, otro de los autores e investigador en el Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano de Berlín.


Referencia bibliográfica:

Julia Freund, Andreas M. Brandmaier, Lars Lewejohann, Imke Kirste, Mareike Kritzler, Antonio Krüger, Norbert Sachser, Ulman Lindenberger, Gerd Kempermann. «Emergence of Individuality in Genetically Identical Mice». Science, 10 de mayo de 2013.

sábado, 11 de mayo de 2013

Ríos Montt condenado a 80 años de prisión


«Los juzgadores consideramos que la conducta del acusado José Efraín Ríos Montt encuadra en el delito de genocidio en calidad de autor, por lo que debe imponerse la pena correspondiente», leyó la jueza en la setencia de 80 años de prisión para dictador Efraín Ríos Montt.


El tribunal guatemalteco, encabezado por la jueza Jazmín Barrios, sentenció a 80 años de cárcel al dictador Efraín Ríos Montt por los delitos de genocidio y de lesa humanidad contra la etnia ixil entre 1982 y 1983.

El dictador Ríos Montt es «sentenciado a 50 años de prisión por los delitos de genocidio en calidad de autor y 30 años por los delitos de lesa humanidad, a ser cumplidos inmediatamente en el centro de reclusión, el Cuartel de Matamoros», una cárcel de máxima seguridad.

Barrios dio a conocer que el próximo 17 de mayo será realizada la audiencia para dar la sentencia definitiva de este veredicto que podrá ser apelado posteriormente, mientras las autoridades continúan las investigaciones correspondientes para que otras personas involucradas con la matanza de los ixiles puedan ser condenadas.

Durante la lectura previa a la sentencia, se ratificó que el juzgado constató a través de peritos sobre las denuncias hechas previamente. «Hubo niños que fueron apresados y trasladados a otras localidades (...), en unas operaciones bajo el liderazgo de José Efraín Ríos Montt, quien estaba al tanto de todo lo que ocurría y no lo detuvo».

De acuerdo a la jueza, Ríos Montt estuvo en capacidad de detener todas las operaciones «y no las detuvo, a pesar de tener todo el poder para hacerlo por ser la máxima autoridad militar» como un jefe de Estado de facto.

El exjefe de Inteligencia de Ríos Montt, José Rodríguez Sánchez, fue absuelto de acuerdo a la sentencia emitida por el Tribunal, basada por los artículos 13 y 14 de la Constitución Penal de la República de Guatemala.

La audiencia fue realizada en la Corte Suprema de Justicia de Guatemala donde al menos 600 personas se presentaron para escuchar la decisión tomada en el caso que estuvo siendo debatido por la justicia por al menos dos meses.

Pedido de culpabilidad

La Fiscalía y los querellantes pidieron al tribunal declarar a los militares culpables de los delitos de genocidio y deberes contra la humanidad, con penas de 75 años de prisión, por la muerte de mil 771 indígenas ixiles a manos del Ejército.

Tanto Ríos Montt, de 86 años, como Rodríguez, de 67, se declararon inocentes de los cargos, y sus abogados pidieron la absolución del tribunal, aduciendo que durante el juicio no se logró demostrar su responsabilidad.

Ríos Montt hizo el jueves su declaración final, su única intervención a lo largo del proceso que inició sus audiencias públicas el pasado 19 de marzo, después de 13 años de esfuerzos legales de la parte querellante, los sobrevivientes de la región ixil, representados por la Asociación de Justicia para la Reconciliación (AJR), y el Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos (CADDH).

«En 1982 la subversión estaba en el Parque Central lista para tomar el poder. Y el Ejército tenía cansancio de guerra. Me llamaron (para encabezar un golpe de Estado) y yo acepté, porque había que salir (de) la situación empantanada que vivíamos. Como jefe de Estado el gran compromiso ante la oficialidad joven que dio el golpe de Estado fue trabajar en democracia, con ley», explicó.

Juzgarán al concejal catalán por la foto que animaba a apadrinar a un niño extremeño


EFE - 08/05/2013

El juzgado de El Vendrell decide juzgar al concejal de Torredembarra Lluís Suñé por ultraje a la nación, por publicar en su blog personal una foto de dos niños con aspecto harapiento bajo el lema «Apadrina a un niño extremeño».

El concejal anuncia que afrontará el juicio «con dignidad» y lo aprovechará para «denunciar el ahogo económico y social que sufre el pueblo catalán».

El representante de Alternativa Baix Gaià (ABG) denuncia que esta «persecución política» tiene «tintes represivos» y ha pedido apoyos de la sociedad civil, que empezarán a recabarse esta noche en una reunión en Torredembarra.

Suñé explica que la publicación que incluyó en su blog personal en internet, en 2008, debe entenderse en el contexto del debate sobre la «negativa continua a publicar las balanzas fiscales».

La Junta de Extremadura denunció esta publicación por ultraje a la nación y hace unas semanas Suñé declaró ante el titular del juzgado número 4 de El Vendrell, que decide dar curso a la denuncia y juzgar al concejal.

Suñé declaró entonces ante la juez, el fiscal del Estado y el abogado de la Junta de Extremadura, que se persona como acusación particular.

Tanto el Fiscal del Estado como la Junta de Extremadura piden dos años de prisión y 145.000 euros de indemnización en virtud del artículo 543 del Código Penal, que castiga «a quien ultraje u ofenda a España o a las comunidades autónomas».

viernes, 10 de mayo de 2013

El Chernóbil inglés desconocido

Ya han pasado más de dos años desde el accidente en la planta nuclear de Fukushima, cuyas consecuencias durarán durante varios años (mutaciones genéticas, leucemia y otros cánceres). También en ese año fue el 25º aniversario de otro desastre nuclear, considerado el mayor (aunque este último japonés pueda superarlo), Chernóbil, en Ucrania (entonces la Unión Soviética), en el mes de abril de 1986. Pero no han sido los únicos, y en los cuales la incompetencia de las autoridades quedó manifiesta.

Un equipo de periodistas (Nigel Hawkes, Geoffrey Lean, David Leigh, Robin McKie, Peter Pringle y Andrew Wilson) del periódico británico The Observer, poco después del accidente de Chernóbil, publicaron el libro The worst accident in the World. Chernobyl: The end of the nuclear dream (1986). Al año siguiente (1987) salió la edición española El más grave accidente mundial: Chernobil, Ed. Planeta. En un capítulo nos hablan sobre el accidente nuclear de Windscale-Sellafield de octubre de 1957, desastre poco conocido, o casi olvidado que ocurrió en la desarrollada Gran Bretaña (al noroeste de Inglaterra):



... En realidad, hasta que Chernóbil envío sus gases tóxicos a la atmósfera, la instalación británica más importante, Windscale (redenominada Sellafield con el propósito de que perdiera la conexión con el accidente, en mayo de 1981) se había hecho famosa por ser la peor del mundo respecto a la descarga de los materiales radiactivos. Una consecuencia de esto es que el Mar de Irlanda es ahora el más radiactivo del mundo y es probable que siga en ese estado durante mucho tiempo. La planta ha descargado más de un cuarto de tonelada de plutonio que ahora yace en el fondo del Mar de Irlanda y que seguirá siendo intensamente radiactivo durante un cuarto de millón de años. En 1985, el parlamento europeo estuvo en un tris de pasar una moción instando a que se clausurara de inmediato la planta de Windscale, algo que seguramente hubiera avergonzado muchísimo al gobierno británico.

Peor aún: algunas de las descargas radiactivas de Windscale han vuelto a tierra en restos llevados por el mar, en la espuma transportada por el aire y en los peces y mariscos que se pescan. Se han encontrado evidencias de que los vacunos y ovinos que pastan en los campos contaminados cerca del reactor han acumulado en sus hígados cientos de veces las cantidades normales de plutonio y cesio. Los pescadores que comen los productos de la pesca, reciben tres veces más de la dosis de radiación que se considera prudente según los reglamentos internacionales. Los ecologistas culpan a las descargas de la planta de los casos de leucemia de Seascale.

Es evidente que la historia de Windscale está llena de accidentes y de «casi accidentes». En octubre de 1976, se encontró una pérdida de estroncio y cesio radiactivos en un silo de desechos. La pérdida fue descubierta por casualidad durante unos trabajos de construcción. Y entonces se pensó que podía haber estado produciéndose desde cuatro años atrás. Mientras se investigaba ese problema, una pérdida muy grande se descubrió en un edificio adyacente y es probable que haya estado produciéndose durante siete años. En 1983 una gran cantidad de desechos radiactivos se vertió en el mar del Norte. No se informó de eso a los ministros durante una semana y el ministro de Medio Ambiente, William Waldegrave, dijo que se había enterado por mera casualidad. Durante la investigación que siguió se reveló una burda incompetencia directiva; la British Nuclear Fuels fue demandada, hallada culpable de cuatro cargos y condenada a pagar 10.000 libras con 60.000 libras de costos.

Se han producido más de trescientos accidentes, grandes y pequeños, en Windscale y la planta ha sido objeto de fuertes críticas dentro y fuera de la industria nuclear. Pero ninguno de los incidentes alcanzó la dimensión de los acontecimientos que se produjeron en la mañana del 8 de octubre de 1957, cuando un físico encargado del reactor número uno de producción de plutonio, en la planta de Windscale, cometió un error. Movió una llave demasiado pronto mientras realizaba una operación de rutina. No tenía un manual que lo ayudara y los instrumentos vitales estaban mal dispuestos para proporcionarle mediciones precisas. El resultado fue un incendio que rápidamente envolvió al reactor y ardió sin control durante cuarenta y dos horas si que nadie en la planta se diera cuenta del inminente desastre. Cuando cundió la alarma, ya ardían el uranio y el grafito. El señor Ronald Gausden, gerente de la planta, destapó una abertura en la pared y «miró al monstruo en los ojos». Gausden recuerda: «Aún no se había fundido, pero estaba a punto de hacerlo.»

Lo primero que hicieron fue agregar dióxido de carbono para apagar el fuego, pero no lo lograron. Entonces (como hicieron los grupos de emergencia en Chernóbil) pensaron usar agua, sabiendo que eso podría conducir a una explosión que destrozaría el reactor. Durante otro día más el fuego continuó sin control. Gran Bretaña estaba al borde de una catástrofe nuclear. A las 8.55 horas del viernes 11 de octubre, los jefes, presa del pánico, decidieron arriesgarse a emplear «una ola gigante» de agua. Tuvieron éxito. A las 15.10 horas del día siguiente, el fuego se había extinguido.

Más tarde se dieron cuenta de que se había evitado por los pelos una terrible catástrofe, que se había logrado gracias a la instalación de los filtros que absorbía los isótopos radiactivos letales, arrojados al aire por el fuego. Estos filtros habían sido instalados por la insistencia de sir John Cockcroft, uno de los padres del proyecto británico de la bomba atómica, como medida de precaución. En aquella época, la mayoría de sus colegas pensaba que la construcción de los filtros era ridícula. A los filtros se los llamaba «las locuras de Cockcroft», y en algún momento la administración de Windscale había pensado en quitarlos para ahorrar dinero. Si lo hubiesen hecho, la pérdida de radiactividad hubiera sido mayor y un desastre de peores proporciones hubiese afectado al país.

Hubo una descarga considerable de material radiactivo, aunque a los habitantes de Gran Bretaña se les informó de un peligro mucho menor. A los británicos no se les informó del incendio hasta que estuvo casi extinguido y mucho de lo que se les dijo era falso. Los ministros del Gobierno y los directivos nucleares que tan pronto criticaron a los soviéticos por no haber informado enseguida del accidente de Chernóbil, parecen haber olvidado el comportamiento de sus antecesores.

La reacción oficial fue como la de Chernóbil: muy lenta. No se evacuaron a los habitantes de las casas situadas cerca de la planta. Hasta el sábado al anochecer, cuando ya se había extinguido el fuego, no se prohibió la venta de leche local, y sólo en un área de treinta y seis kilómetros cuadrados alrededor de Windscale. El lunes siguiente la prohibición se extendió a casi 1.300 kilómetros cuadrados y se destruyeron en total dos millones de litros de leche. Como señalo una mujer que escribió una carta al diario local Whitehaven News:

No nos avisaron hasta que la situación estuvo bajo control. ¿Por qué no? Supongamos que la situación no hubiese podido controlarse. ¿Qué hubiera sucedido entonces? La gente tiene derecho a que se le avise a tiempo para evacuar a los niños del lugar o por lo menos mantenerlos dentro de las casas si se espera que pueda ocurrir un accidente grave. 

Después de limpiar los restos, el reactor incendiado fue enterrado en cemento. Sus restos, altamente radiactivos, hace dos décadas que yacen en Windscale sin ser perturbados, como quedarán los restos del reactor de Chernóbil, mucho mayor, que también será enterrado en cemento. Las dos tumbas son monumentos a la falibilidad de la industria nuclear mundial.

Se hizo una investigación sobre el incendio de Windscale, pero el informe resultante nunca se publicó completo. En la versión expurgada que se dio a conocer poco después se admitía que había habido una descarga fuertemente radiactiva pero que «la probabilidad de que alguien sufriera algún daño en su salud era casi insignificante». El transcurso del tiempo probó que ese aserto no era válido. En 1983, la Comisión Nacional de Protección Radiológica, acosada por los cálculos independientes de un grupo de investigación ambiental, dio un informe en el que admitía que era probable que unas doscientas sesenta personas contrajeran cáncer de tiroides debido a las descargas radiactivas de Windscale. Treinta y tres personas morirían de cáncer o sufrirían lesiones genéticas que producirían enfermedad y muerte en sus descendientes.

Cap. 3: «Haciendo un mundo nuclear» (pp. 56-59).

jueves, 9 de mayo de 2013

Anarquistas y darwinistas

Por ARILD HOLT-JENSEN

El discípulo más relevante de Ritter fue el geógrafo francés Elisée Réclus (1830-1905), menos preocupado que los demás por la historia y por el pensamiento teleológico. Le hizo famoso su obra sobre geografía física sistemática, La Terre (1866-1867), pero es más conocido por su geografía regional en diecinueve volúmenes Nouvelle Géographie Universelle (1875-1894). La claridad y precisión de esta obra hizo que fuera mucho más popular que Erdkunde de Ritter que le sirvió en muchos aspectos de modelo pero que contenía pasajes poco claros. La obra de Réclus sirvió de ejemplo para toda una serie de trabajos enciclopédicos de geografía del mundo y de determinados países.

Réclus fue probablemente el geógrafo más productivo de todos los tiempos. Al final de su vida escribió L'Homme et la Terre (publicado en su mayor parte póstumamente, en 1905-1908) que puede considerarse una geografía social, consistente en la exposición, con pinceladas históricas, de la vida del hombre en la Tierra y el aprovechamiento de sus recursos. Réclus escribió asimismo manuales y artículos de viajes. A pesar de que Réclus fue el geógrafo francés más importante de su tiempo nunca ocupó una cátedra universitaria en Francia y tuvo que ganarse la vida con sus escritos. A pesar de que la mayor parte de sus libros fueron publicados por Hachette en París, se vio obligado a vivir exiliado en el extranjero a causa de sus actividades políticas y no pudo influir directamente en el desarrollo de la geografía académica de su país.

Réclus fue ante todo un idealista incomprendido. Fue expulsado del seminario en Montauban en su primer año, por respaldar los ideales de la Revolución de 1848. En 1851 fue a Berlín para estudiar teología, pero empezó a asistir a las populares clases de Ritter que despertaron su interés por la geografía. Al volver a Francia en otoño de 1851, reanudó sus actividades políticas, pero al oponerse al golpe de Estado de Luis Napoleón ni, se vio obligado a huir a Inglaterra en compañía de su hermano. Realizó largos viajes por América del Norte y del Sur pero viajaba más en plan de observación que de investigación. Un trabajo de investigación ininterrumpido iba más allá de las posibilidades de Réclus que tenía que vivir de su escaso sueldo de tutor y trabajador eventual. En 1857 volvió a Francia, donde trabó amistad con el dirigente anarquista Mijail Bakunin (1814-1876). A partir de entonces perteneció al círculo de la asociación anarquista secreta Fraternité Internationale. En 1871 tomó parte activa en la Comuna de París pero fue hecho prisionero a los pocos días de haber empezado la lucha y estuvo en prisión durante casi un año. La sentencia de deportación a Nueva Caledonia le fue conmutada por diez años de destierro gracias a la activa intercesión de las sociedades geográficas y de personalidades como Charles Darwin. Eligió Suiza para vivir en el exilio. A pesar de que la Universidad Libre de Bruselas le había prometido una plaza de profesor adjunto de geografía, en 1892, no cumplió su promesa por miedo a las manifestaciones después de la oleada de violencia anarquista en Francia, en otoño de 1893. Un comité de apoyo a favor de Réclus recogió dinero y fundó finalmente la Nueva Universidad de Bruselas donde Réclus fue catedrático los diez últimos años de su vida, renunciando a todo tipo de salario, ya que sus modestas necesidades podían satisfacerse con las ganancias que obtenía con la venta de sus libros.

Los libros de Réclus, incluyendo su obra más importante, Nouvelle Géographie Universelle, traslucían poco sus ideas políticas. Por esta razón atraían a un gran número de lectores de clase media y proporcionaban a políticos y miembros dirigentes de las sociedades geográficas un modelo de geografía que deseaban introducir como materia en escuelas y universidades. Réclus tuvo, pues, un papel indirecto importante en la institucionalización de la geografía en una época en la que la mayoría de los académicos la tenían tan sólo por una ciencia natural. Al igual que Ritter, Réclus se mostró especialmente interesado por los aspectos humanos de la geografía. No se le escapaban las desigualdades existentes dentro de la condición humana en el mundo e hizo de ello el tema central de sus libros. Fue también el primer geógrafo que respaldó las ideas del geógrafo norteamericano George Parkins Marsh, quien había escrito Man and Nature, or Physical Geography as Modified by Human Action en 1864, describiendo su libro como «un pequeño volumen que muestra que mientras Ritter y Guyot [alumno de Ritter emigrado a Estados Unidos] piensan que la Tierra hace al hombre, de hecho el hombre hace a la Tierra». Marsh expuso que el hombre había destruido muchos de los recursos naturales y paisajes a lo largo de la historia e hizo un llamamiento a una mejor administración de dichos recursos. En su primera obra, La Terre (1866-1867) Réclus reconocía su deuda con Marsh.

Las ideas políticas de Réclus se pusieron de manifiesto de forma más directa en su último libro L'Homme et la Terre, donde introdujo el concepto de geografía social, Dado que Réclus dedicó su vida política a la justicia social, las condiciones sociales aparecían comentadas siempre en sus libros. Había realizado un estudio específico de geografía social y su inclusión en una guía de viajes de una descripción de la pobreza y beneficencia entre los pobres de Londres abrió nuevos horizontes (Beck, 1982).

Réclus estableció también conexiones entre geografía, planificación urbana moderna y sociología. Influyó y mantuvo estrechos contactos con Fréderic le Play, sociólogo francés y Sir Patrick Geddes, biólogo escocés, científico social y planificador. Geddes, a pesar de no ser anarquista, fue íntimo amigo de Réclus en los últimos años de su vida. Propagó sus ideas por Gran Bretaña y se mostró muy interesado por sus ideas sobre la geografía social, que consideraba una base idónea para el desarrollo de sus trabajos de investigación aplicada y planificación. Hemos puesto un énfasis especial en el trabajo y la vida de Réclus para demostrar que los viejos maestros tienen aún algo que decirnos hoy en día. La necesidad de dar relevancia a lo social en el trabajo geográfico no se ha inventado recientemente; estaba ya presente en la vida y trabajo de los geógrafos anarquistas hace cien años. De hecho, Réclus y el príncipe Kropotkin (1842-1921), su amigo anarquista, han despertado un renovado interés. El noble ruso se hizo famoso por sus investigaciones sobre geografía física en el Norte de Europa y en Siberia y fue un orador bien recibido en las sociedades geográficas de la Europa Occidental. Fue de gran ayuda para Réclus en las partes de la Nouvelle Géographie Universelle que versaban sobre Siberia y Europa del Este.

Kropotkin expresó sus ideas políticas de manera mucho más directa que Réclus. Intentó hacer una revolución dentro de la disciplina de la geografía por diferentes caminos. Expuso sus teorías sobre la educación geográfica, las relaciones entre el hombre y la naturaleza, y sobre descentralización, que iban claramente destinadas a intentar evitar el uso de la investigación geográfica para la explotación y el imperialismo. Puso también en evidencia que la educación geográfica era el medio ideal para despertar sentimientos de respeto mutuo entre naciones y personas. Kropotkin había ido formando sus ideas políticas durante sus viajes por Siberia en los años sesenta del pasado siglo XIX. Quedó muy impresionado por el espíritu de igualdad y autosuficiencia de los campesinos rusos, pero muy desanimado por los efectos negativos del centralismo político y la desigualdad social. En 1871 se convirtió en un gran defensor del anarquismo social y fue exiliado. A partir de entonces dedicó su vida a dos revoluciones, una en el campo de las relaciones socioeconómicas y otra dentro de la propia geografía. El anarquismo social de Kropotkin pretendía mostrar que las personas eran capaces de conseguir una sociedad mejor de bases cooperativas, siempre y cuando fueran abolidas las estructuras de dominación y subordinación. Creía que las instituciones centralizadas inhibían el desarrollo de la personalidad cooperativa, promovían la desigualdad y limitaban el progreso económico. Defendía la actividad económica a pequeña escala dentro y entre regiones, con la que según él se obtendrían economías de escala más importantes que con la industria a gran escala. Actualmente recogen estas ideas los movimientos «verdes» y algunos economistas como Schumacher en Small Is Beautiful (1974). Kropotkin proponía que las grandes ciudades-regiones se tenían que dividir en municipios más pequeños, más o menos autosuficientes, en los que pudieran integrarse la vida, el trabajo y los espacios recreativos. Estas ideas fueron puestas en práctica posteriormente por el movimiento «garden city» (ciudad jardín), liderado por Ebenezer Howard, Lewis Mumford y Patrick Geddes.

Lo más significativo para su época fue que Kropotkin se mostraba contrario a la interpretación que de la naturaleza hizo Darwin en su obra El origen de las especies, como un enorme campo de batalla en el que no existía nada más que una incesante lucha por la vida y el exterminio del débil por el fuerte. Del mismo modo se oponía a los puntos de vista social-darwinistas del popular filósofo Herbert Spencer (1820-1903). Spencer veía las sociedades humanas muy parecidas a los organismos animales enzarzados en una lucha constante por la supervivencia en un medio determinado. En el terreno político Spencer era liberal y creía que los «individuos más capacitados» sobrevivirían mejor en un sistema de libre empresa, y harían, de este modo, avanzar la civilización. En su Ley general de la evolución, Spencer defendía que toda civilización se caracteriza por la concentración, diferenciación y determinación. Por otro lado, Kropotkin escribía (El apoyo mutuo): «A pesar de haberla buscado con gran interés no he conseguido hallar esta dura lucha por los medios de subsistencia entre animales de la misma especie». La lucha por la existencia puede ser dura pero no deben llevarla a cabo individuos aislados sino grupos de individuos cooperando entre sí. Según Kropotkin la solución más viable para la civilización, así como para la lucha por la supervivencia, era la ayuda mutua entre pequeñas comunidades autónomas.

Esta discusión ha puesto en evidencia cómo a fines del siglo XIX se consideraba muy importante aprender de la naturaleza como modelo de configuración de sociedades humanas. La influencia del darwinismo se dejaba sentir fuertemente no sólo en el pensamiento social sino también en el desarrollo de la ciencia como tal. Es también importante tener en cuenta el marcado contraste existente entre las ideas de Carl Ritter, defendidas en este momento más que nunca por sus seguidores anarquistas, y los puntos de vista de los social-darwinistas. Ambos, Reclus y Kropotkin, hacían hincapié en que la geografía como disciplina debía abarcar tanto al hombre como a la naturaleza. A Kropotkin le unía una estrecha amistad con Scott Keltie, secretario de la Royal Geographical Society, y apoyó fuertemente los argumentos empleados para la implantación de la geografía como disciplina universitaria en Gran Bretaña.

Hay argumentos suficientes para asegurar que ningún otro libro, aparte de la Biblia, ha ejercido una influencia tan profunda en el pensamiento humano como El origen de las especies de Charles Darwin (1859). Stoddart (1966) señala que á partir de esta época podemos encontrar los cuatro aspectos principales de la obra de Darwin en la investigación geográfica: (1) Cambio en el tiempo o evolución, un concepto general del paso gradual o transición de formas más elementales o más simples a formas más elevadas o más complejas. Darwin utilizaba indistintamente los términos evolución y desarrollo. (2) Asociación y organización: la humanidad como parte de un organismo ecológico vivo. (3) Lucha y selección natural. (4) La casualidad o carácter fortuito de los cambios de la naturaleza. Por ejemplo, la idea de cambio en el tiempo la encontramos en el sistema cíclico de Davis sobre el desarrollo de un paisaje a través de varias etapas: juventud, madurez y vejez, que el mismo Davis describió como evolución. La escuela francesa de geografía regional adoptó también el estudio de la evolución en el estudio del paisaje cultural.

Los conceptos de asociación y organización —que Darwin había heredado de filósofos y científicos— han persistido en la investigación geográfica. El influyente geógrafo alemán Friedrich Ratzel (1844-1904) en su Political Geography (1897) nos habla de «el Estado como un organismo vinculado a la tierra». A pesar de que esta analogía del organismo derivaba de las ciencias naturales, sus raíces pueden también encontrarse en la anterior filosofía idealista y en la idea de Ganzheit o «todo» de Ritter. La región, el campo de estudio particular de los geógrafos, ha sido considerada como un complejo funcional único que, a pesar de la constante aportación de materia y energía, se encuentra en un aparente equilibrio y constituye un «todo» que es algo más que la suma de sus partes. Esta idea de región la encontramos en la escuela francesa de geografía regional y aparece también en libros de texto universitarios más recientes (Broek y Webb, 1973). La idea de región como una unidad orgánica se expandió por la geografía británica durante la primera mitad del presente siglo. Andrew John Herbertson (1865-1915) utilizaba el término «macro-organismo» para designar «la entidad compleja» de los elementos físicos y orgánicos de la superficie terrestre (Stoddart, 1966).

El concepto de lucha y selección, comparable a las ideas políticas contemporáneas tanto de los economistas liberales como de los marxistas, queda reflejada en la investigación geográfica posterior, a pesar de que no se llega a un acuerdo sobre si los cambios se producen de forma fortuita o vienen determinados. Ello refleja cierta ambigüedad en el pensamiento de Darwin. En posteriores revisiones de su obra Darwin renunció a la idea de cambio por azar, debido en parte a que no consiguió encontrar las leyes que anteriormente había creído regían los cambios fortuitos y en parte como respuesta a la Iglesia que pretendía conciliar el proceso evolutivo con la dirección fundamental.

Fue significativo que el nuevo método científico que se imponía en investigación contrastara marcadamente con el pensamiento teleológico del periodo «clásico» que había apoyado y sostenido la continuidad de una ciencia cosmográfica. El objetivo de la ciencia ya no era dar testimonio de Dios o encontrar en su gran proyecto las causas últimas o los fines de lo que se observaba. Los científicos trataban de establecer las leyes de la naturaleza como causa primera para poder explicar la realidad observada. Este cambio de ideas condujo a que el pensamiento hipotético-deductivo fuera reemplazado gradualmente por el inductivo. El razonamiento hipotético-deductivo formula hipótesis para ver hasta qué punto pueden explicar la realidad estudiada. Si al verificar dichas hipótesis los resultados son positivos, los científicos pueden formular leyes científicas. Los científicos se mostraban generalmente de acuerdo en que la religión no podía explicar los fenómenos naturales: algunos teólogos llegaron incluso a aceptar que la Biblia no era una fuente autorizada en cuestiones científicas. La discusión sobre si había o no un Dios detrás de las leyes de la naturaleza o si las leyes naturales eran los medios para alcanzar un fin designado no era considerada científica. La fe y el conocimiento se movían en planos distintos. La ciencia se preocupaba más por las causas que por los fines.

La progresiva confianza en el valor inherente de la ciencia trajo consigo un gran avance en el campo de las ciencias naturales.

Geografía. Historia y conceptos (1992).