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sábado, 24 de agosto de 2019

Naturaleza desde Valladolid


Interesante nuevo blog que es una visión personal sobre la Naturaleza que nos rodea desde la provincia de Valladolid. Como dice el autor (compañero también de aquí) sobre lo que quiere expresar:

   «Naturaleza de la que somos parte y debemos, también, responsabilizarnos de su (y nuestra) existencia. Para ello uso como epicentro el pueblo de mis raíces, situado al este de la provincia de Valladolid, que es Quintanilla de Abajo —su verdadero nombre para muchos—, aunque oficialmente siga denominándosele con el nombre que le puso la dictadura franquista: Quintanilla de Onésimo. En esta localidad podemos disfrutar de la visión de varios ecosistemas continentales, concentrados en unos pocos kilómetros cuadrados, dando el aspecto de un auténtico 'punto caliente' de biodiversidad. Y, como Quintanilla no está aislada ni forma parte de ningún universo paralelo, desde aquí quiero expandirme al resto de nuestro planeta viviente.»

El autor, aficionado a salidas al campo, desde el centro de la meseta castellana (que no es tan llana como parece) nos muestra cosas de los diferentes ecosistemas de la zona y pretenderá introducirnos en la Nueva Biología que cuestiona el dogma neodarwinista imperante. Sin titulación académica, solo su experiencia (incluidas lecturas) nos ayudará a conocer el mundo natural del que formamos parte.

Esta es la dirección (tiene buena pinta, solo falta que el tiempo diga como seguirá).


¡Aconsejable!

martes, 30 de enero de 2018

(Valladolid) Ocupación del Juzgado Togado Militar Territorial en 1989


La Policía Nacional desalojó por la fuerza a los insumisos vallisoletanos que fueron procesados por un juzgado militar en La Coruña. Los 24 inculpados acabaron siendo absueltos el 29 de enero de 1996

ÚLTIMO CERO
29 enero 2018

Un grupo de jóvenes, aprovechando un descuido del soldado de servicio en la puerta del edificio militar en el que se encuentra el Juzgado Togado Militar Territorial número 44, consiguió colarse en las instalaciones castrenses que fueron ocupadas durante poco más de una hora. La Policía Nacional, con el apoyo de la Policía Militar, procedió al desalojo por la fuerza. Eran las 13.00 horas del día 18 de noviembre de 1989.

Fue una de las «acciones más espectaculares» que realizó el Movimiento de Objeción de Conciencia (MOC) de Valladolid, en palabras del insumiso Juan Ángel Cantalapiedra, participante en la ocupación, pronunciadas en las recientes Jornadas Por lo que fuimos, somos: Memoria de las luchas en Valladolid.

La ocupación, que había sido decidida en asamblea, como todas —y que fueron muchas las que llevó a cabo el MOC en las décadas de los 80 y 90— era la respuesta por la condena a 13 meses de cárcel a sus compañeros catalanes Carles Hinojosa y Josep María Moragriega [los primeros de una larga lista de insumisos], que se habían negado a realizar el servicio militar.

Los ocupantes permanecieron unos 75 minutos en el interior del edificio. Tomaron el vestíbulo y algunos accedieron a la segunda planta, sede del Tribunal Togado Militar Territorial número 44, con la intención de extender su acción a los transeúntes desde el balcón que da a la calle Fray Luis de León, número 7, pero el objetivo fue violentamente impedido.

La calle fue cortada al tráfico por la Policía Municipal y tomada por vehículos de la Policía Nacional y de la Policía Militar, recibidos con gritos por las personas concentradas en el exterior en apoyo a los antimilitaristas, que tenían la intención de encerrarse indefinidamente hasta la puesta en libertad de todos los insumisos.

«Tras permanecer allí durante una hora, solo recibieron una respuesta: un desproporcionado despliegue de policías nacionales —uno por antimilitarista— y militares, que procedieron a desalojar el lugar por la fuerza. La prepotencia y agresividad de estos servidores del estado causó escándalo entre los ciudadanos que se habían detenido a observar el despliegue», se dice en un informe: Juicio de los 24. Represión militar contra ciudadanos e ideas, elaborado por el MOC antes de la celebración de la vista castrense.

Durante la ocupación, varios militares intentaron infructuosamente que los jóvenes cesaran en su actitud, mientras estos coreaban consignas contra el Ejército y Gobierno: «Consejos de guerra para Narcís Serra»; «No más juicios a insumisos»; «Abajo los muros de los cuarteles»; «Militares parásitos sociales»; «Servicio militar, secuestro legal»; «PSOE, cabrón, nos metes en prisión»; «Libertad insumisos presos», «Liberan golpistas y encarcelan objetores»...

Entre las anécdotas vividas, un ocupante relató que un paisano que se identificó como comandante se interesó por qué habían entrado [pedir explicaciones por la condena en consejo de guerra a Hinojosa y Moragriega]. Tras las oportunas informaciones, el militar dijo: «Nosotros no tenemos nada que ver con esa historia»

Otra anécdota fue que, esa misma mañana, la Hermandad de Sargentos Provisionales había celebrado una reunión en las citadas dependencias. Cuando acabó la reunión fue cuando se produjo la entrada, aprovechando un descuido del 'soldado de puerta' que no tuvo oportunidad de echar la llave.

El edifico ocupado, conviene recordar, que había sido la Casa del Pueblo, donde se concentraron el 18 de julio de 1936 cientos de vallisoletanos, que fueron reprimidos a cañonazos desde la calle Galera y la torre de la Catedral. El Ejército, igual que hizo con otras instalaciones, se apropió del inmueble.


El periodista Ricardo Royo-Villanova, que se declararía también insumiso e ingresaría en prisión, escribió en la prensa local, el 18 de marzo de 1990, un artículo impensable que se pudiera leer hoy en «Allanamiento de instalaciones militares»: Resulta que si un grupo de jóvenes entra pacíficamente en las dependencias del Estado —que, por cierto son suyas por eso de que son del Estado—, ejerce el derecho constitucional de protesta, es burdamente amenazado por los fieras de los policías militares y, para terminar, es violentamente expulsado del recinto por la Policía 'civilizada', resulta que estos jóvenes incurren en un delito de allanamiento de instalaciones militares. Ahora bien, si 205 jóvenes se han suicidado como consecuencia de la angustia producida por el hecho de sentirse secuestrados -aquí, ni siquiera hay síndrome de Estocolmo— por un año; si 848 jóvenes han muerto en accidentes durante el Servicio Militar en los últimos cinco años, entonces nadie incurre en delito. Resulta indignante y otras muchas cosas que se pueda procesar a un joven por el aberrante delito de defender su vida.

[Ricardo Royo Villanova fue condenado por insumiso a 2 años, 4 meses y un día de prisión, dos días después de ser elegido concejal por IU en la lista de Las Rozas (Madrid); iba de número dos. Ricardo, pese a su apellido, fue despedido de El Norte de Castilla.]

«En principio se iba a procesar a las dos personas a las que se había identificado; pero el resto de los participantes se autoinculparon en solidaridad con los compañeros», se lee en el ya citado informe Juicio de los 24. Represión militar contra ciudadanos e ideas.

Un Auto de fecha 26 de junio de 1990 declaró concluso el Sumario, el Tribunal Militar Territorial Cuarto, por resolución de fecha 13 de septiembre de 1990, acuerda «aprobar el meritado auto así como la apertura del Juicio Oral, evacuándose, el trámite de conclusiones provisionales por el Ministerio Fiscal por medio de escrito de fecha 30 de octubre de 1990, manifestando en principio que los hechos objeto de procedimiento eran constitutivos de un delito de 'Allanamiento de dependencia militar' previsto y penado en el artículo 61 del Código Penal Militar, del que eran responsables los procesados para los que solicitaba las penas que se consignaban en su escrito», según el Segundo de los Antecedentes de la sentencia de 29 de enero de 1996, firmada por el auditor presidente de Sala, comandante auditor Alfredo Fernández Benito, y los vocales togados: Marcelo Ortega Gutiérrez-Maturana y Fernando J. Parga Pérez-Magdalena, los dos también comandantes auditores.

La petición de pena era de 8 meses [de cárcel], suspensión de cargo público y de derecho de sufragio pasivo, menos para tres de los veinticuatro procesados, que eran menores de edad cuando ocurrieron los hechos y para los que se solicitaban 5 meses.

La Plataforma Ciudadana por la Insumisión acordó convertir el auto de procesamiento y su carácter represivo de la movilización ciudadana juicio contra los 24, en un Proceso al Ejército acompañado de medidas de desobediencia civil y de llamadas al apoyo ciudadano:

«No nos sentimos vinculados al proceso, nuestra acción fue pacífica y una autoridad militar no debe juzgar a civiles... Si ellos se atreven a juzgarnos a nosotros, nosotros les juzgamos a ellos y les declaramos culpables de las muertes y accidentes que sufren los jóvenes en la mili, de la desigualdad social que supone destinar recursos económicos para armamento, de secuestros legales, de ser una escuela de machismo, etc.; y acusamos al PSOE por su papel ejecutor.»

Todos los procesados rechazaron la obligación de presentarse ante la Policía Nacional o la Gardia Civil dos veces al mes, lo que supuso que el 26 de abril de 1990 se decretara su prisión preventiva por la justicia militar. Pero a los cuatro días, el fiscal jurídico militar presentó un recurso contra la orden de detención. Recurso que, entre otras cosas, se basaba en que la detención daría 'más notoriedad' al caso.

En otro de los puntos, se destacaba que una mayor benevolencia será precisa cuando como en el presente, los procesados son civiles y no militares, «pues por su condición, ciertos valores que animan la Jurisdicción Militar, como sería el rigor preciso para mantener la disciplina básica de la institución militar, ceden o decaen para operar en un plano de mayor moderación, que de nuevo hace preciso acudir a la medida más benevolente, y no como se ha hecho, a la más rigurosa».

Cinco años después, cuando la causa estaba a punto de caducar, el proceso se reabrió y el juicio fue convocado para el 20 de septiembre de 1994. El juicio sufrió un aplazamiento. Había sido señalado en junio de 1994 para el 20, 21 y 22 de septiembre, en la sala del Juzgado Militar, y poco antes fue trasladado al acuartelamiento Teniente Galiano, del Pinar. Luis Miguel Villamañán, responsable de la Oficina de la Paz y uno de los 24 procesados, lo atribuyó a que «los militares se han asustado ante el anuncio de los actos de movilización, convocados a partir del pregón de las fiestas de la ministra de Cultura».

El aplazamiento provocó una polémica entre el alcalde, Tomás Rodríguez Bolaños y los procesados. El primer edil, que se entrevistó a petición propia con la Plataforma Ciudadana por la Insumisión, declaró que «mentiría si dijera que no tiene nada que ver que el juicio se celebre en fiestas y yo no esté de acuerdo, porque es una perturbación que se intenta evitar, pero el objeto final de la gestión responde a que no parece muy razonable que pasen estas cosas [el juicio] por estos motivos».

Los portavoces de la Plataforma Ciudadana por la Insumisión calificaron el aplazamiento como «una desfachatez». «Se trata de una suspensión totalmente arbitraria que no tiene ninguna razón procesal», opinó la letrada Doris Benegas, quien sobre la mediación de Rodríguez Bolaños opinó: «No es lógico subordinar los derechos fundamentales de 24 jóvenes, que llevan cinco años en libertad condicional, a la celebración de unas fiestas. Lo que pasa es que quieren ocultar la repulsa social que estaba produciendo el juicio de unos civiles por un tribunal militar y el eco que habría tenido en unas fechas como estas».

Rodríguez Bolaños respondió: «No es lógico que se produzca un juicio de estas característica ahora. Si se están revisando las posiciones con respecto a la insumisión es lógico que se revisen las situaciones que se derivan de aquellas. Mis gestiones están encaminadas a buscar una solución definitiva al problema, pero si estorba mi gestión, me quito de en medio».

La Plataforma Ciudadana por la Insumisión lanzó una campaña de apoyo a los 24 y de denuncia de la represión antimilitarista. Una de sus acciones tuvo lugar en la Plaza Mayor durante la lectura del pregón de fiestas, pronunciado por la ministra de Cultura Carmen Alborch, que tuvo que acortar su discurso ante la protesta de una parte de los asistentes, que desplegaron una gran pancarta circular en la que se podía leer: «Insumisión, ¿quién juzga a los militares?». Desde el balcón del Ayuntamiento, un 'infiltrado' lanzó cientos de octavillas con el lema: «Ministros no, insumisos sí». El texto exigía la liberación de los insumisos presos y rechazaba «a estos altos cargos que manipulan la libertad de las personas y nos felicitan las fiestas».

La propuesta de trabajo colectivo contra el Consejo de Guerra a 24 civiles decía: «Los logros del apoyo ciudadano a la insumisión, de cara a favorecer una desmilitarización de la sociedad, son de dominio público. Para no retroceder en esta línea, es importante no dejar pasar esta ocasión de respuesta antimilitarista, recordando a los militares que la sociedad no es suya».

«La sentencia», continuaba la propuesta, «es evidente, ya está escrita. A nivel legal este juicio ya está perdido; a nivel moral, podemos ganarlo haciendo que Valladolid viva un ambiente de protesta contra los militares y de apoyo mayoritario a los inculpados y la insumisión. Es por ello que proponemos iniciar una campaña con el lema: '¿Quién juzga a los militares? No al juicio de los veinticuatro'».

El 29 de enero de 1996 —ahora hace 22 años y más de 30 de la ocupación— la Sala de lo Penal del Tribunal Militar Territorial Cuarto- firmó la absolución «con todos los pronunciamientos favorables, a los paisanos:

Arturo Montoya Orbea, Antonio José Carretero Ajo, Pablo Gómez Calvo, Luis Miguel Villamañán Gómez, Juan Ángel Cantalapiedra Blanco, Rafael Iglesias Fernández, Luis Antonio Antolín Sánchez, Mariano López Gómez de Argüello, Roberto Esteban Lamarca, Julio Isla Zorita, Carlos Castro Fuentes, Enrique Señorans Martín, María Luz Mielgo Blanco, Marcos Esteban Redondo, Rocío Mielgo Blanco, Jesús María García Asensio, Fernando Benito Soto, Jesús Ángel Ibáñez Herranz, Ernesto Merino Pérez, José Emiliano Ibáñez Herranz, Joaquín Robledo Díaz, José Antonio González Vega, Juan Carlos Alonso Coloma y Jesús Gómez Calvo».

Los abogados —entre los que se encontraban José Alberto Blanco, Francisco Llanos, Magdalena Castellanos, Doris Benegas, Carlos Castro, María Jesús Díez-Astrain, Carlos Gallego, Federico Sanz, Carmen Gutiérrez, y María Lourdes Pérez—, comunicaron a sus defendidos la decisión del Tribunal Militar Territorial Cuarto. «Estimado amigo: Te adjunto una copia de la sentencia que me acaban de notificar en el Juzgado Militar y por la que se os absuelve del delito de allanamiento de dependencia militar del que erais acusados, por no haber retirado el Fiscal la acusación. Curiosamente se dice que la sentencia ha sido dictada de conformidad, no vuestra con la acusación, claro, sino del Fiscal con vosotros».

El Gobierno aprobó el 9 de marzo de 2001 el decreto que ponía fin al servicio militar el 31 de diciembre. En noviembre de 2000 se celebró el último sorteo de la mili, mediante la asignación de destino a los 90.625 integrantes de la quinta del 2001. La mayoría de ellos había eludido sus obligaciones militares, pues de los casi 51.800 que debían incorporarse en enero sólo 6.600 lo hicieron, alrededor del 13%. En febrero se habían incorporado unos 2.500 de los 25.847 llamados, el 10% del total, según publicó El País.

Los insumisos estaban ganando la batalla.


Fernando Valiño

martes, 2 de mayo de 2017

1º Mayo Valladolid 2017


Manifiesto conjunto

El manifiesto conjunto de las organizaciones* que han realizado juntas el recorrido de este Primero de Mayo de 2017, dice:

El 1º de Mayo, día Internacional del Trabajo, se conmemora el asesinato de un grupo de trabajadores a los que condenaron a muerte en EEUU, por reivindicar la jornada laboral de 8 horas. A lo largo de la historia han sido cientos de miles las personas de la clase trabajadora que han pagado con sangre, represión y cárcel su lucha por el reconocimiento y conquista de nuestros derechos: regulación de jornadas, salarios y condiciones dignas de trabajo.

Sin embargo, desde la consecución de cada uno de estos derechos se ha puesto a funcionar la maquinaria del Sistema para destruirlo, llevándonos en la actualidad a situaciones propias del siglo XIX: jornadas de 12/16 horas, trabajo en sábados y festivos, despidos instantáneos, salarios de miseria y abusos de toda índole.

El capitalismo no lograría sus fines si existiera un frente obrero y fuerte, unido en la defensa de los intereses de la clase trabajadora. Si no lo conseguimos, este sistema seguirá fortaleciéndose a base de la explotación y el control de cada uno de nosotros y de nosotras. Creando 'crisis' que arrasan nuestros derechos y libertades, leyes mordaza para que las personas que manifiestan su opinión acaben en la cárcel. Mientras, los corruptos nos roban con total impunidad. Los bancos, rescatados con dinero público, siguen desahuciando a familias enteras.

Vuelven a sacar del siglo XIX el concepto de 'caridad' para cargarnos con la «culpa» de que nuestra situación es producto de nuestros errores, y han de ser las instituciones 'caritativas' las que nos 'salven'. Cuando lo que tiene que haber es un sistema público y solidario, donde el dinero de nuestros impuestos revierta en derechos sociales para todas y todos: sanidad, educación, prestaciones, pensiones.. Todo lo que ocurre está relacionado entre sí y dirigido por los que ostentan el poder. Su mayor éxito… destruir la conciencia de clase, pues cuando la pierdes comienzas a confundirte de enemigo. Lo vemos en la persona inmigrante, en la compañera de trabajo, en el parado, en la pensionista, en el enfermo. Dejas de pensar en el colectivo y crees que sólo tú mereces sobrevivir, pierdes la dignidad y te conviertes en una herramienta del Sistema como los sindicatos pactistas, que son su herramienta más peligrosa, pues trafican con nuestros derechos a cambio de sus privilegios, otorgándose un poder que no les corresponde. La única manera de acabar con esto es recuperar nuestra conciencia de clase, nuestra dignidad como personas dotadas de derechos, y principios tan básicos como la solidaridad.

Desde la unidad y la lucha se puede dar la vuelta a este caos organizado.

• Para acabar con el paro habrá que reducir la jornada, eliminando las horas extras, el trabajo gratuito y en precario.

• Para que los jóvenes adquieran competencias y formación hay que mantener al trabajador y trabajadora mayor en su puesto de trabajo, garantizando una jubilación digna al finalizar su vida laboral.

• Para que la igualdad sea real hay que perseguir la discriminación por género, sexo, edad, procedencia o creencias.

• Para mantener los servicios sociales hay que aumentar los salarios e imponer el pago de impuestos a las clases ricas y sus grupos especulativos. Este 1º de mayo reivindica tu dignidad, únete y lucha. ¡Empieza a construir lo que quieres vivir!

• Por el reparto del trabajo y de la riqueza.

• Salarios dignos para todas y todos.

• ¡Renta Básica ya!

• Libertad de expresión y manifestación, derogación de la ley mordaza.


lunes, 6 de julio de 2015

Consejo de Guerra a 24 antimilitaristas en Valladolid

 [Como recordatorio en el pasado hubo un hecho en la ciudad de Valladolid, que pocos
conocen (excepto los protagonistas y algunos más), que quita de enmedio
el estigma de ser ésta una urbe 'facha'.]

Hace casi 20 años un tribunal castrense absolvía a una veintena de antimilitaristas acusados de «allanamiento de dependencias militares», y como ya ha pasado tiempo del suceso, pues, creo que ya va siendo hora de contarlo y recordarlo. En el año 1994 sacamos EL AULLIDO dos panfletos que contaban el caso, aquí os lo pongo:


EL JUICIO DE LOS 24

Para el próximo día 20 de septiembre [de 1994], y con la posibilidad de prolongarse para los días 21 y 22, serán juzgados en un Consejo de Guerra Militar veinticuatro antimilitaristas civiles, entre ellos dos mujeres. El motivo es por allanamiento de dependencias militares el pasado 18 de noviembre del año 1989; han pasado ya unos cinco años desde que esta veintena de personas entraran en el Juzgado Militar situado en la calle de Fray Luis de León. Para todos, el fiscal militar pide 8 meses de cárcel, excepto a tres que eran por entonces menores de edad y a los que se pide 5 meses.

Es sorprendente, a la altura de los tiempos en que vivimos, que civiles sean juzgados por militares en un Consejo de Guerra (aunque estos últimos no lo denominen así ahora), solo por el supuesto «delito» de intentar entrevistarse con el Juez Togado Militar para informarse sobre su situación personal, recordemos que en ese año el Ejército era quien se encargaba del asunto de la Insumisión, aunque ahora digan que se «lavan las manos». Este hecho también fue motivado por la sentencia a trece meses de prisión a los dos primeros insumisos en ser juzgados por negarse a hacer la «mili» que ocurrió en Barcelona días antes.


El suceso transcurrió de una manera pacífica y sin uso de violencia. Esta veintena de personas entraron en el edificio y al no estar presente en el momento el juez militar, decidieron esperarlo en las escaleras. Al rato entraron varios agentes de la policía y los desalojaron a la fuerza. Reteniendo en contra de su voluntad a dos de estos civiles, a los cuales tomaron sus datos y amenazaron. Mientras en la puerta del Juzgado varios soldaditos de la PM alardeaban y chuleaban de ser unos expertos en el manejo de la porra ante gente indefensa y con las manos vacías. O sea, a los militares les haces una visita y te echan los perros.

Meses después, veinticuatro personas estaban procesadas por lo militar, tras prestar declaración ante el juez militar (hay que matizar que al principio solo fueron procesados los dos retenidos con anterioridad por la policía en el edificio, y que estos dos presentaron una lista de autoinculpados voluntariamente, el resto), y todos fueron sometidos a la situación de Libertad Provisional en espera de juicio y con la obligada presentación quincenal en las comisarías de la ciudad. Esta Libertad Provisional fue rechazada y desobedecida por la mayoría, lo que trajo consigo la Orden judicial de detención y encarcelamiento decretada por el mismo juez militar, estando hasta preparados los alojamientos en el 'Hotel Villanubla'. Y lo más sorprendente de esto, la misma fiscalía militar o Acusación apeló un recurso en contra de dicha Orden, alegando que al ser personas civiles y con una vida ordinaria, tal orden militar no era necesaria, y que solo quieren llamar la atención; a esto se llama un lavado de imagen.


Todo esto último ocurrió hasta mediados del año 1990, y desde entonces no se supo nada más del tema hasta hoy, en nuestros días del año 1994, para hacer la puñeta a la gente los militares y así demostrar que sirven para algo; con todo lo que hemos visto en estos últimos años sobre el tema de la Insumisión y el antimilitarismo y la represión a la que se ve acosada. Esto es un fiel reflejo más de lo molesto que es el tema al Estado y a su brazo armado, el ejército, que aunque se disfracen de democráticos y defensores de los Derechos Humanos todavía se vislumbra su verdadera naturaleza totalitaria y represora de toda protesta y disidencia (que sólo aspira a una sociedad más justa, libre y solidaria, lo que denominan peyorativamente como 'Utopía').

Es curioso que el mismo ejército juzgue a estos individuos e individuas por entrar informalmente en el edificio, cuando este ejército entró a cañonazos en el mismo recinto que antaño era la histórica Casa del Pueblo y ahora el Juzgado Militar, esto sucedió en la noche del 18 al 19 de julio de 1936, inicio de la Guerra Civil española. Este juzgado que es un edificio público, mantenido por la población civil que dicen los militares defender; ¿quién debería ser juzgado más que el propio Ejército?

Y lo peor de todo es que entre estas personas que van a ser juzgadas hay varios insumisos con condena o en espera de juicio, a los cuales se les podría agravar su situación individual con eso que se llama la Ley. Terminamos remitiéndonos a un retazo que escribió el filósofo Miguel Morey en un artículo periodístico:

«... Un Estado fuerte es aquel capaz de acallar toda insumisión, pero una sociedad que desoye a sus disidentes es una sociedad sin Pueblo, es una sociedad que no es nadie».

Ya va siendo hora que la sociedad se de cuenta del papel auténticamente solidario y fraternal que ejercen los insumisos, los cuales deben ser reconocidos como Hijos del Pueblo y no delincuentes.

¡Saludos antimilitaristas y por la Insumisión!

EL AULLIDO
Nº 2, julio 1994



EL JUICIO DE LOS 24 (II)

Como ya todos sabréis, pero para quienes no lo sepan, el juicio militar o Consejo de Guerra a los veinticuatro antimilitaristas, que allá por el año 1989 entraron en las dependencias judiciales del Juzgado Militar de Valladolid, que estaba previsto para los días 20, 21 y 22 de septiembre del presente año en el mismo edificio ha sido suspendido y aplazado a una fecha indefinida. Aunque antes de ser suspendido fue trasladado de lugar, del Juzgado Militar de la calle Fray Luis de León a un cuartel militar situado en las afueras en el Pinar de Antequera, por motivos de seguridad de los militares (no querían que alrededor de donde se produjese el Consejo de Guerra a civiles se concentrase la gente y hubiese manifestaciones). Por la suspensión del juicio, los militares aducen argumentos como el de la imposibilidad de poder contactar con algunos testigos y acusados; aunque como también las fechas coincidían con las Fiestas de la ciudad y la llegada del ex-presidente de los USA. George Bush [padre] a dicha ciudad, el ayuntamiento intercedió en el asunto hipócritamente.

Pero lo más sorprendente de todo esto, ¿quiénes son los militares para juzgar a la gente civil? ¿Y bajo qué criterio lógico y moral se permiten la desfachatez de hacerlo? Esta gentuza que pertenece a una de las instituciones u organismos más salvajemente crueles y sanguinarios que han existido en la faz de la Tierra, el ejército.

Ejército que todos los años retiene en contra de su voluntad, o sea, secuestran, a miles de jóvenes en los Cuarteles, para que trabajen gratuitamente para ellos y así les sirvan y aprendan a obedecer ciegamente sin rechistar.¿Pero la servidumbre o esclavitud no fue abolida hace tiempo? Sacan a los jóvenes de su ámbito afectivo y social para explotarles y utilizarlos para futura carne de cañón; y descargar sobre éstos su ira infantil (me refiero a la absurda e inhumana disciplina castrense).


También tenemos la apropiación indebida del Erario Público (el dinero de todos) para financiar y comprar sus juguetitos de la muerte, las armas. Que se produce a través del Ministerio de Defensa. Los militares, en especial los altos mandos, que forman parte de los detentadores del Poder, son imprescindibles para el mantenimiento del injusto e insolidario Orden social establecido. Por eso el ejército es el brazo armado del Estado. Tienen estos unas creencias y una moral que consideran estar por encima de la población civil, y en algún caso Pueblo, y al creerse ser poseedores de la Verdad y el Deber (son unos idealistas) no escatiman la posibilidad de hacer oír sus sables y tomar el Poder dictatorialmente. Recordad los pronunciamientos y golpes de Estado que ha habido a lo largo de la historia, en nombre de sus valores en defensa de la Patria.

Para acabar citaremos a Milan Kundera:

«A los que creen que los regímenes totalitarios son producto de seres criminales, se les escapa una cuestión esencial: los que crearon estos regímenes criminales no fueron los criminales, sino los entusiastas, convencidos de que habían descubierto el camino al paraíso. Lo defendieron valerosamente y para ello ejecutaron a mucha gente. Más tarde se llegó a la conclusión generalizada de que no existía paraíso alguno, de modo que los entusiastas resultaron ser asesinos...»

EL AULLIDO
Nº 3, octubre 1994



Y en el año 1996 otro número sacamos...



JUICIO DE LOS 24...
(y se acabó)

Más vale tarde que nunca, por eso se comenta. Ya son más de dos los meses que han pasado, en enero, desde que se dictó y comunicó la sentencia; un Tribunal militar ha absuelto a los veinticuatro (excepto uno que fue declarado en rebeldía al no poder ser localizado para declarar antaño). Los veinticuatro estaban pendientes de un Consejo de Guerra por lo militar, a pesar de ser todos civiles. Se dictó sentencia sin pasar previamente por la Vista Oral; porque, después de todo este tiempo, el fiscal cambió de parecer.

Durante todos estos años (seis años en libertad provisional con el riesgo de ingresar en prisión) los militares han jugado con la vida de estas personas, cuando pudieron salir indemnes hace tiempo. Pero, qué se creerán estos comportándose como los antiguos señores feudales que «por magnanimidad» perdonaban la vida de sus vasallos rebeldes.

Para refrescar un poco la memoria: en noviembre de 1989 más de una veintena de compañeros y compañeras antimilitaristas entran en las dependencias del Juzgado Militar de Valladolid, para ser luego expulsados a la fuerza por los policías. Después de ser obligados a declarar ante los militares, son procesados por la vía militar y puestos en libertad provisional a espera de juicio desde entonces. En septiembre de 1994 se tuvo previsto hacer el Consejo de Guerra en un cuartel de los arrabales de la ciudad, que tuvo que ser suspendido y aplazado por la intermediación del Ayuntamiento de Valladolid que no quería jaleos. Todo esto se comentó en los anteriores números 2 y 3 de este panfleto 'El Aullido'.

La razón de la sentencia absolutoria ha sido canalizada desde muy arriba, el Borbón, para cambiar la imagen del ejército y quitarse de en medio el «marrón» que les venía encima (en una democracia parlamentaria no se podía juzgar por lo militar a civiles) Creerán que con este lavado de imagen conseguirán frenar la Insumisión (a pesar de la inhabilitación laboral y de los quinientos insumisos que han pasado por las cárceles), pues son más de dieciséis mil los que se han negado a prestar el servicio militar y la prestación social sustitutoria, y los que vendrán.

El ejército como brazo armado del Estado-Capital, tiene la función de mantener el orden establecido, que es fastidioso e insolidario. Esta institución tiene el objetivo de modelar la conducta de los jóvenes para convertirlos en sujetos dóciles y sumisos que adopten los valores permanentes de la crematística, de la misma forma que se crearon los manicomios, hospicios, escuelas, fábricas y cárceles, herederos del Despotismo dieciochesco, son lugares para adocenar y cosificar al Pueblo entre cuatro paredes de fácil control. De ahí el carácter antipopular de la leva forzosa, como se ha demostrado a lo largo de la historia, como la Semana Trágica barcelonesa y otros. La Insumisión, más que un mero acto individual basado en la Conciencia (concepto teológico propio de los mártires en vez de revolucionario), es un acto social de disidencia política que rechaza este tipo de servidumbre moderna.

La Insumisión tiene su lógica como acto transformador y crítico de la situación social actual. ¡Larga vida a la Insumisión!

EL AULLIDO
Nº 11, abril 1996

viernes, 6 de febrero de 2015

Movilización contra las externalizaciones


La ASAMBLEA CONTRA EL DESMANTELAMIENTO DE LO PÚBLICO se concentra a las puertas del Teatro Calderón para exigir servicios públicos de calidad.

Con motivo de la campaña por los servicios públicos de calidad y contra las externalizaciones, la ASAMBLEA CONTRA EL DESMANTELAMIENTO DE LO PÚBLICO formada por CNT, PLADEPU, Escuela de Música, Escuela Pública, STACYL, y ATIFCYL, ha convocado hoy una movilización en el centro de Valladolid.

El acto, convocado a las 19.45 ante las puertas del Teatro Calderón, congregó a cerca de 150 personas que acudieron a solidarizarse con los miembros de la Asamblea en Lucha por un Trabajo Digno. Tras media hora de concentración frente a las puertas del céntrico teatro, los convocantes decidieron salir en manifestación cortando algunas de las principales vías de la ciudad, para confluir en la plaza mayor, donde un manifiesto puso fin a la jornada de lucha.

Durante el acto, pudieron oírse consignas y proclamas reivindicando unos servicios públicos de calidad y exigiendo el fin de las externalizaciones, de la subcontratación y de las privatizaciones. También se denunciaron las agresiones propias del sector, como la bajada de salarios, el aumento de las jornadas, la reducción de medios y herramientas y el recorte de derechos laborales.

Esta primera movilización, se ha llevado a cabo frente al Teatro Calderón para de forma simbólica, apoyar y visibilizar el conflicto que mantienen los técnicos del Teatro, despedidos el pasado mes de diciembre a causa de una medida privatizadora, y cuyo juicio se celebrará próximamente.

POR UNOS SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD, BASTA DE EXTERNALIZACIONES, DE SUBCONTRATACIÓN Y DE PRECARIEDAD.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Investigan el intento de suicidio de una joven sometida a trece exorcismos en Valladolid

[Alguien me dijo que «me parecen menos peligrosos los que creen en los unicornios o en los gnomos que estos escépticos selectivos que se tragan sin rechistar todo lo que viene del poder». Pues, me parece que NO; creer en supercherias y demás tonterías también puede ser muy peligroso. Prefiero la labor de esos «pseudoescépticos» que a la gente supersticiosa.]
 

Fue trasladada al convento de San Joaquín y Santa Ana para que el único exorcista de Castilla y León la liberara del diablo


El Juzgado de Instrucción 2 de Burgos investiga desde el pasado 26 de agosto el intento de suicidio de una joven burgalesa, menor de edad cuando sucedieron los hechos y que acaba de alcanzar la mayoría de edad, que fue sometida a trece exorcismos, según desvela en su edición de hoy Diario de Burgos y recoge la Agencia ICAL.

La víctima declaró en la Comisaría de Burgos que en mayo de 2012 comenzó a sufrir «problemas de anorexia acompañados por problemas nerviosos de ansiedad», que sus padres interpretaron como «una posesión demoníaca».

Los progenitores de la víctima se encuentran imputados, después de que la joven declarase que su madre y el grupo religioso de la 'Milicia de Santa María' la animaran a realizarse actos de flagelación como cortes en las muñecas. De los hechos relatados en el atestado, la magistrada María Dolores Fresco señala que «presentan características que hacen presumir la posible existencia de delito de violencia de género, lesiones y maltrato familiar».

El 24 de septiembre de 2013 la chica decidió acabar con su vida tirándose desde un tercer piso, pero sobrevivió, si bien sufrió lesiones muy graves en la columna vertebral, las muñecas y el tobillos derecho, lo cual le dejó inicialmente postrada en una silla de ruedas.

Después de mantener varias conversaciones y gestiones con un seminarista, una profesora de religión y un párroco de Burgos, sus padres habrían llegado a la conclusión de que estaba «poseída por el demonio», por lo cual, en abril de 2014, la trasladaron al convento de San Joaquín y Santa Ana, de Valladolid, para que el único exorcista de Castilla y León en ese momento le liberara del diablo. Según la denuncia, esta ceremonia se repitió hasta en 13 ocasiones diferentes.

Parte de la familia de la víctima denunció el 13 de agosto ante el Servicio de Atención a la Familia (SAF) de la Comisaría estos hechos, que podrían ser presuntamente constitutivos de delitos de lesiones graves, trato degradante, coacciones, inducción al suicidio y violencia física y psíquica habitual.

martes, 18 de noviembre de 2014

Semana de lucha, 24 a 29 de noviembre


Las MARCHAS DE LA DIGNIDAD volvemos a salir a la calle para gritar bien alto PAN, TRABAJO, TECHO… DIGNIDAD. Salimos a la calle porque nos encontramos ante una situación extremadamente difícil, una situación límite, de emergencia social, que nos convoca a dar una respuesta colectiva y masiva de la clase trabajadora, la ciudadanía y los pueblos.

Millones de trabajadores y trabajadoras se encuentran sin empleo. Cientos de miles de familias han perdido su casa. Gran parte de la juventud se ve abocada a buscarse la vida en el extranjero. A las mujeres nos quieren quitar nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos. A los pueblos les niegan el derecho a decidir. Siguen recortando en salud, educación, dependencia… Han engañado a nuestros mayores con la estafa bancaria de las preferentes. Estamos asistiendo al robo de derechos y al empobrecimiento generalizado de la mayoría social y todo en nombre del pago de una deuda ilegítima y odiosa que no han contraído los ciudadanos y ciudadanas.

Mientras, ellos, siguen mangoneando, la corrupción campea a sus anchas. Siguen llevándose dinero a los paraísos fiscales, usando tarjetas opacas y regalando decenas de miles de millones del dinero público, el dinero que sale de nuestros impuestos, para salvar a los bancos y especuladores. Nos quieren hacer tragar un «Tratado de Libre Comercio» entre la UE y EEUU (TTIP) que se negocia secretamente y que beneficia a las grandes multinacionales a costa del pueblo; un tratado idéntico al que EE.UU. está realizando con los países asiáticos. Y cuando se protesta, siempre obtenemos la misma respuesta: la represión y la criminalización. Ahora, incluso, pretenden robarnos la libertad para manifestarnos y expresarnos poniéndonos una mordaza que blinde el abuso policial. No sólo están aprovechando la crisis para recortar derechos sociales, también intentan suprimir libertades democráticas. A este sistema corrupto e indecente le sobran las libertades y los derechos de la mayoría social. Pero no lo vamos a consentir. Nos vamos a rebelar. Porque este sistema que busca exclusivamente el beneficio privado de unos pocos nos lleva inexorablemente a una catástrofe medioambiental y social de alcance incalculable. Porque esta crisis-estafa está significando un gigantesco drama humano. Porque no queremos ser cómplices de su militarismo y sus guerras de rapiña. Porque no queremos ser parte de sus sucios negocios especulando con la salud y la vida de millones de personas.

Tras el millón y medio de personas que estuvimos el 22 de marzo en Madrid fuimos a rodear sus parlamentos el 21 de junio, le sacamos la tarjeta roja a los poderosos en Asturias y ahora volvemos de nuevo a la lucha en esta semana del 24 al 29 de noviembre en la que hemos convocado movilizaciones por el empleo digno, por la renta básica, por los servicios públicos y de calidad, por las libertades democráticas, contra el pago de la deuda odiosa, el paro, la precariedad, los recortes, el TTIP, la corrupción, el régimen del 78 y la represión, y por supuesto el 25 contra la violencia hacia las mujeres. Hoy nos movilizamos activamente por una sociedad de hombres y mujeres libres e iguales; contra un sistema, un régimen y unos gobiernos que nos agreden y no nos representan. Seguimos exigiendo que se vayan. Que se vaya el Gobierno del PP y, también, todos los gobiernos que recortan y colaboran con las políticas de la Troika. Exigimos pan, trabajo, techo y dignidad. Basta ya de corrupción.

Fuente:
http://www.15mvalladolid.com/2014/11/semana-de-lucha-24-a-29-de-noviembre/

martes, 28 de octubre de 2014

El encuentro entre Jorge Sanz y el alcalde de Valladolid

 

27 de octubre de 2014

Este fin de semana se ha celebrado la clausura del festival de cine de Valladolid y me cuenta una amiga una historia bastante curiosa en la que los protagonistas son Jorge Sanz y el alcalde de la ciudad pucelana. ¡Promete!

El alcalde, Francisco Javier León de la Riva, y el director del festival estaban plantados en la puerta del teatro donde se celebraba la ceremonia de entrega de premios, donde había una gran alfombra por donde desfilaban los actores, directores y productores invitados. Esa alfombra estaba protegida por unas vallas, donde se agolpaban los fans y un grupo de manifestantes de la CNT que iban a pedir cuentas al alcalde. Las celebrities iban haciendo el paseíllo por la alfombra y hacían caso omiso de las protestas.

Entonces llegó el momento de la llegada de Antonio Resines y Jorge Sanz. Justo cuando estaban acercándose a saludar a las autoridades, el alcalde le dio un grito a una de las chicas de la organización con la siguiente orden: «Qué suba más la música, que se sigue oyendo a esos». Evidentemente, se refería a los gritos de protestas. Jorge Sanz, que lo escuchó perfectamente, cuando se acercó a darle la mano, con toda la elegancia y educación del mundo le dijo: «Ya veo como escucha usted a su pueblo». Según me cuenta esta amiga que estaba presente, la cara del alcalde fue un poema. Una vez que Jorge se metió dentro del teatro, el alcalde le dijo unas palabras al director del festival que estaba a su lado. Supongo que le diría algo así como: «Qué bien se conserva Jorge, qué tío tan majo y tan sensato».

Lo que tengo ahora ganas de comprobar es si el año que viene van a volver a invitar a Sanz al festival de Valladolid. Yo me apostaría la cabeza a que no lo harán hasta que no cambie la alcaldía...

Desde aquí, pido un «Olé» por Jorge Sanz. ¡Bravo!

20 minutos



sábado, 18 de octubre de 2014

Los trabajadores del Teatro Calderón se concentrarán para denunciar sus condiciones laborales

 

Los técnicos de escenario del Calderón vuelven, tras la parada veraniega, a los puestos de los que fueron despedidos, para encontrarse con las mismas deplorables condiciones laborales. Por este motivo, convocan una concentración para visibilizar el conflicto el sábado 18 [hoy], a partir de las 18.00 horas frente al Teatro Calderón.

Si antes del verano se finalizó la temporada con la vulneración de los derechos fundamentales de los trabajadores, la nueva temporada no empieza mejor.

Los técnicos del Teatro Calderón se han reincorporado al trabajo para encontrarse los mismos problemas: jornadas interminables no compensadas de ninguna forma, vacaciones no disfrutadas y un empeoramiento del calendario laboral.

Ni la Fundación Teatro Calderón, ni la empresa EULEN ponen nada de su parte para tratar de solucionar el problema, negándose incluso a facilitar un calendario laboral anual en condiciones, y ofreciendo unas tablillas quincenales mal elaboradas.

Las trabajadoras y trabajadores del Teatro Calderón no pueden conciliar la vida laboral con familiar: desconocen qué horarios tienen de una semana a otra, no saben en que turnos de trabajo va a estar. Ningún día saben a qué hora van a llegar a sus casas ni si al día siguiente podrán llevar a sus hijos al colegio o tendrán que avisar a alguien para que se encargue. No pueden planificar una cita con el médico, ni saber si descansan o no un lunes. Un sueldo ínfimo por estar trabajando allí horas interminables, fines de semana, noches... en disponibilidad absoluta.

La plantilla del Teatro Calderón, cansada de no saber, cansada de preguntar y no obtener respuesta... cansados de que les toreen y sean los de siempre los que se lo llevan al bolsillo con el sacrificio de los de abajo, han decidido plantarse contra la precariedad laboral.

Por ello, os invitamos a acudir a apoyarles en la protesta por un trabajo y cultura dignos, durante la clásica alfombra roja de la SEMINCI que será este sábado 18, a partir de las 18h frente al Teatro Calderón.

«Que se entere todo el mundo que basta de esconderse, que hay que salir a la calle y gritar por nuestros derechos. Por tus derechos».

Para más información: Sección sindical Teatro Calderón

jueves, 3 de julio de 2014

Destrozan el monumento a las víctimas del franquismo levantado en Torozos (Valladolid)


«Lo antes posible lo vamos a reconstruir», declara a úC Julio del Olmo, presidente de la ARMH

02 de Julio de 2014

Apenas un mes después del último homenaje a las víctimas de la represión franquista, celebrado en Torozos el pasado 7 de junio, el monumento levantado en memoria de los represaliados, fusilados y desaparecidos ha sido destrozado. Se libró por muy poco de ser pasto de las obras del tramo de la autovía que desde Valladolid atraviesa Villanubla. Lo que no pudieron las obras, ahora ha sido pasto de alguien a quien no le gusta «que nos acordemos de los desaparecidos y fusilados durante el franquismo», en opinión de Julio del Olmo, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

Con la ayuda de un tractor o con una pala excavadora, el monumento compuesto por unas vigas y una pirámide de un peso superior a las 20 toneladas, y fuertemente anclado al suelo, ha quedado destrozado. Se desconoce la fecha exacta en la que ha sido destruido, aunque fue ayer cuando la asociación constató el acto vandálico. Se supone que los hechos habrían tenido lugar hace 4 o 5 días. Lo que si tiene claro Julio del Olmo es que «en cuanto pueda el herrero volveremos a reconstruir todo lo que podamos del monumento. Si puede ser este fin de semana, este fin de semana y si no, lo antes posible».

Aunque Julio del Olmo, en declaraciones a úC, no ha querido hablar de «sospechas, ni sospechosos», si que ha reconocido que ha tenido que ser alguien «de alguna de las fincas de los alrededores» por la utilización que se ha hecho de maquinaria pesada para destrozar el conjunto escultórico.

Esta escultura fue levantada por la ARMH en una primera fase, lo que constituyen fundamentalmente las vigas, en el año 2006. Seis años después, en el 2012, se erigió la pirámide que completa el conjunto ahora destrozado y para el que el Ateneo Republicano de Valladolid había solicitado «la máxima protección y declaración de Patrimonio de la Humanidad».

miércoles, 2 de abril de 2014

Nuevo material videográfico desmonta la fantasiosa versión policial de la brutal carga del 2F

 

El próximo viernes día 4 se ha convocado una concentración en los juzgados para apoyar a los que faltan por declarar / Un día después, a las 19 horas, una manifestación partirá de Fuente Dorada a las 19 horas


El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, tenía razón en sus declaraciones tras la brutal carga policial registrada el pasado 2 de febrero en Valladolid frente al restaurante La Parrilla de San Lorenzo donde comían cargos del PP que habían participado en la Convención Nacional del partido: hubo agresiones injustificadas, patadas y una actitud violenta... pero sólo por parte de los agentes de UIP que intervinieron en indiscriminada carga policial.

Esto es lo que se pone de manifiesto en el inédito material videográfico que hoy han presentado a los medios de comunicación las víctimas de la desmesurada carga en la que una decena de ciudadanos resultaron heridos, dos de ellos de gravedad y en la que, supuestamente, tres agentes también resultaron heridos leves (en uno de los partes médicos aportados se hace constar que un agente precisó «curas con betadine»).

Los vídeos, que al contrario de lo apuntado por el subdelegado del Gobierno José Antonio Martínez Bermejo, recogen íntegramente la inexplicable actuación policial frente a una protesta pacífica en la que participaba gente mayor. Fueron rodados por vecinos de la zona desde sus domicilios y ofrecen una toma cenital de lo ocurrido en la que se observa con meridiana claridad como agentes dan patadas por debajo de la pancarta a los manifestantes, como les empujan violentamente sin haber mediado palabra con ellos, cómo aporrean e, incluso, abofetean a manifestantes y, en algún caso, cómo golpean a gente por la espalda y cuando ya están tumbados en el suelo.

También se observa cómo fueron las detenciones y la actitud de los detenidos. Uno de los casos más llamativos es el de un hombre que fue detenido tan sólo por estar sacando fotografías con su teléfono móvil.

En ningún momento se aprecian los escupitajos, patadas o agresiones que supuestamente habrían sufrido los agentes, que a pesar de estar reflejadas en el atestado policial que se ha hecho llegar a los juzgados, parece que sólo forman parte del imaginario de los protagonistas uniformados de la brutal intervención policial.

Otro de los detalles significativos es la proporción entre manifestantes y policías. Los responsables de Interior siempre han mantenido que eran alrededor de 80 los «violentos», cuando los pacíficos manifestantes a penas superaban la treintena. Un número muy inferior al de agentes destacados en el lugar: alrededor de 55.

«Estas imágenes demuestran que se trataba de una manifestación pacífica y legal. Que la policía, en ningún momento, se dirigió a los participantes antes de proceder a cargar, golpeando sin medida», ha relatado una de las víctimas junto a su abogada. «Vamos a seguir porque no tenemos miedo», afirmaron con rotundidad antes de anunciar que el próximo viernes están llamados a declarar a los juzgados algunas de las víctimas de la agresión policial y que está convocada una concentración de apoyo.

Al día siguiente, el sábado 5, a las 19 horas, partirá desde la Plaza de Fuente Dorada una manifestación contra la criminalización de los movimientos sociales.

Los afectados por la carga policial del 2F, además de exigir la libre absolución de todos los cuatro imputados, exigen la imputación de los agentes que protagonizaron actuaciones al margen de la ley durante la carga, así como la dimisión del subdelegado del Gobierno.

martes, 11 de febrero de 2014

Memoria: El fascismo y Valladolid, un amor no correspondido

Primer acto público tras la fusión de las JONS
y Falange Española en el Teatro Calderón
de Valladolid, el 4 de marzo de 1934.

El PP, unido por sus objetivos y en medio de su desunión, se siente cómodo en esta ciudad objeto de sus deseos

1 febrero 2014

El día 4 marzo de 1934, la derecha más violenta y salvaje eligió la ciudad de Valladolid para hacer una demostración de fuerza. Se trataba de la unificación de dos grupúsculos ultraderechistas, cuyos líderes coincidían en la utilización de la violencia para subvertir el orden establecido.

La parafernalia fue espectacular: los falangistas de José Antonio Primo de Rivera y los jonsistas de Onésimo Redondo y Ledesma Ramos aparecieron uniformados con camisa azul y correajes aparatosos, y al entrar en el Teatro Calderón fueron recibidos por entusiastas seguidores que les hicieron un pasillo, brazo en alto, durante todo el recorrido hasta el escenario.

El discurso de los tres ultraderechistas era bien conocido en nuestra ciudad, donde los muchachos de Onésimo aprovechaban cualquier coyuntura para atacar personas y bienes de la izquierda, desestabilizando la convivencia de los vallisoletanos mediante provocaciones y agresiones continuas. Las JONS de Onésimo no estaban bien vistas, desde luego; y su acercamiento a la FE de Primo de Rivera alertó a los ciudadanos acerca de las intenciones que animaban al nuevo grupo.

Y a pesar de que era evidente que el acto fascista iba a acarrear problemas en la ciudad, se celebró el acto de unificación de ambas organizaciones contra viento y marea, entre las protestas de los vallisoletanos.

Se trataba de una unificación, pero sus componentes no estaban tan unidos como querían aparentar. Los tres cabecillas principales eran muy distintos entre sí y sus relaciones eran problemáticas, muy diferentes de lo que intentaban transmitir.

Onésimo era tachado de beato por Ramiro Ledesma, quien a su vez era ridiculizado sin misericordia por José Antonio, quien tal vez un poco celoso de la inteligencia y las aportaciones teóricas de Ledesma al fascismo español, se reía de él, de su tupé hitleriano y de su oratoria ininteligible provocada por el frenillo. A José Antonio no lo tragaban ni Onésimo ni Ledesma, que le consideraban un señorito afectado e insincero. Pero los tres coincidían en la estrategia a seguir para conseguir visibilidad en la sociedad de su tiempo: la violencia era su argumento y la vía que presentaban como única posible para hacerse un hueco en el panorama político. José Antonio exhortaba a la juventud a utilizar «la dialéctica de los puños y las pistolas», mientras Ramiro Ledesma se reafirmaba en la utilidad de la violencia como arma política y Onésimo, que siempre proclamó que sus manos no estaban manchadas de sangre, tenía como tema central de su discurso la vía violenta y la acción en las calles contra sus oponentes ideológicos, a los que denominaba «la gentuza».

En los discursos de la unificación hubo retórica y hojarasca de palabras incomprensibles. Entre las frases huecas que hablaban de destinos en lo universal, de estrellas y luceros y soles que brillaban en lo alto, aparecían los motivos más caros de la derecha: la unidad de España, la fobia criminal contra el oponente, la inexistencia del respeto a las opiniones ajenas, los ataques contra el laicismo y el sistema educativo de la República... En fin, los temas recurrentes que todavía a fecha de hoy siguen formando parte del cuerpo ideológico de las derechas españolas.

El acto fascista tuvo contestación contundente en las calles vallisoletanas, y dos años después, en 1936, estas protestas fueron el pretexto para la eliminación de muchos vallisoletanos, hubieran participado en ellas o no.

Sin embargo, si la ciudad fue sometida por el golpe fascista, lo fue a sangre, fuego y tierra quemada. Los sublevados tuvieron que detener a miles de ciudadanos y eliminar a otros tantos para poder hablar de Valladolid como «Zona Nacional» y tratarla como a su particular feudo.

En los años de la Transición, los neonazis, las gentes de FN y FJ intentaron de nuevo capitalizar para sí la ciudad sin conseguir mucho más que montar algaradas, efectuar razzias, apalizar y amenazar a los militantes de izquierdas y acabar con un golpe de efecto que, desde luego, les salió muy barato: un ataque con armas de fuego al bar «El Largo Adiós», un café céntrico donde se reunían estudiantes y gente variada para tomar sus cafés. El ataque, a la desesperada, tuvo una víctima, Jorge Simón Escribano, un joven abogado que salvó la vida por los pelos, aunque quedara malherido.

Convención Nacional del PP en el Auditorio
Miguel Delibes de Valladolid, entre los días
31 de enero y 2 de febrero de 2014.

La derecha de hoy vuelve a reunirse en Valladolid. No querrán escuchar, posiblemente, las protestas de los vallisoletanos, indignados por los recortes de sus derechos y el destrozo que las leyes y decretos del gobierno del PP están ocasionando a la ciudadanía.

El PP, unido por sus objetivos y en medio de su desunión, se siente cómodo en esta ciudad objeto de sus deseos, donde todavía pueden darse el capricho de pasear por la calle José Antonio, curiosear la barriada Alférez Provisional o acercarse al barrio 4 de Marzo.

Y a pesar de todo, Valladolid no es Fachadolid.