Mostrando entradas con la etiqueta 15-M. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 15-M. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de mayo de 2018

Las duras críticas de un diputado de Podemos en Madrid a Iglesias y Montero


Isidro López les acusa de reducir la formación «a un aparato de legitimación de sus caprichos».

19 mayo 2018

Pablo Iglesias e Irene Montero han anunciado que pondrán en manos de los 'inscritos' en PODEMOS su futuro en la organización. Tras la polémica por el chalé que han adquirido en Galapagar (Madrid) por algo menos de 600.000 euros, el líder y la portavoz parlamentaria de la formación morada han anunciado que consultarán a las bases si deben o no dimitir.

Ambos han comparecido en rueda de prensa desde la sede del partido en Madrid para lamentar lo que consideran una persecución e intromisión en su vida privada y han anunciado la consulta, de la que dará detalles el secretario de Organización, Pablo Echenique, la próxima semana.

Una decisión que no ha gustado nada a Isidro López, diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid, quien ha acusado a Iglesias y Montero de «dinamitar Podemos como organización».

Lo ha hecho en un tuit publicado poco después de conocer la decisión de consultar a las bases:

«Bromas aparte, el hecho de que parezca una decisión tomada por el Mundo Today no ayuda. Lo que acaban de hacer Iglesias y Montero es dinamitar Podemos como organización. Reducirla a un aparato de legitimación de los caprichos sus lideres. Ya lo era. Pero ahora a la vista de todos.»


martes, 13 de marzo de 2018

Marchas de la Dignidad solidaria con «Marcha Básica Contra el Paro y la Precariedad»


MANIFIESTO

Mientras el Gobierno pregona que el panorama va mejorando y las multinacionales y la banca exhiben sin pudor sus escandalosos beneficios, la situación para millones de hogares de la clase obrera y para la inmensa mayoría de la juventud, es cada vez más insostenible.

Totalmente silenciados por los grandes medios —o en manos del Gobierno o propiedad de las grandes corporaciones— los fríos datos no llegan a reflejar la desesperación cotidiana de tantas personas, pero dan una idea del infierno que se está viviendo:

- 60.000 familias expulsadas de sus hogares en 2017, según datos del CGPJ y muchos más extrajudiciales. Desde que empezó la crisis se ha disparado el número de suicidios, que es el mayor de la historia, y duplica a los muertos por accidentes de tráfico.

- El recibo de la luz aumentó cerca de un 90% en los últimos 10 años y las grandes multinacionales del sector (procedentes de empresas públicas privatizadas) ejecutaron más de medio millón de cortes de luz por impago. 7.000 personas —la mayoría pensionistas— mueren al año por frio, incendios, asfixia, etc. En los consejos de administración de Iberdrola, Endesa y Gas Natural Fenosa se sientan 43 exaltos cargos de PP, PSOE y PNV.

- La pobreza entre la clase obrera es general. De 9 millones que tiene empleo, casi la mitad de ganan menos de 1.000 euros y 6 millones de trabajadores tienen salarios inferiores al salario mínimo. Mientras, 130.000 directivos ingresan lo mismo que los 6 millones de trabajadores con sueldos más bajos.

- Las prestaciones por desempleo, cada vez cubren menos trabajadora/es —de más de 3 millones de desempleada/os el 44% no reciben ninguna prestación—. El drama se acentúa en el caso de las mujeres. De cada 10 paradas, 7 no cobra prestación y son contratadas a tiempo parcial es 3,5 veces más que los hombres y tienen menos contratos indefinidos.

- Más de la mitad de 9 millones de pensionistas están por debajo de los índices de pobreza. Tras el copago de medicamentos el 27% de pensionistas no pueden retirar de la farmacia los medicamentos prescritos abandonando los tratamientos. Banca y Corporaciones Financieros presionan para legislar y explotar planes privados de pensiones y se suceden los ataques a la sostenibilidad del Sistema Público de Pensiones: Para pagar las pensiones el gobierno ha utilizado y casi vaciado el Fondo de Reserva de la Seguridad Social; sin embargo, debido a rebaja continuada de cotizaciones a la patronal, la precariedad del empleo con salarios de miseria que apenas cotizan el déficit aumenta cada año. Este despilfarro afecta a los ingresos del Sistema Público de Pensiones que justifican pensiones de miseria con aumentos anuales miserables (0,25%).

- Se endurecen las condiciones para acceder al bono social para hogares con bajos ingresos o se niega la dación en pago en la reforma de la Ley Hipotecaria. No se derogan reformas laborales y no se legisla sobre derechos sindicales y negociación colectiva. Mientras —sin que ningún país amenace nuestras fronteras— se dispara el gasto en armamento impuesto por la OTAN.

- Las reformas fiscales en vez de ser progresivas (que pague más quien más tiene) premian a defraudadores con amnistías fiscales y permiten a las empresas rebajas de los impuestos nominales: algunas grandes empresas que debieran pagar el 35% de sus beneficios solo pagan el 10-15% e incluso algunas multinacionales el 3%.

- Toda esta auténtica guerra social contra la clase obrera y sectores populares es el resultado de políticas dictadas por el capital que vienen descargando sobre ellos el peso brutal de la crisis. El pago de la Deuda (capital + intereses = casi el 50% de los Presupuestos del Estado) es el gran chantaje de la Unión Europea para imponer recortes, privatizaciones y disminuciones de plantilla en gobiernos municipales, autonómicos y del Estado

- Es hora de decir ¡Basta ya! La represión policial y judicial sobre los derechos colectivos e individuales para impedir ejercer el derecho decidir en Cataluña se aplica también en el resto del Estado sobre la lucha organizada social, sindical o cultural. Un sin fin de procesamientos o condenas en firme se abate sobre humoristas, titiriteros, cantantes, sindicalistas por ejercer el derecho de huelga, luchadores antidesahucios, o antifascistas (Alfon, Nahuel, Bódalo, 13 Rosas, etc.)

Frente a ello solo cabe fortalecer la organización y eficacia en la lucha de la clase obrera y las clases populares. No bastan cambios de gobierno, hay que construir alternativas de poder popular. En este sentido, de unificación y fortalecimiento de la lucha que nos une, Marchas de la Dignidad acuerda participar activamente juntos a otros: Marea Básica, Coordinadora Desempleadxs Precarixs, PAH Vivienda, Colectivos feministas, Marea blanca en Defensa de la Sanidad Pública, Coordinadora Estatal en Defensa Sistema Público Pensiones, y otros colectivos sociales, vecinales, Sindicatos y organizaciones políticas que conforman la «Marcha Básica Contra el Paro y la Precariedad». Esta plataforma, del 10 al 24 marzo de 2018, se movilizará desde distintos Territorios y Comunidades Autónomas para confluir en Madrid, el sábado 24 de marzo.



NO AL PAGO DE LA DEUDA
VIVIENDA PARA TODA/OS
SERVICIOS PÚBLICOS PARA TODAS LAS PERSONAS
EMPLEO DIGNO CON DERECHOS. RENTA BÁSICA

martes, 18 de noviembre de 2014

Semana de lucha, 24 a 29 de noviembre


Las MARCHAS DE LA DIGNIDAD volvemos a salir a la calle para gritar bien alto PAN, TRABAJO, TECHO… DIGNIDAD. Salimos a la calle porque nos encontramos ante una situación extremadamente difícil, una situación límite, de emergencia social, que nos convoca a dar una respuesta colectiva y masiva de la clase trabajadora, la ciudadanía y los pueblos.

Millones de trabajadores y trabajadoras se encuentran sin empleo. Cientos de miles de familias han perdido su casa. Gran parte de la juventud se ve abocada a buscarse la vida en el extranjero. A las mujeres nos quieren quitar nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos. A los pueblos les niegan el derecho a decidir. Siguen recortando en salud, educación, dependencia… Han engañado a nuestros mayores con la estafa bancaria de las preferentes. Estamos asistiendo al robo de derechos y al empobrecimiento generalizado de la mayoría social y todo en nombre del pago de una deuda ilegítima y odiosa que no han contraído los ciudadanos y ciudadanas.

Mientras, ellos, siguen mangoneando, la corrupción campea a sus anchas. Siguen llevándose dinero a los paraísos fiscales, usando tarjetas opacas y regalando decenas de miles de millones del dinero público, el dinero que sale de nuestros impuestos, para salvar a los bancos y especuladores. Nos quieren hacer tragar un «Tratado de Libre Comercio» entre la UE y EEUU (TTIP) que se negocia secretamente y que beneficia a las grandes multinacionales a costa del pueblo; un tratado idéntico al que EE.UU. está realizando con los países asiáticos. Y cuando se protesta, siempre obtenemos la misma respuesta: la represión y la criminalización. Ahora, incluso, pretenden robarnos la libertad para manifestarnos y expresarnos poniéndonos una mordaza que blinde el abuso policial. No sólo están aprovechando la crisis para recortar derechos sociales, también intentan suprimir libertades democráticas. A este sistema corrupto e indecente le sobran las libertades y los derechos de la mayoría social. Pero no lo vamos a consentir. Nos vamos a rebelar. Porque este sistema que busca exclusivamente el beneficio privado de unos pocos nos lleva inexorablemente a una catástrofe medioambiental y social de alcance incalculable. Porque esta crisis-estafa está significando un gigantesco drama humano. Porque no queremos ser cómplices de su militarismo y sus guerras de rapiña. Porque no queremos ser parte de sus sucios negocios especulando con la salud y la vida de millones de personas.

Tras el millón y medio de personas que estuvimos el 22 de marzo en Madrid fuimos a rodear sus parlamentos el 21 de junio, le sacamos la tarjeta roja a los poderosos en Asturias y ahora volvemos de nuevo a la lucha en esta semana del 24 al 29 de noviembre en la que hemos convocado movilizaciones por el empleo digno, por la renta básica, por los servicios públicos y de calidad, por las libertades democráticas, contra el pago de la deuda odiosa, el paro, la precariedad, los recortes, el TTIP, la corrupción, el régimen del 78 y la represión, y por supuesto el 25 contra la violencia hacia las mujeres. Hoy nos movilizamos activamente por una sociedad de hombres y mujeres libres e iguales; contra un sistema, un régimen y unos gobiernos que nos agreden y no nos representan. Seguimos exigiendo que se vayan. Que se vaya el Gobierno del PP y, también, todos los gobiernos que recortan y colaboran con las políticas de la Troika. Exigimos pan, trabajo, techo y dignidad. Basta ya de corrupción.

Fuente:
http://www.15mvalladolid.com/2014/11/semana-de-lucha-24-a-29-de-noviembre/

domingo, 22 de julio de 2012

Miles de personas arropan a los parados a su llegada a Madrid

Han venido caminando desde varias regiones del país con el objetivo de hacer visible el drama del desempleo

PÚBLICO

Las marchas de parados han llegado hoy a Madrid tras casi un mes de caminata desde diferentes puntos del país, donde miles de personas han acudido a arroparlos en una manifestación que se ha dirigido desde el Paseo del Prado hasta la Puerta del Sol. Allí han sido recibidos con aplausos.

Entre gritos como «Nos hunden el país» o «A la guillotina, el chorizo está mejor», los congregados han pedido la dimisión del presidente Mariano Rajoy o la alcaldesa de Madrid, Ana Botella. En la Puerta del Sol se celebra ahora una «asamblea de desempleados».

A lo largo del día, las marchas han ido llegando a la ciudad desde ciudades como Barcelona, Córdoba, Zaragoza o el Bajo Aragón. Esta tarde han marchado desde el Ministerio de Empleo hasta el centro de la capital, donde se han unido a los llegados de otras partes de España para protestar contra el paro y la precariedad laboral.

Después de concentrarse delante de la sede ministerial, donde gritaron a favor de la unión del pueblo, los manifestantes comenzaron a avanzar por un carril de la calzada lateral del Paseo de la Castellana. La protesta arreciaba, al grito de «ladrones», cuando los manifestantes pasaban delante de oficinas de entidades financieras.

Los desempleados corearon además otros eslóganes ya emblemáticos, como «De Norte a Sur, de Este a Oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste», «El próximo parado, que sea un diputado», «La próxima parada, que sea Andrea Fabra» o «Esto es esperanza, no la presidenta». A la altura del Banco de España gritaron «Culpables, culpables» y «Tenemos solución: los banqueros a prisión».

«Tenemos la solución: banqueros a prisión»

A la hora de comer, los parados han hecho un alto frente al Museo del Prado, donde han celebrado una comida popular a la espera de iniciar el tramo final de su protesta hasta la Puerta del Sol.

Por su parte, los parados procedentes de Galicia y Asturias, que han entrado por la carretera de La Coruña, han sido recibidos por el 15-M en el Parque del Oeste, después de pasar por delante del Palacio de la Moncloa. Esta marcha ha ido encabezada por una pancarta con el lema «Estamos hartos de que nos jodan la vida». Los desempleados han llegado a Madrid también a pie desde Andalucía, la Comunidad Valenciana y otras partes del país, aunque algunos se han desplazado en vehículos.

Ya juntas frente al Museo del Prado, las marchas han podido disfrutar del recibimiento organizado por el 15-M, que ha incluido un concierto de la Orquesta Solfónica, que ha interpretado temas como Los cuatro muleros —poema de Federico García Lorca—, L'estaca, del cantautor Lluis Llach, una pieza de la opera Nabucco de Giuseppe Verdi y un tema del musical Los Miserables.

(21-julio-2012)

sábado, 14 de julio de 2012

Los «indignados» toman las calles de Valladolid

Ayer recibo un correo electrónico que me invitaba a manifestarme contra los recortes sociales aprobados por el Gobierno, ponía que era en la Plaza mayor a las 20.00 horas, pero fue en la Plaza de Fuente Dorada.

Alrededor de un millar de personas (y no 300) se concentraron en la susodicha plaza pucelana, centro simbólico de la gente del Movimiento 15-M de la ciudad. Tras hablar algunos componentes, se decidió hacer una manifestación espontánea que pasó por la Plaza Mayor y la Calle Santiago, para girar hasta la sede del PP, donde se coreó frases como «Ahí está, ahí está, la cueva de Alí Babá!» o «¡La corrupción se paga a comisión!». Para volver a salir a la Calle Santiago hasta la Plaza Zorrilla, y cortarla con una sentada, dónde se dió otro mitín más.

Salida de la manifestación sobre las 20.30 horas.

Una de las pancartas.

En la Plaza Mayor.

La pancarta de cabecera frente las puertas de la sede del PP.

La manifestación ante la sede nombrada , sobre las 20.50 horas.

Después de una carrera se ocupó el mismísimo Paseo Zorrilla, se llegó hasta la mitad en el cruce con el Paseo Filipinos, para dar media vuelta. Se optó por continuar hasta Fuente Dorada en otra sentada frente a la salida de la Calle San Ildefonso con el paseo nombrado, después de otros discursos.

Sentada y corte del tráfico en Plaza Zorrilla.

Otra sentada en el Paseo Zorrilla.

Por el mimísimo Paseo de Zorrilla (la Gran Vía vallisoletana).

Medía vuelta.

De nuevo en Plaza de Zorrilla.

De Miguel Iscar a Plaza España y Duque de la Victoria, dónde se grito contra los bancos, a la vez que uno de los integrantes del movimiento iba haciendo entrevistas en directo a los transeuntes. Para finalizar a eso de las 22.30 en el punto de partida.

Por la Calle Miguel Iscar.

Junto al Banco de España en Plaza España.

Además de corearse los conocidos lemas de este movimiento contestatario como «¡Lo llaman democracia y no lo es!» y «¡Qué no, qué no, que no nos representan...! ¡Qué no, qué no!», hasta el histórico «¡El pueblo unido jamás será vencido!». Pero me quedo con estos otros dos: «¡De Norte a Sur, de Este a Oeste, la lucha continúa, cueste lo que cueste!» o «¡Qué barbaridad, qué barbaridad. nos meten recortes y quieren paz social!». Un vocal de este colectivo al final anunció otra convocatoria para el próximo lunes 16 de julio en la misma Plaza Fuente Dorada a las 20.00 horas.

Encuesta a transeuntes ante el BBVA e Duque de la Victoria.

Llegada al punto de partida sobre las 22.20 horas.

Esto es un preámbulo de las movilizaciones que vendrán a partir de ahora contra los recortes sociales del Gobierno del PP, no solamente protagonizadas por los 'indignados', sino por el resto de las organizaciones sindicales y sociales, parados, empleados públicos y demás trabajadores, ya que a todos y a todas nos afectan por igual tales medidas antipopulares. Aunque el Movimiento 15-M de Valladolid nos invita a hacer unas protestas continuas y permanentes hasta el final.

miércoles, 25 de abril de 2012

Escisión en el 15 M

Se veía venir. Había gente de DRY a la que no le gustaba demasiado eso de las asambleas, pero se callaban la boca porque el asunto de las asambleas de barrio fue lo que hizo que la propuesta del 15 M calara en el pueblo llano. He de decir, no obstante, que yo estuve en una asamblea de barrio y que el asambleísmo sólo era parcial ya que había un buen número de decisiones importantes que se tomaban en la plaza céntrica de turno por parte de los creadores del invento. El caso es que llegó el invierno, el mal tiempo y sobre todo el 15 M dejó de ser novedad y la gente se fue descolgando hasta que el proyecto se deshinchó. Y ahora que ya no hay tanta público, el sector con más olfato político (a los que a veces se les escapaba en las asambleas que había que convertir el 15 M en partido político... ¿pero entonces por qué tanto eslogan contra la clase política en las manifestaciones?) ha decidido constituirse en asociación y dejarse de tanto discutir en interminables asambleas y meterse en el juego del poder (ahí si que se decide rápido... porque deciden cuatros gatos).

A continuación reproduzco el comunicado emitido por el sector contrario a la institucionalización de DRY porque, aunque su asambleísmo deja bastante que desear, me caen mucho mejor que sus compañeros escisionistas. Para conocer el punto de vista del sector más conservador no hay más que leer la prensa de "izquierda", p. ej., el 20 minutos, donde (¡cómo no!) les hacen propaganda descarada.

Por cierto: hay convocada una manifestación el 12 de Mayo para conmemorar el aniversario del movimiento. Lo que no sé yo es si revalidarán esta vez el éxito de público del año pasado. Si no reciben un baño de masas al menos podrán aprender una lección: las ideas revolucionarias existían antes del nacimiento del 15 M y a buen seguro seguirán vivas tras su muerte (la cual, que quede claro, no deseo en absoluto).



He aquí el comunicado colgado en la web de DRY (del sector más "asambleario"):



LA “ASOCIACIÓN DEMOCRACIA REAL YA” NO ES DEMOCRACIA REAL YA


Ante la noticia publicada por la agencia EFE, de la que se han hecho eco varios medios de comunicación, en la que se recoge que “algunos impulsores del 15M, constituyen la Asociación Democracia Real Ya“, queremos comunicar que esta decisión no representa más que a una reducida minoría y que Democracia Real Ya! no la asume como colectivo.

Algunos activistas de DRY han decidido de forma ilegítima y unilateral constituirse como asociación tras una asamblea celebrada en Madrid los días 21 y 22 de abril. La convocatoria de esa asamblea pasó por los mecanismos democráticos que rigen nuestro funcionamiento interno y fue rechazada al no contar con el quorum mínimo exigido de los miembros de la plataforma, siendo por tanto sus conclusiones, no vinculantes ni legítimas.

Por este motivo la constitución de esta asociación no es una decisión tomada por nuestro colectivo. Es más, en la II Asamblea estatal, celebrada en Málaga el pasado verano, se consensuó que DRY no adoptaría ninguna forma jurídica ya que contradecía nuestros principios. Decisión que fue ratificada posteriormente por todo el colectivo.

Al margen de estos lamentables hechos, queremos comunicar que seguimos creyendo en una red de personas coordinadas y sin líderes, que no puede ni debe confinarse a los limitados marcos del derecho. Es por ello que DRY seguirá funcionando como una red horizontal sin representantes, rigiéndose por los principios originales con los que se articuló hace más de un año.

Nadie puede apropiarse de DRY por que DRY no es una marca, DRY es una idea, unos valores, unos principios y unos objetivos políticos y sociales en base a la radicalidad democrática: una democracia participativa, horizontal y directa, por una democracia real ya!

Como hace un año, el #12M15M estaremos en las calles.

lunes, 17 de octubre de 2011

De Plaza Tahrir a Times Square: las protestas entran en erupción en más de 1.500 ciudades de todo el mundo


Decenas de Miles en las Calles de Times Square, New York.


Decenas de Miles de Personas Inundan las Calles de los Centros Financieros Mundiales, de las Grandes Metrópolis y de las Pequeñas Ciudades para «Ocupar Juntos» Contra Wall Street. Mid-Town Manhattan se Agita mientras las Manifestaciones Convergen en Times Square.

Nueva York, NY ..


Tras salir triunfante del punto muerto en que se encontraba ante la ciudad a raíz de las continuas protestas de Wall Street en Liberty Square, en el distrito financiero de Manhattan, el movimiento Occupy Wall Street se ha extendido hoy por todo el mundo con manifestaciones en más de 1.500 ciudades del planeta y más de 100 ciudades estadounidenses de costa a costa. En Nueva York, miles de personas marcharon en varias agrupaciones de sindicatos, estudiantes, ecologistas y grupos de comunidades. Mientras los ocupantes acudían en masa a Washington Square Park, dos docenas de participantes fueron arrestados en un Citibank cercano al intentar retirar sus cuentas del mundial gigante banquero.

«Estoy ocupando Wall Street porque lo que está en juego es mi futuro, el futuro de mis generaciones,» dijo Linnea Palmer Paton, de 23 años, estudiante de la Universidad de Nueva York. «Inspirados en la ocupación pacífica de la Plaza Tahrir en El Cairo, esta noche nos estamos uniendo en Times Square para mostrarle al mundo que el poder de la gente es una imparable fuerza de cambio mundial. Hoy estamos combatiendo de vuelta contra los dictadores de nuestro país (los bancos de Wall Street) y estamos ganando.»

Los neoyorquinos se congregaron en asambleas organizadas por barrios, y entonces inundaron el metro en masas para unirse al movimiento en Manhattan. Un grupo llamado Todo Boricua Para Wall Street marchó como un contingente de varios centenares de puertorriqueños, tocando música tradicional y ondeando la bandera Lares, un símbolo de resistencia a la España colonial. «Los puertorriqueños somos el 99% y continuaremos uniéndonos a nuestros hermanos y hermanas en la ocupación de Wall Street», dijo David Galarza Santa, un sindicalista de Sunset Park, en Brooklyn. «Estamos aquí para acompañar a todos los latinos, a quienes el 1% está utilizando como chivo expiatorio, mientras que son los banqueros los que han causado esta crisis y los bancos los que están saltándose las leyes».

Mientras el centro de atención es Nueva York, acciones de ocupación están ocurriendo también a lo largo y ancho del medio oeste y sur de Estados Unidos, desde Ashland (Kentucky) hasta Dallas (Texas) y Ketchum (Idaho). Cuatrocientos iowenses marcharon el sábado por Des Moines (Iowa) como parte del día de acción:

«La gente está sufriendo, aquí en Iowa. Familias granjeras están resistiendo, los estudiantes se enfrentan a una deuda en aumento y menos trabajos dignos, y los ingresos familiares están cayendo en picado», dijo Judy Lonning, profesora jubilada de la escuela pública, de 69 años. «No queremos seguir sufriendo por los pecados de Wall Street. La gente de aquí está despertando y dándose cuenta de que no podemos solamente acudir a las urnas. Estamos construyendo un movimiento para hacer que nuestros líderes nos escuchen.»

Las protestas llenaron las calles de los distritos financieros desde Berlin hasta Atenas, de Auckland a Bombay, de Tokio a Seúl. En Reino Unido, más de 3.000 personas intentaron ocupar la Bolsa de Valores de Londres. «El sistema financiero beneficia a un puñado de bancos a expensas de la gente corriente», dijo Spyro Van Leemen, un agente de relaciones públicas en Londres, y miembro del núcleo de manifestantes. «Las mismas personas que son responsables de la recesión son las que se están yendo con bonificaciones masivas. Esto es enormemente injusto y antidemocrático».

En Sudáfrica, unas 80 personas se concentraron ante el Mercado Bursátil de Johanesburgo, según informó Talk Radio 702. Las protestas continuaron a pesar de los esfuerzos de la policía de declarar la concentración ilegal. En Taiwan, los organizadores lograron reunir varios cientos de manifestantes, que mayoritariamente se sentaron en silencio afuer del Taipei World Financial Center, conocido como Taipei 101.

600 personas han comenzado hoy una ocupación del Confederation Park en Ottawa, Canadá, para unirse al día de acción global. «Estoy aquí hoy para estar con los Pueblos Indígenas del mundo que están resistiendo este sistema bancario mundial corrupto que antepone los beneficios a los derechos humanos», dijo Ben Powless, ciudadano de Mohawk y jóven lider indígena. «Los pueblos indígenas son el 99% y llevamos resistiendo al 1% desde 1492. Hoy nos manifestamos por la autodeterminación [!?] y la dignidad, contra un sistema que nos ha robado nuestras tierras, envenenado nuestras aguas, y oprimido a nuestras gentes durante generaciones. Hoy nos unimos con los que están en Nueva York y en el resto del mundo para decir “¡Nunca más!”»

En Australia, alrededor de 800 personas se reunieron en el distrito de negocios de Sidney, llevando pancartas de cartón y cantando «Necesidades humanas, no codicia corporativa». Los manifestantes acamparán indefinidamente «para organizar, discutir y construir un movimiento por un mundo distinto, en manos del súper rico 1%», según una declaración en el sitio web de Occupy Sydney.

El éxito del movimiento se debe en parte al uso de tecnologías online y la creación de redes sociales internacionales. La rápida expansión de las protestas es una respuesta popular de base a las abrumadoras desigualdades perpetuadas por el sistema financiero mundial y los bancos multinacionales. Más acciones están previstas para las siguientes semanas, y la Ocupación de Liberty Square en Manhattan continuará indefinidamente.

«Occupy Wall Street» es un movimiento impulsado por el pueblo que comenzó el 17 de septiembre de 2011 en Liberty Square en el Distrito Financiero de Manhattan, y que se ha extendido a más de 100 ciudades en los EE.UU con acciones en más de 1.500 ciudades a nivel mundial. #OWS está luchando contra el poder corrosivo de los principales bancos y empresas multinacionales sobre el procedimiento democrático, y el rol que ha tenido Wall Street en la creación de un colapso económico que ha causado la recesión más grande ocurrida en generaciones. El movimiento está inspirado en los levantamientos de Egipto, Túnez, España, Grecia, Italia y el Reino Unido, y tiene como objetivo exponer cómo el 1% de personas más ricas que están escribiendo las reglas de la economía global, están imponiendo una agenda de neoliberalismo y desigualdad económica que está usurpando nuestro futuro.

15-O Valladolid (Spain).

sábado, 8 de octubre de 2011

¿Por qué ‘Ocupad Wall Street’?

Por James Downie

Revista Sin Permiso
(2-octubre-2011).


Tal vez hayan oído hablar de las manifestaciones de Ocupad Wall Street, que llegan hoy a su décimo día en Nueva York. Varios cientos de activistas han ocupado el Parque Zuccotti, cerca de Wall Street, y este sábado pasado se les unieron mil más. El Departamento de Policía de Nueva York, desplegando la delicadeza por la que se ha hecho famoso, ha detenido a decenas de activistas, entre ellos a varios miembros del equipo de medios de comunicación de los manifestantes, y llegó inclusó a rociar con gases a inocentes manifestantes (el hashtag de Twitter de la ocupación, #occupywallstreet, y su http://www.livestream.com/globalrevolution proporcionan muchos más detalles). A despecho de estas presiones, los manifestantes se han juramentado permanecer en el parque en un futuro previsible.

Bien es verdad que no se puede andar por Nueva York sin darse de bruces con alguna manifestación, así que ¿merece atención esta protesta? Es fácil decir que se trata (en su mayoría) de chicos universitarios que no tienen nada mejor que hacer, o reírse de sus exigencias, que van desde acabar con la desigualdad en la riqueza a poner fin a la guerra, o utilizar a los manifestantes más extremistas para desacreditar a los demás. Y resulta fácil creer que la causa de los manifestantes se olvidará en cuanto terminen las manifestaciones. Es fácil reaccionar de ese modo, puesto que ese es el éxito que han tenido muchos «movimientos» de protesta han tenido en el pasado. Pero este movimiento es diferente, debido a la sombría situación a la que se enfrenta el país, y en especial los jóvenes.

Las manifestaciones son más fuertes cuando quienes protestan apuntan en su denuncia a un blanco que les afecta directamente. En 1971, la decisión del presidente Nixon de suprimir las prórrogas por estudios desató una nueva ola de protestas antibelicistas en los campus de todo el país. Hay mucha gente que piensa que la inexistencia del reclutamiento forzoso debilitó seriamente las protestas contra la guerra del Vietnam. En 1932, el Bonus Army [1] consiguió reunir a miles de veteranos en Washington porque su causa no era la pobreza de otras personas sino la de ellos mismos.

De forma semejante, estas manifestantes no sólo protestan en favor de una causa sino que lo hacen en interés propio. Al igual que muchos jóvenes de los años 60 y 70 temían convertirse en carne de cañón en el Sudeste asiático, hoy muchos tienen miedo de su futuro. Las cifras son contundentes. Tres años después de que Wall Street hiciera estrellarse a la economía, el desempleo juvenil se encuentra en 18%, el doble de la media nacional, mientras que el empleo juvenil está en su punto más bajo desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Y dado que el licenciado que pasa un año en paro acaba ganando un 23% menos que sus compañeros de clase una década después, los jóvenes desempleados verán cómo se dejan sentir estos efectos durante años. El licenciado universitario medio soporta una deuda de 27.000 dólares en el momento de terminar la carrera. No es de sorprender, por tanto, que más del 85% de la promoción de 2011 se mudara de nuevo a casa de sus padres, la cifra más elevada de la que haya constancia. Eso por no mencionar que, cuando esta recesión finalmente termine, los jóvenes tendrán que afrontar una Seguridad Social, Medicare y otras prestaciones disminuidas, en buena medida (aunque no completamente, por supuesto) debido a que sus padres y abuelos decidieron dejar que sus descendientes les pagaran sus recortes de impuestos, sus guerras y sus rescates.

En resumen, tal como exigían los candidatos republicanos, los jóvenes se juegan la piel en esto.

De modo que no se trata de un genocidio, de Palestina, de la globalización o de otra causa política o geográficamente lejana que rara vez tiene la posibilidad de afirmarse más allá de un núcleo activista comprometido. Las protestas de Wall Street se alimentan, al menos parcialmente, del hecho conocido de que, por vez primera en casi un siglo, el «nunca lo habéis tenido tan bien» ya no puede aplicarse a la próxima generación. Las víctimas de este derrumbe no están al otro lado de mundo; son los manifestantes mismos, sus amigos y compañeros de clase, hijos e hijas. Se trata de una conexión personal y de una motivación que les vincula a esa causa que no crece de modo artificial.

¿Durará, pues, esta protesta concreta «hasta que se cumplan nuestras exigencias»? Tal vez sí, tal vez no. Pero mientras la aletargada economía continúe golpeando con dureza a los norteamericanos —y especialmente a los jóvenes norteamericanos—, podemos esperar más y mayores manifestaciones del estilo de «Ocupad Wall Street», desenfocadas, a veces excesivas, pero en lo fundamental justificables.


NOTA:

[1] En la célebre Bonus March, uno de los episodios históricos más sonados del periodo de la Depresión en los Estados Unidos, varios miles de veteranos de la Primera Guerra Mundial se dirigieron a Washington en mayo de 1932 para exigir una ley que garantizara la prima que se les había prometido, estableciendo improvisados campamentos en torno al centro de la capital a la espera de que se votara dicha disposición en el Congreso. Ésta fue aprobada por la Cámara de Representantes, pero vetada por el presidente Hoover y rechazada por el Senado. Hoover encargó a finales de julio la represión del movimiento y el desmantelamiento de los campamentos al Ejército, dirigido por el general Douglas McArthur, que veía en todo ello una conspiración comunista, secundado por Eisenhower, con fuerzas mandadas, entre otros, por el entonces mayor George Patton. En los enfrentamientos varias personas resultaron heridas y un bebé muerto por el uso de gases.

James Downie es columnista del diario norteamericano The Washington Post.


Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón

martes, 20 de septiembre de 2011

A propósito de los libros de Stéphane Hessel

Texto de Corriente Comunista Internacional
http://es.internationalism.org/ap/2011/220_stephane

Accion Proletaria, (25-Julio-2011)

Indignarse, sí pero ¡Contra la explotación capitalista!

Las obras ¡Indignaos! y ¡Comprometeos!, del escritor, poeta y diplomático francés Stéphane Hessel, son ya dos auténticos best-sellers y una referencia para aquellos que quieran reflexionar sobre la injusticia de este mundo. Es más, al movimiento de protesta social que recorre España (y en bastante menor medida otros Estados de Europa) se le ha llamado de «los Indignados», refiriéndolo explícitamente al primero de estos libros.

¡Indignaos! es un librito de unas treinta páginas que ha sido traducido a varios idiomas; del que se han vendido, a un precio irrisorio para su más amplia difusión, millones de copias en todo el mundo y que ha alcanzado un gran éxito casi inmediatamente. Sin la menor duda su título es en sí mismo un grito de rebelión contra la barbarie de este mundo y coincide perfectamente con el sentimiento generalizado, que crece en las filas de los oprimidos, de que los horrores que arrasan el planeta, desde la miseria a la guerra, se hacen cada vez más insoportables y más indignantes. La «primavera árabe», en Túnez y en Egipto y el movimiento de los Indignados son una clara expresión de ese sentimiento y del hartazgo.

¿Con qué sociedad sueña Stéphane Hessel?

Stéphane Hessel es un hombre de 93 años que saca todavía fuerzas para gritar su indignación frente a este mundo inicuo. Como tal, no nos puede sino inspirar admiración y provocar simpatía; pero en fin de cuentas ¿por qué tipo de mundo quiere S. Hessel que luchemos?

Desde el comienzo de su libro, Stéphane Hessel hace apología de los principios y valores que llevaron al Consejo Nacional de la Resistencia (CNR) a desarrollar, al final de la Segunda Guerra Mundial, un programa económico adecuado a las circunstancias.

A la pregunta «¿siguen estando de actualidad estas medidas?», Hessel responde: —«Por supuesto que las cosas han cambiado en sesenta y cinco años; los retos no son las mismos que conocimos en la época de la Resistencia. El programa que propusimos entonces no se puede aplicar plenamente hoy ni tampoco debemos seguirlo a ciegas. Sin embargo, los valores que planteamos son constantes y debemos adherirnos a ellos. Son los valores de la República y la democracia y creo que debemos juzgar a los sucesivos gobiernos en relación a estos valores. En el programa del Consejo de la Resistencia había contenida una manera de ver las cosas que sigue siendo válida hoy: Rechazar la dictadura —el diktat— de la ganancia y el dinero, indignarse contra la coexistencia de la pobreza extrema y la riqueza arrogante, rechazar los sistemas económicos feudales, reafirmar la necesidad de una prensa verdaderamente independiente, garantizar la seguridad social en todas su formas... Muchos de estos valores y adquisiciones que defendimos ayer están hoy en dificultades y corren peligro. Muchas de las medidas que han adoptado los gobiernos recientemente les sorprenden a mis camaradas resistentes, ya que son contrarias a esos valores fundamentales. Creo que hay que indignarse, en particular los jóvenes. Y ¡resistir!».

¿A quién hace S. Hessel responsable de esta situación? Dice: —«... el poder del dinero, tan combatido por la Resistencia nunca fue tan grande, tan insolente, egoísta, incluso en las más altas esferas del Estado. Los bancos, sucesivamente privatizados, están más preocupados por sus dividendos y por los altos salarios de sus dirigentes que por el interés general. La brecha entre los ricos y los pobres nunca ha sido tan abismal; y la carrera tras el dinero jamás tan feroz, tan competitiva».

Para Hessel, la democracia debe guiar la acción de los dirigentes; una democracia preocupada por el interés general frente al egoísmo de los financieros y otros banqueros: «los responsables políticos, económicos, intelectuales y el conjunto de la sociedad no deben abandonar, ni dejarse impresionar por la actual dictadura de los mercados financieros que amenaza la paz y la democracia». He aquí el sacrosanto interés general que uniría a los políticos, a los patrones de la industria codo con codo con los trabajadores, desempleados, estudiantes, jubilados, los precarios... En otras palabras, la democracia de Stéphane Hessel es el mito, la estafa, que da por hecho que explotadores y explotados se sitúan, como por arte de magia, en un espacio de igualdad de condiciones, donde se supone que tendrían los mismos «derechos y deberes» y los mismos intereses democráticos, en tanto que ciudadanos, frente a la dictadura de los financieros. ¿Para alcanzar qué y cómo? Hessel nos sugiere: —«Confiamos en que reflexionando, escribiendo, participando democráticamente en la elección de los gobernantes es como se puede hacer hoy evolucionar de manera inteligente las cosas... en fin, por medio de acciones a muy largo plazo». Y ¿qué campo propone Hessel que hemos de defender?: —«Siempre me he considerado socialista; es decir, en el sentido que yo doy a este término, consciente de la injusticia social. Pero los socialistas deben ser estimulados. Espero ver surgir una izquierda valiente, contestataria si es necesario, que pueda hacerse fuerte y defender una visión y una concepción coherente de las libertades de los ciudadanos; además, me parece importante que haya Verdes en las instituciones, para que se extienda la idea de preservar el planeta». Finalmente, para Hessel nuestra indignación debe conducir a una consigna ya conocida, el famoso «Hay que ir a votar»... por un nuevo programa alternativo (que será objeto de una nueva publicación) inspirado en el CNR, que reúna a toda clase de elementos, desde los de la izquierda radical a los de «otromundoesposible» pasando por los sindicalistas; en fin, a partidos y organizaciones que asumen como suyo el interés general.

Afortunadamente estos millones de jóvenes a los que Hessel se dirige, particularmente en Portugal y España, han hecho oídos sordos a esos discursos ciudadanos de izquierda y han rechazado las urnas. Hay que decir que han tenido la oportunidad de ver a los gobiernos Socialistas de sus respectivos países manos a la obra; han podido ver qué medidas drásticas de austeridad eran capaces de adoptar los partidos socialistas, de forma totalmente democrática (lo mismo que en Grecia); han probado en sus carnes las porras de la policía ¡del muy democrático Gobierno socialista de Zapatero!...

Sin embargo, Hessel persiste en su apoyo a estos partidos, declarando: «¿Cuál es la tarea que deben imponerse los miembros de la generación más joven? Tomarse en serio los valores sobre los cuales basan su confianza o desconfianza en quienes los gobiernan - este es el principio de la democracia, con el que podemos influir en quienes toman las decisiones».

¿Qué influencia puede tener esta joven generación en los Estados democráticos que le imponen tanta miseria? Puede sustituir a un ministro cuya impopularidad es escandalosa... ¿y después qué pasa? ¿Habrá un cambio real? ¡No, ninguno! En todos los países, sean los gobiernos de derechas o de izquierdas (o de extrema izquierda, como en América Latina), la brecha es cada vez más profunda entre la gran mayoría de la población que padece un deterioro generalizado de las condiciones de vida y el poder democrático del Estado burgués, que preconiza duras políticas de austeridad con las que evitar la quiebra económica. No puede ser de otra manera: ¡Detrás de la máscara democrática del Estado se oculta siempre la dictadura del Capital!

¡No toquéis el capitalismo!

«Mi generación ha contraído una verdadera alergia a la idea de la revolución mundial. En parte porque hemos nacido con ella. En mí caso —nací en 1917, año de la Revolución Rusa— es una característica de mi personalidad. Siempre he tenido la impresión, tal vez injusta, que no es mediante la acción violenta, revolucionaria, cómo se puede derrocar a las instituciones existentes ni cómo se puede hacer avanzar la historia.». Hessel sigue en sus trece: «En todas las sociedades existe una violencia latente que es capaz de expresarse sin restricciones. Lo hemos conocido con las luchas de liberación colonial. Debemos ser conscientes de que las revueltas, las de los trabajadores por ejemplo, siguen siendo posibles pero es poco probable que resurjan dada la forma en que la economía se ha desarrollado y globalizado. El biotipo Germinal ha quedado ya superado». Este es el llamamiento que hace Hessel a la generación más joven: ¡Quitaos de la cabeza cualquier idea de una revolución mundial, la idea de la lucha de clases! ¡Eso está anticuado! En lugar de eso, tratad de mejorar el funcionamiento de este sistema. ¿Cómo? Aquí es donde Hessel dice tener una idea «brillante e innovadora» obviando que ha sido pregonada, una y mil veces, por toda la izquierda desde hace un siglo: la creación de un Consejo de Seguridad Económico y Social, que reúna a los estados más poderosos del mundo; una especie de gobierno mundial. Este organismo mundial tendría como objetivo regular la economía. Y según Hessel esto es lo que evitaría las crisis el ejercer un control eficaz sobre todas las grandes instituciones financieras, ansiosas de ganancias y poder. Simplemente, recordemos que la Sociedad de Naciones (SDN), que más tarde se convirtió Naciones Unidas (ONU), fue creada tras la Primera Guerra Mundial siguiendo un razonamiento formal casi idéntico al de este ideólogo: impedir el retorno de la guerra por medio de una organización internacional que conciliase los intereses de las naciones. ¿Cuál fue el resultado? ¡La Segunda Guerra Mundial y... 14 días de paz en el mundo desde 1950! De hecho, este mundo está dividido en naciones capitalistas que compiten entre sí; que libran una guerra económica sin concesiones y, cuando es necesario, a punta de pistola. Todos los «gobiernos mundiales» que existen (OMC, FMI, ONU, OTAN...) son refugio de granujas en el que los Estados prosiguen su lucha sin cuartel. Pero admitir esto significaría reconocer lo que quiere eludir a toda costa Stéphane Hessel: ¡la necesidad de un nuevo sistema mundial y por lo tanto una revolución internacional! Él prefiere encarrilar a los jóvenes a un callejón sin salida en lugar de mostrarles el camino que les conduzca a una puesta en cuestión, demasiado radical según su punto de vista, del sistema de explotación en el que están inmersos; y por el contrario les anima a que presionen a sus estados para asegurarse de que lleven una nueva política en su Consejo de Seguridad Económico y Social. Para él, bastaría con la intervención masiva de la sociedad civil, la movilización ciudadana de gran amplitud para influir en las decisiones de los Estados; compromiso que debería combinarse también con una mayor participación en las organizaciones no gubernamentales (ONG) y otras redes asociativas; porque claro, los retos como los combates son múltiples: ecológicos, sociales, anti-racistas, pacifistas, economías solidarias...

De hecho, en lo fundamental, Hessel nos pone en el menú la vieja sopa reformista con algunos ingredientes bien elegidos (la implicación ciudadana de la población, el voto inteligente...): la idea de que el capitalismo podría dejar de ser lo que es, un sistema de explotación y podría llegar a ser más humano, más social.

¿Reforma o revolución?

—«La historia está hecha de conflictos sucesivos y hay que contar con los retos que plantean. Las sociedades progresan con la historia y al final el hombre alcanzará su plena libertad; es el Estado democrático en su forma ideal», nos dice Hessel en ¡Indignaos!. Sí, es cierto, la humanidad se encuentra ante un reto: encontrar la solución a todos los males o desaparecer. En el núcleo de este dilema: la necesidad de transformar la sociedad. Pero ¿qué transformación se necesita? ¿Es posible reformar el capitalismo o hay que destruirlo para construir otra sociedad?

La reforma del capitalismo es una ilusión, es someterse a sus leyes, a sus contradicciones que llevan a la humanidad a la miseria, la guerra, el caos, la barbarie... El sistema capitalista es un sistema de explotación. ¿Podemos hacer que la explotación sea humana? ¿Podemos hacer humano un sistema cuyo único propósito es permitir que una clase acumule riquezas en su provecho a costa del esfuerzo de millones de trabajadores? Cuando la competencia entre capitalistas se agudiza porque la crisis económica mundial hace estragos, es la clase obrera quien paga el precio más alto: el desempleo masivo, la inseguridad generalizada, la sobreexplotación en el lugar de trabajo, salarios más bajos...

Por tanto, para que los seres humanos puedan satisfacer sus necesidades elementales deben construir una sociedad sin clases, sin injusticias ni barbarie guerrera, en la que hayan sido abolidas las fronteras, De alguna manera un objetivo así se va gestando en el movimiento de «los Indignados»: una perspectiva que se expresa en ayudarse mutuamente, en compartir, en la solidaridad, la dedicación y la acción desinteresada, la alegría de estar juntos... El gran movimiento social que hemos vivido en España no es humo de paja, lo que anuncia son las batallas futuras que se desarrollarán en todo el mundo, las luchas en las que la clase obrera estará movilizada masivamente y arrastrará con ella a las capas oprimidas por este sistema. Luchas que van a afirmarse contra la inhumanidad del capitalismo y de donde emergerá una conciencia más clara de un necesario cambio de sociedad para construir una nueva humanidad.

Antoine (02 de julio)



martes, 26 de julio de 2011

Joseph Stiglitz con el 15-M

Intervención del economista Joseph Stiglitz, ayer lunes 25, durante la asamblea de indignados en el Parque del Retiro a las 20.00 horas.

miércoles, 6 de julio de 2011

¡FUERA DEL BARRIO! Los vecinos de Lavapiés echan del barrio a la policía

Ayer martes, un nutrido grupo de vecinos, además de otras personas convocadas por redes sociales, acudieron a plantar cara a las fuerzas represivas que intentaban detener a un inmigrante africano que al parecer se había colado sin pagar en el metro. La gente, sin violencia alguna y al grito de ¡FUERA DEL BARRIO!, consiguió que los guardias, que llegaron a prepararse para cargar, abandonaran Lavapiés. Ello demuestra que si, como reza el lema, "el pueblo unido funciona sin partido", también puede funcionar sin policía. El mantenimiento de la pacífica convivencia entre las personas es una labor que ha de pasar a control popular y no debe estar en manos de un cuerpo corrupto, autoritario y racista, con una cúpula con una marcada herencia franquista, y que cuando persigue la delincuencia siempre es la de los de abajo. A continuación os dejo este vídeo de los hechos difundido por miembros del 15-M...




CUERPOS REPRESIVOS... ¡¡¡DISOLUCIÓN!!!