viernes, 11 de julio de 2008

Ni patrias, ni razas, ni desigualdad social

Buscando en el baúl de los recuerdos, encontré un número del Boletín Informativo y de Opinión de las Juventudes Libertarias de Valladolid, EN LA LÍNEA DEL FRENTE, de mayo de 1993. Aquí os lo pongo:

La especie humana Homo sapiens, que ha ocupado todos los continentes del planeta, ha adquirido una tal diversidad, desde el punto de vista morfológico —de tonalidades en el color de piel, pelo y ojos—, que ha conducido a una mala discriminación de los diversos grupos humanos en «razas puras», las cuales, desde un punto de vista biológico no tienen fundamento y carecen de sentido. Esta idea errónea es utilizada por diferentes grupos de tendencias racistas y chovinistas.

A lo largo de los milenios, la humanidad se ha entremezclado genética y culturalmente, produciendo un mestizaje genético y cultural (étnico). Al adaptarse los diferentes pueblos humanos a diversos ecosistemas, es claro comprender la multiplicidad de colores y hábitos. Pero, contrario a los postulados fascistas que intentan separar a las gentes en «patrias» y «razas», los diferentes pueblos y etnias siempre han estado en intacto unos con otros, impidiendo el aislamiento y la creación de supuestas razas, concepto que más que taxonómico es de conveniencia e ideológico adaptado a unos prejuicios. Qué absurdos e ignorantes son esos serbios que practican la limpieza étnica, ¿cuántos de ellos deberán tener en sus venas sangre turca, croata o de otra más? O que decir de los descerebrados nazis alemanes que defienden una superioridad de lo germánico sobre los demás pueblos, ¿qué sería de ellos sin las influencias de sus vecinos europeos y otros? Pues sólo son unos bárbaros «bebedores de cerveza». Y qué decir de los blancos afrikaners de Sudáfrica que han explotado y marginado a la población negra.

¡Que no! Que defender la pureza racial no tiene fundamento en individuos con cerebro. La variedad genética que hay entre un europeo blanco con un africano negro, no es mayor que la que podemos tener cada uno de nosotros con nuestro vecino de piso.

Todos los seres humanos pertenecemos a una misma especie biológica (Homo sapiens). Pero no, el nacionalismo como el racismo intentan legitimar las desigualdades entre los seres humanos, a un nivel intra e intergrupal. Es obvio que estas ideas justifican la existencia de fronteras, las cuales separan a la humanidad en estados con sus dirigentes y clases sociales. Ricos y pobres, los ricos en minoría y viviendo con privilegios de los que carecen los pobres. Dentro de las fronteras del mismo Estado hay una masa de gente que está sometida a los dictámenes de los privilegiados que detentan el poder, sea dictatorial o democrático. Y entre los mismos estados hay desigualdades, en unos la riqueza se concentra y en los otros imperan las carencias, véase a lo que se llama el «Norte» rico y el «Sur» pobre. Un «Norte» que obtiene su riqueza despojando al «Sur». ¿Acaso —y ese es el problema— no reconocen los ricos que su nivel de vida es debido a la pobreza de muchos? ¿Dónde está la supuesta solidaridad y fraternidad que tanto se predica entre los países ricos? Éstos, los cuales están reforzando sus fronteras para impedir el avance de una masa hambrienta de gentes del «Sur», son los primeros en crear unas Leyes de Mercado a través del Fondo Monetario Internacional que supuestamente intentan ayudar a esos países, arruinándolos más poco a poco y así enriquecerse. Los ricos más ricos y los pobres más pobres, esto no hace falta más que mirar a nuestro alrededor y verlo: coches, motos, televisiones y otras cosas superfluas en el «Norte», y hambrunas y epidemias en el «Sur».

También entre los habitantes del «Norte» hay desigualdades sociales, sólo que las intentan disimular con mayores «tajadas de pastel», por estar más próximos a los ricos. Ricos que engatusan a sus conciudadanos más pobres a través de ideologías conservadoras y patrióticas, para que les defiendan sus propiedades de los desalmados inmigrantes del «Sur» y darles unos trozos apetecidos de sus riquezas.

Los medios de formación de masas (prensa, radio, TV, ...) controlados por los poderosos y ricos, que hipócritamente aparentan dar una imagen de tolerancia hacia los inmigrantes y demás minorías, y que a la vez no hacen más que incrementar el miedo a lo extranjero con series televisivas, noticias y alguna que otra película fascista (drogas, violaciones, ...) con la imagen del «buen ciudadano» al lado de la Ley, ocultan las causas de la crisis económica y el paro, para entretener a la gente, y desviarles la atención hacía la «problemática» de los inmigrantes.

El sistema capitalista está preparado y planificado de esta manera, es el principal responsable de la situación del paro, para así obtener mano de obra en la reserva y frenar las exigencias de mejorías sociales de los trabajadores, creando así la competencia económica entre las clases bajas y salvaguardar el Orden establecido: los privilegios de los ricos. ¿Acaso no es lógico pensar que la única salida es eliminar el sistema de clases sociales? Y no hagáis caso a las estupideces de nacionalistas y racistas.

¡NI PAZ ENTRE CLASES! ¡NI GUERRA ENTRE PUEBLOS!

DESPERTAR LIBERTARIO (FIJL), 1993.

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