miércoles, 25 de enero de 2012

Con la financiación de la Iglesia hemos topado

Ésta es, en plena crisis crisis económica, con 5 millones de parados y creciendo, la astronómica cantidad que percibirá de nuestros impuestos este año la Iglesia Católica. Para que luego digan en los medios desinformativos los lacayos de la Puta de Babilonia que el estado se ahorra dinero cediendo a la clericalla parcelas tan vitales como la salud, la ayuda a los discapacitados o la educación...


21 comentarios:

Coquito dijo...

Con esos 13 millones de euros la de cosas que se podrían hacer. Entre escuelas, hospitales, ayudas directas a las familias,... Y se lo dan a esos zanganos con sotana.

Agustín Losada dijo...

Tal vez habría que añadir un poco de perspectiva a esta noticia para evitar caer en errores:

Desde el año 2007 la Iglesia percibe únicamente la cantidad que resulta de la asignación tributaria en el IRPF (la famosa cruz que asigna a la Iglesia el 0.7% de los impuestos de aquellos que así lo deseen). Es decir, lo que los ciudadanos deciden libremente que quieren dedicar a ese fin. No existe complemento presupuestario, es decir, la Iglesia no recibe cantidades con cargo a los presupuestos Generales del Estado para su sostenimiento básico. Los 13 millones mensuales son a cuenta de esa cantidad que los ciudadanos quieren que se aporte para financiar actividades que a ellos les parecen bien.

Se puede opinar que la gente que quiere financiar a la Iglesia son estúpidos por hacerlo. O incluso alguien podría proponer que no se les hiciera caso. Pero eso sería defender un sistema que no es democrático

KRATES dijo...

Desde 1998, el Estado adelanta una cantidad mensual a la Iglesia, que corresponde al 0,52% (la Iglesia ha obtenido del gobierno socialista hasta el 0,7%) del IRPF que año tras año la cantidad recaudada excede a la acordado, y el gobierno perdona esta diferencia en el llamado «complemento presupuestario» (unos 230 millones hasta 2008). Este dinero va al Fondo Común de la Iglesia que se utiliza para pagar los sueldos de los obispos y sacerdotes, más los pagos de gestión de la Conferencia Episcopal.

http://losdeabajoalaizquierda.blogspot.com/2008/03/el-sustento-del-clero-espaol.html

http://www.publico.es/espana/45461/una-colecta-de-6-000-millones

http://losdeabajoalaizquierda.blogspot.com/2011/05/la-iglesia-espanola-recibe-al-ano-10000.html

Agustín Losada dijo...

Krates:

No es verdad que la Iglesia se quede con lo que sobra. El Estado va pagando a la Iglesia mensualmente una cantidad a cuenta del 0.7% del IRPF que los ciudadanos VOLUNTARIAMENTE deciden que se dedique a ese fin. Si no quisieran, con no marcar la cruz ya les vale, y la Iglesia recibiría menos dinero.

Como se puede ver en el extracto del BOE que acompaña a la entrada, el gobierno hace una liquidación provisional y luego "se procederá por las dos partes a regularizar, en un un sentido o en otro, el saldo existente". Así que no se perdona ninguna diferencia.

KRATES dijo...

IV. ACUERDO ENTRE EL ESTADO ESPAÑOL Y LA SANTA SEDE SOBRE ASUNTOS ECONÓMICOS (1979)

Artículo I

La Iglesia católica puede libremente recabar de sus fieles prestaciones, organizar colectas públicas y recibir limosnas y oblaciones.

Artículo II

2. Transcurridos tres ejercicios completos desde la firma de este Acuerdo, el Estado podrá asignar a la Iglesia católica un porcentaje del rendimiento de la imposición sobre la renta o el patrimonio neto u otra de carácter personal, por el procedimiento técnicamente más adecuado. Para ello será preciso que cada contribuyente manifieste expresamente en la declaración respectiva su voluntad acerca del destino de la parte afectada. En ausencia de tal declaración, la cantidad correspondiente será destinada a otra finalidad.

5. La Iglesia católica declara su propósito de lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades. Cuando fuera conseguido este propósito, ambas partes se pondrán de acuerdo para sustituir los sistemas de colaboración financiera expresada en los párrafos anteriores de este artículo, por otros campos y formas de colaboración económica entre la Iglesia católica y el Estado.

(...)

KRATES dijo...

(...)

Artículo III

No estarán sujetas a los impuestos sobre la renta o sobre el gasto o consumo, según proceda:

a) Además de los conceptos mencionados en el artículo I de este Acuerdo, la publicación de las instrucciones, ordenanzas, cartas pastorales, boletines diocesanos y cualquier otro documento de las autoridades eclesiásticas competentes y tampoco su fijación en los sitios de costumbre.

b) La actividad de enseñanza en seminarios diocesanos y religiosos, así como de las disciplinas eclesiásticas en Universidades de la Iglesia.

c) La adquisición de objetos destinados al culto.

Artículo IV

1. La Santa Sede, la Conferencia Episcopal, las diócesis, las parroquias y otras circunscripciones territoriales, las Órdenes y Congregaciones religiosas y los Institutos de vida consagrada y sus provincias y sus casas tendrán derecho a las siguientes exenciones:

A) Exención total y permanente de la Contribución Territorial Urbana de los siguientes inmuebles:

1) Los templos y capillas destinados al culto y, asimismo, sus dependencias o edificios y locales anejos destinados a la actividad pastoral.

2) La residencia de los Obispos, de los canónigos y de los sacerdotes con cura de almas.

3) Los locales destinados a oficinas de la Curia diocesana y a oficinas parroquiales.

4) Los seminarios destinados a la formación del clero diocesano y religioso y las Universidades eclesiásticas en tanto en cuanto impartan enseñanzas propias de disciplinas eclesiásticas.

5) Los edificios destinados primordialmente a casas o conventos de las Órdenes, Congregaciones religiosas e Institutos de vida consagrada.

B) Exención total y permanente de los impuestos reales o de producto, sobre la renta y sobre el patrimonio.

Esta exención no alcanzará a los rendimientos que pudieran obtener por el ejercicio de explotaciones económicas, ni a los derivados de su patrimonio, cuando su uso se halle cedido, ni a las ganancias de capital, ni tampoco a los rendimientos sometidos a retención en la fuente por impuestos sobre la renta.

C) Exención total de los Impuestos sobre Sucesiones y Donaciones y Transmisiones Patrimoniales siempre que los bienes o derechos adquiridos se destinen al culto, a la sustentación del clero, al sagrado apostolado y al ejercicio de la caridad.

D) Exención de las contribuciones especiales y de la tasa de equivalencia, en tanto recaigan estos tributos sobre los bienes enumerados en la letra A) de este articulo.

2. Las cantidades donadas a los entes eclesiásticos enumerados en este artículo y destinadas a los fines expresados en el apartado C) darán derecho a las mismas deducciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, que las cantidades entregadas a entidades clasificadas o declaradas benéficas o de utilidad pública.

Artículo V

Las Asociaciones y Entidades religiosas no comprendidas entre las enumeradas en el articulo IV de este Acuerdo y que se dediquen a actividades religiosas, benéfico-docentes, médicas u hospitalarias, o de asistencia social tendrán derecho a los beneficios fiscales que el ordenamiento jurídico-tributario del Estado español prevé para las entidades sin fin de lucro y, en todo caso, los que se conceden a las entidades benéficas privadas.

Sorrow dijo...

Y además resulta que si marcas la otra casilla ("otros fines sociales") el dinero va a las ONGs, que, en este país son mayoriatariamente católicas, con lo cual la Iglesia, se marque lo que se marque,
siempre saca tajada. Por tanto, decir que la Iglesia se financia por las aportaciones voluntarias de sus feligreses ES UNA FALSEDAD.

Y luego están las obras de restauración de sus templos en las que la cantidad que pone la Iglesia es testimonial frente a la mayoría del coste de la obra que lo pone el gobierno autonómico de turno, es decir, el contribuyente, sea éste católico, protestante, ateo o budista... y esto, nuevamente, NO TIENE NADA DE VOLUNTARIO.

Y como colofón está ese dinero que de vez en cuando le regala a la Puta de Babilonia empresarios mafiosos como Ruiz Mateos, dinero procedente del robo a sus pobres asalariados y del fraude fiscal, por no mencionar los turbios negocios de la banca católica (Banco Ambrosiano, Gescartera, dinero en paraísos fiscales, bancos que lavan dinero negro, etc.)

KRATES dijo...

Cuando los creyentes marcan la casilla destinada al sostenimiento de la Iglesia, lo que están haciendo es pagar los sueldos de los curas y los obispos, y el mantenimiento de sus templos, con dinero público:

«Una de las preguntas que usted también se hará es a qué dedica ese dinero. La respuesta: "A su sostenimiento básico: retribución de los religiosos y mantenimiento de los edificios".»

Paloma Bravo, SU DINERO, nº 132 (5 de julio de 1998).

Cuando a todos los empleados públicos les congelan el salario, previamente habiéndoselo reducido el año pasado... Parece que la crisis al clero no le afecta.

También nos decían que al marcar tal casilla también se paga a diversas ONG vinculadas a la Iglesia y a la enseñanza privada:

«Cuando uno lee la letra pequeña, se ve que no es para tanto, porque 420.000 millones corresponden a las subvenciones por la enseñanza concertada que reciben los colegios religiosos. Un dinero que no va a la Iglesia, sino a financiar la educación de unos alumnos, cuyas familias han elegido libremente esos colegios, y que pagan "religiosamente" sus impuestos. Además, al Estado le cuesta un puesto escolar en un colegio religioso un 30% más barato que en un colegio público. ¿Por qué? Sencillamente, el Estado se ahorra construir centros de enseñanza, estos colegios tienen menos profesores, que además cobran menos que nos profesores funcionarios.

»La siguiente partida son los profesores de religión (100.000 millones de pesetas), de los que se benefician el 87% de los alumnos de primaria y el 47% de Bachillerato que libremente lo solicitan.

»Ya "sólo" nos quedan 66.000 millones. Pero incluso dentro de este resto, gran parte se debe a subvenciones a ONG’s de titularidad eclesial (15.000 millones) y a centros hospitalarios y de caridad (10.000 millones), y 7.000 millones de cuidado del patrimonio histórico-artístico, del que disfrutan todos los españoles. Sin contar con la gran cantidad de voluntarios que trabajan desinteresadamente.»


El mundo de hoy (30 de junio de 2002)

Pero resulta que si marcas la casilla destinada para fines sociales también alguna organización vinculada a la Iglesia recibe dinero público:

«Entre las entidades beneficiarias está CÁRITAS, dependiente de la Iglesia Católica, con 19,98 millones de euros. La web que promociona la X Solidaria recoge las noticias que van generando las entidades que han recibido las ayudas. Entre estas, CÁRITAS invita a los contribuyentes a una marcar con una "x" las dos casillas: la de "fines sociales" y la destinada a apoyar el sostenimiento de la Iglesia Católica. Según recoge un comunicado: "En el caso de CÁRITAS muchos de sus recursos proceden de la propia Iglesia, de la que forma parte intrínseca. De hecho, la mayoría de programas sociales que se llevan a cabo utilizan infraestructuras de propiedad diocesana o parroquial, sin los cuales no sería viable su puesta en marcha".»

la información.com (13 de abril de 2011)

¡Aquí hay alguién que miente y es codicioso! Y la mentira y la codicia son consideradas pecado.

prometeo dijo...

Y no sólo eso Krates, al marcar la casilla en cuestión lo que se está haciendo es disminuir un 0.7% el dinero que debería emplearse en otras cuestiones más necesarias y de mayor interés para todos (sanidad, educación, infraestructuras...).
El que quiera ayudar al mantenieminto de la iglesia...problema, suyo pero con su dinero, no con el de todos.

Agustín Losada dijo...

De eso hablamos, queridos amigos. De que la gente quiere que SU DINERO se dedique a la financiación de las actividades de la Iglesia católica. No se quita del dinero de todos. Los ciudadanos que quieren que se financien las actividades de la Iglesia católica también pagan impuestos y tienen derecho a decidir qué se hace con su dinero.

Se puede ser creyente o no. Pero el no serlo no es excusa para negar la evidencia. Y es que el dinero que se "invierte" en la Iglesia es el más rentable de todas las partidas del presupuesto. Si hubiera que pagar a precio de mercado la labor que hace la Iglesia en educación, sanidad y sobre todo en atención a los más necesitados de la sociedad no habría dinero para pagarlo, ni aún lanzando varias emisiones más de deuda pública.

KRATES dijo...

¡Vamos a ver Losada! La cuestión es otra... Cuando en todas partes hay recortes, ¿por qué no los hay también con el clero? ¿Qué pasa la crisis no les afecta a ellos, siguen siendo exentos, y no pecheros, igual que en el Antiguo Régimen y la Edad Media? Que conste que parte de lo que se marca en la susodicha casilla es para sus sueldos.

Marta dijo...

Eso no es así, Losada. Si un contribuyente decide que un 0,7 por ciento de sus impuestos vaya a financiar la Iglesia Católica quiere decirse que sólo contribuye con un 99,3 de sus impuestos a los demás gastos, mientras los demás contribuimos con un 100 por 100, luego sí se quita dinero de todos. En ese caso, si tienen derecho a hacer con SU DINERO lo que ellos quieran, como tú dices, yo quiero que MI DINERO se me devuelva y ya haré yo lo que crea conveniente con él. Por no mencionar los beneficios fiscales que ya te ha comentado KRATES, que viene a ser más dinero quitado a todos. El modelo que los laicistas proponen, y que sería más justo, en mi opinión, sería que los fieles hicieran sus donaciones directas y estas tuvieran derecho a deducción, como lo tienen otras donaciones y no aminorar los ingresos del Estado.

Agustín Losada dijo...

Krates y Marta:

El fin de los impuestos es distribuir el dinero de los ciudadanos en labores en beneficio de la comunidad. La labor que hace la Iglesia, objetivamente, beneficia a la sociedad. En este país habría habido ya una guerra civil si no fuera por la labor que la Iglesia está haciendo de protección social, a través de sus comedores y ayudas de todo tipo. Hay gente que, como ciudadanos que son, que pagan sus impuestos, quieren que con esos impuestos, además de construir autopistas, hospitales y colegios, se ayude a una institución que consideran hace mucho bien. No se está restando dinero a nada. Se está distribuyendo como los ciudadanos quieren.

Marta, el modelo que usted propone justifica que alguien que no tenga hijos se niegue a que parte de sus impuestos se dediquen a pagar escuelas, con el argumento de que "debe pagarlas el que las use". Estaríamos listos si así fuera.

KRATES dijo...

Lo único que quiero decir es que muchas instituciones benéficas o ONG's vinculadas a la Iglesia católica ya reciben dinero público con marcar la otra casilla para Fines sociales. Y si además también lo reciben con el de la financiación para la Iglesia católica, ¿para qué sirve tener dos casillas? A la Iglesia que la financie el Vaticano y la feligresía con sus donaciones.

Y no hablemos, de momento, de la Guerra Civil, que ya han pasado muchos años y sufrimientos (y la Iglesia también tuvo su parte de culpa).

KRATES dijo...

Porque una de las casillas es para asuntos sociales, en los que están metidas también varias organizaciones vinculadas a la IC (Caritas es la que más recibe de todas). Y con la otra casilla del 0,7% se financia los sueldos de los obispos y demás clérigos. Decir lo contrario es mentir, y mentir es pecado, según dicen éstos.

Agustín Losada dijo...

El asunto de fondo es que hay ciudadanos, muchos millones, que quieren que con sus impuestos se financien en parte las actividades de la Iglesia Católica. Muchos de ellos no son cristianos, pero ven bien la labor que la Iglesia realiza en obras sociales y también en atención espiritual. Se trata de un bien para la sociedad, y es justo que la sociedad lo financie, al menos en parte. Y lo financia con una parte de los impuestos de aquellos ciudadanos que deciden que se dedique a ese fin. Con lo que el Estado aporta no es suficiente. Pero lo que sería injusto es que el Estado no colaborara en nada a algo que muchos millones de sus ciudadanos consideran que es beneficioso. Y que quieren que sea financiado públicamente.

KRATES dijo...

Pero es que con la casilla destinada a la Iglesia Católica se está pagando los sueldos del clero. La obra social de la Iglesia Católica española se paga con la otra casilla, la de Fines sociales. Y en todas las administraciones públicas ha habido recortes. La nueva reforma laboral nos implica más pérdidas de derechos a todos los trabajadores. Se reduciran los gastos sociales que pagamos TODOS con los impuestos o las retenciones. Pero a la Iglesia no se la toca nada. ¿Esto es justo en un sistema que se define democrático y moderno? ¡A veces, a algunos, el crucifijo que tienen delante de sus ojos les impide ver la realidad!

Agustín Losada dijo...

Krates:
La casilla que financia a la Iglesia Católica solo contribuye al presupuesto de la Iglesia. Porque no llega con esa cantidad. Es la aportación que hace el Estado, a través de los ciudadanos que así lo quieren, al sostenimiento de la Iglesia Católica. Si baja la recaudación, como es el caso, porque la gente gana menos y paga menos impuestos, la Iglesia también ingresa menos por este concepto. Pero no puede financiarse solo con esa cantidad.

De todas maneras, veo que le preocupa mucho el sueldo de los curas. tal vez piense que resulta una profesión muy rentable. Si es por eso, no se lo recomiendo. Le puedo poner algunos ejemplos: El obispo de Solsona se ha reducido él mismo un 25% su sueldo este año. Sueldo que suponía la astronómica cifra de 1.200 € / mes, y se ha quedado en menos que un mileurista: 900 €. El Obispo de Oviedo renunció a la paga de navidad y la donó a Cáritas... Y si quiere saber qué cobra un cura "raso" puede usted ver este enlace, donde está detallada la nómina de un cura: http://javiervicens.blogspot.com/2011/11/carta-del-obispado.html Son 836 euros al mes.

KRATES dijo...

Pero los obispos y los curas no son empleados públicos. Que les pague su jefe desde el Vaticano. Que la Iglesia ya tiene sus dineros privados (que no son pocos)... y que deje en paz el público.

Un ejemplo:

http://losdeabajoalaizquierda.blogspot.com/search/label/financiaci%C3%B3n%20de%20la%20Iglesia

Marta dijo...

Losada:
Ahí está el quid de la cuestión. Usted considera igual de necesario para la sociedad, por lo visto, un colegio o un hospital que una institución religiosa. Y yo soy de la opinión de que ninguna religión o creencia debería estar financiada por el estado. Usted considera que la Iglesia es una institución que hace mucho bien y yo opino exactamente lo contrario. El estado debe costear servicios necesarios para la comunidad y no costear ideologías y creencias. Nadie que no tenga coche se niega a que se construyan carreteras y nadie que no tenga hijos se niega a que se construyan escuelas, son necesarias para el avance de la sociedad. Y hay otras maneras de contribuir a la ayuda de los más necesitados sin necesidad de Iglesia. Por no decir que el estado debe garantizar el bienestar del ciudadano y no optar por la limosna. Es intolerable que se de a la iglesia entre pitos y flautas más de 10.000 millones de euros y el presupuesto para ciencia y tecnología sea de 8.600 millones (año 2011) . Impulsando por ejemplo la ciencia, la industria, tan precarias en este país, quizá no habría tantos necesitados de un plato de lentejas. Como ciudadana, me molesta tanto financiar a la Iglesia Católica como al Islam o a la Iglesia de la Cienciología. ¿Y si al ciudadano le da por pedir que se financie la astrología o la videncia? También son creencias. Cada uno se pague las suyas.

KRATES dijo...

Es sorprendente ver, que tanto en la educación como en la sanidad públicas se hagan recortes, pero no en la financiación de la Iglesia Católica. Y lo más sorprendente es que aquellos que marcan la casilla para la Iglesia, sean los mismos que defienden tales recortes, incluidos la obligación de todo parado a aceptar cualquier trabajo que se les oferten, aunque sea esclavo, con la amenaza de perder el subsidio de desempleo (los que lo conserven), o el de reducir el personal y funcionarado público. ¡Gentuza!