sábado, 21 de octubre de 2017

Sobre el escenario social ante el proceso de independencia en Cataluña


«El nacionalismo de los de arriba sirve a los de arriba.
El nacionalismo de los de abajo sirve también a los de arriba.
El nacionalismo, cuando los pobres lo llevan dentro,
no mejora: es un absurdo total.»
BERTOLT BRECHT

Este escrito tiene la intención de aportar elementos para un debate sobre este tema señalando posiciones éticas, principios políticos del movimiento libertario, historia lejana y hechos recientes que nos ayuden a abordar una situación en que, sincera y humildemente, pensamos que los árboles no nos dejan ver el bosque.

Empezar por las ideas parece lógico. El internacionalismo rubricado en nuestros principios se ha caracterizado siempre por negar las limitaciones físicas que los discursos nacionales (con Estado o sin él) ponían a la geografía. Declaraciones de Reclús, de Anselmo Lorenzo y otros lo señalan (1). De hecho, en los antecedentes de nuestra organización encontramos a la Alianza Internacional de la Democracia Socialista de Bakunin fundada en 1868 con estas bases de doctrina política:
  • La supresión de los Estados nacionales y la formación en su lugar de federaciones constituidas por libres asociaciones agrícolas e industriales.
  • La abolición de las clases sociales y de la herencia.
  • La igualdad de sexos.
  • La organización de los obreros al margen de los partidos políticos.
En general es contradictorio hacer convivir expresiones como estas con la formulación política del «derecho de autodeterminación de los pueblos», y se hace confundiendo al pueblo trabajador con el conjunto de personas a las que se atribuye identidad cultural (sean trabajadores o explotadores), y «autodeterminación» como una suerte de «autogestión política» sin explicar su significado real y sobre quién y de qué forma se ha pretendido históricamente aplicar ese derecho.

No está de más que se fijen los significados de las palabras que se están utilizando.

– Pueblo:
Del lat. popŭlus.
3. m. Conjunto de personas de un lugar, región o país.

– Patria:
1. f. Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos.

– Nación:
Del lat. natio, -ōnis, 'lugar de nacimiento', 'pueblo, tribu'.
1. f. Conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo Gobierno.
3. f. Conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común.

– Autodeterminación: De auto- y determinación:
1. f. Decisión de los ciudadanos de un territorio determinado sobre su futuro estatuto político.

El anarcosindicalismo, como aplicación práctica que toma los principios del anarquismo, no se sostiene sobre la tradición ni sobre la reivindicación cultural común como medio de agrupar a los seres humanos. A diferencia de otras ideas políticas, está fundamentado en los derechos universales de la persona, la libertad absoluta individual, y solo en segundo orden y como proyección de la misma, los derechos colectivos.

Por ello reivindica el internacionalismo como superación de los Estados-Nación, como defensa del cosmopolitismo formulado ya en la Grecia clásica y no como la caricatura que han querido hacer de ello redefiniéndolo absurdamente como «colaboración entre naciones».

La utilización del «pueblo» en el contexto de la crisis desatada por la convocatoria del referéndum de Cataluña hace referencia inequívocamente a todas las personas que viven en Cataluña a las que se les supone una vinculación a la cultura autóctona convenida, y por tanto no diferencia entre clases sociales ni entre gobernantes y gobernados.

En el caso de la «autodeterminación» hay que entender que incluso no siendo una formulación política del anarquismo o del anarcosindicalismo hay contextos donde se ha utilizado el término por la condición de práctica esclavitud y por tanto lesión de derechos fundamentales de los habitantes de un lugar concreto a diferencia de la consideración de que han gozado en las metrópolis (desde Eliseo Reclús se condena el colonialismo).

Los habitantes de Guinea Ecuatorial no tenían los mismos derechos que los españoles, ni los indios que los británicos, por lo que lesionado un derecho individual como es la igualdad se ha podido llegar a hablar de autodeterminación como medio de superar la injusticia y la explotación del grupo. Otra cosa distinta es, sin ningún tipo de vergüenza, simular en una región una falta de derechos comparándose con los ejemplos anteriores (2).

Toda la retórica nacional ha estado constantemente calificando de agravio, derecho o libertad, según convenga, aquellos comportamientos que ellos mismos ejecutan o defienden en su propio territorio respecto a regiones interiores. Los defensores de la autodeterminación, en este caso los independentistas catalanes, jamás concederán ese derecho al Valle de Arán (aunque le den un estatuto particular como el Estado español concede a Cataluña) ni reconocerán el centralismo de Barcelona, así como los castellanos incluyen León en sus planes independentistas, y estos a su vez al Bierzo, a pesar de que los bercianos mayoritariamente no se consideran leoneses. A nadie se le escapa que detrás de la pantalla de la reivindicación de derechos y libertades modernas habitan visiones históricas procedentes del feudalismo que de vez en cuando se ponen encima de la mesa.

Analicemos ahora algunas afirmaciones que se están haciendo continuamente desde el discurso independentista, empezando por la «imposición del Estado español».

¿Tienen menos o distintos derechos, gravosos comparativamente, los ciudadanos de Cataluña a los restantes? ¿Se ha impuesto la Constitución y el resto de la legislación española a Cataluña, incluido el Jefe del Estado?

No se puede contestar afirmativamente a ninguna de las dos preguntas. A la primera, porque es evidente que toda la legislación que el aparato estatal aplica a sus ciudadanos no hace distinciones en ninguna parte del territorio. Si acaso existen concesiones, en materia fiscal por ejemplo, como sabemos. Y desde luego, en lo que nos afecta como trabajadores (es conveniente no perder la perspectiva), no se puede afirmar que los trabajadores catalanes sufran ningún agravio con respecto a otros. Lo que sí hemos visto estos días es una manifestación gigantesca en Linares por el azote que el desempleo ejerce en ese lugar como en ninguno del país.

Con la segunda pregunta más gente dudaría porque los discursos falsos que el independentismo repite insaciablemente han sembrado la duda, no vaya a ser que nos cuelguen el sambenito de «españolistas» en la eterna dicotomía falaz.

Para ser honestos no podemos olvidar que en la propia redacción de la Constitución Española ratificada en 1978 participa un miembro de CiU, Miquel Roca, nieto de un dirigente carlista, galardonado entre otras cosas con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica y que ha llegado a defender a la Infanta de Borbón en los juzgados, una vez que la justicia española la hizo sentarse en el banquillo. Fue secretario general adjunto de CDC de 1974 a 1979, partido al que ha pertenecido hasta 2016, en que defendió al candidato de Unió, partido que fundó su padre.

Y, ¿cuál fue la reacción de los catalanes a la votación de la Constitución aquel 6 de diciembre? Pues con una participación entre el 67% y el 74% (según la provincia) más del 90% de los catalanes votaron a favor del texto. Se pueden decir muchas cosas, pero desde luego son tan responsables o más de que se estén aplicando hoy en día sus artículos que los ciudadanos de Valladolid, que lo aprobaron con un 83% de síes (3). Y hay que recordar que es el texto donde se da legitimidad al Borbón como Jefe del Estado habiendo jurado hacía poco los Principios del Movimiento franquista. Es también tragicómico ver las críticas que hacen hoy al «régimen del 78» los miembros del PC que votaron a favor de todo aquél montaje desde las Cortes o desde la mesa de los Pactos de la Moncloa, donde también participó CiU.

Desde esto (si se quiere tomar como un principio) hasta hace cuatro días, quienes tienen las riendas del «procés» han sido el sostén de los sucesivos gobiernos felipistas y aznaristas aportando sus votos generosamente en el Congreso de los Diputados para aplicarnos a todos los súbditos de este Reino las sucesivas reformas laborales, los sucesivos recortes de libertades, los sucesivos programas de ajuste presupuestario en materia social. (4)

¿El independentismo históricamente es de izquierdas? ¿La independencia de Cataluña es un movimiento de izquierdas? ¿Lo son sus dirigentes y por ello tiene sentido esperar que un nuevo escenario independiente sea distinto, mejor?

Cualquiera que haya buceado mínimamente en la historia del último siglo sabe que no. Por no hablar de la patronal catalana más derechista, a la que no gusta hacer referencia porque no dudaba en acudir a las fuerzas policiales centralistas cuando las huelgas se le iban de las manos, vamos a hablar de una fuerza como ERC.

ERC, partido que hoy sube en las encuestas como la espuma, ha sido históricamente una amalgama de sectores que no podían estar más enfrentados. Pero incluso Jacinto Toryho, director del Solidaridad Obrera de 1936 a 1938, afirmaba que la Lliga Regionalista y ERC «en lo social no eran fracciones diferentes, sino dos expresiones reaccionarias a las que solamente separaba un matiz partidista electorero».

El cemento nacionalista obra milagros como mantener en el mismo partido a gente como Companys y a la de otro partido más pequeño llamado Estat Catalá. Uno de sus dirigentes y fundador de ERC, Josep Dencás, visitó personalmente a Mussolini en Italia y fue el responsable de la creación de milicias paramilitares que no dudó en utilizar contra la CNT. Influido por las ideas racistas de Pere Martir Rossell i Villar, se autodefinía como «nacionalsocialista». Como consejero de Gobernación mantuvo a su lado a los hermanos Badia. Miquel Badia, como Jefe Superior de la Comisaría General de Orden Público, movilizó a policías y paramilitares («Escamots») contra la huelga de transportes de Barcelona en 1933 convocada por la CNT. Acabaron muertos por disparos de militantes de la FAI. En 1937 las fuerzas de ERC se sumaron a las del PSUC para atacar a los libertarios en Barcelona en los hechos trágicos de mayo. Hay suficiente documentación publicada para quién desee profundizar.

Esto podría ser cosa del pasado si no hubiésemos visto cómo se celebra anualmente un homenaje a los hermanos Badia (5), y como hace unos años contaron en el acto con la presencia del señor Oriol Junqueras, hoy en día Vicepresidente de la Generalitat y Presidente de ERC.

Pero no es la única sorpresa del presidente de un partido que se denomina «Esquerra». Hace muy poco tiempo apareció en la portada del ABC (6) junto a otro grupo de serviles (¡ojo!, Bertín Osborne, Cospedal, Borja Prado…) defendiendo ni más ni menos que la retransmisión de la misa católica dominical. No en TV3, no, en Televisión Española. Todo ello debido a las críticas que sobre ello habían realizado diputados de Podemos.

Y por si su conservadurismo no había quedado claro, la página «InfoVaticana» se hace eco de declaraciones en diversos actos públicos de este personaje donde hace «llamamientos a que haya vocaciones» (7). Es importante señalar que en intención de voto hoy en día la antigua CiU, hoy PDeCAT, está en caída libre, pero es ERC quién recoge los votos perdidos por aquella formación, subiendo en las encuestas espectacularmente.

No podemos olvidar tampoco que Oriol Junqueras tiene un antecesor digno de mención: Heribert Barrera, el que fuera Secretario General de ERC (1976-1987), presidente del mismo (1991-1995), presidente del Parlamento catalán (1980-1984) y diputado del Parlamento Europeo (1991-1994). A pesar de sus opiniones sobre la inferioridad mental de los negros o el peligro que corría la cultura catalana con la invasión de los inmigrantes, fue homenajeado sin pudor, no solo por Josep Anglada, dirigente de Plataforma per Catalunya (8), sino que recibió la Medalla de Oro de la Generalitat (9), además de haber sido miembro del Consejo Consultivo de Omnium Cultural. Hoy esta entidad es una de las que encabeza el impulso nacionalista en Cataluña estando presidida por el empresario Jordi Cuixart.

Resulta también cuando menos curioso que uno de los tópicos utilizados por el independentismo sea acusar de franquistas a todos al sur del Ebro, mientras uno de sus alcaldes a quien hemos visto ser aplaudido hace poco en su visita al juzgado para prestar declaración por el referéndum, Ferrán Bel, defendió la continuidad en 2010 del monumento franquista en su localidad, Tortosa, junto a varios de sus concejales. Su retirada se había llevado al Pleno del Ayuntamiento avalada por 2000 firmas de los vecinos que fueron aplastadas por sus votos (CiU) y los del PP. (10)

De igual modo, parece que pasa inadvertido a la memoria que los monjes de la abadía de Montserrat defendieron a sus homólogos del Valle de los Caídos (benedictinos todos) ante el intento de acabar con ese parque temático del franquismo en aplicación de la Ley de Memoria Histórica. Esos mismos monjes que lo mismo reciben en 1940 a Himmler buscando el Grial (11) que organizan actos por la independencia desde 2014 (12). Todo muy identitario.

Y aunque cuando se atacan las políticas del Gobierno catalán los independentistas suelen escurrir el bulto señalando a CiU como responsable, es conveniente recordar que solo se han cambiado la careta, prácticamente todos siguen ahí bajo la nueva marca PDeCAt con Artur Mas como presidente del partido. Como todos sabemos al frente de la Generalitat también se sitúa un convergente, Carles Puigdemont, y hemos tenido que ver respaldos sorprendentes a esta derecha catalana como el que brindó el dirigente de las CUP David Fernández abrazándose el 9-N a Artur Mas, las declaraciones de este y otros miembros de CUP ante la imputación del convergente diciendo que era «uno de los suyos», o a un «anarco»-independentista supuesto argumentando que a Pujol se le criminaliza por ser catalán porque solo ha recibido una herencia de su padre (13). No son casos aislados o extremos de una situación social. Son ejemplos del abandono generalizado de la lucha de clases y de la conciencia de la misma, que se aparta inevitablemente para dar paso a la cuestión nacional como ya advirtieron muchos antes que nosotros.

¿Qué hay del «derecho a decidir»?

Esta formulación novedosa ha sido uno de los escudos con los que se ha llegado al punto en el que estamos. Hay que reconocer a sus creadores que son fantásticos lanzando un eslogan con el que obligadamente hay que estar de acuerdo si no eres poco menos que un esclavista, claro. Habría que situarlo a la altura de los que decidieron llamar al movimiento antiabortista «provida», ¿quién va a ser promuerte? Nadie, quizá Millán Astray y sus locos legionarios.

Quienes enarbolan este «derecho» en el Parque de la Ciudadela como quienes se reúnen al lado de la Plaza de Neptuno nos lo recuerdan siempre que tienen oportunidad a los partidarios de la democracia directa. Por ello cuando esta gente nos aborda defendiendo el «derecho a decidir» lo primero que habría que haber preguntado es cuáles son los límites de la decisión, quién tiene ese derecho y si se dan las condiciones de libertad, seguridad e imparcialidad que cualquier consulta requiere para ser considerada como tal. Evidentemente la convocatoria y los hechos represivos que la han rodeado quedan lejos de reflejar la voluntad real de la mayoría de personas a quienes estaba dirigida.

Nadie diría que la votación del «Anschluss» fue la aplicación del «derecho a decidir» por más que se mostrase con la careta de un referéndum. Pues de igual forma, y con un resultado popular excelente por lo que hemos visto, han utilizado esa fórmula para decidir la separación de una estructura del Estado español e intentar generar a través de ella un Estado nuevo. Solo que esta vez en lugar de ejercer el miedo y la fuerza directamente sobre los votantes para forzar la decisión, se aprovecha la fuerza y la violencia del contrario en una suerte de aikido político. Tal es así que con poco más de un 40% de participación y un 38% de síes (sobre el censo) se pretende dar por bueno el resultado (14). Si es un derecho no puede ser extinguido por mucho que terceros me impidan ejercerlo, y es kafkiano que encima lo haga la parte que lo ha puesto encima de la mesa y no sea recriminada por ello. Esto evidencia la adhesión que se ha logrado a las élites catalanas que siempre han querido decir «derecho a la independencia», algo mucho más difícil de colocar en el mercado propagandístico.

¿Y qué hay de la represión?

Efectivamente ese es el otro escudo indestructible tras el que se parapeta el discurso independentista actual, incluso diría que también en el pasado, y lo que todo el mundo reconoce que ha generado más adeptos a la causa nacional. Lo hemos visto multiplicado exponencialmente este 1 de octubre. Cuando hacemos crítica del Estado como elemento subyugador no lo hacemos porque sí. Esta es la reacción normal de quien en esencia es violencia. Lo curioso es que esa coerción se está ejerciendo ahora mismo con las reglas que los mismos dirigentes catalanes han aprobado para «participar» y «cambiar las cosas desde dentro». Es indudable que una carga policial es la imagen más icónica de la violencia estatal. Sin embargo dependiendo del contexto no reaccionamos de la misma forma. No nos vamos a inmutar cuando los aficionados del Legia, o los Ultra Sur reciben los empujones y los gomazos de la Policía Nacional, sabiendo perfectamente por qué se utiliza la «herramienta». Condenaremos sin dudarlo un instante las agresiones que Guardia Civil y Policía Nacional perpetraron el día de la consulta (las grabaciones, como siempre, son espeluznantes), las entradas en domicilios y sedes políticas sin orden judicial que se han llevado a cabo, reconociendo al mismo tiempo que no podemos empatizar con muchos de esos miembros de partidos catalanes citados a declarar a los que se aplaude, cuando «antesdeayer» han estado llamando a gritos y justificando posteriormente la represión a movimientos populares. La sobreactuación ha sido amplia, pero por poner un ejemplo podríamos referirnos a la «indignación» del señor Junqueras diciendo que «dónde se ha visto que la policía cargue contra gente desarmada con los brazos levantados». Pues allí mismo, no hace tanto, muy cerca del asiento que su culo ocupa en el Parlament. Desde las declaraciones de Carod Rovira (ERC) contra el 15-M (15), hasta las cargas de los Mossos en Plaza Catalunya el 27-M, o las reacciones a la protesta ante el Parlamento catalán, que hizo salir entre otros al consejero de Interior, el psicópata Felip Puig, en helicóptero, y la posterior represión judicial a los manifestantes ilustran el carácter de esta gente que ahora muestra su mueca de víctima (cuando por cierto a ellos no los han tocado, los golpes se los han llevado los de siempre). En aquél momento la calificación de «violentos» fue repetida hasta la saciedad en todos los medios, e incluso en una declaración de todos los parlamentarios, contrastando con su integridad absoluta (bueno, resultó dañada una chaqueta pintada con spray y les tiraron una piel de plátano). Y mientras oíamos los discursos se pudieron ver multitud de imágenes donde la gente era golpeada, pisoteada, pateada y detenida. Todo en el mismo día en que se rechazaban las enmiendas a la totalidad que presentaban otros partidos a los presupuestos antisociales del gobierno catalán con los votos de PP y CiU. (16)

La gestión del terrorismo, como el discurso nacionalista obran milagros como el que hemos visto últimamente con los Mossos. Tan pronto era la policía europea con más acusaciones por tortura y malos tratos como los héroes de las Ramblas o del referéndum. Tan pronto había una mujer que perdía un ojo en una manifestación o un mantero se caía por el balcón de su casa cuando entraban en ella; o un hombre se moría de repente de madrugada mientras le daban una paliza; o veíamos imágenes de las torturas en la comisaría de Les Corts, que aparecía el señor Trapero (el mismo que salía a justificar todo lo anterior) y todo el mundo confiaba de repente en su carácter democrático y su defensa de las libertades. Hasta les hemos visto «llorar por la violencia».

Lo que está claro es que el discurso identitario se esconde detrás de la pantalla de «la represión inherente a España» olvidando que esa represión nos une a los que la sufrimos, ya sea el 1-O en Barcelona o el 22-M en Madrid (hay videos en youtube sin demasiadas diferencias), se ha ejercido en todas partes (en esto hay que reconocerles lo democráticos que son), y su aplicación se debe precisamente al cuestionamiento de la autoridad, sea la del actual Estado español con la Policía Nacional, la del Parlamento catalán con los mossos o la del buscado Estado catalán con los mismos agentes.

¿Hay posibilidades al menos de utilizar la coyuntura para beneficio de la clase trabajadora?

No vemos de qué manera. Máxime cuando sabemos que la desorganización de los trabajadores es la norma (17), que los sindicatos convocantes son minoría si no contamos con CCOO y UGT y su larga tradición traidora, y que incluso la ANC y Omnium Cultural con un empresario «moderno» a la cabeza convoca movilizaciones (18).

Y esto atendiendo únicamente a los trabajadores catalanes, porque la dinámica de las cosas (algo por lo que siempre se han criticado desde nuestras posiciones los planteamientos nacionalistas) hace que se establezca una división entre trabajadores de un lado y del otro de la nueva frontera que se está dibujando. La aparición de banderas españolas en muchas ciudades (cuando no de pajarracos o esvásticas) y de emisiones del himno a través de las ventanas, es el efecto colateral que seguro que muchos hemos apreciado últimamente en ciudades y pueblos fuera de Cataluña, algo que no se veía habitualmente.

Podríamos hacer futuribles sobre la república catalana con el beato Oriol Junqueras de presidente o la nueva mayoría absoluta de Rajoy para el resto, pero incluso desistiendo de hacer apuestas el panorama no parece halagüeño en ningún caso.

Lo que creemos que es de absoluta necesidad es repensar el papel que se está jugando en todo este asunto, la incoherencia que mantenemos aturdidos por la corriente mayoritaria o los discursos de los medios de masas para consumo de la «izquierda», y centrar de manera firme nuestros esfuerzos en el desarrollo y avance de la conciencia de la clase trabajadora, que nunca ha tenido patria.





NOTAS:
 (1) Recomendamos el trabajo titulado «Que ardan todas las patrias».
 (2) Responsable de la ANC en Madrid: «Cataluña es la última colonia española».
 (3) Resultados de la ratificación de la Constitución Española de 1978.
 (4) Por poner un solo ejemplo podríamos hablar de la Reforma Laboral de 2012 aprobada con los votos de PP, CiU, UPN y Foro, y la oposición de todo el resto de parlamentarios.
 (5) En el acto de este año asiste el secretario de Organización de las juventudes, Joán Solá.
 (6) «Yo sí voy a misa», decía la portada.
 (7) Incluso afirma haber tenido conversaciones con Ratzinger en el Vaticano.
 (8) Algo lógico por otra parte, visto lo visto. Ojo a los resultados electorales, que no hay partido con un discurso nazi explícito en el resto de España que los obtenga.
 (9) En este artículo se recoge una foto curiosa del homenaje y sus «frases célebres».
 (10) El «Monumento a la Batalla del Ebro» sigue siendo el monumento franquista de mayores dimensiones de toda Cataluña.
 (11) En el artículo, aunque de reducidas dimensiones, hay una fotografía del padre Ripol saludando a Himmler.
 (12) Además de este artículo, no es difícil encontrar las homilías que se están haciendo hoy sobre el tema.
 (13) La Vanguardia, y Diario12, respectivamente.
 (14) Cifras del referéndum en eldiario.es.
 (15) En este artículo hay un resumen de esto que dijo: «Los españoles tienen todo el derecho del mundo a indignarse. Pero si quieren hacerlo como españoles, mejor será que no se confundan en el mapa y se manifiesten, se indignen, meen, pinten, griten e insulten allí donde les corresponde: en su país. Al fin y al cabo, no está lejos y está bien comunicado. Ese internacionalismo progre que va de apátrida, de anacional, de cosmopolita, cuando se expresa en el marco de una nación que no está normalizada políticamente está haciendo el juego al nacionalismo dominante: el español, por supuesto. Basta, pues, de complicidades ingenuas y de hacer el bobo con esa indignación de pacotilla.» (No comment.)
 (16) El País 15-06-2011. Se encargaron de recordar que «no se puede parar la actividad del Parlament». En 2015 el Supremo condenaría a 8 personas a 3 años de prisión.
 (17) Este artículo en Solidaridad Obrera, reconoce lo afirmado: «La otra cuestión se sitúa en el contexto actual, en el que debido a la atomización de un movimiento popular que pueda hacer de contrapeso a la burguesía catalana y un movimiento obrero prácticamente inexistente carecerían de la necesidad histórica de las fuerzas represivas del Estado Español (Guardia Civil, Ejército…) para combatir dichos movimientos, más aún ahora que disponen de un cuerpo de Mossos d’Esquadra moderno y desplegado en todo el territorio.»
 (18) Jordi Cuixart, su presidente, es propietario de Aranow Packaging Machinery y fundador de la fundación privada de empresarios FemCat.

lunes, 16 de octubre de 2017

Un estudio revela que las plantas extraen agua de minerales como el yeso en época de sequía

Jarilla o zamarrilla escamosa

Un estudio del CSIC apunta que utilizan el agua de la cristalización del yeso. Plantas de raíces poco profundas usan hasta el 90% de este agua en verano. El hallazgo puede contribuir a crear métodos de reforestación en zonas áridas.

18-08-2014

Un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha revelado que las plantas pueden extraer agua del proceso de cristalización de minerales como el yeso en épocas de sequía, lo que podría ser clave para la supervivencia de muchas especies en zonas áridas y semiáridas especialmente durante el verano.

El trabajo, liderado por el Instituto Pirenaico de Ecología junto con el Centre Agrotecnio de la Universitat de Lleida, señala que el yeso y otros minerales que poseen agua en su estructura cristalina pierden este líquido (alrededor del 20% de su peso) por termodinámica en el proceso de cristalización, formando bassanita (sulfato cálcico con media molécula de agua) o anhidrita (sulfato cálcico sin agua). Este agua sería aprovechado por las plantas de suelos yesíferos.

Esta capacidad de los minerales de hidratarse y deshidratarse es la clave de la supervivencia de muchas especies de plantas en períodos estivales o de sequía, según las evidencias que aporta el estudio del CSIC, publicado en la revista Nature Communications.

La investigadora Sara Palacio, que ha dirigido el trabajo, ha explicado a RTVE.es que «no es muy común que los minerales contengan agua en su estructura, pero el yeso, que sí tiene, cambia su estructura cristalina al calentarse por un proceso termodinámico y libera agua que es aprovechada por plantas de raíz poco profunda».

En verano hasta el 90 % del agua procede de la cristalización

La investigación, que ha estudiado la planta Helianthemum squamatum o jarilla de escamas, propia de terrenos yesíferos, y otras que crecen junto a esta, revela que el agua del xilema (la savia bruta, el agua que la planta acaba de extraer del suelo antes de procesarla) contiene agua de la cristalización del yeso hasta en un 90% en la época estival.

«Hemos analizado los isótopos estables del agua, que son como un marcaje que diferencia el agua de la lluvia que está en el suelo del agua procedente de la cristalización del yeso», ha detallado Palacio, «y hemos observado que este tipo de planta con raíces poco profundas, que no puede obtener el agua de las capas freáticas, contenía en su xilema una proporción fundamental del agua de cristalización del yeso».

Las conclusiones de este trabajo son «la primera evidencia experimental de que los organismos vivos podrían hidratarse con el agua de cristalización de minerales», ha señalado. Según Palacios, conocer los mecanismos de este proceso «podría ayudar a entender la vida en ambientes extremos y en zonas áridas».

Contribución al estudio de la vida en Marte y métodos de reforestación

Además, el yeso es un mineral frecuente en Marte, por lo que «saber que este mineral contiene agua y que es un agua disponible para la vida es una nueva puerta de búsqueda de vida fuera de la Tierra», ha asegurado.

El descubrimiento del mecanismo por el que las plantas obtienen este agua también podría tener aplicaciones en métodos para la reforestación y cultivo de suelos áridos, ya que, ha explicado Palacio, «supone una nueva fuente de hidratación y cambia la manera de entender cómo obtienen agua las plantas».

Los investigadores, que de momento solo han obtenido evidencias indirectas de este proceso, continuan el estudio para conseguir evidencias directas. «Ahora vamos a marcar el agua de cristalización del yeso y ver si es exactamente ese agua el que contiene el xilema de las plantas», ha adelantado la doctora en Biología, que ha explicado que también estudiarán si a su vez las plantas pueden forzar el proceso de cristalización del mineral en condiciones extremas.

jueves, 12 de octubre de 2017

Jesús Mosterín (1941-2017): filósofo de la ciencia, la racionalidad y la cultura


Por JORDI MUNDO

El pasado 4 de octubre falleció el filósofo Jesús Mosterín. Nacido en Bilbao en 1941, estudió filosofía en la Universidad Complutense de Madrid y se doctoró en la Universidad de Barcelona. Completó su formación y realizó tareas de investigación en Alemania (estudió lógica matemática en el Institut für Mathematische Logik und Grundlagenforschung de la Universidad de Münster), en Estados Unidos (en el Massachusetts Institute of Technology) y Francia. Desarrolló su actividad como profesor, investigador y conferenciante en instituciones académicas europeas, asiáticas y americanas. Fue catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Barcelona y Profesor de Investigación en el Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España.

En el quehacer de Jesús Mosterín como filósofo destaca su gusto por la formalización y la dilucidación lingüística, y un esfuerzo muy logrado de claridad expositiva y parsimonia metodológica que coadyuvaron a introducir y prestigiar la tradición analítica en el contexto filosófico hispanoamericano. Su obsesión por hacerse comprender y por contribuir a difundir las nociones fundamentales de la ciencia contemporánea y los problemas epistemológicos y ético-sociales derivados de la misma le llevaron a embarcarse en proyectos que sin duda constituyeron una parte esencial de su concepción de la filosofía y de la ciencia, y que le convirtieron en un divulgador excepcional que nunca perdió el hilo de los últimos descubrimientos en la investigación científica.

Uno de los méritos menos discutibles del trabajo intelectual de Jesús Mosterín en el último tercio del siglo XX fue precisamente el de contribuir a consolidar una estimable tradición de filosofía de la ciencia escrita en lengua castellana. Sin embargo, esta aportación, valiosa en sí misma, debe evaluarse fundamentalmente a través del modo en que cristalizó. Mosterín cultivó con empeño la lógica y la matemática, con textos especializados tan bien recibidos en su momento como Lógica de primer orden (1970), Teoría axiomática de conjuntos (1971) y Un cálculo deductivo para la lógica de segundo orden (1979). La preocupación por la filosofía de la ciencia en general (Conceptos y teorías en la ciencia, 1984; Diccionario de lógica y filosofía de la ciencia, en colaboración con Roberto Torretti, 2002), y muy particularmente por la filosofía de la física y la filosofía de la biología, vertebró el conjunto de su obra. En ellas exploró la frontera entre ciencia y filosofía, la interrelación entre experiencia empírica y modelización matemática, la estructura de los conceptos y las teorías científicas como redes conceptuales. Son textos en los que realizó exposiciones elegantes, concisas y claras de problemas epistemológicos fundamentales. Muchos de ellos tenían la hechura de obras en construcción que fue remodelando en cada nueva edición, puesto que, como advertía en el prólogo de la tercera edición de Conceptos y teorías en la ciencia, «la filosofía de la ciencia todavía está en plena ebullición y las cosas aún no están maduras para síntesis definitivas (en contraste con la lógica formal, por ejemplo)» [1].

A Jesús Mosterín se le reconoce filosóficamente también por su tratamiento de los asuntos conectados por la cuestión de la racionalidad, siendo Racionalidad y acción humana (1978) uno de sus primeros trabajos con mayor impacto dentro y fuera de la filosofía. Esta obra significó la primera cala teórica seria en una senda que fue culminando en contribuciones que abarcaron nuevos campos y ofrecieron retazos de lo que apuntaba a la elaboración de una cierta cosmovisión racional, como en Filosofía de la cultura (1993) y La naturaleza humana (2006). Para Mosterín la evolución natural y la evolución cultural se proyectan por vectores diferenciados, mas se incardinan en un solo mundo. Este supuesto conlleva un ataque en absoluto inconsciente a concepciones promotoras del irracionalismo y el nihilismo de cátedra que en los últimos decenios han florecido por doquier en la academia. En esta línea, mostró una insólita variedad de intereses intelectuales, que desarrolló con su sólita vehemencia, combinando filosofía de la ciencia, lógica matemática, lingüística y racionalidad. Baste recordar su libro La ortografía fonémica del español (1981), en el que proponía nada menos que una reforma de la ortografía tradicional española que se ajustara al principio fonémico, como ilustración de su vocación de abordar racionalmente problemas socialmente controvertidos.

Mosterín consideraba que los problemas filosóficamente importantes debían pensarse a través de la lente de lo que denominó la 'gran filosofía', aquella filosofía que siempre ha estado ligada a la ciencia. Entendía que la forma de acercarse al mundo de filósofos como Platón, Aristóteles, Descartes, Leibniz, Hume o Kant estaba inextricablemente ligada al buen conocimiento de la ciencia de su tiempo. La filosofía ambiciosa es una filosofía que quiere conocer la realidad, por lo que siempre incorpora los resultados de la ciencia, la 'ciencia viva', sostenía. Con este propósito, combinó dos modos de ejercer la filosofía. El primero consistió en un esfuerzo notable por explicar aspectos fundamentales de la historia del pensamiento filosófico. Gran admirador del intento de Bertrand Russell de contar una historia del pensamiento occidental, Mosterín se propuso desarrollar una historia del pensamiento universal. En estos trabajos, Mosterín huye del relato meramente descriptivo y despliega todo su arsenal analítico interdisciplinar, señala inconsistencias y razona con claridad y rigor sus críticas. Se retrotrae por ejemplo al pensamiento arcaico, que considera que no es filosófico ni científico, pero que tiene ya una visión del mundo, una historia del origen de las cosas y reflexiones sobre los enigmas de la vida y de la muerte. Sostiene que los pensadores arcaicos carecían del sentido de la consistencia lógica, de la crítica racional y de la contrastación empírica pero que desarrollaron estrategias cognitivas fundamentales, como la escritura, la aritmética y el calendario. Se trató de un proyecto que entendía el ejercicio de la filosofía como indagación de la historia del pensamiento filosófico, que desarrolló en paralelo con otras líneas de trabajo, pues ya a principios de la década de los ochenta escribió El pensamiento de la India (1982), La filosofía oriental (1983), Aristóteles (1984) y tantos otros sobre la filosofía griega prearistotélica, el pensamiento tardío clásico y el pensamiento filosófico en las grandes tradiciones monoteístas. En todas estas investigaciones prestó atención a aspectos de lingüística, matemática, ecología y sociedad que son menos habituales en otras historias de las ideas. Al presentar al lector la versión remozada de la historia del pensamiento en China, Mosterín afirmaba con su característica convicción: «Ha sido la tradición filosófica occidental (y no otra) la que ha dado lugar a la ciencia moderna. Eso le concede una preeminencia indiscutible en el panorama del pensamiento mundial. Pero, si dejamos de lado los gérmenes científicos que contiene, en todo lo demás no es superior a las tradiciones india y china. En algunos aspectos incluso es inferior. El análisis de la paz y de la guerra por el filósofo chino Mo Di y la comunión con la naturaleza de los taoístas pueden servir como ejemplos. Precisamente la actual preocupación por la paz y por la protección de la naturaleza, asociada a nuestra nueva sensibilidad "ecologista", nos lleva a constatar la insuficiencia de nuestra propia tradición y a abrirnos con generosa curiosidad a otros horizontes culturales» [2].

El segundo modo de practicar la filosofía, fundamental para entender el proyecto intelectual de Mosterín en su conjunto, es concibiéndola como una aventura cognitiva en la que el filósofo piensa sin red —con audacia popperiana, por mencionar a uno sus más admirados filósofos— poniendo a prueba sus propias intuiciones, evaluando críticamente las tradiciones filosófico-científicas heredadas y sacando provecho del formidable caudal de resultados que le ofrece la ciencia actual sobre cómo es el mundo.

Durante los últimos treinta años aplicó este modo de filosofar al análisis de la relación entre los humanos y el resto de animales. Consideraba que el maltrato animal constituía una crueldad inaceptable para con los animales no humanos y que había que desarrollar una argumentación moral consistente, científicamente fundada, para liberar a éstos de un padecimiento que se evidenciaba en todo tipo de dominios antropológicos, económicos, sociales y culturales, desde la ganadería intensiva o la pesca extractiva a la tauromaquia. Mediante iniciativas como el Proyecto Gran Simio o colaborando con el filósofo Peter Singer, abogó por el reconocimiento de derechos de los homínidos no humanos (chimpancés, bonobos, gorilas y orangutanes). Libros como El derecho de los animales (1995), ¡Vivan los animales! (1998) y El triunfo de la compasión. Nuestra relación con los otros animales (2014) constituyen aportaciones capitales para el debate actual que revelan la hondura y originalidad filosóficas de Jesús Mosterín. En estos trabajos de filosofía práctica Mosterín despliega con plenitud su metaconcepción de la relación entre filosofía y ciencia como vía para sintonizar con el mundo; una concepción —en la estela de Russell— que entiende que la disposición humana a la crítica racional tiene que fundarse en una contemplación del Cosmos que nos hace ciudadanos del universo. Su obra constituye un aldabonazo para que los seres humanos (los humanes, como él nos llamaba) entendamos que no estamos solos en el universo, que somos animales entre animales, que el conocimiento de los animales es la base de nuestro propio conocimiento y que asumir nuestra animalidad es la base de una relación armoniosa y responsable con el resto de la biosfera.

Tras salir airoso del primer envite de su enfermedad mortal, hace un par de años Jesús Mosterín escribió un bello artículo, cuyo último párrafo compendia bien su modo de pensar y de hacer filosofía: «Todos los seres vivos somos configuraciones efímeras de las partículas de que estamos hechos, pompas de jabón, fogonazos fugaces, olas en el océano inmenso de la realidad. Biológicamente, y como ya sabía Aristóteles, la única posibilidad de sobrevivir a la muerte, aunque muy provisionalmente, es la reproducción. Nuestros genes siguen su camino en nuestros descendientes (los míos, en mis siete nietos), pero ese es su camino, no el nuestro, e incluso este linaje tiene los días contados. Subjetivamente, la vida es formidable y maravillosa en la medida en que tenga componentes formidables y maravillosos. Cuando ya no los tiene en absoluto, sino todo lo contrario, la vida puede convertirse en una farsa sin sentido cuya única solución es la muerte. La muerte del organismo es valorativamente neutral; no tiene nada de bueno ni de malo. Y es lo más natural del mundo» [3].

Descanse en paz.

08/10/2017


NOTAS:
[1] Mosterín, J. (2000), Conceptos y teorías en la ciencia, 3ª edición, Madrid, Alianza Editorial, p. 11.
[2] Mosterín, J. (2007), China. Historia del pensamiento, Madrid, Alianza Editorial, p. 8.
[3] Mosterín, J. (2015), «Una cita con la parca», El País, 24 de marzo.

miércoles, 11 de octubre de 2017

11 de octubre: Día Internacional de la Niña

 


«Las niñas siempre han cambiado el mundo, y esta generación puede hacerlo aún mejor». Como afirma la agencia de la ONU encargada de promover la igualdad de género, las niñas desempeñan diversos papeles en el hogar, la sociedad y la economía.

De ahí que su progreso no solo sea bueno para ellas, sino también para sus familias, comunidades, naciones y, en definitiva, el mundo. Sin embargo, la mayoría se encuentra en desventaja y sufre discriminación de género.

De hecho, solo dos tercios de los países en desarrollo han logrado la equidad de género en educación primera. Además, se ven sometidas a prácticas horribles como la ablación, obligadas a casarse o discriminadas en favor de un hijo varón.

Cada 11 de octubre se celebra el Día Internacional de la Niña para proteger a las más vulnerables entre los más vulnerables. Según los datos de la organización, cada 10 minutos, en alguna parte del mundo, una adolescente muere como resultado de la violencia.

miércoles, 4 de octubre de 2017

La independencia catalana: cinco cosas para pensar

 

La independencia catalana podría ser buena o mala: dependerá del pueblo catalán el que se haga bien, o de lo contrario lo más probable es que salga mal.

Por TONY CARTALUCCI

Los titulares y comentarios a lo largo de los medios orientales y occidentales se han enfocado principalmente en el referendo por la independencia catalana, las acciones de la policía española y los intentos de impedir las elecciones.

Sin embargo, poco se ha dicho sobre cuáles pudieran ser las implicaciones de la independencia catalana. ¿Qué buscan aquellos políticos que favorecen la independecia de Cataluña de lograrlo? ¿Crearían una Cataluña que esté con el beneficio de su pueblo? ¿O servirán a la Unión Europea (UE) y a la OTAN de forma más eficiente y diligentes de lo que hubiera podido una España unida?

Hay cinco puntos que aquellos que siguen este conflicto deben saber y tomar en cuenta mientras que los eventos se desencadenan:

1. Cataluña tiene una formidable economía industrializada en relación a otras regiones de España, con un Producto Interno Bruto (PIB) y una población que por poco supera a naciones como Escocia y Singapur, y es muy probable que pudiera mantener su independencia de España.

2. La OTAN pareciera estar ansiosa por alentar la independencia y le daría la bienvenida a lo que ellos esperan sería una capacidad militar robusta para agregarle a sus guerras de agresión global.

Un artículo publicado por el Atlantic Council (un think-tank de la OTAN financiado por los Fortune 500) de 2014 titulado «Las implicaciones militares de la secesiones catalana y escocesa» manifestaría que:

«Cataluña tiene una población de 7.3 millones, con más de 300 millardos de dólares en PIB. Gastando un 1.6% de eso en defensa provee por encima de 4.5 millardos de dólares anualmente, o aproximadamente el presupuesto de Dinamarca, que tiene unas fuerzas armadas eficientes y prestigiosas. Los planes militares catalanes son más bien vagos, pero hasta ahora, hacen énfasis en la armada. Con los excelentes puertos de Barcelona y Tarragona, Cataluña está bien ubicada como un poder naval menor, "con el Mediterráneo como nuestro ambiente estratégico, y dentro del marco de la OTAN", tal como alegan los think-tanks de defensa nacionalistas. Los planes sin desarrollo invocan un grupo de seguridad litoral con unos cientos de marineros al principio. Luego de algunos años, Cataluña podría asumir la responsabilidad como "un actor de peso en el Mediterráneo" con aeronaves marítimas basadas en tierra y combatientes de superficies pequeñas. Eventualmente, la ambición nacionalista pudiera incluir un grupo expedicionario con transporte ligero y cientos de marinos, para asumir un papel importante en la seguridad colectiva.»

La nota del Atlantic Council concluiría enfáticamente que:

«De ser caracterizado acertadamente por los pocos papeles blancos que han salido, la posición de los separatistas sugiere una mirada valiosa y refrescante en la especialización en defensa colectiva: construir una marina que es comparativamente enfocada en influir en eventos en la orilla.»

3. Los políticos catalanes pro-independencia parecen apoyar de forma entusiasta el ingreso de Cataluña a la OTAN.


«El Primer Ministro Artur Mas confirmó explícitamente que Cataluña busca una membresía en la OTAN. En una entrevista reciente con el diario italiano La Reppublica, Artur Mas explicó que una Cataluña independiente se ve a sí misma en el corazón de la OTAN. Esto va en línea con el compromiso de Cataluña con la comunidad internacional, el principio de seguridad colectiva, la legislación internacional y el imperio de la ley en el mar.»

El artículo también señalaba que:

«Cataluña busca su libertad, no el evitar las responsabilidades inescapables que vienen de la mano con eso, sino ejercerlas en su totalidad junto a sus socios y aliados. Los catalanes entienden por completo que la libertad no vendría sin un precio, y que si bien la independencia significa el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, en lugar del gobierno extranjero, también quiere decir que ellos no serán capaces de ver en otra dirección cuando aparezca una crisis o un desafío. Ellos entienden que cuando venga el próximo Afganistán, sangre catalana también será derramada.»

En esencia, los políticos catalanes parecen estar muy comprometidos no sólo con la OTAN, sino con las guerras de agresión e intervención que liberan, y de derramar la sangre de su pueblo para ayudar a la OTAN a pelearlas.

4. Algunos políticos catalanes han comenzado a planificar su integración en la OTAN.

El Grupo de Trabajo de la Asamblea Nacional Catalana de Políticas de Defensa manifestó en un papel de 2014 titulado «Las dimensiones de las Fuerzas de Defensa Catalanas: Fuerzas Navales (resumen ejecutivo)»:

«El Mediterráneo: nuestro ambiente estratégico. La OTAN: nuestro marco operativo.

»Cataluña debe participar en SNMG2 (Grupo Marítimo Permanente de la OTAN 2; anteriormente Fuerza Naval Permanente del Mediterráneo), un componente de la Fuerza de Reacción de la OTAN, la NRF (por sus siglas en inglés).

»También sería conveniente que participara en el SNMCMG2 (Grupo Permanente número 2 de contraminado).»

5. Como Kurdistán, cualquier tipo de «independencia» pierde todo significado si el Estado resultante se encuentra a sí mismo profundamente dependiente e imbricado con la hegemonía occidental y las instituciones que la mantienen (especialmente al precio de Estados miembros o proxies), sea el kurdo o el catalán.

Que los políticos catalanes ya hayan manifestado de forma entusiasta y abierta que juraron sangre y dinero catalán a intereses extranjeros y las guerras que buscan pelear a lo largo del globo, sugiere que la idea de Cataluña de algún tipo de «independencia» es en realidad una Cataluña que simplemente se vuelve más dependiente, subordinado a un amo aún superior, incluso más lejano.
Pensando más a fondo

Estos cinco puntos deberían ser considerados por quienes están a favor y en contra de la independencia catalana. Mientras que Cataluña puede crear para sí misma una independencia significativa y duradera apuntalando la paz y prosperidad de su pueblo, pareciera que muchos en cargos de alta dirección pretenden sencillamente hacer que Cataluña vire de estar subordinada a Madrid para Bruselas.

Quedan sin responder más preguntas en relación a la economía catalana; incluyendo lo que pudiera hacer una Cataluña independiente, lo que pudiera hacer para alimentar corporaciones extranjeras de mayor envergadura que buscan esquivar las barreras y obstáculos en el actual clima económico español, y explotar a la Cataluña «independiente», su pueblo, sus mercados y recursos. Lamentablemente, tales políticas económicas y sus resultados pueden desenvolverse mucho después de que sea posible para el pueblo catalán el hacer algo al respecto.

Para la población catalana dedicada a la independencia, debe encontrar y usar una ventaja socioeconómica local, necesaria para dirigir a la nación potencialmente independiente hacia una trayectoria que mejor les sirva a ella y a su futuro, y no a un manojo de políticos catalanes más que dispuestos a servirle a los intereses sean de Bruselas, Londres o Washington.

2 octubre 2017

martes, 3 de octubre de 2017

Comunicado del colectivo AMOR Y RABIA ante el conflicto actual


1) Denunciamos sin matices la brutal intervención policial ordenada por el Gobierno central —con el apoyo de PSOE y Ciudadanos— y que sólo sirve a los intereses electoralistas del PP y de JxSí.

2) Rechazamos por completo apoyar un «Procés» puesto en marcha y dirigido por una casta política tan corrupta y represora como la gobernante desde Madrid y los partidos que les apoyan.

3) Recordamos como parte del Movimiento Libertario que el objetivo del anarquismo es un mundo sin clases ni fronteras, basado en la democracia directa y la igualdad.

Lo que está pasando en Cataluña es justo lo contrario: interclasismo y apoyo a un Govern neoliberal que está instrumentalizando el descontento social para sus intereses en nombre de un falso bien común, así como a la creación de un nuevo Estado en manos de los que en su día apoyaron el llamado Régimen del 78. El fin de la globalización neoliberal está dando paso a un proteccionismo de cariz identitario.

Desde AMOR Y RABIA vemos como algo fundamental combatir el capitalismo y concentrar nuestras fuerzas en combatir la sociedad de clases, centrando nuestras actividades en la cuestión social en lugar de la «cuestión nacional», que nos convierte en peones de las luchas internas de las diferentes oligarquías.

«Cambiar de amos no es lo mismo
que emanciparse de ellos.»
JOAN PEIRÓ

domingo, 1 de octubre de 2017

¡¡¡Agarrémonos bien que vienen curvas!!!

No creo en que con meter una papeleta en una urna sea suficiente para crear una verdadera democracia. La democracia si no es directa no es verdadera democracia, la llamada 'democracia representativa' que impera hoy día es incompleta (teniendo en cuenta que la voluntad popular puede ser fácilmente manipulada por quienes detentan el poder). Falta una mayor participación y compromiso de la gente, así como la libertad política de vetar o retirar de sus puestos a los representantes que no llevan a cabo lo acordado con sus representados.

Votar en Cataluña con la posibilidad de poder independizarse y crear otro nuevo Estado, sin cambiar más, tampoco es hacer democracia.

Pero, también es inadmisible la torpeza y autoritarismo del Gobierno central, que podrá acarrearnos nefastas consecuencias. Solo con ver algunas imágenes de ayer podemos hacernos una idea.

Un tribalismo irracional acarrea el surgimiento de otro peor...

KRATES

El saludo fascista y el 'cara al sol' cierran la concentración
en Madrid contra el referéndum catalán.