martes, 17 de enero de 2012

Fraga y los intelectuales

Por DANIEL SUEIRO y BERNARDO DIAZ NOSTY

El 30 de septiembre [de 1963], 102 intelectuales, encabezados por José Bergamín, se dirigieron al ministro Fraga Iribarne para solicitar información sobre las presuntas torturas habidas en Asturias durante la represión policial de la huelga. Los firmantes acompañaban una relación de hechos sobre los que habían recibido diversas noticias: Muerte por malos tratos del minero Rafael González, el 3 de septiembre, en la Inspección de Policía de Sama de Langreo, causada presuntamente por el capitán Caro y el cabo Pérez, ascendido días después a sargento. Castración del minero Silvino Zapico y corte de pelo al cero a su esposa. Tortura del minero Alfonso Zapico. Malos tratos a Jerónimo Fernández Terente y Jesús Ramos. Torturas a Everardo Castra, con desencadenamiento de crisis mental. Corte de pelo a cero y malos tratos a Tina Pérez Martínez y Anita Braña. Palizas a Juan Alberdi. Patada a una embarazada en la Inspección de Sama, apostillada por un capitán con la frase «¡Un comunista menos!», etc. Firmaban, además de Bergamín, entre otros: Vicente Aleixandre, Pedro Laín Entralgo, Enrique Tierno Galván, José Luis L. Aranguren, Gabriel Celaya, Antonio Buero Vallejo, Alfonso Sastre, Carlos Barral, Juan Goytisolo, Daniel Sueiro, Francisco Rabal, Fernando Fernán Gómez, Pablo Serrano, Caballero Bonald, Lauro Olmo, etc.

La respuesta de Fraga fue inmediata y fulminante. El día 3 de octubre, en carta al primer firmante —Bergamín—, desautorizaba a la plana mayor de la cultura española, al haberse dejado utilizar como «meros peones en el tablero de un juego cuyos tácticos permanecen al margen o están infiltrados entre los mismos», «… el comunismo —añadía el ministro Fraga— tiene en su estilo de actuación una predilección por tales métodos». En su contestación, el titular de Información y Turismo desmentía los casos de torturas denunciados, admitiendo algunos cortes de pelo al cero a mujeres, pecata minuta para el gallego: «… dos cortes de pelo pueden ser la única apoyatura real para el montaje de toda una “leyenda negra” o “tomadura de pelo”, según se mire»… Las «comisiones de obreros» de Asturias, en cartas personales a gran parte de los 102 firmantes del escrito a Fraga, ratificaron la veracidad de los hechos. Un grupo de reclusos en la prisión de Burgos testimonió al ministro las torturas y malos tratos a que habían sido sometidos.

Bergamín, duramente atacado por los medios de prensa del Estado, contestó a Fraga, quien, a su vez, con veladas amenazas, decidía cerrar el diálogo «totalmente innecesario sobre un tema que está completamente claro». Bergamín —70 años—, prevenido indirectamente por Camilo Alonso Vega, se refugió en la Embajada de Uruguay, país que le concedió asilo político. La inquisición del Orden Público había iniciado el procesamiento de algunos de los firmantes del escrito por contener «noticias falsas o tendenciosas» y constituir delito de «propaganda clandestina»… El 20 de octubre, aún contestarían de nuevo los intelectuales —ahora con 188 firmas—al estilo autoritario e insultante del ministro de Información.


1 comentario:

curio dentato dijo...

Para complementar este artículo como el anterior sobre el "democrata" Fraga os pongo un enlace con un video de youtube que pone al sujeto donde se merece: con los asesinos y los colaboradores con el regimen nacionalcatólico de subyugó a los trabajadores españoles durante cuarenta años:

http://www.youtube.com/watch?v=W9kU1gHyIYM&feature=youtu.be