viernes, 3 de julio de 2015

Defensa mutua en las mangostas rayadas

 Por JON ROOD

Raramente se ha visto que los mamíferos que viven en grupo rescataran a uno de ellos del peligro. Sin embargo, en las mangostas rayadas se ha observado varias veces que acudían en ayuda de un compañero en apuros, en una ocasión con gran éxito. Un águila marcial se arrojó sobre una manada de mangostas que comía, apoderándose de un macho adulto, que se llevo a la horcadura de un árbol. Las demás mangostas corrieron al pie del árbol, y varias se pusieron a escalar el tronco con el macho jefe a la cabeza. Alcanzó éste la rama donde la presa se debatía entre las garras del águila, y arremetió contra el ave rapaz hasta obligarla a soltar a su víctima ilesa.


Los chacales han sido vistos robando mangostas de pequeños grupos, o individuos separados temporalmente de la manada. Pero una gran manada de mangostas rayadas tiene poco que temer de un chacal. Cuando un animal de esta especie se acerca, todas las mangostas avanzan hacia él formando un apretado núcleo. En ocasiones, un individuo se alza para obtener mejor vista, y entonces conjunto adquiere el aspecto de un gran animal en constante movimiento. Los chacales retroceden ante semejante aparición, y las mangostas pueden perseguirles.

Natura
Enciclopedia de los Animales
Volumen 1 (1984)