lunes, 27 de julio de 2015

Venezuela: breve cronología de una injerencia

Sebastián Piñera y Andrés Pastrana
con la esposa de Leopoldo López.
Por Juan Francia

(15 julio 2015)

En enero de 2015 visitaron Venezuela los expresidentes Felipe Calderón de México, Sebastián Piñera de Chile y Andrés Pastrana de Colombia, pretendían entrevistarse con el político preso Leopoldo López, líder de Voluntad Popular (VP), una agrupación política extremista de la derecha venezolana. López está procesado por delitos de instigación pública (para cometer actos de violencia contra personas y bienes públicos) y asociación para delinquir. A los expresidentes no se les permitió acceder al penal a dialogar con el imputado de ser organizador de la violencia desatada en Venezuela a partir del 12 de febrero de 2014, cuando convocó a manifestaciones callejeras para provocar la caída del gobierno, como él mismo lo reconoció bajo el nombre de «La Salida». Esos actos violentos de calle (llamados en Venezuela «guarimbas») dejaron un resultado de 43 muertos y cientos de heridos.

«En Venezuela no hay presos políticos
sino políticos presos.»
HUGO CHÁVEZ

El 9 de marzo pasado el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, estableció a través de un decreto que Venezuela representa una «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional estadounidense. Uno de los fundamentos es que en Venezuela habría presos políticos; una vez Hugo Chávez dijo con la fina ironía y humor que le caracterizaban, que «en Venezuela no hay presos políticos sino políticos presos». Es pertinente recordar aquí que el preso político puertorriqueño Oscar López Rivera, lleva 34 años privado de su libertad en Estados Unidos por el delito de pretender la liberación de Puerto Rico del dominio de Estados Unidos. López Rivera es el preso político vivo que lleva más años de prisión en América; pero a Obama le preocupan los políticos presos de Venezuela.

Un mes después del decreto de Obama, un grupo de 31 expresidentes entre los más belicosos figuran José María Aznar, Felipe González, Álvaro Uribe, Andrés Pastrana, Felipe Calderón y Sebastián Piñera, en sintonía con Estados Unidos, reclamaron en Panamá la liberación de los «presos políticos» en Venezuela.

En mayo se conocieron unas grabaciones en las que Leopoldo López dialoga con otro político preso, Daniel Ceballos, donde se les escucha organizar manifestaciones en Venezuela para el 30 de mayo pasado, con el propósito de reclamar por su libertad, donde pretendían generar muertes que sirvieran a su causa [1] y expusieran al gobierno de Maduro ante el mundo como violador de los Derechos Humanos. Tras conocerse la convocatoria a la movilización del coordinador nacional de Voluntad Popular, en un lapsus tuitae, Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, quien encabeza el lobby por la liberación de su marido, escribió un tuit diciendo «así cueste la vida de miles de venezolanos seguiremos luchando» [2], luego de que se dio cuenta de la torpeza cometida se apresuró a borrar el mensaje de las redes sociales.

Capítulo español

El domingo 7 de junio llegó a Venezuela el expresidente de España, Felipe González, envuelto en un clima hostil, declarado «persona non grata» por la Asamblea Nacional de Venezuela [3] y repudiado por movimientos sociales y partidos políticos, a través de concentraciones realizadas en el país y las redes sociales. La etiqueta #FelipeFueraDeAquí se posicionó en primer lugar de la tendencia twitter venezolana y sexto en el ámbito mundial [4]. Finalmente González debió abandonar Venezuela el martes 9 de junio sin lograr autorización de la Justicia para trabajar como consultor técnico para Leopoldo López, tal como se había propuesto; y lo hizo en un avión que la presidencia de Colombia puso a su disposición. Esto último generó tensiones entre Venezuela y Colombia, porque apareció el gobierno del presidente Juan Manuel Santos ofreciendo logística a la incursión del expresidente español en Venezuela. Tras su paso por la República Bolivariana, González recibió la adhesión vía la cuenta en twitter del periodista conservador español Federico Jiménez Losantos, «muy bien que Felipe González defienda a los disidentes. Hombre, estaría aún mejor que bombardeara el Palacio de Miraflores, pero me conformo».

A los expresidentes españoles Felipe González o José María Aznar no se les escucha reclamar por el respeto de los Derechos Humanos en su propio país, que está acusado de tener presos políticos ante el Comisario de Justicia de la Unión Europea [5]. Tampoco se les oye a estos paladines de la justicia defender la libertad de expresión frente a casos como de concejal socialista del País Vasco detenido por expresar a viva voz su opinión contraria a la monarquía [6].

Felipe González con la esposa de Antonio Ledezma
el pasado mes de junio en Venezuela.

Siguiendo el hilo ibérico, es habitual ver en España como la derecha del Partido Popular agita el fantasma rojo de Venezuela para sembrar acusaciones al estilo del macartismo de la guerra fría, señalando a poseídos por el diablo chavista entre los políticos surgidos del movimiento de Indignados. Tal es el caso de Podemos y las acusaciones que reciben cada tanto, de Esperanza Aguirre o José María Aznar, de ser casi agentes del chavismo, de tener planes para destruir la democracia occidental y de querer convertir a España en una Venezuela europea.

Capítulo mexicano

El 11 de junio en una entrevista en Bruselas el presidente de México, Enrique Peña Nieto, pidió respeto por los DD.HH. en Venezuela [7]. Esta posición ha sorprendido en particular porque México es el país donde se producen más muertes violentas de América, y tercero a nivel mundial después de Irak y Siria, según revela informe del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos [8]. Todos tenemos en la memoria el caso emblemático de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa desaparecidos el año pasado, sin embargo pese a esto, México no encabeza la lista de preocupaciones de los expresidentes de la derecha latinoamericana ni española.

En un tuit reciente el expresidente de México Felipe Calderón, volvió a cargar contra Venezuela, esta vez desde la crítica al juego del equipo la selección de fútbol venezolana que venció en la Copa América a Colombia. Calderón, pudiera parecer de una manera casi infantil, señalaba en el mensaje que Venezuela había tenido un juego sucio y que seguramente debía haber recibido instrucciones del presidente Maduro para jugar de esa forma [9]. Pero este comentario no parece ingenuo cuando se piensa en la conexión entre fútbol y el estado anímico de la población. De hecho uno de los pocos momentos en que los venezolanos aparcan las rivalidades políticas, y se identifican con una causa común, es cuando juega «la vinotinto» y esto no agrada a quienes buscan profundizar la división y el enfrentamiento entre venezolanos.

Capítulo brasileño

El último tramo de esta saga viene dado por la visita que hiciera el jueves 18 de junio un grupo de senadores de la derecha brasileña a Venezuela, encabezados por Aécio Neves, excandidato a presidente que rivalizó en las últimas elecciones con la presidenta Dilma Roussef. Esta comitiva, con idénticos fines a las personalidades de la derecha internacional que les antecedieron, marcharon en procesión a Ramo Verde, el penal donde se aloja el imputado Leopoldo López, vieron frustradas sus intenciones de irrumpir en el penal, pero cumplieron su objetivo de sembrar discordia con el gobierno de Brasil, desestabilizar al gobierno de Maduro e intentar desprestigiar a la Revolución Bolivariana con una serie de calificativos reiterados por el discurso reaccionario local e internacional, de que en Venezuela no hay libertad, que se trata de una dictadura que persigue a la oposición política, etc. La visita de estos senadores fue rechazada por los familiares víctimas de las guarimbas [10]; y también fue cuestionada por la presidenta de Brasil Dilma Roussef [11] quien la consideró un atentado a la soberanía venezolana.

Dejamos para otra ocasión los capítulos de Colombia y Estados Unidos, para evitar una extensión que excede los propósitos de este artículo.

Tuit de la esposa de Leopoldo López
 que posteriormente fue borrado
.

Conclusiones

Este tipo de groseras injerencias ha llevado al presidente Nicolás Maduro a inferir que «la derecha externa, que ha dado golpes de Estado en Venezuela, pretende imponer un chantaje internacional para que queden impunes sus crímenes» [12].

Hay muchos indicios que señalan que la élite internacional, esa minoría organizada y con mucho poder, está trabajando de manera planificada y conjunta contra Venezuela. Las mayorías deberíamos intentar contrarrestar esta embestida, también con organización y unidad, antes de que se destruya la esperanza que alumbró Venezuela con la Revolución Bolivariana y su Socialismo del siglo XXI.

Desde la muerte del comandante presidente Hugo Chávez la oligarquía mundial a través de las grandes corporaciones multinacionales, del gobierno de Estados Unidos, sus agencias oficiales y paraestatales (ONGs), de sus medios masivos de comunicación, de sus políticos bien remunerados en todo el mundo, ha lanzado una ofensiva contra el pueblo venezolano, que busca disciplinarlo, escarmentarlo, para que no vuelva a equivocarse en pretender decidir sobre sus riquezas y su destino.


NOTAS:
 [4] Diario VEA, Caracas, lunes 8 de junio de 2015
[12] Diario Vea, Caracas, lunes 8 de junio de 2015

Investig’Action