viernes, 11 de marzo de 2016

Accidente nuclear en Francia fue minimizado


Un accidente nuclear ocurrido en 2014 en la central de Fessenheim, en Francia, fue más serio de lo que se dio a conocer. Medios alemanes denuncian que las autoridades ocultaron la gravedad de los hechos.

04/03/2016

Tanto la autoridad de energía atómica francesa, la ASN, como la compañía operadora de los dos reactores nucleares de Fessenheim, el gigante energético francés EDF, ocultaron de manera deliberada informaciones sobre la gravedad del accidente sucedido el 9 de abril de 2014, cuando uno de los reactores tuvo que ser desactivado porque se encontró una pérdida de agua en diferentes sectores de los mismos.

Según investigaciones publicadas este viernes (04/03/2016) el diario alemán Süddeutsche Zeitung y la cadena pública WDR, el incidente de Fessenheim —en la región de Alsacia, cercana a la frontera con Alemania— podría ser «uno de los accidentes nucleares más dramáticos jamás ocurridos en Europa Occidental».

La denuncia de estos medios se basa en un documento al que dijeron haber tenido acceso y que fue enviado por miembros de la ASN a su junta directiva el 24 de abril de 2014.

Indicios de accidente grave

La carta y la consiguiente respuesta revelan que no fue posible desactivar el reactor en la forma acostumbrada, ya que las barras de control de combustible estaban atascadas. De acuerdo con un experto, el reactor tuvo que ser desactivado agregando boro a la cubas de presión, un procedimiento inusual en Europa Occidental.

«No tengo conocimiento ningún caso en el que un reactor en Europa Occidental haya tenido que desactivarse luego de un incidente añadiendo boro», explicó Manfred Mertins, experto y asesor gubernamental en seguridad nuclear, a la cadena WDR y al Süddeutsche Zeitung.

Según las investigaciones, los informes oficiales de la ASN no contenían información sobre el añadido de boro ni sobre el atascamiento de las barras de control, y tampoco se reportó acerca de eso al Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA).

Alemania también entró en una disputa con Bélgica por la central nuclear de Tihange, cerca de la frontera entre ambos países. Dicha central fue cerrada en marzo de 2014, pero volvió a entrar en funcionamiento en diciembre de 2015 a pesar de que se dieron a conocer rupturas en las cubas.

El primero de los dos reactores del complejo de Fessenheim, ubicado a orillas del Rin, junto a la frontera alemana, empezó a producir electricidad en marzo de 1977, y el segundo en 1978. El presidente francés, François Hollande, aplazó el cierre de esa central nuclear, la más antigua del país, al menos a 2018, cuando su promesa electoral era hacerlo en 2016.

Francia tiene en total 58 reactores en funcionamiento, que proporcionan el 80% de la electricidad generada. Hollande pretende disminuir el peso relativo del sector nuclear en la producción de electricidad al 50% en el horizonte de 2025.