jueves, 9 de febrero de 2012

la Iglesia católica dice purificar las limosnas del narcotráfico en México



Aguascalientes (México).-

La Iglesia católica del estado de Aguascalientes (noroeste de México) considera que las limosnas que provienen del narcotráfico se "purifican" cuando llegan a las iglesias, afirmó el lunes Ramón Godinez, obispo de la diócesis local.

"Dondequiera que se entreguen las limosnas del narcotráfico da igual, no nos toca a nosotros investigar el origen del dinero", aseguró el prelado.

Como ejemplo de que no importa el origen de los recursos, sino la "buena intención" del donante, el obispo mencionó la ocasión en que Jesucristo "recibió el homenaje de una mujer que le ungió los pies con un perfume muy costoso".

"Jesús no investigó ¿En donde compraste ese perfume? No (preguntó) de dónde fue el dinero, él simplemente recibió el homenaje", señaló.

"Cualquiera que dé una limosna yo la recibo, y la agradezco", agregó el purpurado, titular de la Comisión de educación en la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

"No me consta que sea dinero malo, es como nuestro señor que recibió el homenaje de aquella mujer, (...) el dinero se puede purificar cuando la persona tiene una buena intención", puntualizó.

Para el jerarca católico, "no porque el origen del dinero sea malo hay que quemarlo, hay que transformarlo en el bien, todo dinero puede ser transformado", concluyó.

Fuente: AFP

20-09-2005




"Y termino este interludio mexicano con el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo [arriba en la foto], muerto a tiros por la gracia de Dios el 24 de mayo de 1993 en un oscuro incidente de narcotráfico en el aeropuerto de Guadalajara cuando se dirigía a recibir al Nuncio Apostólico de Su Santidad monseñor Girolamo Prigione. La versión oficial fue que se desató una balacera entre dos bandas rivales de narcotraficantes y que en la confusión lo mataron. Sólo que una testigo declaró que antes de que llegara el cardenal oyó detrás de una puerta de vidrio en el aeropuerto unas voces que decían: "Por bocón nos vamos a chingar al cardenal". Catorce tiros le pegaron, como en corrido norteño, a quemarropa para no fallar. Le quitaron un sobre amarillo tamaño oficio que traía y el pectoral, que es la cruz que les cuelga del pecho a estos prelados. Su sucesor el cardenal Juan Sandoval Iñiguez ha sostenido reiteradamente que el cardenal Posadas no murió por accidente sino que fue víctima de un crimen de Estado porque tenía información que pensaba divulgar sobre los nexos del gobierno de Carlos Salinas de Gortari con el narcotráfico. Podría ser. Pero qué coincidencia entonces que al cardenal Sandoval Iñiguez hoy la fiscalía mexicana lo esté investigando por lavado de dinero proveniente del narcotráfico." Fernando Vallejo, La Puta de Babilonia.