sábado, 10 de mayo de 2014

La migración de aves, un espectáculo para ver y proteger


9 mayo 2014

El Día Mundial de las Aves Migratorias se celebra este fin de semana con el foco puesto en el turismo ornitológico. Sin duda, los viajes estacionales de las aves son un espectáculo y el turismo que se genera en torno a ellos supone una oportunidad si se gestiona de forma sostenible. Pero no basta con observar y admirar bandadas en vuelo: es urgente protegerlas frente a los efectos nocivos del cambio climático. El aumento de las temperaturas ya están afectando a los patrones de conducta de las aves migratorias, con efectos letales para ellas y muy negativos para el medio ambiente en general.

«Destino Rutas Aéreas: Aves Migratorias y Turismo» es el lema escogido este año para la celebración de la jornada internacional de este año. El turismo ornitológico va en aumento, con un número creciente de personas que se desplazan a lugares emblemáticos del paso de las aves. Las excursiones y vacaciones, gestionadas de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente, ya se han convertido en un medio de vida para las poblaciones cercanas a esos lugares y demuestran que la protección de la biodiversidad es una oportunidad. Hay casos cercanos, como el de la localidad andaluza de Tarifa, donde ya han comprendido desde hace tiempo que ser una zona de paso de aves migratorias es una gran suerte.

Pero en vez de cuidar de las aves y la biodiversidad en nuestro propio beneficio, como muestra el turismo ornitológico, la tendencia va en el otro sentido. El calentamiento de la tierra, derivado de la actividad humana, afecta también de manera decisiva a las migraciones, con consecuencias que van mucho más allá de las aves.

El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC) es contundente. Las aves migratorias ya han adelantado las fechas de sus migraciones debido al aumento de las temperaturas. El calor hace que adelanten su viaje a Europa, donde sufren en muchos casos el impacto de unas tormentas de primavera que antes no les afectaban. Se produce gran número de bajas y mucha fatiga y merma de reservas calóricas en las aves supervivientes.

Además, las alteraciones del clima afectan a sus fuentes de alimento. Determinadas explosiones demográficas de insectos y plantas que coincidían con el paso de ciertas especies migrantes, ahora se adelantan o retrasan, por lo que las aves ya no cuentan con nutrientes esenciales para seguir la ruta o sacar adelante las nidadas. Las sequías, cada vez más frecuentes en la ruta que siguen estas aves por África, están secando los puntos de agua que históricamente servían para su descanso y aprovisionamiento. Este problema, como un efecto dominó, acaba afectando a toda la cadena natural.

Ecologistas en Acción llama a tomar conciencia de la amenaza tangible del cambio climático derivada de la actividad humana. Y llama a un cambio de actitud que fomente conductas sostenibles frente a la destrucción de nuestro entorno.