miércoles, 28 de mayo de 2014

'Los dineros' de Bakunin

[El revolucionario Bakunin era humano, y como todo ser humano no era perfecto y tenía sus defectos. En toda su vida nunca dio un palo al agua, fue un mantenido. Aún así, fue un personaje histórico de gran relevancia para el movimiento obrero y una de las figuras teóricas más importantes del anarquismo. En el libro Policía secreta, secretos de policía del historiador belga Jacques de Launay (1989), en los párafos finales del Anexo titulado «Bakunin y la provocación policial», del capítulo tercero del libro, nos comenta esto (aunque me parece que se equivoca con alguna de las fechas y algún que otro dato más).]
También hemos orientado nuestra investigación hacia otro punto: el origen de los recursos de Bakunin. El hombre fue, probablemente, audaz y descuidado en materia de dinero. «Sablista» muy conocido, pidió prestado mucho y a menudo a los amigos, a veces unas cuantiosas sumas: 2.000 rublos a Herzen en 1840, cerca de 12.000 francos a la princesa Obolensky… Sus trabajos literarios eran muy irregulares y mal pagados. La familia le ayudó con regularidad: 225 rublos al mes en 1872, anota el policía Bertrand, que le vigiló en Locarno, el 22 de abril de 1872. Este policía hace constar que vivía holgadamente, en una lujosa villa, servido por dos criados. Aquel voluptuoso apacible se comportaba a la manera de un príncipe ruso, practicando el dolce far niente en uno de los más bellos lugares del mundo. En agosto de 1872, en La Chaux-de-Fonds, en el Congreso de la Alianza Internacional de la Democracia Socialista, estaba rodeado por cinco muchachas que nunca se separaban de él.

¿Quién pagaba todo aquello? El examen que hemos realizado nos permite asegurar que Bakunin fue financiado dos veces por las autoridades: en 1848, por Flocon, del gobierno provisional francés, para gastos de la revolución en Alemania; en 1870, por Roman, agente del III Buró ruso (policía) para gastos de una revuelta en Lyon. ¡Pero cómo encontrar esto a la vez en las cuentas de Bakunin, nunca ordenadas, y a veces ni siquiera anotadas, y en las acciones de la policía rusa, de la que en 1917 se descubrió que empleaba regularmente a 35.000 agentes exteriores!

Por consiguiente, el ejemplo de Bakunin no es significativo, por falta de rastros en lo que se refiere a esa cuestión de los recursos, pero decenas de otros líderes izquierdistas han sido manipulados y retribuidos indirecta e inocentemente por la policía o por los conservadores que trataban a la vez de ser informados de sus proyectos e iniciativas, de empujarlos a excesos por provocación y de servirse de ellos para luchar, mediante una demagogia utópica, contra la izquierda organizada y representativa de las corrientes sociales que ésta expresa.

JACQUES DE LAUNAY

La Baronata, villa situada en el cantón suizo de Locarno
donde vivió
Bakunin entre los años 1873-74.