viernes, 30 de marzo de 2012

Esperanza Aguirre y su gran bocaza

Ya sabemos que esta «señorona» de derechas, que es la Esperanza Aguirre, además de ser una ultra-neoliberal, detesta todo aquello que huele a «rojo». Además de instigar, antes de la huelga, a los suyos (desde medios como Ultrabasura) a trabajar el día concreto, para reventarla (incluso animaba a la gente a que fotografiase a los huelguistas, para denunciarles en caso de incidentes), tiene la «decencia» de decir que el sindicalismo es algo innecesario hoy, que «estos sindicatos caerán como el muro de Berlín». O su asqueroso patrioterismo con el que llega a decir que los trabajadores que hacen huelgas «es como los pirómanos que se quejan de que vengan los bomberos».

¿Qué prefiere esta hija de la oligarquía española, que los explotados nos jodamos y estemos calladitos, mientras nos pisan? ¿Qué los injustamente detenidos, por lo que sea, no tengan abogados? ¿Qué paguen inocentes por culpables? Los trabajadores no somos reponsables de la crisis, ¿y la tenemos que pagar?

Esta política, y por ende, una grandísima ignorante, acaso no sabe que el sindicalismo (el independiente y extraoficial) estaba perseguido en esos países del Pacto de Varsovia, aunque existía un «sindicato» oficial, similar al vertical del franquismo, no existía el derecho a la huelga ya que era ilegal. Los trabajadores y las clases populares siempre han estado, están y estarán fastidiadas por las diferentes élites (rojas, azules, blancas, etc.). No sabe que las huelgas de 1980 en Polonia, hasta que metió mano el Vaticano y Occidente y las manipularon (caso de Solidarnosc), fueron en contra del régimen comunista (mejor dicho, «capitalista de Estado»). ¿A qué viene esta zoquete con esa estupidez?

Claro como esta tipeja es una admiradora de su queridísima Margaret Thatcher («es como la Thatcher, pero en hembra», como dijo Paco Umbral), querrá emularla en su victoria sobre los sindicatos mineros durante las huelgas de 1984. Pero se olvida, que a la Thatcher la derribó otra revuelta popular, tal como fueron los disturbios que se produjeron en 1990 en contra del Poll Tax. ¡Qué se lo aplique esta tiparracha! Que la huelga de ayer fue simplemente una batalla más dentro de una guerra.

¡Paguen a esta mujer una cerveza!
(CLASS WAR)

4 comentarios:

curio dentato dijo...

Esta tipeja no sabe que el sindicalismo es muy anterior al Muro de Berlin.

Sorrow dijo...

Falta el pie de foto de la heroína de la tubería de plomo: "PAGUEN A ESTA MUJER UNA CERVEZA". Qué humor gastaban los de Class War.

KRATES dijo...

Dicho, leído y hecho.

Coquito dijo...

Es una puerca que haría un servicio a la humanidad suicidándose.