domingo, 2 de marzo de 2014

Las chispas prenden sin querer


En Ucrania hay un doble riesgo: guerra civil y guerra fría

Rafael Poch

DIARIO DE BERLÍN
28/02/2014

La situación de Ucrania contiene tres elementos; Primero una revuelta popular absolutamente razonable que quiere cambiar el régimen oligárquico, burocrático y muy corrupto. Segundo, una lucha entre diversos sectores y magnates de la propia oligarquía ucraniana. Y tercero una gran influencia exterior, por un lado de los países de la OTAN y por el otro de Rusia, apadrinando a uno u otro bando.

Los tres elementos están interconectados y actúan sobre una sociedad dividida por su diferente identidad y tradición política. Si el hartazgo contra la corrupción y la oligarquía es bastante mayoritario, las consecuencias y opciones políticas que se derivan de ello dan lugar a por lo menos tres diferentes actitudes que dividen el país geográficamente, según su nivel de acercamiento o rechazo al Imperio euroatlántico o a su adversario ruso.

La revuelta popular está capitalizada por el nacionalismo radical del Oeste de Ucrania —que tiene un fuerte componente de extrema derecha— y por magnates en la órbita de Occidente. Eso explica que un escenario rupturista y violento, con manifestantes armados, ocupación e incendio de sedes gubernamentales, y un número significativo de policías entre los 80 muertos por arma de fuego de los últimos días, que habitualmente habría sido condenado como «terrorismo», haya sido saludado como legítimo y democrático en Berlín, Bruselas y Washington. La misma circunstancia explica la insistencia de Moscú en sostener al presidente Viktor Yanukovich, un magnate corrupto al que le faltaba un año para ser derrotado en unas elecciones. Vistas las imágenes de sus residencias, personajes como Yanukovich o su fiscal general son políticamente irrecuperables.

El fuerte apoyo y aliento occidental ha sido lo que ha decidido el cambio de régimen en Kiev: rodeó de inseguridad al gobierno ucraniano que antes de ser derrocado gestionó la crisis con una torpeza mayúscula; primero reprimiendo duramente la protesta, luego haciendo concesiones extraordinarias (dimisión del gobierno, amnistía y derogación de leyes de orden público) y más tarde barajando un estado de excepción con una matanza de una veintena de ciudadanos, cuya responsabilidad se achacan unos a otros. El resultado es un gobierno formado por favoritos de Washington y ultraderechistas que para la mayoría de los ucranianos, no es legítimo, independientemente de que estén o no dispuestos a salir a la calle para manifestarlo.

¿Cuál será la respuesta de Moscú ante esta fenomenal derrota?

Una posibilidad es devolver la jugada con los mismos métodos, en Crimea y otros lugares, allí donde la mayoría de la población no aprueba al nuevo gobierno de Kiev. Habrá que ver qué nivel de intervención tiene Moscú en estos antimaidan que cambian alcaldes y gobiernos regionales, pero hay muchos riesgos. Mediante un referéndum, Rusia podría anexionarse fácilmente Crimea, territorio histórica y militarmente importante para ella. Ni siquiera necesitaría invadir, pues le basta y sobra con movilizar a la marina rusa que tiene sus bases allá. El problema es que por ahí asoman serias consecuencias internacionales.

En 1994, Rusia, el Reino Unido y Estados Unidos, se declararon garantes de la integridad territorial de Ucrania, cuando se procedió a la retirada de las armas nucleares soviéticas que había allá. Una absorción de Crimea permitiría acusaciones de violar aquello. Rusia podrá responder que Occidente modifica las fronteras cuando quiere, como ocurrió en Kosovo y que lo que cuenta es la opinión de la población… Es el «escenario abjaso», un trozo que ya fue desgajado de Georgia con el apoyo de su población. También son pensables intervenciones más sutiles que sirvan para advertir al gobierno de Kiev que sin moderación podría perder medio país.

En cualquier caso, la diferencia con Georgia es que Ucrania es mucho más importante para Rusia. Una derrota de Rusia tan manifiesta en Ucrania podría tener consecuencias letales para el gobierno de Vladimir Putin. Eso quiere decir que la respuesta de Rusia, sea cual sea, es ineludible.

Así que hay un doble riesgo: de guerra civil en Ucrania, entre partidarios y adversarios del gobierno de Kiev, y de guerra fría entre Euratlántida y Rusia. A nadie, ni a la OTAN ni a Moscú, le interesa este incendio en el medio de la crisis general europea y mundial, pero las chispas pueden prender involuntariamente con gran facilidad.



2 comentarios:

javier Del Canto Mozas dijo...

A mi me vais a perdonar, pero algunos argumentos que se usan aquí me parecen ridículos. ¿Como que el presidente iba a ser derrotado el año que viene? ¿De donde se sacan eso? El golpe de estado se aceleró precisamente porque se convocaron elecciones y eso a los "demócratas" no les interesaba. Dice que el presi vivía con lujos obscenos, cojones, como todos los presis, que aquí viven en un palacio como los reyes y a todos les parece bien.

En todos estos medios solo hay apoyo a los golpistas, los cuales ni quieren oír hablar de elecciones.

KRATES dijo...

Te voy a perdonar, pero, y discúlpame, me parece que no has leído bien. ¿Dónde apoya a los golpistas Rafael Poch (aunque, lamentablemente, escriba para La Vanguardia, el periodista sabe de lo que habla)? Además de llamar corrupto al depuesto presidente —que lo era—, también dice que detrás del 'EuroMierdán' están los otros magnates que apoyan a los europeístas. El país está controlado por dos bandos oligárquicos, igual de corruptos ambos. Y el hecho que muchos de los que se manifestaban lo hacían por esa situación intolerable, pero pecaban de ingenuos, ya que detrás de todo esto estaba Occidente, y los grupos fascistas han proliferado gracias a ello. Lo único que ha pasado es que han cambiado de amos, querían librarse de la tutela de Moscú y han caído en las redes de Bruselas.

Aquí tienes otros artículos del mismo autor sobre los hechos, y para nada se muestra favorable a los 'demócratas':

http://blogs.lavanguardia.com/berlin/el-cuaderno-de-kiev-59692

http://blogs.lavanguardia.com/berlin/la-flor-ucraniana-de-la-senora-nuland-29452

http://blogs.lavanguardia.com/berlin/horizonte-ucraniano-98704