domingo, 23 de marzo de 2014

Represión en Madrid


MANIFESTACION CONTRA EL AJUSTE


La policía española reprimió ayer a manifestantes en el centro de Madrid al término de la primera gran movilización de este año contra las políticas de ajuste del gobierno de Mariano Rajoy. Los antidisturbios utilizaron balas de goma y cachiporras contra un grupo de jóvenes manifestantes que, por su parte, había lanzado objetos a los agentes en las inmediaciones de la plaza de Colón, donde finalizó la Marcha de la Dignidad, en la que confluyeron decenas de miles de personas llegadas desde distintos puntos de España. Al menos 17 manifestantes fueron detenidos por «atentar contra la autoridad», según fuentes policiales, mientras decenas de personas resultaron heridas, entre ellas dos fotógrafos. Por su parte, las autoridades informaron que hay 20 policías heridos. Entre los numerosos reclamos destacaban la necesidad de una renta básica, derechos sociales para todos los ciudadanos y poner freno a los recortes y desalojos inmobiliarios por falta de pago.

La carga policial dio inicio a una batalla campal entre policía y manifestantes en la zona de Recoletos, en cuyas inmediaciones se levantaron barricadas. El enfrentamiento dejó contenedores ardiendo, cristales rotos y destrozos varios. En medio de los enfrentamientos, los agentes desalojaron a unos 1.000 manifestantes que habían acampado en esa misma zona céntrica de Madrid en rechazo al pago de la deuda externa.

La represión fue el desenlace de una jornada histórica en la que dos millones y medio de personas, según los organizadores, se unieron a las Marchas de la Dignidad del 22 de marzo (22M), para exigir la renuncia del gobierno y el fin de los recortes: «Pan, trabajo y techo», y que no se pague la deuda externa ilegítima. Las marchas llegaron a Madrid en seis columnas procedentes de diferentes zonas del país y se unieron a otros grupos, partidos de izquierda, sindicatos y movimientos sociales, para marchar todos juntos desde Atocha hasta Colón.

Detrás de una pancarta con la palabra «dignidad» en todas las lenguas oficiales de España, la gran marea humana copó el Paseo del Prado con gritos que exigían una huelga general en respuesta a los recortes.