lunes, 29 de septiembre de 2014

Pretenden imponer multas a personas que participaron en la concentración contra Rouco Varela en Burgo de Osma.

Durante el acto se sacó una pancarta con el texto:
«Rouco y la Iglesia, el terror de Dios por el dinero del patrón».

23 septiembre 2014

Desde el núcleo confederal de CNT de Aranda de Duero informan de la apertura de un expediente sancionador sobre cinco personas que participaron el pasado 28 de julio en una concentración de protesta contra la presencia de Rouco Varela en la localidad soriana de Burgo de Osma. Las sanciones podrían ascender a 300,51 euros en base a la acusación de «perturbar la normal actividad de las personas hospedadas, la de los asistentes a la conferencia que iba a celebrarse y la de las personas que se encontraban paseando por las inmediaciones» a pesar de que no hay ninguna denuncia impuesta por persona alguna a excepción de la realizada de oficio por los agentes de la Guardia Civil.

Desde la CNT arandina expresan su más absoluto rechazo frente al expediente sancionador calificándolo como un intento de acallar todo voz de protesta en tierras donde la simple manifestación de ideas puede resultar sancionable:

El pasado 28 de Julio cinco personas, a título individual, de las cuales en su mayoría éramos afiliados y militantes de CNT en Aranda de Duero, acudimos al Hotel Termal de la localidad soriana de El Burgo de Osma con motivo de la presencia en el lugar de Rouco Varela, donde iba a abrir, con una de sus conferencias, la vigésima séptima edición de los cursos de verano de la Universidad de Santa Catalina. Nuestro objetivo era, simplemente, expresar públicamente nuestro rechazo al poder ejercido por la Iglesia en los asuntos públicos humanos y mundanos.

Al poco de desplegar una pancarta y corear unas cuantas consignas se personaron en el lugar dos agentes de la guardia civil, quienes procedieron a identificarnos. Tras ello, y bajo la vigilancia y beneplácito expreso de los susodichos, continuamos la protesta hasta que la disolvimos, alrededor de media hora más tarde.

Pues bien, es el caso que recientemente los cinco implicados hemos ido recibiendo en nuestros domicilios un sorprendente «acuerdo de iniciación de procedimiento sancionador», en el que se nos acusa de «perturbar la normal actividad de las personas hospedadas, la de los asistentes a la conferencia que iba a celebrarse y la de las personas que se encontraban paseando por las inmediaciones». Pudiendo ascender la cuantía de la multa hasta los 300,51 € por barba.

El expediente ha sido incoado a partir de la denuncia exclusiva de los dos agentes. Ni los propietarios del Hotel Termal, ni ningún hospedado, ni ningún asistente a la conferencia, ni viandante alguno ha interpuesto denuncia contra nosotros —tampoco Rouco Varela, a quien no citan ni como molesto ni como importunado—. Así, los dos agentes denunciantes hablan por personas anónimas que ellos dicen que fueron molestadas, pero que NO han querido denunciarnos. Hablan de personas anónimas y viandantes anónimos que, si hubiesen sido molestados y perturbados, lo habrían sido bajo SU autorización y en SU presencia. Viandantes anónimos que, en realidad, las más de las veces nos apoyaron de forma expresa, llegando a sostener la pancarta junto a nosotros dos personas que nos lo pidieron con entusiasmo y que no fueron identificadas.

Mediante el presente comunicado queremos manifestar públicamente nuestra más absoluta indignación y nuestro más absoluto rechazo a lo que consideramos un evidente intento de acallar la más mínima voz de protesta en unas tierras nada acostumbradas a manifestantes. Tierras donde no hicimos otra cosa que ejercer nuestro constitucional derecho a expresarnos libremente, sin ocasionar daño personal o material alguno. Lógicamente, los cinco afectados combatiremos y recurriremos los hechos denunciados.

Finalmente, agradecemos encarecidamente el entregado apoyo del núcleo confederal de CNT en Aranda de Duero para con nosotros. Apoyo y solidaridad con el que sabíamos que contaríamos desde el principio, y con el que sabemos que contaremos hasta el final.