domingo, 10 de marzo de 2013

Manifiesto de Parados en Movimiento de Valladolid

Manifiesto​

Somos personas desempleadas, profesionales de distintos sectores, con distintas opiniones sobre las cosas y que no se resignan a aceptar la condena de la exclusión, el desarraigo y el abandono. No somos antisistema, el sistema nos ha expulsado y sólo buscamos vivir dignamente.

Cada día que pasa vivimos un empeoramiento de nuestra situación. La insensibilidad, apatía y desprecio de nuestros gobernantes hacia nosotros es cada vez más manifiesta.

Respondemos a ese instinto tan humano de buscar refugio en el grupo y así poder superar el lamentable aislamiento que produce la exclusión, la sensación de fracaso y la falta de futuro. Porque dicen y repiten que la gente de determinada edad tiene que olvidarse de volver a trabajar y la consecuencia es que no tendrá opciones de supervivencia. Y porque esas mismas voces proclaman que para que los jóvenes tengan trabajo tendrán que aceptar condiciones próximas a la esclavitud, cuando no se les invita directamente a emigrar.

Sólo nuestra unión puede cambiar esta situación cada vez más crítica. Estamos hartos de engaños, nos tratan como a simples números e incluso nos humillan con sus declaraciones. Hemos dicho basta y queremos que tú también lo hagas con nosotros.
● Porque queremos trabajar​.​
● Porque somos personas y no un simple número.​
● Porque nos han engañado incumpliendo todas sus promesas.​
● Porque no queremos que nos echen de nuestras casas.​
● Porque estamos hartos de despilfarradores y enchufados.​
● Porque la reforma laboral sólo sirve para crear más paro.​
● Porque en Valladolid ya somos 60.000 desempleados.​
● Porque exigimos a los políticos que sirvan al país en lugar de servirse de él.
... Y por la que se nos viene encima, tanto en aumento del número de parados, como en los recortes en las prestaciones por desempleo.

Y mientras tanto, se aumenta la jornada laboral, se generalizan las horas extra no remuneradas, se reducen los salarios e incluso se realizan regulaciones de empleo en empresas que obtienen abundantes beneficios. Por eso nos dicen que no nos necesitan. Pero no nos vamos a resignar.

Uniéndonos hemos conseguido romper el aislamiento y ahora nos organizamos para superar nuestros temores y carencias, reconociéndonos válidos y capaces.​

Y aquí estamos, trabajando con la única remuneración que supone la de seguir considerándonos partícipes y responsables de esta sociedad, inventando ilusiones, haciendo propuestas, reclamando derechos, generando proyectos, aprovechando nuestra diversidad y nuestros conocimientos, apostando por nuestro presente y bosquejando nuestro futuro. Sin olvidar que el futuro nos implica a todos.

¡Si nos organizamos podemos perder, si no nos organizamos estamos perdidos!