lunes, 8 de octubre de 2007

CHÉ GUEVARA: 40 años después

"Apunte y sostenga firme el arma: va a matar a un hombre".

9 de octubre de 1967. Fue en La Higuera (Bolivia), tenía 39 años. Se llamaba Ernesto Guevara.

domingo, 7 de octubre de 2007

¿Qué tal, Pussycat?

Esta comedia de 1965 tiene como interpretes un elenco de actores que la hacen bastante interesante y divertida. Con Peter Sellers como un psiquiatra y Peter O'Toole su paciente mujeriego, los dos tras una noche de borrachera se van a rondar a una mujer convirtiendo la escena en una parodia del Cirano de Bergerac.


En esta segunda se ven a Peter Sellers y Woody Allen junto al rio Sena en una situación bastante surrealista.

El apoyo mutuo.

«De tal modo, aun en nuestra rápida ojeada vemos que la vida en sociedades no constituye excepción en el mundo animal; por lo contrario, es regla general —ley de la naturaleza— y alcanza su más pleno desarrollo en los vertebrados superiores. Hay muy pocas especies que vivan solitarias o solamente en pequeñas familias, y son comparativamente poco numerosas. A pesar de eso, hay fundamentos para suponer, que, con pocas excepciones, todas las aves y los mamíferos que en el presente no viven en rebaños o bandadas han vivido antes en sociedades, hasta que el género humano se multiplicó sobre la superficie de la tierra y comenzó a librar contra ellos una guerra de exterminio, y del mismo modo comenzó a destruir las fuentes de sus alimentos.

(...)

»La vida social se encuentra en el mundo animal en todos los grados de desarrollo; y de acuerdo con la gran idea de Herbert Spencer, tan brillantemente desarrollada en el trabajo de Perrier, Colonies Animales, las "colonias", es decir, sociedades estrechamente ligadas, aparecen ya en el principio mismo del desarrollo del mundo animal. A medida que nos elevamos en la escala de la evolución, vemos cómo las sociedades de los animales se vuelven más y más conscientes. Pierden su carácter puramente físico, luego cesan de ser instintivas y se hacen razonadas. Entre los vertebrados superiores, la sociedad es ya temporaria, periódica, o sirve para la satisfacción de alguna necesidad definida, por ejemplo la reproducción, las migraciones, la caza o la defensa mutua. Se hace hasta accidental, por ejemplo, cuando las aves se reúnen contra un rapaz, o los mamíferos se juntan para emigrar bajo la presión de circunstancias excepcionales. En este último caso, la sociedad se convierte en una desviación voluntaria del modo habitual de vida.

»Además, la unión a veces es de dos o tres grados: al principio, la familia; después, el grupo, y por último, la sociedad de grupos, ordinariamente dispersos, pero que se reúnen en caso de necesidad (...) La asociación toma también formas más elevadas, y entonces asegura mayor independencia para cada individuo, sin privarlo, al mismo tiempo, de las ventajas de la vida social. De tal modo, en la mayoría de los roedores, cada familia tiene su propia vivienda, a la que puede retirarse si desea el aislamiento; pero esas viviendas se distribuyen en pueblos y ciudades enteras, de modo que aseguren a todos los habitantes las comodidades y los placeres de la vida social. Por último, en algunas especies, como, por ejemplo, las ratas, marmotas, liebres, etc..., la sociabilidad de la vida se mantiene a pesar de las inclinaciones egoistas de los individuos tomados separadamente.

(...)

»La sociabilidad, es decir, la necesidad experimentada por los animales de asociarse con sus semejantes, el amor a la sociedad por la sociedad, unido al goce de la vida, sólo ahora comienza a recibir la debida atención por parte de los zoólogos. Actualmente sabemos que todos los animales, comenzando por las hormigas, pasando por las aves y terminando por los mamíferos superiores, aman los juegos, gustan de luchar y correr uno en pos de otro, tratando de atraparse mutuamente, gustan de burlarse, etcétera, y así muchos juegos son, por así decirlo, la escuela preparatoria para los individuos jóvenes, preparándolos para obrar convenientemente cuando entren en la madurez; a la par de ellos, existen también juegos que, aparte de sus fines utilitarios, junto con las danzas y canciones, constituyen la simple manifestación de un exceso de fuerzas vitales, y expresan el deseo de entrar, de un modo u otro, en sociedad con los otros individuos de su misma especie, o hasta de otra. Dicho más brevemente, estos juegos constituyen la manifestación de la sociabilidad en el verdadero sentido de la palabra, como rasgo distintivo de todo el mundo animal

El Apoyo Mutuo, P. Kropotkin

domingo, 30 de septiembre de 2007

Congo, la chimpancé pintora


Siendo director del zoo de Londres, Desmond Morris se sintió interesado por una chimpancé llamada Congo a la que le gustaba dibujar y pintar con pinturas de colores. En un libro titulado Biology of Art (Biología del arte) (1962), Morris reprodujo docenas de las obras de la chimpance, afirmando que mostraban «un estilo reconocible y personal».

Desmond Morris refería que Congo no había recibido ningún tipo de entrenamiento; en cuanto se le proporcionaba un pincel, comenzaba a producir sus dibujos característicos, descritos como figuras radiales en abanico. La chimpancé se hizo famosa en Inglaterra al haber realizado sus obras de arte en «Zootime», un programa popular de televisión de la década de 1950.

En 1957, una exposición de las pinturas de Congo en una galería de arte londinense difundió su fama por todo el mundo. Muchas se vendieron a precios fantásticos. Salvador Dalí declaró que Congo era mejor pintor abstracto que Jackson Pollock; Miró y Picasso colgaron en sus estudios «congos» originales.

RICHARD MILNER, Diccionario de la evolución, 1990.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Sobre las creencias de Hitler

Leer este interesante artículo del Blog En Defensa del Materialismo titulado: El mito del ateismo de Hitler. En él se refleja que las creencias religiosas de Hitler, que estaban fundamentadas en el cristianismo católico, y en parte protestante, de este personaje histórico criminal, en contra de lo que defienden los creyentes.

También hace referencia a su ignorancia de la teoria de la selección natural de Darwin (más bien se basó en el llamado darwinismo social de Herbert Spencer y la eugenesia de Francis Galton) y la filosofía de Nietzsche.

Hablando del filósofo alemán Friedrich Nietzsche, citare unas frases de La voluntad de poder:

«Juzgar el carácter del europeo según su relación con el extranjero en la colonización: crueldad extrema.»

«Me parece cada vez más que no somos suficientemente superficiales y cándidos para ayudar a ese patrioterismo hidalgo brandenburgués y cantar a coro su consigna embrutecedora "Alemania, Alemania por encima de todo".»

«"Alemania, Alemania por encima de todo" es quizá el lema más estúpido que se ha dicho hasta ahora. Me pregunto por qué en particular Alemania, si no quiere, defiende y representa algo más valioso que lo que ha representado cualquier otro poder anterior. En sí sólo es un gran Estado más, una majadería en el mundo.»

«N.B. Contra lo ario y lo semítico.
Donde se mezclan las razas está el origen de una gran cultura.»

«Ser nacional, en el sentido y grado en que hoy es exigido por la opinión pública, me parece que sería para nosotros, hombres más espirituales, no sólo un absurdo, sino una deslealtad, un aturdimiento despótico de nuestros mejores saberes y conciencias.»

«Es antisemita, vulgar, de canalla grosera, que oculten su envidia de la prudencia en los negocios de los judios bajo fórmulas morales.»

sábado, 22 de septiembre de 2007

El mito de las serpientes marinas gigantes

El pasado 1 de septiembre de este año 2007, se encontró frente a la Isla de San Marcos, Mexico, este ejemplar de regaleco o rey de los arenques (Regalecus glesne) de poco más de seís metros de longitud [primera foto]. Este pez Lampridiforme, que puede llegar a alcanzar los siete metros, tambien llamado pez remo [oarfish], por la forma de sus aletas pélvicas que mueve alternativamente como los remos, o rey de los arenques (porque se creía que guiaba los cardúmenes de esta especie), de forma alargada y acintada es el pez óseo más largo de los existentes. Debido a su forma es el origen del mito de las grandes serpientes marinas. Se encuentra prácticamente en todos los mares del planeta, y con mucha frecuencia varado en la costa.

Aunque hay testigos que aseguran haber visto ejemplares de unos 10 metros, por lo que conoce el más grande fue de siete [foto segunda] extraido en 1996 frente las costas californianas. Poco se sabe de su forma de vida; se mueve mediante ondulaciones de la aleta dorsal y el cuerpo, las aletas pélvicas son sensitivas y quimiorreceptoras. Se alimenta de pequeños crustáceos.

El biólogo y periodista alemán Lothar Frenz en su libro de criptozoología (prologado por Jane Goodall) El libro de los animales misteriosos dice:

«Craig Thompson, un ex soldado americano, informó en 1998 de una experiencia que vivió en Vietnam durante su época militar. Montaba guardia mientras su destacamento se bañaba a última hora de la tarde en el mar, en la desembocadura del rio Bong Son. De repente divisó algo, en torno a los 10 metros de largo, con escamas doradas y brillantes, que se deslizaba serpenteando por el agua. Una cabeza desflecada asomó por encima del mar, el animal se deslizó raudo con movimientos ondulantes por la bahía, como si fuera una serpiente gigantesca. Thompson gritó inmediatamente a sus camaradas que regresaban a la orilla. Quién sabe si ese ser no sería peligroso. Sin embargo, no tuvo tiempo para sacar una foto: todo sucedió demasiado deprisa.

»¿Qué animal pudo ser? ¿Una serpiente gigante? ¿Una anguila gigante? Pasaron años hasta que el enigma quedó descifrado para Thompson. Hasta entonces nadie había dado crédito a su relato y continuamente se burlaban de él. Hasta que una noche, en un documental televisivo sobre la naturaleza, vio exactamente el mismo animal que había contemplado años antes en Vietnam.

»La película mostraba un pez largo, parecido a una serpiente, de cabeza similar a un caballo y con una cresta rojiza que se asemejaba a una melena. Era el rey de los arenques, uno de los teleósteos más raros y largos del mundo. En 1996 soldados de infanteria de marina sacaron intacto del mar delante de San Diego un ejemplar de esa especie que medía unos 7 metros de longitud, lo que es extrañísimo, porque el largo cuerpo, al ser capturado, suele romperse en varios trozos. Hasta ahora se sabe muy poco de este extraño pez, que suele vivir entre los 200 y los 1.000 metros de profundidad, aunque de vez en cuando también aparece en capas de agua menos profundas. La primera vez que se describió este animal fue en 1770, muy cerca de la localidad de Glesnaes, en Noruega, por lo que el rey de los arenques recibió el nombre científico de Regalecus glesne. Así pues, las serpientes marinas dotadas, en apariencia, de cabeza de caballo no tienen por qué haber sido productos de la fantasía de maríneros (una parte de las narraciones sobre largos monstruos marinos parece que se remonta al rey de los arenques). ¿Qué animales se ocultan detrás de los restantes relatos?»

domingo, 16 de septiembre de 2007

Los uniformes

Por FRANCISCO UMBRAL 

En tiempos de antimilitarismo, como éstos, lo que más gusta a la gente son los uniformes. Ya la generación pacifista de los hippies, que fue la mía, compraba viejas casacas marineras en los puertos de Europa, para fabricarse un uniforme personal y heterodoxo.

El precursor del autouniforme fue Lord Byron, que se compuso una cosa brillante y ambigua para luchar y morir por Grecia (y, de paso, lavar su mala fama oncestuosa en Inglaterra). Nuestro Eugenio d'Ors, cuando la cosa del 36, paseaba por Salamanca un uniforme que tenía un poco de todo. Alguien le hizo una broma al respecto:

-Me gustan los uniformes siempre que sean multiformes- susurraba el maestro.

En esto ha quedado como un precursor de los jóvenes de hoy, en España y en el mundo. Yo creo que esas formaciones de muchachos y adolescentes que ilustran nuestras calles (y las de Berlín, Londres, etc.), más que por una idea, una convicción, un salario (todo pudiera ser), una pasión o una obsesión, luchan por un uniforme. El éxito de los fascismos, en los años treinta, y de José Antonio en España, no fueron las palabras ni las ideas (pocas) ni los fanatismos, sino los uniformes. Pocos fuimos los chicos españoles que nos resistimos al uniforme falangista en los cuarenta. Luego, algunos pasaron directamente de Falange al Partido Comunista, que era el uniforme por dentro.

Porque la izquierda también se uniforma: melena, barbita, chaquetón, suéter, tejanos, botas, Gramsci, bufanda, Merleau-Ponty, Bogart, Triunfo, anorak, El País. La paz también quiere sus uniformes, que es el uniforme intelectual de la izquierda. Unos atacaban con pistolas Star y otros con Cuadernos para el diálogo. Yo era de Cuadernos para el diálogo, y lo sigo siendo, más por Pedro Altares («gloria a Pedro en los Altares», le escribió Ponce de León) que por Ruiz-Giménez, esa camella católica y buena que lleva toda la vida peregrinando a Lourdes con mejor intención que fortuna. El hombre joven, en fin, se resigna mal a entrar definitivamente en el gris marengo, en la «aventura en lo gris», que diría Buero Vallejo.

Tal que ayer me paraba una pareja joven en el hiper de mi pueblo:

—Los jóvenes le leeremos siempre.

Más vale. Veo las fotos de los últimos incidentes madrileños [20-N de 1993] y es un jaleo, porque todos van vestidos casi igual: guardias, ultras y extremistas de izquierda. Yo, con unos años menos, estaría entre estos últimos, pero creo que la confusión de los uniformes puede llevar a meter goles en la propia portería, o a partirle la inteligencia al coleguilla. Aparte los uniformes criminales que todos sabemos, es gloriosa esta tendencia de la juventud más joven a diferenciarse del cortefiel de sus padres. Uno no es mucho más que su indumentaria y sus versos. Quitarse la túnica hippy o el chaleco de rockero es desvestirse de la propia juventud. Como dice Almodovar «ya no hay ideologías, sólo hay marcas».

Prefiero ideología sin uniforme a uniforme sin ideología, que es lo que hoy abunda, porque los nuevos fascistas se diferencian de los clásicos en que no han leído a Nietzsche, a Hitler, a Mussolini, y no entenderían a José Antonio, si lo leyeran. Miguel García-Posada dice que Madrid 1940, mi último libro, es una de mis «novelas negras» (tiene muy clara la lista). Negra o no, es la novela de un fascista que sabía cosas. Estos de ahora yo creo que van un poco de oídas. Y, mayormente, por el uniforme.

Los Placeres y los Días/EL MUNDO
(28 de noviembre de 1993.)