Mostrando entradas con la etiqueta brutalidad policial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta brutalidad policial. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de diciembre de 2014

¿Cómo puede ser que yo no conociera esta historia que pasó una noche de 2006 en Barcelona?


30/09/2014

La historia pasó en Barcelona una noche de febrero de 2006 pero yo no la conocí hasta que hace unas noches me la contaron en mi casa. A lo largo de dos horas y ocho minutos escuché en silencio, casi sin pestañear, la historia de Patricia Heras, una chica de 32 años que salió a dar una vuelta en bicicleta por Barcelona y que acabó en la cárcel y, más tarde, saltando por una ventana de un séptimo piso.

Caer de la bici

Patricia Heras había llegado a Barcelona hacía pocos meses, procedente de Madrid, su ciudad natal. La noche del 4 de febrero de 2006 ella y un amigo salieron de fiesta. Horas más tarde, volviendo a casa en bicicleta, Patricia y su amigo sufrieron un pequeño accidente. Él se hizo un golpe en la cabeza y ella varias rozaduras. Un coche se paró a ayudarles y decidieron llamar a una ambulancia que los llevó al Hospital del Mar. Y allí comienza una de las historias más increíbles que he escuchado en años. Una historia que me avergüenza no haber conocido hasta el 21 de septiembre de 2014 cuando, en el sofá de casa, vi el documental Ciutat Morta. Dos horas y ocho minutos.

Caer en un agujero negro

Mientras atendían a su compañero, Patricia Heras estaba en la sala de espera de urgencias. Una sala de espera que estaba especialmente movida aquella noche. Pocas horas antes, en el centro de Barcelona, un agente de la Guardia Urbana resultó herido de gravedad en el transcurso de una intervención que terminó con 9 detenidos, algunos de ellos, heridos en extrañas circunstancias. Mientras los médicos atendían a los heridos, miembros de la Guardia Urbana vieron Patricia sentada, esperando que la atendieran. Y la detuvieron a ella también.

¿Por qué? La intervención de la Guardia Urbana había tenido lugar en un antiguo teatro ocupado de la calle Sant Pere Més Baix. Los detenidos respondían a lo que los medios de comunicación llaman «estética okupa».

Patricia no había puesto los pies en aquel teatro nunca, ni formaba parte del «colectivo okupa». Estudiaba filología en la Universidad de Barcelona y poco antes de su detención se hizo un corte de cabello «como Cindy Lauper», dibujando una especie de tablero de ajedrez en la cabeza. Aquel corte de pelo y una indumentaria «antisistema» según la policía, hicieron que Patricia acabara relacionada con los hechos que habían tenido lugar horas antes y condenada a 3 años de prisión. En abril de 2011, durante un permiso penitenciario, Patricia Heras no aguantó la presión y se tiró por la ventana del séptimo piso donde vivía.

Ciutat Morta

A lo largo de sus 128 minutos de duración el documental Ciutat Morta nos explica con todo detalle la historia de Patricia Heras y los otros jóvenes detenidos y condenados enun proceso policial, mediático, político y judicial aterrador. Una historia que parece una oscura película de Hollywood pero que pasó en Barcelona.

Y mientras miras Ciutat Morta no puedes parar de preguntarte: «¿Cómo puede ser que yo no supiera nada de todo esto?»

¿Cómo puede ser que yo no supiera que el entonces alcalde de Barcelona, el socialista Joan Clos, cambió su versión de los hechos de manera escandalosa, dejando indefensa Patricia y los otros jóvenes detenidos? ¿Cómo puede ser que yo nunca supiera que los chicos detenidos —Rodrigo, Alex, Juan, Alfredo— fueron torturados por la policía, tal y como denunció Amnistía Internacional? ¿Cómo puede ser que no tuviera ni idea de que los testigos clave para encerrar a Patricia en prisión fueron dos policías —los agentes Víctor Bayona y Bakari Samyang— condenados por torturas graves? ¿Cómo puede ser que no supiera de la implicación en todo el caso de Jordi Hereu y Carles Martí, entonces altos cargos socialistas en el Ayuntamiento de Barcelona? ¿Cómo puede ser que no supiera que incluso TV3 alteró sus archivos después de recibir presiones del consistorio? ¿Cómo puede ser que no conociera todos los detalles de esta historia?


Un silencio atroz

Una parte de mi ignorancia es fruto de un enorme montaje destinado, justamente, a que yo —y el resto de la población— no supiéramos nada. TV3, La Vanguardia, El País o El Periódico —ahora lo sé— fueron piezas clave para el triunfo de la impunidad.

Por un lado silencio. Por otro, desinformación al servicio de los planes urbanísticos del ayuntamiento.

¿Qué tiene que ver la política urbanística del Ayuntamiento con todo esto? Aquí está el gran hallazgo de Ciutat Morta. No estamos ante un caso aislado, de un triste error policial y judicial. Estamos ante un montaje de dimensiones enormes donde están implicadas las más grandes estructuras de poder. Un sistema que aquella noche de 2006 aplastó las vidas de Patricia y de los otros detenidos.

Pero no puedo evadir mi responsabilidad por no haber conocido nunca esta historia. Porque desde el mismo día en que sucedieron los hechos, cientos de personas se movilizaron intentando que todo el mundo supiera lo que estaba pasando. Primero fueron los familiares y amigos de las víctimas del montaje que desmonta Ciutat Morta: manifestaciones, huelgas de hambre, actos, charlas… ¿Por qué no vi nada? Quizás porque los manifestantes llevaban rastas? ¿Caí en la trampa de los prejuicios? ¿Como hice para no ver a aquellos jóvenes que se plantaban con pancartas a las puertas del ayuntamiento diciendo que Patricia Heras había sido «asesinada por el Estado»? ¿El aspecto «antisistema» de Patricia? ¿El origen sudamericano de los condenados? ¿Puede haber sido eso?

No puedo evitar preguntármelo porque Ciutat Morta nos interpela a este nivel. ¿Hasta qué punto una historia terrorífica como ésta se hubiera podido producir sin el consenso social de sospecha ante lo que es diferente, lo que se peina y viste de otro modo?

Los medios hicieron su trabajo… ¿pero eso lo explica todo? En los grandes medios hubo muy pocas grietas, pero hubo: Mònica Terribas, dejando descolocado a Joan Clos en plena entrevista, preguntándole por el caso pese a que no estaba entre las preguntas guiadas. Gregorio Morán, haciendo valer su enorme peso periodístico y publicando el caso en su columna de La Vanguardia… y luego el silencio y la manipulación. Y el semanario La Directa, haciendo descubrimientos increíbles y publicándolos, desempeñando el papel por el que nació el periodismo.

Mea culpa

Pero a pesar de todo, no puedo evitar pensar que hay cierta responsabilidad mía. Y la única manera que encuentro para intentar arreglarlo, es escribir esto para decirle a todo el mundo que vaya a ver Ciutat Morta.

Hay que ver esta obra porque bajo la apariencia de documental respira un artefacto capaz de cambiar el rumbo de la historia de Barcelona. No exagero. A medida que Ciutat Morta va ganando premios, cuando nos enteramos que la han proyectado en el Festival de San Sebastián, cuando las pocas salas que la han proyectado han dejado al público en estado de shock. A medida que va pasando todo esto, los implicados en el escándalo de seguro que se empiezan a preocupar. Porque están viendo que el silencio tejido con mentiras, manipulación y silencios está a punto de saltar por los aires.

Ciutat Morta es una bomba que ya ha empezado a estallar el corazón de una Barcelona que si quiere vivir debe mirar la realidad a la cara.

La peligrosidad de Ciutat Morta se hace evidente cuando TV3 y los grandes medios de Barcelona silencian el triunfo de la película allá donde va. Mientras que el Festival de San Sebastián llena las calles de la ciudad con enormes carteles de Ciutat Morta, en Cataluña todo el mundo calla.

Dependerá de todos nosotros que esta terrible historia sea conocida. Que la impunidad cese. El primer paso es ver Ciutat Morta y que no quede nadie que, en el futuro pueda decir: «Yo no sabía nada», como yo lo estoy diciendo ahora. Quizás el segundo paso es pedir perdón a aquellos que vivieron este drama ante la indiferencia de tantos como yo.


Silencio en TV3

Ciutat Morta nos cuenta los hechos del 4F. Pero a la vez está consiguiendo demostrar el enorme bloqueo mediático que se vive en Cataluña cuando se tocan ciertos temas. A pesar de los premios, a pesar de la repercusión internacional que está teniendo la película, los medios catalanes no están informando. Dos ejemplos: TV3 no ha dicho ni una sola palabra de la participación de Ciutat Morta en el Festival de Cine de Donosti. En La Vanguardia, según el Observatorio Media.cat, se pueden encontrar 40 entradas sobre el festival. Ninguna sobre Ciutat Morta. Curioso. No todos los días un festival internacional de prestigio llena las calles con carteles gigantes con la cara de un ex-alcalde de Barcelona

sábado, 11 de octubre de 2014

«Vamos a darle sartenazos al gordo y a disfrutar»


Las grabaciones revelan la violencia de algunos agentes con los detenidos


Las grabaciones realizadas en los coches patrulla y en los móviles de los detenidos no arrojan demasiada luz sobre el homicidio del vecino de Las Seiscientas. Pero, según los investigadores de Asuntos Internos, ponen de manifiesto la agresividad de dos de los detenidos en sus intervenciones. En una charla grabada el 13 de junio de 2014 a las 13.32, J. L. S. A. y J. A. C. G., planean una agresión a un indigente que pide dinero a cambio de aparcar coches. Lo que sigue es la conversación que transcribe Asuntos Internos:

 J. A. «Está muy chulo, está el hombre ahí».

 J. L. «Le vamos a dar una de estas que se va a cagar».

 J. A. «Le vamos a dar en condiciones, eh».

 J. L. «El sábado que viene voy a coger la goma, porque ya estoy hasta el capullo de no tener goma, da igual, el primero que se deje una goma me la quedo, con las mismas voy a hacerle el rodaje al gordo ese».

 J. A. «Y empezar a tirarle sartenazos pero donde pillemos».

 J. L. «A las rodillas».

 J. A. «Tio ahí, con ese vamos a disfrutar, con el gordo ese vamos a disfruta».

Los micrófonos en los coches patrulla recogen además la incautación de una pequeña cantidad de droga a otro vecino de Cartagena por parte de esta misma pareja el 19 de junio.

 J. A. «Francisco, póngase usted ahí, eh, haga el favor». [Se escucha un manotazo].

Varón: «¡Ah!»

 J. A. «Por decirme que no llevabas nada. ¿Llevas algo más? Como sigas sacando te voy dando».

Al terminar esta intervención, J. L. S. A. recrimina a su compañero J. A. C. G. que se le haya caido al suelo parte de la droga que se le incautó a este hombre. Y explica su enfado porque así podrían colocarle parte de la droga «a otro yonqui, a otro mierda de estos». Argumenta que de ese modo, tendrá dos actas de incautaciones que presentar a sus superiores.

Los seguimientos policiales también captaron una reunión celebrada el Mesón Yunke II el pasado 27 de junio. Durante un desayuno, los agentes ahora encarcelados hablan de la investigación sobre el crimen de Cala Cortina y uno de ellos, que no ha sido identificado, avisa a los demás: «Si es que no tienen nada, no tienen nada, no pueden tener nada».

El arresto de los policías ha propiciado un clima irrespirable en los barrios más conflictivos de la ciudad. El miércoles a media tarde, una pareja de agentes dio el alto a un joven recién salido de un local de trapicheo. Revisaron su coche y le quitaron un bate. El chaval contraatacó: «¿Qué? Le habéis dado una buena al chico ese antes de tirarlo al mar. Entre seis policías, ¡casi nada!». Era la segunda vez en una hora que estos dos agentes escuchaban cosas parecidas. La mayoría de compañeros han vivido esta semana episodios similares. La comisaría, que destaca en las calificaciones internas por sus incautaciones de droga y la lucha contra las mafias de la inmigración, está bajo sospecha. Dentro, un grupo de agentes intenta organizarse por su cuenta para afrontar una investigación paralela. Desconfían de la detención de sus amigos, dicen querer encontrar al verdadero culpable.

miércoles, 2 de abril de 2014

Nuevo material videográfico desmonta la fantasiosa versión policial de la brutal carga del 2F

 

El próximo viernes día 4 se ha convocado una concentración en los juzgados para apoyar a los que faltan por declarar / Un día después, a las 19 horas, una manifestación partirá de Fuente Dorada a las 19 horas


El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, tenía razón en sus declaraciones tras la brutal carga policial registrada el pasado 2 de febrero en Valladolid frente al restaurante La Parrilla de San Lorenzo donde comían cargos del PP que habían participado en la Convención Nacional del partido: hubo agresiones injustificadas, patadas y una actitud violenta... pero sólo por parte de los agentes de UIP que intervinieron en indiscriminada carga policial.

Esto es lo que se pone de manifiesto en el inédito material videográfico que hoy han presentado a los medios de comunicación las víctimas de la desmesurada carga en la que una decena de ciudadanos resultaron heridos, dos de ellos de gravedad y en la que, supuestamente, tres agentes también resultaron heridos leves (en uno de los partes médicos aportados se hace constar que un agente precisó «curas con betadine»).

Los vídeos, que al contrario de lo apuntado por el subdelegado del Gobierno José Antonio Martínez Bermejo, recogen íntegramente la inexplicable actuación policial frente a una protesta pacífica en la que participaba gente mayor. Fueron rodados por vecinos de la zona desde sus domicilios y ofrecen una toma cenital de lo ocurrido en la que se observa con meridiana claridad como agentes dan patadas por debajo de la pancarta a los manifestantes, como les empujan violentamente sin haber mediado palabra con ellos, cómo aporrean e, incluso, abofetean a manifestantes y, en algún caso, cómo golpean a gente por la espalda y cuando ya están tumbados en el suelo.

También se observa cómo fueron las detenciones y la actitud de los detenidos. Uno de los casos más llamativos es el de un hombre que fue detenido tan sólo por estar sacando fotografías con su teléfono móvil.

En ningún momento se aprecian los escupitajos, patadas o agresiones que supuestamente habrían sufrido los agentes, que a pesar de estar reflejadas en el atestado policial que se ha hecho llegar a los juzgados, parece que sólo forman parte del imaginario de los protagonistas uniformados de la brutal intervención policial.

Otro de los detalles significativos es la proporción entre manifestantes y policías. Los responsables de Interior siempre han mantenido que eran alrededor de 80 los «violentos», cuando los pacíficos manifestantes a penas superaban la treintena. Un número muy inferior al de agentes destacados en el lugar: alrededor de 55.

«Estas imágenes demuestran que se trataba de una manifestación pacífica y legal. Que la policía, en ningún momento, se dirigió a los participantes antes de proceder a cargar, golpeando sin medida», ha relatado una de las víctimas junto a su abogada. «Vamos a seguir porque no tenemos miedo», afirmaron con rotundidad antes de anunciar que el próximo viernes están llamados a declarar a los juzgados algunas de las víctimas de la agresión policial y que está convocada una concentración de apoyo.

Al día siguiente, el sábado 5, a las 19 horas, partirá desde la Plaza de Fuente Dorada una manifestación contra la criminalización de los movimientos sociales.

Los afectados por la carga policial del 2F, además de exigir la libre absolución de todos los cuatro imputados, exigen la imputación de los agentes que protagonizaron actuaciones al margen de la ley durante la carga, así como la dimisión del subdelegado del Gobierno.

lunes, 31 de marzo de 2014

Torturas y vejaciones a los detenidos del 22-M

Declaraciones sobre los maltratos efectuados a los detenidos del 22-M del exsargento de la Guardia Urbana de Barcelona José Martínez Díaz...


lunes, 24 de marzo de 2014

Un joven pierde un testículo por un pelotazo de goma de la Policía en los disturbios del 22M

 

Gabriel R.S. ha sido operado de urgencia para extirparle el testículo izquierdo tras sufrir una fuerte contusión en los altercados de este sábado. Admite que ocurrió mientras participaba en los enfrentamientos contra los antidisturbios.

23/03/2014

La violencia posterior a la gran manifestación pacífica de las Marchas de la Dignidad se saldó con 101 heridos, según datos de Emergencias Madrid. La mayoría fueron policías, pero entre los manifestantes que participaron en los altercados también los hubo. Es el caso de Gabriel R.S., que perdió el testículo izquierdo tras recibir el impacto de una pelota de goma disparada por un agente antidisturbios.

En conversación con eldiario.es, Gabriel relata que todo comenzó con el inicio de las cargas policiales, «que comenzaron cuando no habían finalizado de hablar los que estaban en el escenario», en referencia al acto final de las Marchas de la Dignidad celebrado en Colón.

«No sé quién empezó primero, pero fueron a por nosotros. Entonces comenzamos a defendernos con piedras y lo primero que pillábamos», cuenta el herido, que admite su participación en los altercados entre un grupo de manifestantes y los agentes antidisturbios.

Los enfrentamientos que terminaron tan mal para él continuaron «mientras retrocedíamos de Colón a Cibeles, donde habíamos hecho un par de barricadas y logramos que retrocediesen». Fue entonces cuando, sobre las 21.00 horas, y al ir su grupo al encuentro de los agentes, recibió el pelotazo de goma en los testículos.

Operación de urgencia

Tras el impacto, Gabriel fue atendido por los efectivos sanitarios desplegados en la zona, que le trasladaron posteriormente al Hospital Gregorio Marañón de la capital. Allí fue operado de urgencia por los daños que le causó el pelotazo, y que supusieron que perdiera su testículo izquierdo.

Gabriel, que llegó desde Palencia para participar en la protesta de las Marchas de la Dignidad, está a la espera de recibir el alta y del parte de lesiones sobre las heridas que sufrió durante los choques. Tras esto, su próximo paso será «hablar con los abogados que se ofrecieron voluntarios a ayudarme y que estaban en las protestas», dado que no descarta denunciar a las autoridades por lo que le ha ocurrido.

Preguntado por su participación en los altercados, dentro de los grupos que hicieron frente a los antidisturbios, Gabriel asegura que «lo que hicimos fue defendernos. Eran ellos los que nos estaban atacando, intentado que nos dispersáramos con violencia. Era un acoso y respondimos, porque encima no dejaron ni acabar el acto».

domingo, 23 de marzo de 2014

Madrid se llena de 'Dignidad' y anochece con cargas policiales

 

La organización cifra en más un millón los asistentes a la manifestación entre Atocha y Colón llegados de todas las partes del Estado. Ha habido al menos 23 detenidos y más de 50 heridos durante las cargas que comenzaron antes de terminar el acto


Centenares de miles de personas han recorrido este sábado Madrid para pedir «pan, trabajo y techo para todos y todas». La capital ha sido el punto de encuentro de las Marchas de la Dignidad, cuatro mareas humanas que se han desplazado desde todo el Estado para confluir en una gran manifestación unitaria, que reunía a más de 200 organizaciones, partidos, sindicatos y colectivos, de la procedencia más diversa, con el objetivo común de decirle al ejecutivo del PP «No al pago de la deuda. Ni un recorte más. Fuera los gobiernos de la troika». Al final de la jornada, mientras aún se celebraban los mítines en la Plaza de Colón, decenas de antidisturbios han cargado contra la manifestación. A continuación, se han repetido los enfrentamientos entre manifestantes y agentes de de UIP por todo el Paseo Recoletos, el del Prado y hasta Atocha. Al menos 23 personas han sido detenidas y 50 agentes han resultado heridos, con varios hospitalizados hospitalizados, según ha confirmado a Público la Delegación de Gobierno de Madrid.

Ocho columnas han salido durante la mañana de distintos puntos de la ciudad rumbo a Atocha. Decenas de miles de personas han partido de Getafe con la columna andaluza después de recibir a 600 autobuses llegados del sur, de los que 40 estuvieron retenidos por la Guardia Civil. La columna gallega llegaba en dos trenes a Chamartín, más de 500 personas que más tarde se unieron a cerca de otro medio millar en Plaza Castilla que llegaban en autobuses desde Galicia. La columna de Extremadura y la Noroeste, también de Galiza, Bierzo, Asturies, Cantabria y Castilla y León, han sido de las primeras en llegar a Atocha entre una gran multitud que les esperaba. La del Pais Valecià y Murcia llegaba con más de 700 personas a Vallecas, donde cientos de vecinos han salido a recibirles entre aplausos y, también, lágrimas de emoción. Aragón, Catalunya, Navarra, Euskadi, La Rioja y Burgos, las columnas norte y nordeste, llegaban para unirse a la gran multitud que, a más de una hora del inicio de la manifestación, ya estaba por las calles de Madrid.

Cientos de personas llegadas de todo el Estado han denunciado las retenciones policiales a las entradas de Madrid. La organización ha cifrado en «aproximadamente 100 autobuses en 14 provincias» que han estado retenidos entre «una y tres horas», algo que han calificado como «abusivos controles policiales».

El portavoz del SAT Diego Cañamero ha calificado la movilización de «éxito total», recalcando que «ha merecido la pena todo el esfuerzo de más de seis meses para que esta mayoría silenciosa haya decidido hablar». Bajo la consigna de «¡pan, trabajo, techo y dignidad!» cientos de miles de personas han caminado desde Atocha hasta Colón, donde el actor Willy Toledo y la periodista Olga Rodríguez han leído el manifiesto. Portavoces de todas las columnas y organizaciones también se han dirigido a una plaza abarrotada, donde se escuchaban consignas como «sí se puede» o «que viva la lucha de la clase obrera».

Un nutrido bloque juvenil ha marchado al grito de «ni paro, ni exilio, ni precariedad». Uno de ellos, Antonio Canal, activista de la Oficina Precaria, explicaba que ha acudido «para combatir la creciente precariedad laboral de los jóvenes, que se suma a las altas de paro», a lo que añadía que «las marchas son una clara muestra de que una mayoría de este país se opone a los recortes y a este Gobierno que nos roba los derechos».

Eran muchos los asistentes que calificaban esta marcha como «una de las más importantes de la democracia». Jóvenes, niños y mayores caminaban entre gritos contra los recortes, los efectos de la crisis y el gobierno. Una de las consignas más coreadas ha sido «¿Qué queremos? ¡Trabajo!» en clara referencia a las miles de personas en paro presentes en las marchas y a los millones en todo el Estado.


Policía: «Vamos a por ellos, coño»

Varios cordones de agentes antidisturbios de la UIP se mantenían en la calle Génova detrás de unas vallas situadas cerca de la sede del PP. Los mítines aún seguían en Colón y los portavoces de las distintas marchas leían sus intervenciones. Después de que un pequeño grupo de jóvenes lanzara unos petardos, varias unidades de la UIP han cargado en la plaza haciendo retroceder a los manifestantes por Recoletos. Un mando de los policías ha gritado a sus hombres: «Vamos a por ellos, coño».

En ese momento, ha comenzado una batalla entre centenares de personas y la Policía, que ha tenido que retroceder en varias ocasiones, mientras los jóvenes han levantado barricadas. Varios agentes han caído heridos por las piedras y los cohetes, mientras ellos respondían con pelotas de goma, que también han dejado a varios jóvenes en el suelo.

Los antidisturbios también han cargado contra centenares de personas que habían comenzado una acampada en mitad del Paseo Recoletos, con el objetivo de pasar allí la noche, y que ya habían comenzado a celebrar asambleas. Los enfrentamientos se han ido extendiendo desde Recoletos al Paseo del Prado y hasta Atocha, donde agentes de paisano han detenido a al menos tres manifestantes. Poco a poco, los grupos de manifestantes que aún quedaban se han ido disolviendo por un centro de Madrid completamente tomado por furgones de la Policía Nacional.

martes, 18 de febrero de 2014

Montajes policiales para una Ley de Seguridad Ciudadana


Shangay Lily
17 febrero 2014

El gobierno del PP pretende justificar la imposición de la contrademocrática Ley de Seguridad Ciudadana a golpe de montajes policiales que den la impresión de un peligro y radicalismo social que no existe. Es la única explicación a la absurda, desmesurada y salvaje agresión que este sábado acometió la Policía Nacional en el Centro Social 13 Rosas del PCE de Alcalá de Henares. Un verdadero asalto con 30 policías que desembocó en 4 heridos ingresados en el hospital y 2 detenidos.

La sucesión de acontecimientos apesta a montaje policial preparado. Primero aparece la Policía Municipal a exigir que se quite la música de una inofensiva fiesta para recaudar fondos en la lucha contra la represión policial. Jesús García, concejal de IU y un activista LGTB ejemplar al que tuve la suerte de conocer en nuestra manifestación contra la homofobia ante la Embajada de Rusia, fue uno de los detenidos. Escuchando su testimonio todo adquiere unos matices surrealistas que sólo son explicables a través de la premeditación y criminalización de los movimientos sociales. Lo que empezó con una orden de quitar la música, tajantemente obedecida por parte del centro social que apagó todo sonido al segundo, rápidamente evolucionó a una provocación. Cuando Jesús, en camiseta, intentó volver a entrar en el centro a coger su DNI para identificarse, se encontró con el pie de la policía que forzó la puerta y entró al centro sin orden judicial. Ante las reiteradas protestas de los activistas que recordaban que sin orden de registro ni autorización no podían entrar, la policía incrementó su violencia y la emprendió a agresiones contra ciudadanos indefensos. En esos momentos aparece un equipo de televisión de La Sexta. ¿Cómo? Evidentemente todo estaba planeado. ¿Cómo se explica si no, por ejemplo, que en el centro social entrase junto a los 30 policías un equipo de televisión de La Sexta a filmar el registro?

Otro detalle preocupante es la casual reunión de la represora Delegada del Gobierno Cristina Cifuentes el fin de semana anterior con los equipos de Alcalá de Henares. ¿Casualidad? ¿Planificación?

El PCE ya ha anunciado que emprenderá acciones legales ante la actuación policial «desproporcionada» en Alcalá de Henares. La violencia creada unilateralmente por la policía es una amenaza en si misma en la que el PP (y el bloque bipartidista en general) ha visto una solución para justificar su criminalización de los movimientos sociales.

Y es que esto de reprimir al pueblo se ha vuelto un negocio muy lucrativo para la derecha gobernante, tanto o más que las multas de aparcamiento. De hecho estos días se ha sabido que El Gobierno recaudó en casi dos años 184.000 euros en multas durante manifestaciones.

No debemos permitir que estos montajes policiales que han dejado a dos ciudadanos ejemplares (Jesús y Elena) con cargos ante una agresión a ellos, se conviertan en la norma. Ya lo vimos con Alfon y tantísimos otros represaliados por manifestarse o protestar.

Mañana [hoy] martes a las 17 horas habrá una concentración frente al Ayuntamiento de Alcalá de Henares contra la represión a la que os animo a asistir. Nos vemos en las calles.

PD: El próximo viernes 21 de febrero a las 18.00h en la Casa de Socorro de Alcalá de Henares (Calle Santiago, nº 13) Legal Alcalá y Asamblea Popular de Alcalá 15M, con la colaboración de Legal Sol y No Somos Delito, organizan la Charla-debate Reforma del Código Penal y Ley de Seguridad Ciudadana en la que se explicarán los puntos más importantes de estos cambios y cómo van a afectar al ciudadano. Después habrá un debate sobre el tema en el que se invita a todas a participar.

martes, 4 de febrero de 2014

Los sucesos de Burgos y Valladolid según el Delegado del Gobierno


¡Increible, pero cierto! ¡Agarraos, que vienen curvas! Aunque viéndolo de otra manera, no nos debería sorprender...

Poco antes de acostarme se me ocurre ayer, sobre la medianoche, echar un vistazo las noticias del canal autonómico castellano-leonés, RTVCYL, y veo que se habla de la brutal intervención policial del domingo aquí en Valladolid. Entrevistan al Delegado del Gobierno de Castilla y León que da su versión de los hechos, eso sí, con el apoyo servil del periodista. «Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad» venía a decir el ministro nazi Joseph Goebbels, y mejor efecto surte si te crees de verdad esas mentiras, cosa que parece que saben aplicar hoy nuestros gobernantes. Cuando escuchas lo que comenta esta 'autoridad responsable' da la sensación de que está en un universo paralelo, fuera de la realidad, y nos cuenta un relato que no se ajusta con lo que conocemos y hemos visto en fotos y vídeos.

Entre los minutos 10.49 y 10.58, nos dice que después de la manifestación de la mañana que fue pacífica, al final surgen «algunos alborotadores, que son grupos minoritarios, que lo que intentan es alterar y violentar la paz y la concordia de los ciudadanos». ¿Alborotadores que alteraron y violentaron la paz y la concordia? ¡Sorprendente! El típico guión bien aprendido a lo que últimamente nos tienen acostumbrados.

Y sigue, en este caso aduciendo una defensa del «derecho de los ciudadanos a circular libremente», y sin tener que estar pendientes de los altercados que se puedan producir, por eso, la policía tiene el deber de intervenir y como se nos cuenta entre los minutos 11.15 y 11.40,

«… lo que ocurre es que desemboca esta relación en una serie de fricciones donde los alborotadores, no solamente provocan sino que agreden a algunos de los policías, y los policías lo que hacen es defenderse y repelen esa agresión, pero además lo hacen sin utilizar ninguna carga… No hubo carga y tampoco hubo defensa, pues, de las herramientas que ellos utilizan para una defensa personal».

Encima son los policías los agredidos, eso sí, se defienden sin usar sus porras, dice. Sin embargo, en la nota de prensa de la Subdelegación del Gobierno en Valladolid, del pasado 2 de febrero, se nos dice que «los funcionarios policiales se defendieron con sus defensas reglamentarias». Si hasta entre ellos ni se ponen de acuerdo en la versión que contar.

Pero cuando empieza a hablarnos de los disturbios del barrio burgalés de Gamonal, a partir del minuto 13.00, nos repite el mismo argumento de los grupos minoritarios de alborotadores que violentan la paz ciudadana. ¡No cambia de guión, ni queriendo! Tiene además la chapucera habilidad (entre los minutos 14.27 y 14.53) de trastocar el asunto y de convertir la causa del problema en la solución —es decir, el alcalde de Burgos— y de transformar una derrota en una victoria. Resulta que justifica el comportamiento del edil

«porque el alcalde lo que hace son dos cosas: En primer lugar, hace un proyecto para defender a sus vecinos, que es el crear un bulevard con un parque subterráneo, con mejores infraestructuras, etcétera, etcétera; y eso es una defensa de sus vecinos. Cuando ve que ese bulevard, pues, no puede salir adelante por una serie de condicionantes, lo que hace es dar marcha atrás a esa iniciativa, también en defensa de sus vecinos. Y él dice públicamente que prefiere la paz, la concordia de sus vecinos antes que cien obras o infraestructuras…»

¡Alucinante! Si todo fue por culpa de la actitud autoritaria y mezquina del alcalde lo que hizo levantar un barrio entero (el tercio de toda la ciudad), y si se frenó su megalómana obra fue por la presión popular, y no por él.

Vuelvo a repetirme, estos gobernantes parecen que viven en otro mundo, en otra realidad, pretenden engañarnos, eso sí, autoengañándose ellos mismos primero. ¿O es qué tenemos unas autoridades que padecen de autismo o de esquizofrenia? Pues, así no vamos muy bien… ¡Con este tipo de gobernantes, o cualquier otro parecido…, vamos de culo!

lunes, 3 de febrero de 2014

Valladolid clama contra el PP por las cargas policiales a manifestantes en paro y afectados por los desahucios

 

Una mujer de 56 años sufrió un ictus cerebral al ser golpeada por la policía en la cabeza. En total ocho personas resultaron heridas
03/02/2014

Hace poco más de un año, Encarna, de 56 años, se acercó a un encuentro de Stop Desahucios Valladolid: tenía un problema familiar y entendió que aquella era la plataforma que podría prestarle la ayuda que necesitaba. Desde aquel día, Encarna, al igual que muchas otras personas afectadas por la hipoteca que un día decidieron acudir a la solidaridad de los colectivos damnificados, se convirtió en parte activa del grupo. «Acude a todos los desalojos y a todas las manifestaciones», cuenta un miembro del 15M vallisoletano, que prefiere mantenerse en el anonimato para no personalizar el movimiento.

Hoy, Encarna permanece ingresada en el Hospital Clínico de Valladolid tras sufrir un ictus cerebral después de haber sido brutalmente golpeada por la Policía durante una protesta convocada ayer en la localidad castellanoleonesa. «Dentro de la gravedad, está estable, no ha habido más complicaciones», cuenta este miembro del 15M, que asegura estar en contacto con la familia. «Ahora mismo, los médicos están tratando de estudiar la relación del ictus con los golpes que le propinaron en la cabeza», afirma.

Encarna, junto con otras personas del 15M y otros colectivos de la ciudad, participaba, en el momento de ser golpeada, en la manifestación «Por el empleo digno. Contra los recortes. Por la renta básica. No a la institucionalización de la pobreza», que pretendía despedir a los participantes en la convención que el PP celebró el fin de semana en la localidad. Durante la marcha, los manifestantes pararon en diversos sitios del centro, siendo uno de ellos el restaurante La Parrilla de San Lorenzo.

«Nosotros no sabíamos quién estaba comiendo ahí, sólo paramos a corear unos cánticos», recuerda el miembro del 15M. Según su relato, y así lo atestiguan diversas imágenes, la Policía inició una carga «indiscriminada, brutal e injusta» que, además de enviar a Encarna al hospital, hirió a varias personas. «Hay compañeros con contusiones, huesos rotos, brechas en la cabeza, collarines en el cuello, ojos morados, hematomas por todo el cuerpo...», denuncia. En total, ocho personas resultaron heridas.

A Jaime, según él mismo ha descrito en una asamblea celebrada esta tarde en la plaza Fuente Dorada, el lugar en el que se reúne el 15M de Valladolid desde sus inicios, le cogieron tres antidisturbios y uno de ellos llegó a pedir que le dislocaran el brazo. «Nos dieron una enorme paliza», ha asegurado. «Lo único que hicimos fue gritar consignas y la Policía comenzó a rodearnos, nos dijeron que nos identificarían y detendrían y de repente cargaron brutalmente».

Doris, por su parte, tiene un enorme hematoma en la pierna a causa de la patada de un policía. Durante la concentración de esta tarde, ha llamado a señalar al verdadero culpable, el PP. Otra de las personas agredidas, Javi, ha señalado que nunca había visto unas «miradas de odio» como las de los antidisturbios que le pegaron. «Es inexplicable la saña con la que nos golpearon», ha dicho. A él, ha explicado, le golpeó un policía a quien ha llamado su «amigo de los bancos». «Me conocía bien de todas las veces que nos encontramos en desahucios, en subastas... Comenzó a aporrearme en un brazo y le pregunté por qué. Entonces me dio en el otro, volví a preguntarle por qué y me golpeó en la pierna. Le dije que era muy valiente haciendo lo que hacía con una porra y una pistola encima, y guardó la porra en la funda y me pegó un hostión con la mano en la boca. Finalmente le dije: podrás humillarme, pero no me vas a tumbar». Javi, que lleva participando en diferentes protestas desde hace tiempo, ha manifestado que lo que a él le duele no son los golpes, sino la represión.

Al igual que Javi, Juan, otro de los agredidos, ha dicho no haber visto tanto «odio» en su vida, y tiene 61 años. «Los antidisturbios de ayer eran unos autómatas que van por ahí pegando sin sentido, y no sólo nos hacen daño a nosotros, sino a todo el cuerpo de Policía», ha declarado. A su edad, ha aseverado que a la población no le queda otro camino más allá del de la lucha: «Somos más y tenemos más razones que ellos». Lo mismo ha afirmado otra mujer agredida, con la mano izquierda escayolada por una fractura: «Nos están pisoteando y no hacemos nada».

Fátima sufrió problemas respiratorios. Un agente de los antidisturbios le clavó, ha denunciado, la porra en el pecho. «Los policías nos llamaban parásitos sociales mientras nos pegaban», ha rememorado para después concluir que no consentirán «más agresiones».

Tras la celebración de una asamblea en la plaza Fuente Dorada y después de que hablaran algunas de las personas agredidas ayer por la Policía, varios centenares de manifestantes se han concentrado frente a la sede del PP, contra la que arrojaron varios huevos. Posteriormente, se han dirigido al Ateneo Republicano, donde trabajan con los abogados de Legal Fuente Dorada en las acciones legales que van a emprender por lo sucedido.

María Sánchez, coordinadora local de IU Valladolid y concejala en la localidad, ha asegurado que su grupo llevará mañana lo sucedido al Pleno del Ayuntamiento, ya que considera que el equipo de Gobierno del alcalde, Javier León de la Riva (PP), «tiene mucho que decir». Además, Sánchez ha pedido la dimisión del subdelegado del Gobierno en Valladolid, José Antonio Martínez Bermejo, por sus últimas declaraciones. Bermejo dijo, para exculpar las cargas, que la Policía debía «garantizar el respeto a las personas que estaban disfrutando de su ocio» en el restaurante. En la opinión de la coordinadora local de IU, «no se pueden consentir unas declaraciones así en un estado democrático de derecho». La actuación de la policía, ha acusado, «no está justificada, las personas concentradas sólo estaban coreando cánticos».

La concejala vallisoletana ha confirmado además que el diputado de IU Gaspar Llamazares ha registrado dos preguntas en el Congreso, en las que insta al Ejecutivo a responder si cesará al subdelegado del Gobierno y si intercederá en la eliminación de los cargos a todas las personas detenidas.

El Grupo Parlamentario Socialista ha registrado, por otro lado, una petición de comparecencia urgente del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y del delegado del Gobierno en Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano.

Este medio ha tratado de ponerse en contacto con el Ayuntamiento y la Subdelegación del Gobierno, sin éxito.

¡¡¡Mentirosos!!!


¿O es qué no hemos visto el vídeo de la desproporcionada carga policial?


domingo, 2 de febrero de 2014

La Convención Nacional del PP en Valladolid acaba con una brutal carga policial

 

La intervención policial ha tenido lugar ante un lujoso restaurante donde comían dirigentes peperos


Cientos de policías, tres días seguidos reprimiéndose, con el sube y baja de las grilleras, tenían que acabar montándola. Y bien que la han montado a las puertas del restaurante de lujo 'La Parrilla de San Lorenzo', en cuyo interior dirigentes del PP celebraban con un almuerzo la clausura de su Convención Nacional.

Una vez concluida una multitudinaria manifestación en contra de la política del Gobierno de Rajoy, que ha recorrido las calles del centro de la ciudad para rematar en la Plaza Mayor, un grupo de indignados de manera espontánea se ha dirigido a las calles adyacentes al Ayuntamiento, donde se concentran numerosos restaurantes, a los gritos de «Fuera corruptos de Valladolid»; «Partido Popular, partido criminal» y «Fuera fascistas de Valladolid».

Cuando todavía estaba entrando gente en la Plaza Mayor, una mujer, con la credencial al cuello y por encima del abrigo, ha pasado provocando a los manifestantes, a los que ha hecho de forma reiterada 'una peineta', lo que ha calentado el ambiente, y posiblemente haya dado lugar al recorrido por las calle de la zona de Correos.


Tras una primera ronda sin problemas, cuando los indignados se han encaminado desde la plaza del Coca por la calle dedicada al dulzainero Ángel Velasco han irrumpido varias grilleras de la UIP con base en Valladolid, de las que se han bajado precipitadamente sus agentes que han desplegado un cordón ante la fachada del restaurante 'La Parrilla de San Lorenzo', situado en la calle Pedro Niño. Cordón que inmediatamente han hecho extensible a toda la zona al tiempo que intentaba proceder a la detención selectiva de algunos de los manifestantes que, en todo momento, mantenían una actitud pacífica.

Ante el primer intento fallido de llevarse a algunas personas hacia las grilleras, con algún policía rodando por el suelo y perdiendo la porra, se ha desatado una violencia extrema policial que han descargado su agresividad contra todo ciudadano que han pillado al alcance de su porra.

Las sucesivas cargas han arrojado un balance de varios heridos, algunos recogidos minutos después por ambulancias del 112 para su traslado al hospital. Varios de los detenidos, tras ser identificados —caso del fotógrafo de últimoCero, acusado a voces de estar haciendo su trabajo dentro de un cordón policial que ellos mismo habían creado— han sido puestos en libertad a la vera de la iglesia de San Lorenzo. Sin embargo, otros han sido conducidos a la comisaría del barrio de Delicias, donde se ha convocado una concentración a partir de las 16 horas, donde, al menos, se encuentran todavía tres personas.

La brutal intervención de la UIP de Valladolid, cuyos agentes conocían personalmente a algunos de los manifestantes por su interés en señalarlos, ha ido acompañada de insultos de «Parásitos sociales», reiteradamente repetidos por un número con bigote y perilla a lo Búfalo Bill que ha golpeado, como otros muchos de sus compañeros, a minusválidos, invidentes y personas de avanzada edad, que han quedado tendidos en la acera, ante la indignación ciudadana.

Entre los heridos y detenidos se encuentran conocidos activistas de StopDesahucios 15M Valladolid, IzCa y Yesca. Seis heridos, tres en cada uno de los dos hospitales, reciben asistencia de las lesiones producidas por la policía, aunque han sido más las personas contusionadas.

Puestos en contacto con el restaurante a cuya puerta ha tenido lugar esta brutal carga policial, ninguno de sus responsables ha querido atender las demandas de información solicitadas.


Multitudinaria manifestación

Poco después de las 12 del mediodía arrancaba en la plaza Colón una manifestación convocada por Parados en Movimiento, a las que se había sumado cerca de una treintena de partidos, sindicatos, colectivos, asociaciones... entre los que no se encontraban CCOO y UGT. En total, cerca de cinco mil personas.

La manifestación, de marcado carácter combativo, ponía fin a una serie de movilizaciones, todas ellas para protestar contra el PP y su Convención Nacional. El cierre ha contado con la presencia de parados de otras provincias de Castilla y León, desplazados a Valladolid para aprovechar la organización de la próxima Marcha de la Dignidad que partirá del norte en dirección a Madrid.


Entre los numerosos colectivos representados se encontraban vecinos del barrio burgalés de Gamonal, que han recibido la solidaridad y simpatía de los manifestantes, con gritos como: «Con Gamonal se acabó la paz social»; «Detenidos, absolución»; «España entera es Gamonalera»; «Méndez Pozo al calabozo»... aunque no sólo se ha enviado a prisión al empresario de Burgos; igual suerte han corrido todos los corruptos y en concreto «Rajoy y Cospedal, a Soto del Real», porque como también se ha gritado de forma insistente: «La corrupción se paga con prisión».

En la marcha se han exhibido banderas de diferentes partidos y republicanas, así como pancartas de todo tipo, entre ellas una de la Plataforma Ciudadana en Defensa de las Libertades en Valladolid: «Paremos la criminalización de la protestas social por el nuevo Código Penal». Pero también las había en contra de la Reforma Local («Este pueblo no se vende») y gritos de «Sin ayuntamiento, un aburrimiento»; o de los preferentistas de ADICAE, o de los Payasos en Lucha.

La manifestación, convocada bajo el lema: «Por un empleo digno. Contra los recortes. Por la renta básica», ha concluido con la lectura de un manifiesto, que ha introducido Luis de Miguel, de Parados en Movimiento, con la frase: «Lo que el PP ha unido no puede separarlo nadie».


viernes, 24 de enero de 2014

Una sentencia deja entrever los montajes y abusos policiales

Puertas de MICHELÍN el día de la huelga.

Un sindicalista de CGT es absuelto de un delito de atentado y una falta de lesiones y contra el orden público en la huelga general de septiembre de 2010


«Ya era hora de que una sentencia dejase entrever que los montajes y los abusos policiales no son ningún mito y que sitúe a cada uno en su lugar», dice CGT tras conocer la sentencia del Juzgado de lo Penal número 3 de Valladolid, que absuelve a un afiliado de un delito de atentado y una falta de lesiones y contra el orden público por hechos ocurridos durante la huelga general del 29 de septiembre de 2010.

«En aquella huelga», añade CGT, «los trabajadores que luchaban por sus derechos fueron tratados por muchos como terroristas, esta sentencia deja claro que los violentos eran otros».

La sentencia es la número 27/2014, firmada el pasado 16 de enero, en la que el magistrado-juez de lo Penal número 3 de Valladolid, Miguel Ángel Martín Maestro, absuelve a J.M.S.T. del «delito de atentado y de falta de lesiones y contra el orden público por la que venía siendo acusado, con todos los pronunciamientos favorables, declarando de oficio la totalidad de las costas causadas en este juicio».

J.M.S.T. formaba parte de un piquete situado ante la entrada de la factoría vallisoletana de la empresa Michelin, cuando fue víctima de una actuación policial que según el titular del Juzgado de lo Penal número 3 de Valladolid «impedía absolutamente el ejercicio del derecho a la información, pues les alejaba de la puerta y establecía un cordón de seguridad que aislaba a los huelguistas de los trabajadores, impidiendo la comunicación con estos y haciendo inviable el ejercicio de un derecho que amparaba a los que resultaron identificados y alguno de ellos hasta acusado».

El juez censura en la sentencia la intervención policial por hacer inviable el ejercicio del derecho a la información, «que ampara a los huelguistas y considera inadecuado que los sindicalistas fueran alejados de las puertas de entrada a la factoría, siendo así coartados en el núcleo esencial del derecho de huelga que es informar de la misma. Además, considera que durante el procedimiento no se aportó 'prueba alguna que acredite que se impidió el paso a los trabajadores', no hubo 'constancia de su comportamiento violento o coactivo».

En la acusación contra el sindicalista de CGT el juez se muestra «más contundente aún contra la actuación policial, pues cuestiona la intervención de los agentes de Policía, ya que un vídeo aportado por la defensa del militante de CGT resulta 'clarificador de lo infundado de la acusación' contra él. En las imágenes se aprecia no solo que 'no porta la mochila' que el atestado le atribuía como 'pieza de convicción', sino que 'un agente desconocido al encontrarse de espaldas a la cámara, sin justificación alguna, da un puñetazo en el costado izquierdo al acusado'».

Tras el puñetazo del policía, el acusado es empujado violentamente hacia atrás, «no cayendo al ser sujetado por el resto de huelguistas, exclamando 'ya me habéis jodido las gafas otra vez'», recoge la sentencia.

«El agente 85465», continúa el fallo judicial, «reconoce que inmediatamente después el acusado fue identificado en un lugar aparte del resto del grupo, se le requiso una mochila y aparecieron los efectos que se recogen en el atestado no ratificado por quienes lo han confeccionado, de donde se deduce que ha existido un claro error identificativo por parte del agente interviniente y del que ha testificado 60968, pues si se tuviera otro convencimiento nos encontraríamos ante delito, falso testimonio, abuso de autoridad y falta de maltrato, algo que no puede imaginarse S.Sª en un servidor público, sobre todo cuando un hecho tan inocuo y sobre el que se ha insistido tanto es tan fácilmente demostrable, el acusado no portaba mochila alguna cuando se produce el incidente, dicha mochila no ha sido entregada como pieza de convicción, ni aparece en el atestado, no es fotografiada junto con el resto del material intervenido, que dicho de paso, podría ser sancionable administrativamente, pero que, todavía, no viola ningún precepto del código penal pasearse por la calle portando petardos y cartones con clavos, ni la tenencia es equivalente a ser autor de desórdenes públicos ni una falta contra el orden público. La grabación no deja lugar a dudas, el acusado no llevaba mochila alguna en el momento del incidente como afirman los agentes, ni lanza ninguna patada, pues aunque las imágenes son difíciles de seguir, la posición de bipedestación es incompatible con el movimiento de una pierna, manteniendo el torso siempre recto y sin movimientos violentos, reafirmando la tesis defensiva la circunstancia constatada de que quien si recibe un puñetazo por parte de un policía es el propio acusado, algo que de por si supondría que, desde ese momento el agente perdería el plus de protección que le otorgan los arts. 550 y 551 al actuar fuera de su marco legal y razonable, para convertirse en un ciudadano más actuando de manera incorrecta y legitimando la defensa por parte del injustamente agredido (...)».

CGT considera lo dicho como «un clarísimo reproche ante la actuación policial» y dice sentirse «enormemente alegre porque el compañero injustamente, vejado y golpeado, haya sido absuelto con todos los pronunciamientos favorables».

El juez, en la misma sentencia, condena a otras siete personas por una falta contra el orden público a la pena de 40 días de multa a razón de 3 euros día, por incidentes ocurridos la noche del 29 de septiembre de 2010, y que fueron juzgadas el 16 de enero de 2013.

CONTENIDOS RELACIONADOS:
Vídeo aportado por la defensa del trabajador