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miércoles, 1 de junio de 2016

Los venezolanos ya no creen en nadie


Por EMILIANA DUARTE

CARACAS — «Yo no creo en nadie» es una frase que forma parte del léxico venezolano. Se hizo popular, en parte, por el jefe adolescente de una banda armada que salió en YouTube diciendo eso y agitando sus armas ante una cámara. Murió antes de cumplir los 19 años de edad.

Es algo que siempre habíamos dicho aquí en Venezuela casi en broma, un lema de nuestra alegre indiferencia por la autoridad. Es cierto, no creemos en nadie.

Un video más reciente, también grabado en Venezuela, muestra a un hombre tirado en la calle y retorciéndose de dolor. Tiene el rostro y parte del cuerpo en llamas. Los perros ladran y el tráfico continúa.

Un peatón pasa a su lado y sigue su camino. «Eso es pa que sigas robando», dice el hombre que graba el video. La víctima es un ladrón. El castigo, impartido por sus pares, es uno de más de 37 casos de linchamiento que se han reportado este año en Venezuela. La gente está tomando la ley en sus propias manos. Tampoco creen en nadie.

Los venezolanos de mi generación, nacidos en los años ochenta y noventa, fuimos criados creyendo algunas cosas importantes: que somos una nación rica y que teníamos la democracia más estable en América del Sur. Hugo Chávez, presidente desde 1999 hasta su muerte en 2013, hizo que sus seguidores creyeran que su socialismo bolivariano era el camino de la dignidad.

Chávez canalizó miles de millones de dólares provenientes de los ingresos petroleros hacia los pobres, creando —por un tiempo— una ilusión de crecimiento e inclusión. Hace cinco años, ninguno de nosotros hubiera creído que el hambre sería parte del día a día para la mayoría de los venezolanos. Para confirmar que hay hambre me basta mirar por la ventana.

Hay un vendedor de leche que abastece a los restaurantes de mi urbanización. Cuando le sobra algo de leche, estaciona su camión y se la vende a una sombría congregación de vecinos de edad avanzada, quienes comienzan a formar filas antes del amanecer. En estos días, el camión viene con menos frecuencia.

La triste escena termina con los clientes alejándose sin haber podido comprar nada, luego de horas de espera. He aprendido a identificarlos por su solemne retirada y sus lágrimas de rabia.

Hace poco una mujer que trabaja en un salón de belleza cercano decidió unirse a la fila con la esperanza de encontrar leche. De acuerdo con el calendario implantado por el gobierno, su turno para comprar artículos de primera necesidad es cada viernes.

Ha dejado de ir semanalmente a su supermercado local, no solo porque tiene que trabajar los viernes, sino también porque le da miedo ser retenida a punta de pistola por los ladrones que asaltan a los compradores que logran salir con algún producto dentro de sus bolsas. Me contó que lleva meses sin conseguir leche de fórmula para su nieta de 8 meses de edad. Le preocupa la calidad de la leche materna que se le da a su nieta, porque la madre solo se alimenta de pan y sopa de fideos.

Recientemente nuestro alcalde señaló que los perros callejeros habían desaparecido del municipio, y que la gente caza palomas en la plaza principal.

Tengo la suerte de acostarme a dormir sin hambre porque tengo acceso a divisas que utilizo para comprar bienes a los altos precios del mercado negro. Siempre que viajo al extranjero regreso con una maleta llena de bolsas de arroz y granos. Pero la mayoría de los venezolanos no encuentran la comida que necesitan y, cuando la consiguen, no les alcanza el dinero para comprarla.

Estos episodios de desesperación me hacen temer la llegada de cada mañana, y las historias de sufrimiento me mantienen despierta por las noches.

Los venezolanos siempre hemos conseguido la forma de sacudirnos la adversidad con el humor. En 2012, cuando la inflación y la pobreza ya habían comenzado a mostrar las costuras del socialismo bolivariano, Chávez hizo un raro reconocimiento público de los defectos de su gobierno.

Dijo que no importaba si no había electricidad ni agua, siempre y cuando tuviéramos patria. La frase «pero tenemos patria» se convirtió en una forma cínica de burlarse de la propaganda del gobierno, cada vez que nos enfrentábamos ante un ejemplo del deterioro de nuestra calidad de vida.

Esa frase fue sustituida por otra más absurda aún que también se convirtió en broma: «Dios proveerá», pronunciada por el presidente Nicolás Maduro en un discurso de 2015.

El «yo no creo en nadie» ha dejado de ser divertido. Se ha convertido en el credo de un pueblo que ya no cree en el Estado como garante de la justicia y la seguridad. Expone la traición que sienten los venezolanos que confiaban en un gobierno que ganó las elecciones repartiendo comida, en detrimento de nuestra democracia, nuestra economía y el estado de derecho. Es la confesión de un gobierno que bajo la coartada de retornarle la dignidad a las personas, diezmó las instituciones que existían para garantizarla.

Hoy en día, el presidente Maduro insiste en bloquear a los venezolanos que buscan un cambio pacífico de régimen a través de un referendo. El presidente quiere destruir la creencia de que los venezolanos podemos decidir nuestro propio futuro.

Algunas personas se han resignado a la posibilidad de un golpe de Estado, porque cualquier cosa es mejor que esto. El gobierno, al parecer, también quiere que los venezolanos no crean en nada.

24 mayo 2016

miércoles, 27 de marzo de 2013

Hugo Chávez y el socialismo

Por Bill Van Auken, 15 Marzo 2013
 
Este artículo apareció en wsws.org en su inglés original el 8 de marzo, 2013.

Cientos de miles de venezolanos llenaron las calles de Caracas para acompañar el ataúd del Presidente Hugo Chávez en camino a la academia militar donde comenzó su carrera y sus restos yacían.

El exteniente coronel paracaidista había gobernado la país por 14 años. La lluvia de simpatía expresó el apoyo popular por la mejoría de las condiciones sociales de los sectores más pobres del país que ocurrió bajo su mando. Aunque limitada, esta mejoría resultó en la reducción de la tasa de pobreza en un 50 por ciento, cifra que todavía supera el promedio de pobreza de Latinoamérica en general.

En Washington, el gobierno de Obama emitió una cautelosa declaración en la se refiere a la desaparición de Chávez como “época difícil” y expresa esperanzas que el cambio de mandatario promueva “una relación constructiva con el gobierno venezolano”.

Líderes Republicanos festejaron en público la muerte del líder venezolano. Típica fue la reacción de Ed Royce, presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, al expresar que la muerte de “este dictador es un alivio”.

Chávez, por su retórica nacionalista, por canalizar los ingresos del gobierno (procedentes de la riqueza petrolífera) para pagar programas de asistencia social y forjar extensos vínculos económicos con China, se ganó el odio de Washington y de los sectores gobernantes fascistas del país. No obstante, estos factores, a pesar de lo que él y sus partidarios pseudoizquierdistas hayan afirmado, no representan ningún camino hacia el socialismo.

Chávez fue un nacionalista burgués cuyo gobierno se basó firmemente en los militares que lo crearon y que siguen funcionando como árbitros decisivos en los asuntos del estado venezolano.

Aunque la reaccionaria oligarquía venezolana, cuyo método preferido de lidiar con las pobres masas es el asesinato y la tortura, lo resentía ferozmente, las misiones de Chávez (programas para mejoras las normas de vida, la vivienda, la atención médica y la educación) de ninguna manera representan una violación de los intereses capitalistas.

Tanto la porción de la economía del país controlada por el sector privado como la porción de los ingresos nacionales dirigida a manos de la patronal—y no a los trabajadores—fueron mayores bajo Chávez que antes de éste asumir las riendas del poder. El chavismo engendró todo un sector nuevo de la clase reinante llamado boliburguesía, el cual se hizo rico por medio de contratos con el gobierno, la corrupción y la especulación financiera.

Por otra parte, la “revolución bolivariana” no ha hecho nada para cambiar la situación de Venezuela como nación que depende del imperialismo y es oprimida por él. La economía del país depende totalmente de la exportación del petróleo (cuya mayor porción va dirigida a Estados Unidos) y la importación de capital y productos para consumidores.

En las elecciones presidenciales del noviembre pasado, Chávez públicamente recurrió al apoyo de los ricos y privilegiados e insistió que su política fomentaba la paz y la estabilidad social y prevenía la amenaza de una guerra civil.

Chávez tenía suficiente razón para promover su política con la retórica izquierdista de un “Socialismo del Siglo XXI”, pero sin definirlo muy bien. Su primer objetivo ha sido desviar y descabezar la militancia de los trabajadores venezolanos, llamándolos “contrarrevolucionarios” cuando sus luchas han escapado las garras del partido gobernante (Partido Socialista Unido de Venezuela) y de la federación sindical bolivariana.

Sin embargo, toda una capa de la pseudoizquierda internacional—inclusive varias organizaciones e individuos que se habían autodenominado “trotskistas”—trataron de pintar a esta retórica con colores “socialistas”. Esto llegó a un extremo ridículo cuando Chávez lanzó su llamada a una “Quinta Internacional”, que anunció en un discurso incoherente pronunciado en noviembre de 2009, ante una reunión de partidos “izquierdistas” en la que participaron Partido Comunista de China, el Partido Obrero de Brasil, el Partido Justicialista (peronista) de Argentina y el PRI de México.

La reacción de François Sabado, miembro dirigente de la internacional pablista y del Nuevo Partido Anticapitalista francés, fue típica. Describió a esta reunión de partidos gobernantes derechistas y antiobreros como “instrumento importante para luchar contra las clases dominantes, no sólo en América Latina, sino en todo el mundo”. Siguió con que las “divergencias” se podían superar y que no era necesario “debatir el balance histórico de las diferentes tendencias políticas”.

Lo único bueno de estos “balances históricos” es que destacan la larga y trágica experiencia—sobre todo en Latinoamérica—y los intentos de charlatanes políticos como Sabado para pintar a regímenes nacionalistas burgueses como “revolucionarios” y “socialistas”. Así subordinan las luchas de la clase obrera a ellos.

Durante la década de los 1970, esto se reflejó en la tendencia política de Nahuel Moreno, quien laboró para subordinar a la clase obrera argentina al peronismo y al castrismo, lo cual la dejó desarmada ante el salvaje golpe de estado militar de 1976. El partido de Guillermo Lora jugó un papel similar en Bolivia en 1971 en relación al general “izquierdista” J.J. Torres, cuya presidencia fue arrasada por el golpe de estado militar derechista del General. Hugo Banzer.

Adaptaciones similares a los regímenes del General Velasco Alvarado en Perú y el General Omar Torrijos en Panamá terminaron en traiciones y derrotas de la clase obrera en esos países, igual como había sucedido con el fomento del castrismo y guevarismo en todo el continente.

Que la pseudoizquierda pinte al chavismo con colores socialistas no significa simplemente el fracaso en aprender las lecciones históricas. Más bien es cuestión de intereses clasistas bien arraigados. El “Socialismo del Siglo XXI” de Chávez los atrae precisamente porque detestan el concepto marxista de que la transformación socialista sólo puede llevarse a cabo por medio de la lucha consciente e independiente de la clase obrera para ponerle fin al capitalismo y tomar las riendas del poder en sus manos. A estos elementos políticos pequeño burgueses más bien los atrae la política diseñada para salvar al capitalismo de la revolución, la cual sería impuesta desde arriba por un comandante carismático. Estos sectores se han ido lejos a la derecha desde los “mejores” días de su adaptación al castrismo durante las décadas de los 1960 y 1970. De hecho, antes de morir Chávez, varios de ellos, que antes lo habían elogiado, se volvieron contra él cuando se opuso a las guerras de Estados Unidos para cambiar los regímenes en Libia y Siria; guerras imperialistas que ellos mismos acogieron.

No importa cuál sea el destino inmediato de los intentos que ahora se desplazan para formar un nuevo chavismo sin Chávez, la lucha de clases en Venezuela y toda Latinoamérica ha de intensificarse bajo el impacto de la crisis capitalista mundial que se extiende. La cuestión primordial es el establecimiento de nuevos partidos revolucionarios independientes—secciones del Comité Internacional de la Cuarta Internacional—para luchar por la movilización política independiente de la clase trabajadora como parte de la lucha internacional contra el capitalismo.


lunes, 18 de marzo de 2013

Los medios españoles y la deseada muerte de Chávez

Vicenç Navarro

La agresividad de los medios contra Chávez fue una constante durante su mandato, llegando a casos extremos, como en el caso de El País, incompatibles con un rotativo que se presenta como narrador objetivo y equilibrado de la realidad internacional. En su cobertura de la realidad venezolana se aprecia con toda claridad que su vocación no ha sido la informativa sino la propagandística, alcanzando niveles panfletarios.

Un ejemplo de ello fue la falsa fotografía del Presidente Chávez entubado, digna de la prensa amarilla, ultrasensacionalista, encaminada a transmitir la noticia, por lo visto muy deseada por aquel rotativo, de que el Presidente Chávez se estaba muriendo. De esto hace ya varios meses. La expresión tan burda y vulgar de tal deseo deshonraba a este rotativo y le hacía perder su credibilidad, que ya es, en su cobertura de la realidad venezolana, muy limitada. Dicha fotografía, además de transmitir la imagen de que el Presidente Chávez se está muriendo, refleja una imagen que hubiera debido generar varias reflexiones.

La primera es que lo más grave de aquella fotografía no era que fuera falsa. El Sr. Chávez había sido operado y, por lo tanto, había estado en situaciones semejantes a la que aparece en la fotografía. Aunque la fotografía publicada es falsa, podría haber sido real. Entonces, la pregunta es ¿por qué la publicaron? Además del mensaje que se intentó transmitir (mostrando que tal figura política estaba agonizando), se quería subrayar que ello estaba ocurriendo en aquel momento. La fotografía podría haber sido real, pero el mensaje habría sido falso, pues se intenta subrayar lo inmediato de su muerte (deseada). Y ésta es la gran falsedad. Manipular imágenes para llegar a una determinada conclusión.


El País ha estado constantemente manipulando la información sobre Venezuela, falseando la realidad diariamente. En un acto de militancia, digna de mejor causa, dicho diario ha estado dando noticias que no corresponden a aquella realidad. Dos columnistas clave han sido Moisés Naím y Mario Vargas Llosa. El primero tiene un historial poco conocido en España. Fue ministro de un gobierno venezolano que durante su mandato asesinó a más de 3.000 personas que protestaron por las políticas de austeridad y recorte impuestas por tal gobierno, políticas diseñadas en parte por este personaje que se presenta como defensor de los derechos humanos en Venezuela. Como parte de su militancia, el Sr. Moisés Naím ha estado desinformando, presentando datos (nunca haciendo referencia a fuentes creíbles), señalando, por ejemplo, que el déficit público es un 20% del PIB (cuando en realidad es un 7%), o que la deuda pública es elevadísima (cuando en realidad es un 38% menor que la existente en la UE como promedio), o que la industria petrolífera ha colapsado (cuando está produciendo al nivel acordado por el grupo de países productores de petróleo, OPEC), y así un largo número de falsedades (ver mi artículo La demonización de Chávez). Algo igual ocurre con los reportajes del Sr. Mario Vargas Llosa, otro “gran defensor de los derechos humanos”, que nunca ha dicho nada crítico (al revés, ha sido laudatorio) del gobierno Uribe de Colombia, uno de los gobiernos responsables de más asesinatos políticos en aquel país.

Tal comportamiento de El País perjudica enormemente a la democracia española que necesita (para alcanzar el nivel de democracia que España merece) tener unos medios con unos estándares de rigor y objetividad que hoy no existen en su cobertura de la realidad venezolana. Se me dirá, con razón, que tal comportamiento no es único de El País. Y ello es cierto. La cobertura de aquélla realidad por parte de los mayores medios de información españoles es extremadamente manipuladora y propagandística en su misión. Es uno de los casos más claros del carácter profundamente conservador de los medios de información españoles, lo que los transforma más en medios de persuasión que de información.

Pero El País es el diario de mayor difusión en España y, aún cuando su línea editorial es claramente liberal (y neoliberal en las áreas económicas), tiene un prestigio merecido en muchas otras áreas por su seriedad y rigor. Por el bien de España y su democracia, todavía pobre en su calidad, El País debería interrumpir su labor militante y limitarse a informar. Y puesto que intenta inspirarse en The New York Times (que es menos desequilibrado en su cobertura de Venezuela que el El País) le sugeriría que sea mucho más diverso, publicando artículos favorables a Chávez al lado de los más negativos (que son la gran mayoría). A raíz de la muerte real de Chávez, The New York Times publicó un excelente artículo del ex presidente Lula, de Brasil, a tal figura venezolana, alabándole ¿Por qué El País no lo hizo también?

lunes, 11 de marzo de 2013

Comunicado sobre la posibilidad de que el cáncer pueda ser inoculado


 Madrid, 7 de marzo de 2013

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), como respuesta a ciertas declaraciones sobre la posibilidad de que el cáncer pueda ser inoculado y que podrían inducir a intranquilizar a la opinión pública, quiere realizar la siguiente declaración:

El cáncer es una enfermedad genética: es decir, se origina generalmente por una mutación en los genes que regulan el crecimiento y la diferenciación celular, la cual confiere a la célula una ventaja proliferativa, que provoca su capacidad para crecer y diseminar, localmente y a otros órganos distantes.

  Algunos factores de riesgo conocidos para desarrollar un cáncer son:
1. Factores alimentarios muy diversos.

2. Factores exógenos ambientales: se relacionan con agentes externos, y que suelen estar relacionados con hábitos (tabaco, por ejemplo), carcinógenos ocupacionales (asbesto, por ejemplo), la contaminación, etc.

3. Agentes infecciosos: algunos virus pueden inducir carcinogénesis en humanos, como el virus de Epstein-Barr (causante de algunos linfomas y carcinoma de cavum) o el virus B de la hepatitis (causante de tumores hepáticos), y algunos parásitos (ameba, Schistosoma, etc.).

4. Radiaciones: inducen tumores por mutaciones en el DNA. Ejemplos tenemos con las secuelas de explosiones o accidentes nucleares. La radiación solar también puede ser dañina para la piel y está relacionado con el cáncer de piel.

5. Factores hormonales: se relacionan con algunos tumores como el cáncer de mama y ginecológico o el de próstata.

6. La herencia: aproximadamente un 5%-10% de los cánceres tiene origen en la descendencia. Ejemplos son las portadoras de mutaciones BRCA 1 y 2.

7. Multifactorial: suma de factores. Es lo más habitual para la mayoría de los tumores.
Podemos decir, por lo tanto, que el cáncer no es una enfermedad transmisible, de persona a persona. Ni es factible que a una persona se le pueda inocular un cáncer, salvo en el hipotético caso del trasplante de órganos enfermos con una neoplasia. Tampoco parece probable que una transfusión pudiera transmitir un cáncer. La inoculación de virus (salvo el de la hepatitis y tras un prolongado periodo de infección) tampoco parece probable que pueda provocar en una persona un cáncer. Además la inmensa mayoría de hepatitis no terminan en un cáncer. Por todo ello queremos tranquilizar a los pacientes y sus familiares, en el sentido de que la enfermedad que padecen no ha sido provocada por un «contagio» ni es, a su vez, transmisible a sus seres queridos; y que por tanto, las recientes informaciones aparecidas sobre la posibilidad de «inocular» el cáncer son, desde el punto de vista científico, incorrectas.

El cáncer debe afrontarse como una enfermedad más. Gracias a la detección cada vez más precoz (programas de cribado, signos de alarma conocidos, etc.) y a las nuevas terapias, más del 60% de los pacientes se curan o son largos supervivientes. Por lo tanto, cáncer no es sinónimo de muerte. Desde SEOM se luchó hace ya un tiempo para que se abandonaran términos tan populares como «...falleció de una larga y penosa enfermedad...», que tanto daño han causado en las personas. El cáncer no es el final, no es sinónimo de muerte: es sinónimo de lucha y en muchos casos, de curación.

Y en esa lucha estamos juntos los pacientes y todos los que nos dedicamos a la salud: médicos, enfermeros, auxiliares, cuidadores, gestores... Por lo tanto no cabe presentar una actitud «opaca» ni «oscurantista», sino hablar de cáncer como una enfermedad más, contra la que hoy día tenemos medios con los que luchar eficazmente y los que están a las puertas. 

SEOM

Nicolás Maduro, presidente encargado de Venezuela, declaró que
el cáncer que acabó con la vida de Hugo Chávez pudo ser «inoculado».
 

domingo, 10 de marzo de 2013

Una preguntita, señor Chávez: ¿Tú eras revolucionario o dictador O K ASE?


Hoy os explicamos cómo formaros una opinión del líder venezolano sin tener que pensar ni nada. Un lujo, oye.

Joan Lerroux

Imagínate que eres el director de un periódico. No es muy difícil. Desde que puedes contratar a una docena de becarios y pagarles con un cubo de espinas de pescado, cualquiera puede montar un periódico. Los contenidos son lo de menos. Básicamente, debes publicar noticias de crucial importancia en el devenir sociopolítico, como que Messi o Sergio Ramos por fin ha pronunciado una palabra inteligible.

Pero un buen día, así de sopetón, va y se muere Chávez. Tú no sabes ni quién es, pero en Twitter hablan mucho de él. ¡A lo mejor el tío es importante y todo! Y piensas: «Pues esta noticia iría en la sección de… a ver a ver... en la sección de... política. ¿Política? ¡Ah, sí! ¡Esas mierdas aburridas que ponemos de relleno cuando faltan temas de corazón y deportes!». Pero cuando te dispones a redactar el perfil póstumo del dirigente venezolano, te das cuenta que su figura tiene más caras que un cubo de Rubik. ¿Héroe o villano? ¿Dictador o libertador? ¿Pata o pechuga?

¡Pero no desesperes! Nosotros sabemos qué es lo que más teme el español medio: formarse una opinión propia. Así que hemos preparado una pequeña guía para escribir la necrológica de Chávez. Solo debes consultar en qué perfil encaja tu periódico, y seguir la instrucciones.

Derecha conservadora. No hay duda alguna: Chávez es un maldito populista. Con tal de que le votaran, fue capaz de todo. Ofrecer oportunidades laborales y viviendas baratas, luchar por la alfabetización, recuperar los recursos del país que las multinacionales habían rapiñado. ¡Qué truco más sucio! Y moldeó la democracia para apoltronarse en el poder como un dictador (pero, eso sí, ganando ocho elecciones). No como nuestro amado Franco, que fue mucho más honesto. ¿Que te molesta la democracia? ¡Pues te la cargas y listo! ¿Para qué guardar las formas? Y no olvidemos al Rey de España, ese hombre al que aman tanto los españoles, que no es necesario ni consultar si quieren que siga en el trono.

Lo más probable es que encajéis en esta descripción. En España apenas existen los periódicos de izquierdas, pero en cambio hay docenas de derechas. Probablemente porque son menos costosos. Como siempre están cara al sol, no gastan nada en la factura de la luz.

Izquierda enfurecida. Si no fueras ateo militante, podrías decir que CHÁVEZ ES DIOS. Es como Manu Chao hecho político. Sí, es verdad que su historial «huele a azufre». Pero bueno, ¿es que los líderes revolucionarios no pueden pasárselo bien? Si a los políticos burgueses se les permite estafar al votante y aliarse con el capital, Chávez también tiene derecho a tener por amigos a terroristas y a locos islamistas, o a manipular la democracia como si fuera de plastilina. Sólo son pequeñas travesuras que hacen más llevadero al camino hacia la revolución.

Pseudo-izquierda aburguesada. En este caso lo tienes facilísimo. No debes ni escribir el artículo. Sí, ya sabemos que por algunas de sus políticas, Chávez puede parecer de izquierdas. Pero tú no te comas el coco, chaval. El artículo te lo pasarán las oficinas de prensa de las empresas que se anuncian en tu periódico. Por ejemplo el Banco Santander, cuya sede venezolana fue expropiada por Chávez, o Repsol, que ya no puede practicar el neocolonialismo a sus anchas. O sea, que ya te puedes imaginar que el Chávez que retratarán guardará un asombroso parecido con Satanás. Pero tú no protestes. Y si sientes que tus supuestos ideales flaquean, siempre puedes criticar al PP. ¡Si ser de izquierdas es más fácil de lo que parece!

Revista del corazón. ¿Expropiación? ¿Dictadura? ¿Revolución? ¡No seáis superficiales! Solo debe preocuparos una cosa de Chávez: con quién ha follado. La verdad es que el tío molaba. Se inventaba anglicismos tope cool como Mr. Danger. Pero también se juntaba con celebrities un poco old-fashioned como Fidel Castro. ¿Qué es eso de ir en chándal todo en día? Eso no se le perdona ni a divas como Madona. No, Chávez, no. Lo sentimos mucho, pero te vamos a llenar de ¡Arghs!

NOAM CHOMSKY, BUFÓN DE CHÁVEZ.



   Contrariamente a lo que muchos piensan, la capacidad de creer en falacias y aceptar ciegamente una ficción, por fantasiosa y grotesca que esta sea, no es atributo de tontos e ignorantes. El famoso ensayista Noam Chomsky nos acaba de mostrar que también intelectuales cultivados, inteligentes y perspicaces pueden volverse crédulos y aceptar conductas y actuaciones políticas a todas luces demagógicas, falaces y autoritarias. Creerlo o por lo menos simularlo.

    Claro que no es nada nuevo ver a un intelectual de alto rango caer en tal contradicción. Ya con la Unión Sovietica y la China maoista tuvimos el irracional fenómeno de los "compañeros de viaje"... Esos intelectuales que creyeron -muchos de ellos de buena fé- en la instauración del "socialismo" y la construcción del "hombre nuevo" en esos paises, hasta que los hechos les obligaron a darse cuenta de lo que realmente eran ésos regímenes.

    Por éso es obligado preguntarse :  ¿cómo un hombre, aparentemente capaz de razonar, de analizar criticamente lo que sucede en el mundo, puede viajar hoy a Venezuela para loar "el socialismo del siglo XXI" sin apercibirse de la mentalidad castrense de su inventor, el Comandante Chávez, ni del populismo grotesco de su llamada "Revolución Bolivariana"? ¿Cómo puede Chomsky cometer el mismo error que cometieron, en el pasado siglo, famosos intelectuales de la época, unos loando a Stalin y otros, años mas tarde, alabando a Mao y su "Pequeño Libro Rojo", éllos por haber creido que en  Rusia y China se estaba construyendo el "verdadero comunismo", y él por creer ahora que en Venezuela se está creando "un nuevo mundo, un mundo diferente"? ¿Cómo a podido olvidar que despues todos esos intelectuales se vieron obligados a hacer un mea culpa por la ceguera ideológica que les había impedido ver lo que había detrás del discurso revolucionario estalinista y maoista?

   Ese totalitarismo, responsable de la muerte de millones de gentes, que inspiró a Castro para imponer desde hace cincuenta años en Cuba una dictadura de la que Chávez es (fué) un devoto admirador.

   
   Con Chomsky tenemos pues que interrogarnos también sobre el misterio de ésa extraña cohabitación de la inteligencia mas aguda y la credulidad mas obtusa en un mismo espíritu humano.

EL ANTIIMPERIALISMO MIOPE

   ¿Será pues éste obstinado antiimperialismo, el hecho de que para él lo principal es denunciar las injusticias que prevalecen en los USA así como las injusticias generadas por éste pais a la escala del planeta, lo que le lleva a posicionarse de manera tan desconcertante con lo que pasa en el continente americano?

  Efectivamente, aunque Chomsky se sigue considerando "anarquista libertario" está claro que para él las consideraciones ideológicas deben pasar a un segundo plano y que se debe establecer una especie de graduación entre las injusticias según el grado de peligrosidad planetaria de los blancos contra los que se dirige la crítica. El problema es que éste relativismo político permita a muchos marxistas-leninistas, populistas y políticos, cuya única preocupación es la conquista del poder, su ejercicio y su conservación, a ampararse solo de los argumentos antiimperialistas de Chomsky en lugar de preocuparse  por la ayuda a aportar a la población para organizarse por ella misma, sin necesidad de líderes ni salvadores.
  
  
      Y esto es un verdadero problema porque Chomsky no hace ni dice nada para disuadirles de hacerlo. Al contrario, manteniendose con tanta perseverancia en ésta inmoral discreción y dejándose fotografiar al lado de los Castro y los Chávez se hace -aunque los elogios sean discretos y de coveniencia- cómplice de las bufonadas y de las derivas autoritarias, dictatoriales, de éstos nuevos oligarcas.
     
    Desgraciadamente, ésta obstinación en mantener tan maníquea discreción (por considerar menos peligroso el acceso al poder de estos populistas que los destrozos que causa el imperialismo yanqui en el mundo) no es solo ineficaz para impedirles tales destrozos (estos populistas siguen haciendo negocios con las multinacionales del imperio) sino que contribuye a desmovilizar a los pueblos y a hacer aún mas dificil la tarea de los que si luchan contra la dominación planetaria del Capital y el Estado.

  Es posible que, dada su edad, Chomsky no pueda reconocerlo: pero es imposible pensar que no sea consciente de la distancia que lo separa de toos aquellos que recogen sus argumentos contra el imperialismo yanqui, y que, en cambio, se muestran muy reticentes, por interes o comodidad, a denunciar las formas de dominación de esos populistas pretendidamente revolucionarios.

                                                                                     OCTAVIO ALBEROLA


   

Ecuador demandará a banca española por atentar contra DD.HH.

TELESUR

El presidente Rafael Correa explicó que los casos de los ecuatorianos que han sido víctimas de la banca ibérica tienen claúsulas abusivas, como por ejemplo, que una deuda debiera ser saldada máximo con el 35 por ciento de los ingresos de la familia.

El Gobierno de Ecuador anunció este sábado que demandará a la banca española ante el Tribunal de Estrasburgo por violación de derechos humanos de los deudores, para dar respaldo a los ciudadanos ecuatorianos que han migrado a la nación ibérica y que han sido víctimas de estas instituciones.

Este anuncio fue hecho por el presidente Rafael Correa durante su programa sabatino, Enlace Ciudadano, realizado desde la comunidad afroecuatoriana de Piquiucho, provincia del Carchi (norte).

«Vamos a realizar acciones contra los abusos de la banca española y en defensa de nuestros ciudadanos», expresó el mandatario en su programa al respaldar la demanda introducida por la Defensoría del Pueblo ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo contra la ley que se aplica en España por el impago de hipotecas.

Correa explicó que los casos de los ecuatorianos que han sido víctimas de la banca ibérica tienen claúsulas abusivas y violan derechos técnicos sobre el manejo de deudas como, por ejemplo, que una deuda debiera ser saldada máximo con el 35 por ciento de los ingresos de la familia.

Alrededor de mil casos de deudas hipotecarias de ecuatorianos recogidos por la Cancillería del Ecuador en España indican que se paga hasta por el 97 por ciento de los ingresos familiares, con cifras que se repiten en el 90, 85, 82 y 75 por ciento.

El presidente destacó que entre los problemas encontrados está el de las «cláusulas de empoderamiento» con las que las intituciones como por ejemplo, banco Caixa de Cataluña se reserva el derecho de «completar, integrar, modificar, subsanar y rectificar» partes del contrato pactado, sin rendir cuentas de sus actos.

Por su parte, el canciller, Ricardo Patiño indicó que con esas leyes españolas «se han permitido botar a la gente de sus casas y provocar un problema social contra muchos ecuatorianos».

Mientras tanto, Correa calificó de fraudulentos e inmorales esos contratos y «frente a estos abusos se demandará a los bancos que hayan cometido estas irregularidades, en nombre de nuestros emigrantes».

Añadió el mandatario que esta serie de atropellos es reflejo de que en el mundo domina el capital dejando de lado al ser humano, por lo cual, dijo, se debe luchar por un mundo más progresista y justo.


viernes, 8 de marzo de 2013

Demonizando a Chávez


EDUARDO GALEANO

Hugo Chávez es un demonio. ¿Por qué? Porque alfabetizó a 2 millones de venezolanos que no sabían leer ni escribir, aunque vivían en un país que tiene la riqueza natural más importante del mundo, que es el petróleo. Yo viví en ese país algunos años y conocí muy bien lo que era. La llaman la «Venezuela Saudita» por el petróleo. Tenían 2 millones de niños que no podían ir a las escuelas porque no tenían documentos.

Ahí llegó un gobierno, ese gobierno diabólico, demoníaco, que hace cosas elementales, como decir «Los niños deben ser aceptados en las escuelas con o sin documentos». Y ahí se cayó el mundo: eso es una prueba de que Chávez es un malvado malvadísimo. Ya que tiene esa riqueza, y gracias a que por la guerra de Iraq el petróleo se cotiza muy alto, él quiere aprovechar eso con fines solidarios. Quiere ayudar a los países suramericanos, principalmente Cuba.

Cuba manda médicos, él paga con petróleo. Pero esos médicos también fueron fuente de escándalos. Están diciendo que los médicos venezolanos estaban furiosos por la presencia de esos intrusos trabajando en esos barrios pobres. En la época en que yo vivía allá como corresponsal de Prensa Latina, nunca vi un médico. Ahora sí hay médicos. La presencia de los médicos cubanos es otra evidencia de que Chávez está en la Tierra de visita, porque pertenece al infierno. Entonces, cuando se lee las noticias, se debe traducir todo. El demonismo tiene ese origen, para justificar la máquina diabólica de la muerte.

Extracto de entrevista de Marcelo Salles para CALPU

miércoles, 16 de mayo de 2012

El Gobierno de Rajoy cree que hay que poner fin al bloqueo a Cuba

Tercera Información15/05/2012

[¿Sorprende esto a alguien? A mí no.]


El Gobierno de Rajoy reconoce a IU que "considera necesario poner fin al bloqueo comercial, económico y financiero impuesto a Cuba"

Fraga, franquista y fundador de AP/PP echando la partida
con Fidel en 1998. ¿"cosas de gallegos", como dijeron los 
medios? ¿o más bien negocios a espaldas del 
gendarme yankee?

Desde Moncloa se señala al portavoz parlamentario de IU en una respuesta parlamentaria por escrito recibida esta semana que “dicho bloqueo contraviene las reglas básicas del comercio internacional”.

El Gobierno de Mariano Rajoy ha reconocido expresamente al portavoz parlamentario de Izquierda Unida, José Luis Centella, que “considera necesario poner fin al bloqueo comercial, económico y financiero impuesto a Cuba por los Estados Unidos de América”.

Esta valoración se incluye en la respuesta por escrito remitida por el Ejecutivo del PP a Centella esta misma semana, como consecuencia de la pregunta que el diputado de Izquierda Unida registró a comienzos del pasado mes de marzo, en la que se interesó sobre “¿Qué valoración hace el Gobierno en el ámbito de su política exterior del bloqueo que los Estados Unidos de América ejercen sobre la República de Cuba, toda vez que afectan a los intereses de España?”

Desde Moncloa se completa la respuesta a este tema indicando que “dicho bloqueo comercial contraviene las reglas básicas del comercio internacional y ha sido condenado en diversas ocasiones por la Asamblea General de Naciones Unidas”.

“España –concluye la escueta respuesta- ha apoyado inequívocamente dichas condenas en el seno de la Asamblea General, entre otros foros en los que se ha suscitado” la condena del bloqueo de EE.UU sobre Cuba.


ABC, 27/12/1973

Centella muestra su “satisfacción” por este pronunciamiento del Gobierno español que “de forma clara y contundente señala la ilegalidad de la actuación del Ejecutivo norteamericano. Desde IU vemos necesario que esta declaración se plasme en una mayor actividad del Gobierno de nuestro país en el seno de la Union Europea para que desde Naciones Unidas se pase de la condena simbólica a la exigencia efectiva de la legalidad internacional rota por el bloqueo”.

Para el diputado por Sevilla de Izquierda Unida, la realidad de situación que se alarga innecesariamente en el tiempo es que “ninguna actividad económica cubana ha estado exenta de sufrir los severos daños del bloqueo impuesto por los Estados Unidos. Las consecuencias materiales han sido exhaustivamente cuantificadas por expertos económicos y han revelado que Cuba ha soportado pérdidas directas e indirectas por más de 72.000 millones de dólares, los cuales no incluyen los 54.000 millones de dólares imputables a daños directos ocasionados a objetivos económicos y sociales dentro de Cuba por los sabotajes y acciones terroristas estimuladas, organizadas y financiadas desde los Estados Unidos”.

Centella señala que “los sufrimientos humanos y penas morales ocasionados a la población por esta persistente política de guerra contra Cuba son incalculables y afectan, incluso, a la compra de productos médicos como anestesias para niños o tratamientos para asmáticos que tienen prohibida su venta en la isla”.

El diputado de IU señala la necesidad de que “la comunidad internacional obligue al cumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas que, de forma casi unánime, llevan años condenando esta agresión al Derecho Internacional y burla a la propia Naciones Unidas”.

“Esta agresión e inútil demostración de fuerza –indica Centella- no puede desligarse del mantenimiento de las condenas a los cinco cubanos presos en cárceles de EE.UU por luchar contra el terrorismo y que son acusados de espías tras denunciar ante las propias instancias norteamericanas las actividades terroristas que se preparaban en Miami contra intereses cubanos”.

José Luis Centella hace un llamamiento para que la “sociedad civil muestre su condena al bloqueo respaldando y fortaleciendo el encuentro estatal de solidaridad con Cuba que se celebrara el próximo mes de junio en Toledo”.


El Che Guevara en Madrid en 1959 en plena
dictadura franquista (y esto ¿qué?)