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miércoles, 15 de febrero de 2017

Prepárate para odiar a los estibadores


Cada vez que un colectivo «privilegiado» pierde derechos, el efecto mariposa laboral nos acaba golpeando a todos

ISAAC ROSA

Hacía ya tiempo que no teníamos un colectivo de trabajadores al que odiar con todas nuestras fuerzas y poder gritarles «¡privilegiados!». Hemos odiado a funcionarios (¡parásitos!), mineros (¡subvencionados!), profesores (¡vagos, todo el día de vacaciones!), y por supuesto a los más odiables de entre los odiosos: los controladores aéreos, que tan buenos ratitos de odio nos dieron un verano.

Pero estamos de enhorabuena, porque en los próximos días nos van a echar un nuevo hueso: los estibadores de puerto. No sabíamos nada de ellos hasta ahora, solo que son los que cargan y descargan barcos; pero resulta que también son unos privilegiados. Ahora el Gobierno prepara un decreto para liberalizar la actividad, y los trabajadores están dispuestos a ir a la huelga para defender sus derechos. Perdón, quiero decir que «los privilegiados están dispuestos a chantajearnos para defender sus privilegios».

La secuencia es la habitual, la hemos visto muchas veces:

1.- Cogemos un colectivo que todavía no haya sucumbido a reformas laborales y precarización.

2.- Anunciamos recortes de sueldos y derechos, porque «lo manda Europa», y con el argumentario habitual: liberalizar, ganar competitividad, modernizar, crear empleo…

3.- Señalamos a los trabajadores como «privilegiados», «restos de un modelo anacrónico» (a ser posible del franquismo, para odiarlos más), y por supuesto «aristocracia sindical».

4.- Informamos a la ciudadanía de los privilegios (sueldos altos, eso lo primero).

5.- Rompemos la negociación, por muy avanzada que esté, y no les dejamos más salida que la huelga.

6.- Acusamos a los huelguistas de dañar un «sector estratégico».

7.- Lanzamos una campaña de desprestigio por tierra, mar y aire.

Además, hay que asegurarse de que los representantes sindicales no tengan voz, que ya sabemos lo manipuladores que son: si les dejamos, dirán que lo suyo no son privilegios sino derechos ganados en décadas de lucha, que la suya es una profesión especialmente dura y con alta siniestralidad, que hay otras opciones para cumplir con Europa, que los puertos son rentables y lo único que buscan gobierno y patronal es abaratar costes laborales (rebaja salarial ¡del 60%!, más horas de trabajo, flexibilidad laboral…).

Nada, ni caso. No escuchen a los trabajadores, que son capaces de convencernos. Yo ayer lo hice, atendí a sus razones, y me entraron dudas: a ver si van a tener razón… A ver si en realidad no son unos privilegiados… A ver si es que el único «privilegio» que tienen (el mismo «privilegio» que controladores, mineros o funcionarios; el mismo «privilegio» que hemos perdido la mayoría; el que les quieren quitar) es el «privilegio» de ser capaces de defender sus derechos, de tener conciencia de clase, organización y capacidad de lucha.

Tantas dudas me entraron que miré a ver qué sindicato es ese de los estibadores y descubrí que tiene unos principios que no parecen los propios de una mafia ni de una aristocracia insolidaria: una coordinadora que se define de clase, democrática, asamblearia, internacionalista y que defiende la solidaridad con toda la clase trabajadora (como demuestra su participación en sucesivas huelgas generales).

Uf, me ablandé, lo reconozco. Empecé a pensar que deberíamos apoyar la lucha de los estibadores. No por ellos, sino por nosotros: porque cada vez que un colectivo «privilegiado» pierde derechos, el efecto mariposa laboral nos acaba golpeando a todos. No ganamos nada y, a cambio, perdemos espacios de organización sindical que todavía resisten y que sirven como ejemplo.

Nada, un día tonto, en seguida se me pasa. En cuanto vea dos telediarios recordándome el sueldazo de los estibadores me sumaré otra vez al pelotón de odiadores. Hacedme sitio, que voy.

 09/02/2017


viernes, 24 de enero de 2014

Una sentencia deja entrever los montajes y abusos policiales

Puertas de MICHELÍN el día de la huelga.

Un sindicalista de CGT es absuelto de un delito de atentado y una falta de lesiones y contra el orden público en la huelga general de septiembre de 2010


«Ya era hora de que una sentencia dejase entrever que los montajes y los abusos policiales no son ningún mito y que sitúe a cada uno en su lugar», dice CGT tras conocer la sentencia del Juzgado de lo Penal número 3 de Valladolid, que absuelve a un afiliado de un delito de atentado y una falta de lesiones y contra el orden público por hechos ocurridos durante la huelga general del 29 de septiembre de 2010.

«En aquella huelga», añade CGT, «los trabajadores que luchaban por sus derechos fueron tratados por muchos como terroristas, esta sentencia deja claro que los violentos eran otros».

La sentencia es la número 27/2014, firmada el pasado 16 de enero, en la que el magistrado-juez de lo Penal número 3 de Valladolid, Miguel Ángel Martín Maestro, absuelve a J.M.S.T. del «delito de atentado y de falta de lesiones y contra el orden público por la que venía siendo acusado, con todos los pronunciamientos favorables, declarando de oficio la totalidad de las costas causadas en este juicio».

J.M.S.T. formaba parte de un piquete situado ante la entrada de la factoría vallisoletana de la empresa Michelin, cuando fue víctima de una actuación policial que según el titular del Juzgado de lo Penal número 3 de Valladolid «impedía absolutamente el ejercicio del derecho a la información, pues les alejaba de la puerta y establecía un cordón de seguridad que aislaba a los huelguistas de los trabajadores, impidiendo la comunicación con estos y haciendo inviable el ejercicio de un derecho que amparaba a los que resultaron identificados y alguno de ellos hasta acusado».

El juez censura en la sentencia la intervención policial por hacer inviable el ejercicio del derecho a la información, «que ampara a los huelguistas y considera inadecuado que los sindicalistas fueran alejados de las puertas de entrada a la factoría, siendo así coartados en el núcleo esencial del derecho de huelga que es informar de la misma. Además, considera que durante el procedimiento no se aportó 'prueba alguna que acredite que se impidió el paso a los trabajadores', no hubo 'constancia de su comportamiento violento o coactivo».

En la acusación contra el sindicalista de CGT el juez se muestra «más contundente aún contra la actuación policial, pues cuestiona la intervención de los agentes de Policía, ya que un vídeo aportado por la defensa del militante de CGT resulta 'clarificador de lo infundado de la acusación' contra él. En las imágenes se aprecia no solo que 'no porta la mochila' que el atestado le atribuía como 'pieza de convicción', sino que 'un agente desconocido al encontrarse de espaldas a la cámara, sin justificación alguna, da un puñetazo en el costado izquierdo al acusado'».

Tras el puñetazo del policía, el acusado es empujado violentamente hacia atrás, «no cayendo al ser sujetado por el resto de huelguistas, exclamando 'ya me habéis jodido las gafas otra vez'», recoge la sentencia.

«El agente 85465», continúa el fallo judicial, «reconoce que inmediatamente después el acusado fue identificado en un lugar aparte del resto del grupo, se le requiso una mochila y aparecieron los efectos que se recogen en el atestado no ratificado por quienes lo han confeccionado, de donde se deduce que ha existido un claro error identificativo por parte del agente interviniente y del que ha testificado 60968, pues si se tuviera otro convencimiento nos encontraríamos ante delito, falso testimonio, abuso de autoridad y falta de maltrato, algo que no puede imaginarse S.Sª en un servidor público, sobre todo cuando un hecho tan inocuo y sobre el que se ha insistido tanto es tan fácilmente demostrable, el acusado no portaba mochila alguna cuando se produce el incidente, dicha mochila no ha sido entregada como pieza de convicción, ni aparece en el atestado, no es fotografiada junto con el resto del material intervenido, que dicho de paso, podría ser sancionable administrativamente, pero que, todavía, no viola ningún precepto del código penal pasearse por la calle portando petardos y cartones con clavos, ni la tenencia es equivalente a ser autor de desórdenes públicos ni una falta contra el orden público. La grabación no deja lugar a dudas, el acusado no llevaba mochila alguna en el momento del incidente como afirman los agentes, ni lanza ninguna patada, pues aunque las imágenes son difíciles de seguir, la posición de bipedestación es incompatible con el movimiento de una pierna, manteniendo el torso siempre recto y sin movimientos violentos, reafirmando la tesis defensiva la circunstancia constatada de que quien si recibe un puñetazo por parte de un policía es el propio acusado, algo que de por si supondría que, desde ese momento el agente perdería el plus de protección que le otorgan los arts. 550 y 551 al actuar fuera de su marco legal y razonable, para convertirse en un ciudadano más actuando de manera incorrecta y legitimando la defensa por parte del injustamente agredido (...)».

CGT considera lo dicho como «un clarísimo reproche ante la actuación policial» y dice sentirse «enormemente alegre porque el compañero injustamente, vejado y golpeado, haya sido absuelto con todos los pronunciamientos favorables».

El juez, en la misma sentencia, condena a otras siete personas por una falta contra el orden público a la pena de 40 días de multa a razón de 3 euros día, por incidentes ocurridos la noche del 29 de septiembre de 2010, y que fueron juzgadas el 16 de enero de 2013.

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Vídeo aportado por la defensa del trabajador

sábado, 15 de junio de 2013

Principal sindicato de Turquía anuncia huelga general tras desalojo de parque Gezi



La resolución de convocar a una huelga general fue tomada por el gremio luego de que la policía utilizó métodos represivos en extremo violentos para desalojar a los manifestantes apostados en el parque Gezi, ubicado en Estambul.

Uno de los principales sindicatos de empleados públicos de Turquía anunció este sábado que convocará una huelga general luego de que la policía antidisturbios desalojara violentamente a los manifestantes apostados en el parque Gezi, ubicado en Estambul (noroeste).

«Ya habíamos tomado la decisión de ir a la huelga si no había una intervención en el parque. Así que mañana vamos a declarar una huelga para el lunes», precisó Mustafa Turgut, vocero de la Unión de Empleados Públicos (KESK, por su sigla en turco) que cuenta con 240 mil miembros de 11 sindicatos del país euroasiático.

La KESK se formó en 1995 y es una de las cuatro principales centrales sindicales nacionales del país. Tras el anuncio de huelga general, el gremio divulgó un comunicado oficial a través de su página web que fundamenta las razones de la medida.

El texto indica que el «ataque de la policía que ha sufrido el parque Gezi es Taksim es una salvajada» y denuncia que el cuerpo policial de la nación «asaltó el parque de forma brutal, sin hacer caso a que hubiera niños y ancianos».

También señala que tal como se había anunciado «hoy (sábado) y mañana (domingo) saldremos a las calles y las plazas para mostrar nuestra respuesta democrática». La misiva sostuvo que este domingo anunciarán «las reacciones y actividades que adoptemos, incluida una huelga».

Por otra parte, la Confederación Sindical de Obreros Revolucionarios (DISK, por su sigla en turco) que representa a unos 420 mil miembros, efectuó una reunión de emergencia para decidir si imitan la medida de huelga general anunciada por la KESK, informó un representante de la DISK.

La determinación de la KESK fue anunciada horas después de que los cuerpos policiales antidisturbios de la nación intervinieran violentamente en el parque Gezi y reprimieran brutalmente a los ciudadanos congregados en el lugar entre los que se encontraban niños, mujeres y ancianos.

La policía dispersó a los manifestantes a través de cañones lanza agua, gases lacrimógenos y gas pimienta. Desde el pasado 27 de mayo se desarrollan disturbios en el parque urbano Taksim Gezi que tuvieron como detonante la iniciativa gubernamental de demoler el parque y reemplazarlo por un centro comercial.

 teleSUR-EFE-Reuters/bm-AT

miércoles, 6 de febrero de 2013

El programa 'Al Rojo Vivo' (La Sexta) y su presentador hacen de rompehuelgas


VÓRTICE INMEDIAÍSTA

Al presentador del programa Al Rojo Vivo (ARV) de la cadena de TV La Sexta le gusta dárselas de izquierdista, se cree el azote de la corrupción y el autoritarismo y fantasea con ser la voz de los oprimidos. Pero mucho nos tememos que el izquierdismo de Antonio G. Ferreras se limita a dar cancha solamente a las luchas sociales que pueden contribuir a que caiga el gobierno de Rajoy. A Ferreras solo le interesa que vuelva al poder el PSOE (y si es con su amiga Carme Chacón a la cabeza mejor) pero poco le interesa el bien común y menos aún el bienestar de la clase trabajadora.

La verdad es que ejemplos del izquierdismo de postín de este programa de La Sexta hay muchos, pero vamos a seleccionar uno tomado del programa de hoy, por aquello de la proximidad en el tiempo. Resulta que en medio del generoso minutaje que se dedicó hoy a los chanchullos de Bárcenas y sus caciquiles correligionarios en el Gobierno había que hacer mención a la huelga de trabajadores de la limpieza de Sevilla que ha provocado, como suele pasar en estos casos, que se acumule la basura en las calles. Pues bien, entre la cobertura que hizo de la noticia Antonio G. Ferreras y su subalterno desplazado a Sevilla y la que habría hecho un equipo de periodistas «opuseros» de Intereconomía no habría habido diferencias sustanciales.


Empezó el bueno de Ferreras por un clásico periodístico en jornadas de huelga de la limpieza: echar la culpa de la acumulación de basura y del fracaso de las negociaciones a una sola parte ¿Adivinan a cuál? En efecto, a la parte más débil: a los trabajadores. Éstos, como ya se sabe, andan pidiendo en estos tiempos tan rojos que nos ha tocado vivir cosas desorbitadas, como no trabajar más horas por menos salario. Porque ésa es la ultrasubversiva reivindicación de los trabajadores de la limpieza sevillanos. ¿Por qué no pide el Sr. Ferreras que se bajen los sueldos los que dirigen la empresa, los que al fin y al cabo si se embadurnan las manos es de billetes de 500, nunca de mierda?

Nos habla además el corresponsal desplazado al foco del conflicto (y subalterno del Sr. Ferreras) de «la mala imagen y el mal olor que produce la basura acumulada en todas las barriadas sevillanas... Pero SOBRE TODO EN EL CENTRO». ¡Acabáramos! ¡Con que era esto lo que preocupaba al periodismo «progresista» de La Sexta! ¡Que la huelga espante a los guiris y que los empresarios del sector del turismo y la hostelería no hagan suficiente caja! Pues debe ser que el jefe de Antonio G. Ferreras invierte parte de sus capitales en este sector, de ahí la fijación de los presentadores de La Sexta por hacer públicas las deficiencias (harto evidentes, por otro lado) de compañías aéreas de low cost como Ryan Air, así como el apoyo a las primaveras árabes que, como es sabido, han ahuyentado el turismo hacia zonas como la Costa Brava, Levante y nuestros dos soleados archipiélagos. Por eso Mediapro (grupo mediático al que pertenece La Sexta) hizo una campaña tan sucia contra los controladores aéreos en aquel plantón de diciembre del 2010, que fue aplastado por el Gobierno de ZP «manu militari». Por eso, y por las conexiones de Jaume Roures (dueño de La Sexta) con las corruptas monarquías feudales del Golfo Pérsico, el Sr. Ferreras nos intentó convencer que la guerra de Libia era muy justa (en Libia «sí a la guerra», pero en Irak no, que allí no había intereses comerciales del Sr. Roures en juego).


También nos dice La Sexta que «la continuación de la huelga es una mala noticia para los sevillanos que son los que están sufriendo en primera persona [sic... ¿de qué verbo?] y padeciendo el tremendo olor...» Pero ¿acaso los trabajadores de la limpieza de Sevilla no son sevillanos? ¿De dónde han venido entonces? ¿De Marte? Los barrenderos de Sevilla también son sevillanos y tienen que padecer condiciones laborales deplorables, pero eso no le interesa al Sr. Roures, ni a Ferreras, ni a los subalternos de éstos.

Igualmente, es bastante hipócrita la insistencia en hablar de la IMAGEN de la ciudad. Esto lo dice una cadena que está constantemente insultando a Andalucía, una de las comunidades con más paro y peores salarios, a través de ese gran farsante que se hace llamar Gran Wyoming, un individuo que ha sido denunciado por el Centro de Estudios Históricos de Andalucía en el Parlamento andaluz por la «imagen» de los andaluces de parásitos y vagos que da en su programa El Intermedio. Y lo dice un personaje que no tiene ningún reparo en defender públicamente a la SGAE, una de las entidades más parasitarias y corruptas del suelo patrio.


Sigue La Sexta con su vil propaganda a favor de la patronal diciendo que por ahora «PARECE que no hay riesgo sanitario»... Y es que ponen en duda el dictamen de las autoridades competentes, que no suelen precisamente abogar por la revolución proletaria... Qué bien le habría venido a Ferreras y a La Sexta que la huelga hubiera tenido lugar en el tórrido agosto sevillano y no en pleno invierno; así habría habido más agentes patógenos achacables a los huelguistas. Pero, miren por dónde, no ha caído esa breva. Más suerte la próxima vez.

Acabaremos esta entrada de blog citando las palabras de Ferreras al despedir la intervención de su subalterno: «Ten cuidado, no pises, que hoy hay demasiada mierda en las calles de nuestra Sevilla...» ¿Mierda? Si quieren mierda y a montones búsquenla en los mass media de nuestra piel de toro. Esa sí que es mugre de la buena.

Tommaso della Macchina

(5 de febrero de 2012)


Nota:
Para ver el programa hacer clic en el siguiente vínculo (es el fragmento número 3 del vídeo):

viernes, 23 de noviembre de 2012

Balada para después de una huelga


Si algo ha quedado claro de la huelga general de la semana pasada es la uniformidad en el comportamiento de los medios de comunicación. Todos formaron un bloque cerrado, monolítico, con la única intención de desactivarla, negarle cualquier atisbo de legitimidad y presentar su resultado como un fracaso y como enormemente dañina para la economía nacional, lo que sin duda parece un tanto contradictorio porque si la huelga ha fracasado y apenas ha tenido incidencia— no se explica cómo ha podido tener un coste tan alto.

Los medios de comunicación siempre han estado al servicio del poder económico. Ellos mismos son poder económico; pero al menos antes trataban de vestir al santo y cubrir las apariencias. Intentaban dar el pego y presentar una traza de pluralidad, permitiendo la entrada, alguna que otra vez, de una voz discordante. En realidad era solo apariencia, pero hasta eso ha desaparecido ya. Se han quitado la careta. Han perdido todo pudor y no tienen el menor inconveniente en emplear todas sus armas, lícitas e ilícitas al servicio de sus intereses, que no son otros más que los del capital que los controla o los de los organismos y asociaciones de la derecha más reaccionaria.

¿Dónde queda la libertad de prensa? ¿En qué consiste el derecho a la información? Es tan solo el derecho de las empresas de la comunicación a desinformar a los ciudadanos y a lanzar las soflamas precisas para conseguir que las sociedades retornen al capitalismo salvaje del siglo XIX. El único pluralismo que se consiente es el de sus luchas corporativas en las que cada compañía persigue robar un trozo de pastel a la competidora.

Pero es quizás en momentos como este, frente a una huelga general, cuando el poder mediático se muestra con toda su fuerza y capacidad de destrucción verbal. Es curiosa la inquina que despiertan los sindicatos y de qué manera se pretende desprestigiarlos utilizando todos los instrumentos posibles. Desde luego no diría yo que están en su mejor momento. Cabría hacerse una pregunta: cómo podrían estarlo después de haber aceptado Maastricht y la globalización. Pero ello sería objeto de otro artículo, que nos llevaría a la cuestión de por qué ha desaparecido la socialdemocracia a la que los sindicatos han estado tan unidos.

Pero volvamos a nuestro tema. Soy consciente de que las organizaciones sindicales han cometido muchos errores y están plagadas de defectos, pero todos ellos parecen pecados veniales cuando se comparan con los cometidos por los políticos, los banqueros, los empresarios, los medios de comunicación, por la Iglesia y otras muchas instituciones, organizaciones o gremios. En todo caso, cuando se contempla la saña con la que desde las posiciones más reaccionarias se arremete contra ellos, llego a la conclusión de que son necesarios y de que, aun con todas sus lacras y defectos, son de los pocos asideros que todavía les quedan a los ciudadanos para oponerse y hacer frente a la oligarquía política, mediática y económica.

Desde la atalaya de los medios de comunicación se ha querido deslegitimar la huelga general desprestigiando primero a los convocantes, que en esta ocasión no eran solo los sindicatos, pero también los sindicatos, de los que se afirma que no representan a nadie, dado el bajo nivel de afiliación. Que la afiliación sindical sea más bien escasa no extraña demasiado en un país que se ha caracterizado tradicionalmente por el carácter individualista de sus habitantes, pero en cualquier caso es bastante más elevada que la militancia política.

Han reiterado que la huelga general resulta anacrónica, contraproducente y, por supuesto, lo último que necesita ahora nuestra economía dada la crisis que la aflige. Con ello se daba a entender que esta es algo sobrevenido, que la actuación de los distintos gobiernos y de los poderes fácticos no ha tenido nada que ver en su génesis y que la respuesta que se viene dando a la misma es la única posible y no caben alternativas. Pero lo cierto es que no es así y que la crisis económica está sirviendo muy bien a determinados grupos y sectores que la utilizan como pretexto para desmantelar el Estado social y destruir los derechos laborales adquiridos a lo largo de muchos años.

En pocas ocasiones las huelgas y las manifestaciones habrán estado más justificadas. En cuanto a su utilidad, la Historia demuestra que las conquistas sociales nunca se han obtenido gratuitamente, y que los actos de reivindicación y protesta que en un primer momento no parecen tener resultado, constituyen el abono para futuros avances.

Desde el búnker mediático se había decidido con antelación a su celebración que la huelga debía presentarse como un fracaso fuese cual fuese el seguimiento real. Pero las diversas actuaciones no pueden considerarse éxitos o fracasos en abstracto, sino en función y de acuerdo con los efectos que se pueden esperar de manera lógica. Es evidente que los parados y los pensionistas no pueden hacer huelga. Tampoco aquellos que tenían que cubrir los servicios mínimos, bastante amplios en transportes, sanidad o educación, menos numerosos pero existentes en todos los sectores o actividades. Los trabajadores con contrato precario, los temporales, tenían otro tipo de imposibilidad, la moral (pero no por eso menos real), la que deriva de la coacción y del miedo a ser despedido, coacción que afecta también a los trabajadores aunque sean fijos— de las empresas pequeñas, en las que el poder del empresario es muy fuerte. Y por último, no hay que olvidar otra imposibilidad, la de muchos trabajadores cuya situación económica es tan crítica que no pueden permitirse el lujo de perder un día de salario. Teniendo en cuenta todas estas circunstancias, lo extraño es que el seguimiento de la huelga fuese tan elevado. Pero si a alguien le queda alguna duda de la inmensa irritación que tiene la ciudadanía, para que se le disipe tan solo debería considerar sin manipulaciones de cifras la asistencia a las manifestaciones; hay que remontarse a las grandes manifestaciones del 14-D de 1988 o del 23-F del 81, o la de la protesta por la muerte de Miguel Ángel Blanco para encontrar una afluencia de público superior.

El mayor descaro de los talibanes mediáticos y políticos se encuentra en su empeño en cifrar en euros el coste de la huelga y en elucubrar acerca de los bienes o servicios sociales que se hubieran podido sufragar con esa cantidad, olvidando que esa pérdida y el coste los soportan los trabajadores mediante una reducción de su sueldo.


jueves, 15 de noviembre de 2012

Los gobiernos europeos "son títeres de quienes les pagan las elecciones"

Algunos expertos consideran que los políticos están en manos de la banca


Los gobernantes europeos “son títeres de la delincuencia financiera, quienes les pagan las elecciones” y con sus medidas de austeridad lo único que hacen es beneficiarlos, aseguran algunos expertos. 

“Los políticos, los gobernantes están en manos de la banca, de las grandes empresas y de la delincuencia financiera. Son meros títeres, que hacen lo que les mandan desde arriba, sin que les importen los ciudadanos”, sostiene el analista político Francisco González Tejera.

Este miércoles la huelga general paralizó las calles de casi toda Europa con reclamos contra las políticas de austeridad. Durante esta jornada en España las protestas dejaron 142 detenidos y al menos 74 heridos.

“En España la gente está muriendo por suicidios cada día y se está desahuciando a las personas de su vivienda. Hay más de dos millones de familias que no están percibiendo ningún ingreso, casi tres millones de niños bajo el umbral de la pobreza. Estos índices no les importan a los gobernantes y lo único que pretenden es seguir beneficiando a aquellos que le pagan las elecciones”, agregó el analista político.


La huelga general fue un "acontecimiento histórico"

Pero no solo España se movilizó, casi todos los países europeos fueron convocados a protestar en esta jornada. Así, por ejemplo se registraron numerosas manifestaciones en toda la región, las más multitudinarias en Italia, Portugal y Grecia.

En tanto el activista, investigador y ensayista Armando Fernández Steinko, considera que esta huelga general es un “acontecimiento histórico”, ya que es la primera vez que “tantos sindicatos europeos se han puesto de acuerdo para coordinar sus luchas” contra las políticas económicas de los gobiernos europeos.

“La población, sobre todo en el sur de Europa, ha alcanzado un punto en el que no puede seguir viviendo de la forma que lo ha venido haciendo hasta ahora. El nivel de pobreza se ha incrementado drásticamente en los últimos años, y este factor ha hecho que muchas personas salgan a las calles a protestar”, señala Fernández Steinko.

martes, 13 de noviembre de 2012

Decálogo de FACUA para convertir el 14N en una huelga total

¿Cómo podemos contribuir como consumidores al éxito de la huelga general? FACUA-Consumidores en Acción presenta un decálogo de acciones para no realizar compras ni contrataciones y minimizar el consumo.

1. Reduce el consumo de agua, electricidad y gas a lo estrictamente necesario.

2. No cojas el coche. Ve a la manifestación andando, en bici o, si no tienes alternativa, utiliza los servicios mínimos del transporte público.

3. Desayuna, almuerza, merienda y cena en tu casa, la de tu familia, amigos... o llévate tu propia comida y bebida a la calle.

4. Recuerda que no es un día para hacer compras ni entrar en tiendas y centros comerciales.

5. Si no tienes una tarifa plana, minimiza a lo indispensable el uso de tus teléfonos fijo y móvil. No olvides poner a cargar tus dispositivos móviles antes del 14N. Y no llames a servicios de atención al cliente: harías trabajar a sus operadores.

6. No uses máquinas expendedoras.

7. No entres en bancos ni saques dinero de cajeros automáticos.

8. Si quieres ver una película, una obra de teatro, un concierto... haz un esfuerzo y espérate al día siguiente. Los trabajadores del mundo de la cultura también hacen huelga.

9. Si un comercial te llama por teléfono o te visita a casa para ofrecerte algún producto o servicio, dile que estás en huelga laboral y de consumo.

10. Y si sufres un abuso por parte de una empresa o administración pública, reclama, pero si es posible hazlo a partir del día después de la huelga. FACUA cierra sus oficinas en toda España en apoyo a la huelga.

domingo, 19 de agosto de 2012

Mineros en Sudáfrica fusilados

En la lucha por triplicar un miserable salario de unos 400 euros mensuales —y malviviendo en chabolas— de los mineros de la Lonmin Platinum en Marikana (Sudáfrica), una treintena murieron acribillados a tiros por la policia en medio de la protesta.

jueves, 12 de julio de 2012

Carta de un minero



He trabajado 25 años en la mina, bajé a un pozo cuando tenía 18 años y me gustaría deciros que me asombran muchos comentarios que leo sobre la minería y las prejubilaciones, en éste grupo y en otros.

Os doy mi parecer,... para ver si puedo disipar varias dudas que veo que hay sobre éste sector.

1. La lucha que están llevando los compañeros en éstos momentos, no es para pedir dinero, sino para que se respete el acuerdo firmado el año pasado entre el Ministerio de Industria y los sindicatos mineros, la firma de éste acuerdo tenía unas ayudas asignadas hasta el año 2018. Éste dinero lo dió La Comunidad Europea y no los Gobiernos Españoles, con ésto quiero decir que no lo puso ningún español para ayudarnos cómo piensa mucha de la gente que tanto nos critica....

En cuanto a éste dinero lo que yo me pregunto, como casi todas las familias mineras, es donde está la parte de los Fondos Mineros que supuestamente iría destinada a la creación de industrias alternativas al carbón en las cuencas mineras, después del cierre de las minas. Pues bien, cómo en muchos otros sectores, el dinero lo manejaron los políticos y los sindicatos. Con parte de éste dinero, os podría decir, por ejemplo, que el Señor Gabino de Lorenzo ( ex-alcalde de Oviedo) pagó las farolas de su ciudad, el nuevo Palacio de Exposiciones y Congresos y otras muchas obras. La ex-alcaldesa de Gijón (la Señora Felgeroso) lo invirtió en la Universidad Laboral y cómo el primero, también en otras obras.

En el Valle de Turón, perteneciente a la Cuenca del Caudal, donde yo vivo, con más de 600 muertos (que sepamos, pues en la guerra civil se quemaron los archivos anteriores) en las minas desde el año 1889 hasta el 2006 cuando se cerraron, hicieron un polideportivo que por cierto, se inauguró sin aseos y así siguen, una senda para pasear y poco más. Todo nuestro entorno está lleno de escombreras, que poco a poco se están intentando recuperar.

Pero de reindustrialización, que es lo crea los puestos de trabajo estables para que siga habiendo vida, casi nada.

2. Veo con asombro que a mucha gente le parece mal ésta ayuda, no quisiera escribir esto, pero hay ayudas a otros sectores como la ganadería, el campo, la pesca y muchas más que no voy a mencionar, yo personalmente me alegro, prefiero que las ayudas sean para los trabajadores que para los chorizos que nos roban todos los días.

3. Después de acabar la guerra civil en este país, parece que muchos de vosotros no sabéis que los mineros españoles estuvieron trabajando una hora gratis, al día y durante muchísimo tiempo, para levantar lo que el franquismo destruyó, cuando en nuestras casas no teníamos ni para comer.

4. En el año 1962 los mineros empezaron una huelga que se extendió por toda España, donde se consiguieron muchos de los derechos que tenemos todos los españoles hoy en día y que ahora están tratando de arrebatarnos. En ésta huelga hubo muchos palos, presos, hambre y destierros hacia otras provincias de España separándolos de sus familias y que empezaron a regresar en el año 1980.

5. Sobre las prejubilaciones, es mentira que los mineros se prejubilen con 40 años y habláis de euros con si fuese que nos tocó la primitiva, la realidad es otra, dentro de de las mensualidades que cobran los prejubilados está incluida la parte de sus pagas extraordinarias y van en función de las categorías laborales, no cobra lo mismo un picador, que un barrenista ó que un ayudante de barrenista etc., su cotización es al 50%, quiero decir con esto que nosotros cada dos años, cotizamos a La Seguridad Social un año más, por ejemplo yo que trabaje 25 años, he cotizado a La Seguridad Social 37 años y medio,¿ alguno de vosotros creéis que llegareis a pagar lo que nosotros aportamos a dicha Seguridad Social?.

6. El carbón que traen de fuera según vosotros es más barato que el autóctono, lo pongo en duda pero voy a pensar que es verdad, ¿qué queréis vernos siendo unos esclavos como en éstos países? yo no quiero que ningún trabajador del mundo lo sea.

Esto que voy a escribir es un hecho real, he trabajado con compañeros Checos y Polacos, cuando llegaron a Asturias y empezaron a comprar en los comercios, estaban acojonados porque podían comprar la cantidad que quisieran y en sus países no podían hacerlo. La primera Navidad que pasaron con nosotros traían en cada mano una tableta de turrón.. Nosotros les preguntábamos que por qué hacían eso y nos decían que en su país, no se podían permitir ni comprarlo ya que su salario solo llegaba para mal comer. Con esto quiero decir que sino defendemos nuestros derechos nos pasará lo mismo.

7. Sobre los cortes de carretera contestaré a todos esos que tanto protestan porque los mineros les impiden acudir al trabajo o a estudiar y dicen que cuando tengan problemas en su empresa, irán a los centros de trabajo de otros a "fastidiar". Os diré que siempre que algunos compañeros de otros sectores nos pidieron ayuda para defender sus puestos de trabajo, hemos parado 24 horas, apoyando aquí y fuera de aquí.

Cuando las huelgas de los mineros Ingleses, paramos de trabajar y se hizo una colecta para mandarles dinero para que pudieran alimentar a sus familias. ¿Alguno duda que no vayamos a unirnos a cualquier sector afectado?.Pero parece que ahora cuesta trabajo hasta pedir ayuda a los demás. Apoyarnos unos a otros es fundamental, pero lo que hacemos sin embargo es lo contrario y así los de arriba siempre jugaran con ventaja.

Si todos los trabajadores españoles estuviesen tan unidos como los mineros, los gobernantes de este país se lo pensarían mucho antes de hacernos recortes como los están haciendo, os lo puedo asegurar. Reflexionar sobre quien os impide ir a trabajar o a clase, con los despidos legales de hoy en día y los recortes en educación, los que os lo están impidiendo son nuestros políticos.

También me gustaría decirles a los que opinan que deberíamos ir a quejarnos a Madrid a las puertas del Ministerio y que "a los demás les dejemos tranquilos", que sí que hemos ido, pero por la censura mediática que estamos teniendo puede ser que no se esté informando con transparencia.

Creo firmemente que el trabajador que defiende sus derechos no es un terrorista como nos llaman ahora por luchar por el bienestar de nuestras familias.

Os invito a todos a que salgáis de vuestras casas y defendáis lo vuestro. Quedándoos en casa, estáis permitiendo que poco a poco consigan meteros el hambre en vuestras vidas. Quieren que nuestros hijos y los vuestros sean analfabetos como nosotros, que vimos las paredes de la escuela más por fuera que por dentro, un pueblo analfabeto es más fácil de dominar. Manteneros informados, contrastar todo lo que veáis por la televisión, ahora tenéis Internet, móviles, para poder estar en contacto permanente, organizaros, de la forma que queráis, pacíficamente o directamente en las barricadas, pero organizaros! Marcar objetivos a conseguir en un plazo corto de tiempo, el gobierno va muy rápido cuando es su favor y lo sabéis.

Quitar la palabra "miedo" o la frase "total para lo que va a servir" de vuestras mentes y tomar el control de vuestro futuro.

Si alguien no entiende algo de lo que escribí o me quiere hacer alguna pregunta más concreta, si puedo, se la contestare con mucho gusto.

Muchísimas gracias a todos y todas los que nos apoyáis desde otras provincias y desde otros países.

Un saludo.


Juan José Fernández.
Asturias

lunes, 18 de junio de 2012

La minería, de la opulencia a la anorexia

por Luisma DÍAZ

La huelga general de la minería que viven las comarcas carboneras españolas desde el pasado 23 de mayo es la misma que, a finales de 1991, tuvo su punto álgido con el encierro en el pozo Barredo, en Mieres, con el que se inició el proceso de ajuste, aún ininterrumpido, del sector en el país. El de Barredo fue el primer capítulo, y está por ver si la actual huelga es el punto y final del carbón o si, pese a las pretensiones del Gobierno central, la minería española aún tiene una historia por delante.

El sector del carbón en España ha adelgazado mucho, hasta el punto de casi llegar a al anorexia, desde 1991. En aquel año había cotizando en el régimen especial de la minería un total de 45.212 personas. Un número que se ha reducido hasta llegar a los 4.000, una cifra a la que hay que sumar otros tantos trabajadores de las subcontratas. Alrededor de esta actividad se calcula que se generan 30.000 empleos indirectos, de los que dependen unas 200.000 personas. De los 20 millones de toneladas de carbón que se extraían, se ha pasado a sacar alrededor de 8,5 millones.

El proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado para 2012 propone una reducción global del 64 por ciento para todo el montante económico del Plan del Carbón 2006-2012, un documento firmado por el Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero tras otra revuelta minera -más liviana- a finales de 2005. Este plan tomaba el relevo de otro anterior 1998-2005, firmado por José María Aznar (PP), esta vez sí, tras una cruenta huelga que dejó las Cuencas prácticamente paralizadas durante un mes. De cumplirse lo firmado en el Plan, las comarcas mineras españolas recibirían este año un total de 703 millones de euros. Pero la realidad es otra bien distinta.

La crisis económica y la política de recortes emprendida por el Gobierno del PP para controlar el déficit han llevado al Ministerio de Industria a reducir de forma «drástica», según los sindicatos mineros y la patronal Carbunión, las ayudas para la actividad del sector y a la reactivación de las Cuencas. Este tijeretazo amenaza «con la supervivencia de la minería» y, por lo tanto, pone entre la espada y la pared a todo el tejido económico de los valles del Nalón, el Caudal y el Suroccidente de la región, además de las comarcas de Castilla y León, Aragón y Andalucía, que pese a los intentos reindustrializadores de las dos últimas décadas mantienen en la extracción de carbón su principal pilar.

Con el recorte, los 703 millones se quedan en únicamente 253. Los sindicatos desgranaron, el día en que convocaron la primera jornada de huelga en la minería, las partidas que se veían afectadas por la reducción del presupuesto. Las ayudas a la producción de carbón, es decir, el dinero con el que se subvenciona a las compañías mineras, pasa de 301 millones a 111. La partida para la creación de infraestructuras (fondos mineros) se reduce de 167 a 101,6 millones. En el caso de las becas (ayudas a estudios universitarios, de bachillerato y Formación Profesional, y cursos de idiomas en el extranjero) se pasa de 56 a 2 millones. Para la instalación de nuevas empresas en las zonas mineras (reconversión industrial y económica), la partida, de 167 millones, baja hasta los 39. Y en materia de Seguridad Minera, el Plan preveía una inversión de 12 millones que, en caso de aprobarse los Presupuestos -y todo apunta a que será así- el dinero desaparece, pasan a ser cero euros.

Esta reducción de las ayudas de forma repentina y acelerada deja tocada de muerte a la minería, un sector para el que, en un principio, estaba prevista una eutanasia más lenta, asistida, progresiva, prolongada en el tiempo, hasta 2018, año límite impuesto por la Unión Europea (UE) para que las empresas recibiesen algún tipo de ayuda estatal, siempre condicionada al cierre de las minas. Aquellas empresas que alcanzasen la rentabilidad y quisieran seguir activas deberán devolver las subvenciones recibidas. Un inconveniente importante.

Los sindicatos siempre mantuvieron la esperanza de que, moviendo los hilos adecuados en Bruselas, la minería española pudiese llegar a estabilizarse. Para lograrlo había que entrar en la reserva estratégica nacional y a la vez, lograr apoyos en Europa, un respaldo que podían ofrecer países poderosos como Alemania -que pese a ser abanderada de los recortes se plantea abrir nuevas minas- y otros con un sector muy desarrollado, como Polonia. Además, el carbón es la única fuente de energía fósil autóctona, algo que es útil para evitar los vaivenes que, periódicamente, sufren los países que exportan gas y petróleo a España. A comienzos de este año, con el encarecimiento del gas, el carbón ha pasado a quemarse más que nunca en los últimos años.

Los sindicatos achacaron al anterior Ejecutivo socialista que había hecho muy poco por lograr estos objetivos, por convencer a Europa de la necesidad de mantener una pequeña reserva carbonera en España. La aplicación de los fondos mineros tampoco era precisamente la mejor, y según el SOMA a día de hoy hay 1.063 millones de euros de la reactivación pendientes de ser invertidos. En 2010 además, las empresas privadas llegaron prácticamente al colapso porque el carbón nacional no se quemaba, algo que acabó causando la última gran huelga en el sector, y que llevó a los sindicalistas José Ángel Fernández Villa (SOMA-FITAG-UGT) y Maximino García (Federación de Industria de CC OO), entre otros, a encerrarse en el Ministerio de Industria.

Pese a la gravedad de estos incumplimientos, el sector seguía vivo, manteniendo un nivel de empleo que hacía de él el pilar económico fundamental en las comarcas mineras de Asturias, León, Palencia y Teruel. Sin embargo, la repentina reducción de las ayudas podría obligar al cierre inmediato de algunas explotaciones. La huelga actual es ya más una cuestión de vida o muerte, una necesidad vital de una actividad económica que ha pasado a ser una forma de vida en las Cuencas tras más de 150 años con minas abiertas. Generaciones enteras de vecinos han trabajado en la mina, algo que conocen bien las centrales sindicales, que llaman a «toda la sociedad» de las comarcas carboneras a sumarse a la movilización.

Un respaldo que tendrá su termómetro el próximo día 18, cuando se han convocado una huelga general en los territorios mineros españoles. Por el momento, en el pulso entre mineros y Gobierno, ambas partes siguen manteniéndose firmes. Del ganador de la contienda dependerá, en buena parte, el futuro de las Cuencas.

Los mineros europeos barajan unirse a la lucha de sus camaradas españoles

V.M.
EL BOLETÍN, 2012-06-18

La lucha que mantienen los mineros españoles desde hace semanas por la pervivencia del carbón podría traspasar fronteras. Tras visitar este fin de semana Asturias para apoyar la huelga indefinida convocada por los sindicatos, los mineros europeos barajan ahora unirse a sus camaradas para asegurar la continuidad del sector en el viejo continente.

El recorte del 63% a las ayudas al carbón decretado por el Ministerio de Industria, que dirige José Manuel Soria, podría tener respuesta fuera de nuestras fronteras. Mineros ingleses, alemanes y polacos han visitado este fin de semana a sus compañeros españoles en Asturias para apoyarles en la lucha que mantienen contra esta medida desde principios de junio, pero podrían dar un paso más.

Según asegura el colectivo en Twitter, estos mineros, junto a belgas, escoceses y rumanos, barajan unirse a su lucha para asegurar la pervivencia del sector. “En la conversación que mantuvieron los líderes sindicales ingleses con los asturianos hablaban de unirse todos los mineros de Europa”, indican en la red social, donde avisan del gran impacto que tendría esta adhesión, ya que “en todos estos países hay minas de carbón”.

Se trata de una muestra más de apoyo a la lucha de los mineros españoles, que se une a la campaña de solidaridad lanzada hace unos días por un grupo de exmineros ingleses que se enfrentaron a Margaret Thatcher en los años ochenta. En una carta remitida a sus compatriotas españoles, los británicos mostraron su “total apoyo” en las protestas que mantienen por asegurar la continuidad de la industria del carbón.

En dicha misiva, el grupo encabezado por el que fuera presidente de la Unión Nacional de Mineros de Gran Bretaña (NUM por sus siglas en inglés), Ian Lavery, ya aseguró que harían “todo lo posible para apoyarlos, porque la victoria de los mineros de España será una victoria para todos los trabajadores de Europa”.

La noticia de la posible unión de la minería europea llega en un momento clave de la lucha de las cuencas mineras de Castilla y León, Asturias y Aragón, que han sido convocadas hoy por CCOO y UGT a una huelga general. El parón en la actividad intensificará la lucha de estos últimos días, que ha llevado a los trabajadores del carbón a cortar carreteras, manifestarse, concentrarse e incluso acampar para protestar contra la decisión del Gobierno.

Mineros polacos, ingleses, alemanes y chilenos visitan Asturias para apoyar la huelga del sector

Representaciones de mineros polacos, ingleses, chilenos y alemanes están estos días visitando Asturias para mostrar su apoyo a los trabajadores del sector que mantienen una huelga indefinida.

EUROPA PRESS. 16.06.2012

Representaciones de mineros polacos, ingleses, chilenos y alemanes están estos días visitando Asturias para mostrar su apoyo a los trabajadores del sector que mantienen una huelga indefinida.

Así lo han confirmado fuentes del sindicato SOMA-FIA-UGT, que han dado cuenta del apoyo y la "repercusión internacional" que el conflicto de la minería asturiana y española está teniendo a nivel internacional.

Así, señalan que esta semana, una delegación de mineros ingleses y alemanes ha visitado el Pozo María Luisa, y otra de chilenos, ha estado mostrando su apoyo a los trabajadores encerrados en el Pozo Candín. Además, otro grupo de mineros polacos lleva desde hace varios días en Asturias. "Nos mostraron su apoyo cuando empezó el conflicto, y algunos ya están perfectamente integrados entre los trabajadores de aquí", han señalado las mismas fuentes.

Recuerdan además la 'caja de resistencia' del Spanish Miners Solidarity Committee (Inglaterra), un grupo de exmineros ingleses que está apoyando el movimiento huelguista de España.

Todos ellos asistirán a la manifestación convocada para este lunes, día 18, en Langreo, con motivo de la huelga general de [las comarcas mineras.]

Seguimiento masivo de la huelga de mineros en Asturias, Palencia y León

Un grupo de mineros lanza desde un puente a la carretera vagones
incendiados, en las inmediaciones del pozo Barredo, de Hunosa. | Efe

Efe | Europa Press | Oviedo | Valladolid

Actualizado lunes 18/06/2012 12:26 horas

Éxito de convocatoria en una nueva jornada de huelga de la minería asturiana y castellano leonesa contra los recortes en las ayudas al carbón.

Las comarcas mineras de Asturias han respondido con un paro total en la vigésimo segunda jornada de huelga indefinida de la minería del carbón en esta región. Los piquetes informativos apenas han intervenido en un día en el que, salvo algunos cortes de tráfico, no se han producido incidentes gracias a la "numerosa presencia" de efectivos de las Fuerzas de Seguridad del Estado, según UGT y CCOO.

Las protestas más contundentes por el levantamiento de barricadas o la colocación de árboles han tenido lugar en cuatro carreteras, AS-112, AS-177, AS-253 y AS-254, y en las líneas ferroviarias de FEVE en Caborana y Laviana, y de Renfe en la zona de Ciaño y La Felguera.

Por su parte, la huelga minera de 24 horas convocada en 31 localidades de León y Palencia está teniendo también un seguimiento mayoritario, "con cerca de un cien por cien de paro", al igual que en el resto de comunidades afectadas, según CCOO.

El rechazo a los recortes "no puede ni debe limitarse tan solo" a las dos provincias en las que se extrae el carbón, León y Palencia, sino que debe extenderse a Asturias, Aragón y "a los diputados y los senadores de las nueve provincias de Castilla y León", ha aseverado CCOO.

La Guardia Civil ha reforzado con 250 agentes más el dispositivo de seguridad desplegado en las últimas semanas en León y Asturias por el conflicto de la minería del carbón.

Unidos por la protesta

Panaderías, colegios, bares, oficinas y supermercados de las zonas mineras castellanas "han colgado el cartel de cerrado en solidaridad con los trabajadores del carbón y su propia supervivencia".

El comercio, las empresas, las organizaciones sociales y el resto de la industria están secundado "un paro total de apoyo al carbón que también ayudará a visualizar el futuro de estas comarcas si se clausuran los pozos", según asegura CCOO, quien ha precisado que el fin de la minería "condenará a las cuencas a la emigración y un total despoblamiento".

Los sindicatos instan a la Junta de Castilla y León a que haga realidad "sus buenas palabras" de apoyo mediante actuaciones concretas de "presión" para que el Ministerio de Industria "rectifique" de una vez por todas el recorte superior al 60% de las ayudas al carbón comprometidas para 2012.