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viernes, 11 de enero de 2013

Las mentiras de la guerra de Yugoslavia

Cuando buena parte de la izquierda (y también cierta parte del Movimiento Libertario) de estas latitudes defendía a los integristas musulmanes bosnios y a los mafiosos del Ejército de Liberación de Kosovo muy oportunamente disfrazados de luchadores por la libertad por obra y gracia de nuestros mass media, Amor y Rabia ya denunció esta situación con dos números de nuestra publicación periódica... Nos llovieron los insultos y las difamaciones tendentes a que practicáramos la autocensura... Pero no nos callamos y al final el tiempo nos dio la razón. Por suerte no estábamos del todo solos: el periodista Michel Collon sacó un par de documentadísimos libros sobre el tema que también molestaron a la pseudoizquierda imbuida de mentiras mediáticas. Algunos miembros de Amor y Rabia pudimos hablar con él en la presentación de uno de esos libros y darle un ejemplar de uno de los números de nuestra revista (el nº 59, El sistema de los media) inspirado por su obra ¡Ojo con los media! Eso fue meses antes de que le detectaran un cáncer renal por haber estado en Kosovo en contacto con los residuos radiactivos dejados por las bombas «humanitarias» de la OTAN.





Por MICHEL COLLON

¿Empezó la guerra en 1991 con las secesiones eslovena y croata?

NO. En 1979, el BND (la CIA alemana) envía a Zagreb un equipo de agentes secretos. Misión: apoyar a Franjo Tudjman, racista que propaga activamente el odio étnico y predica la fragmentación de Yugoslavia. Alemania apoya y financia a este Le Pen croata y le enviará armas «antes» de la guerra. ¿Con qué objetivo? Berlín nunca ha admitido la existencia del Estado unitario yugoslavo que se le había resistido valientemente durante las dos guerras mundiales. Al volver a resquebrajar Yugoslavia en miniestados fáciles de someter, Alemania pretende controlar los Balcanes. Una zona económica para anexionarse, implantar allí sus empresas, exportar sus productos y dominar el mercado. Una ruta estratégica hacia Oriente Medio, el Caúcaso, el petróleo y el gas. En 1992, el ministro bávaro del Interior declara: «Helmut Kohl ha conseguido lo que no obtuvieron ni el emperador Guillermo ni Hitler».

¿Voluntad alemana? ¿Provocó Alemania deliberadamente la guerra civil?

SÍ. Al inicio de la cumbre de Maastricht, en 1991, el canciller alemán Kohl es el único que quiere fragmentar Yugoslavia y reconocer precipitadamente las «independencias» de Eslovenia y Croacia, despreciando el derecho internacional y la Constitución yugoslava, pero el ascenso de la potencia alemana impondrá a todos sus socios esta locura. París y Londres se alinean con esta postura. Según el londinense The Observer: «El primer ministro británico Major pagó un precio muy alto apoyando la política yugoslava de Alemania que, según todos los observadores, precipitó la guerra.» En efecto, todos los expertos habían advertido que semejante «reconocimiento» provocaría una guerra civil. ¿Por qué?

1) En casi todas las repúblicas de Yugoslavia se mezclaban diversas nacionalidades. Dividir los territorios era tan absurdo como dividir París o Londres en barrios étnicamente puros.

2) Favoreciendo al neofascista croata Tudjman y al nacionalista musulmán Izetbegovic (colaborador de Hitler en su juventud), era evidente que se provocaría el pánico entre la importante minoría serbia que desde hace siglos vivía en Croacia y en Bosnia. Cada familia serbia había perdido al menos a un miembro en el terrible genocidio cometido por los fascistas croatas y musulmanes, agentes de Alemania, entre 1941 y 1945. Únicamente la Yugoslavia de Tito había podido devolver la paz, la igualdad, la coexistencia. Pero Berlín, y después Washington, querían quebrar a toda costa a este país «demasiado a la izquierda».

¿EEUU pasivo? ¿Permaneció Estados Unidos «pasivo y desinteresado» en esta guerra? 

NO. Lord Owen, enviado especial de la Unión Europea en Bosnia, por tanto observador privilegiado, escribió en sus Memorias: «Respeto mucho a Estados Unidos. Pero, durante estos últimos años (1992-95), la diplomacia de este país es culpable de haber prolongado inútilmente la guerra en Bosnia.» ¿Cuál es su objetivo? Como los alemanes estaban ocupados en tomar el control de Eslovenia, de Croacia y pronto de Bosnia, entonces Washington presionó a Izetbegovic, el dirigente nacionalista musulmán de Sarajevo: «No firméis ningún acuerdo de paz propuesto por los europeos. Haremos que ganéis la guerra sobre el terreno». De esta manera, Washington prolongó durante dos años los terribles sufrimientos inflingidos a toda la población de Bosnia. 

¿Cuáles eran los motivos?

1) Despojar a Berlín de sus posiciones adquiridas en la región estratégica de los Balcanes.

2) Dividir y debilitar a la Unión Europea.

3) Instaurar a la OTAN como gendarme del continente europeo.

4) Quitar a Rusia cualquier acceso al Mediterráneo.

5) Imponer su liderazgo político y militar para las demás guerras en preparación. Porque al mismo tiempo, la guerra contra Yugoslavia también era una guerra larvada contra Europa. Tras la caída del Muro, los estrategas de Estados Unidos querían impedir a cualquier precio que emergiera una superpotencia europea. Por eso se ha hecho lo imposible para debilitarla política y militarmente.

¿Participaron el Banco Mundial y el FMI en la fragmentación del país?

SÍ. En diciembre de 1989, el FMI impone unas condiciones draconianas a Yugoslavia, cuyo primer ministro liberal, Markovic, mendigó la ayuda a George Bush padre. El objetivo de «la ayuda» será en realidad desestabilizar y hacer quebrar a las grandes empresas estatales. El Banco Mundial desmantela el sistema bancario, despide a 525.000 trabajadores en un año y, después, reclama la supresión de dos de cada tres empleos. El nivel de vida desciende dramáticamente. Estos diktats y el aumento de huelgas solidarias en todas las repúblicas exacerban las contradicciones entre los dirigentes de las distintas repúblicas a las que Belgrado ya no puede enviar fondos. Para salir de esta situación, estos dirigentes recurrieron a la táctica de la división y de alentar el odio nacionalista. Esta guerra se alentó desde exterior. Como muchas otras. La guerra contra Yugoslavia fue una guerra de globalización. Todas las grandes potencias occidentales trataban de liquidar el sistema económico demasiado de izquierda de Yugoslavia: un sector público fuerte, importantes derechos sociales, relativa resistencia a las multinacionales... El 4 de agosto de 1996, el Washington Post exponía la verdadera razón de las distintas guerras contra Yugoslavia en este reproche (¿esta amenaza?): «Milosevic no ha logrado comprender el mensaje político de la caída del Muro de Berlín. Otros políticos comunistas han aceptado el modelo occidental, pero Milosevic ha ido en la otra dirección.»

¿Presentaron los media una imagen engañosa de Tudjman y Izetbegovic, «nuestros amigos»?

SÍ. Los dirigentes hipernacionalistas croatas y musulmanes fueron presentados como auténticas víctimas, como grandes demócratas antirracistas. Y, sin embargo, tanto su pasado como su presente hubieran debido ponernos en guardia: Al tomar el poder, Franjo Tudjman declaró: «Estoy contento de que mi mujer no sea ni judía ni serbia.» Se apresuró a cambiar los nombres de las calles que llevaban el nombre de luchadores antifascistas, restableció la moneda y la bandera del régimen fascista genocida y modificó la Constitución para comenzar la expulsión de los serbios. En 1990, Izetbegovic hizo campaña electoral volviendo a publicar su Declaración islámica: «No existe paz ni coexistencia entre la religión islámica y las instituciones sociales y políticas no islámicas.» Instauró un régimen corrupto y mafioso, basado fundamentalmente en un lucrativo mercado negro y en el desvío de la ayuda internacional. Con la bendición de Washington invitó a los mercenarios islamistas, especialmente a Al-Qaeda. Una vez empezada la guerra, se cometieron crímenes terribles en los tres campos, pero al ocultar estos antecedentes se lograba que la situación fuera incomprensible.

¿Ocultaron los media los datos esenciales de la historia y de la geografía de Bosnia?

SÍ. Nos han hecho creer que los serbios eran los agresores invadiendo «Bosnia desde el exterior». En realidad, en Bosnia habitaban desde siglos atrás tres grupos nacionales: musulmanes (43 %), serbios (31 %), y croatas (17 %). Sin olvidar un 7 % de «yugoslavos» nacidos de matrimonios mixtos o aquellos que prefirieron dejan atrás la miseria. Repartir Bosnia entre los grupos nacionales, como la Unión Europea seguía imponiendo, era absurdo y peligroso, puesto que las distintas poblaciones estaban completamente mezcladas: los musulmanes vivían sobre todo en las ciudades, mientras que serbios y croatas eran fundamentalmente campesinos y estaban dispersos por todas las regiones. No se podía dividir Bosnia sin una guerra civil. De hecho, la población serbia de Bosnia no luchaba por invadir los territorios «de los otros», sino por conservar sus tierras o por establecer corredores de comunicación entre ellas. Una situación absurda y sangrante con todos los desórdenes de una guerra civil, pero esta guerra civil fue provocada por las grandes potencias.

¿Era correcto el esquema «serbios agresores, croatas y musulmanes víctimas»?

NO. El general belga Briquemont, al frente de las fuerzas de la ONU en Bosnia hasta enero del 94, estaba en una posición privilegiada para declarar: «La desinformación es total (...) La televisión necesita un chivo expiatorio. De momento hay unanimidad total para condenar a los serbios y esto no facilita la búsqueda de una solución. No creo que se pueda considerar el problema de la ex Yugoslavia y de Bosnia-Herzegovina únicamente desde el ángulo antiserbio. Es mucho más complicado que todo eso. Un día, en plena guerra croato-musulmana, habíamos informado sobre las masacres cometidas por el ejército croata. Un periodista estadounidense me dijo: «Si usted ofrece este tipo de información, los telespectadores estadounidenses no entenderán nada.» No se trata de negar los crímenes cometidos por las fuerzas serbias. La ideología de los textos del dirigente serbio-bosnio Karadzic es de extrema derecha. Pero en realidad desde la división de Yugoslavia, en todos los bandos algunas fuerzas políticas y mafiosas han utilizado métodos de guerra para apropiarse de territorios y riquezas. En los tres campos —croata, musulmán y serbio—, las milicias han cometido crímenes tremendos, en detrimento de todas las poblaciones. Así, en agosto del 94, el dirigente de Sarajevo, Izetbegovic, atacó la región... musulmana de Bihac dirigida por Fikret Abdic, quien se estaba distanciando de él y deseba vivir en buena armonía con sus vecinos serbios y croatas. Izetbegovic fue ayudado en esta ofensiva por seis generales de EEUU. Silenciar los crímenes de «nuestros amigos», pero demonizar a todo aquel que se nos opone es un clásico de la propaganda de guerra. Numerosas mentiras mediáticas han sido claramente fabricadas por una agencia estadounidense de «relaciones públicas», Ruder Finn, compañera de la conocida Hill and Knowlton, que inventó las mentiras mediáticas de las incubadoras «robadas» por los iraquíes.

¿Puso en marcha Serbia un programa de limpieza étnica? 

NO. Si se cree que la limpieza étnica era verdaderamente el programa del «dictador» Milosevic, hay que admitir que su eficacia ha sido lamentable, puesto que, a lo largo de todos estos años y hasta hoy, uno de cada cinco habitantes de Serbia ni era ni es serbio. En Belgrado siguen viviendo, y sin problemas, numerosas minorías: musulmanes, gitanos, albaneses, macedonios, turcos, húngaros, goranes... En realidad, contrariamente a la imagen que ha dado la prensa, Serbia es hoy el único estado de la ex Yugoslavia, junto con Macedonia, que sigue siendo «multinacional». Por el contrario, todos los estados protegidos por la OTAN —Croacia, Bosnia y Kosovo— han practicado una limpieza étnica prácticamente total. Milosevic desaprobaba los excesos cometidos por las milicias serbias en Bosnia. Su mujer realizó muchas declaraciones virulentas contra ellos. Serbia incluso aplicó un embargo contra Karadzic. Claro es que una parte de la opinión pública serbia se ha inclinado hacia en el nacionalismo racista. Pero es precisamente responsabilidad de Alemania y de las grandes potencias el haber sumergido al país en la guerra civil y por consiguiente en el odio.

¿Informaron correctamente los media sobre Srebrenica?

NO. Primera cuestión. Incluso si se trata de condenar los crímenes abominables, no se sirve a la verdad histórica —imprescindible para la reconciliación— con procedimientos propagandísticos como el uso indiscriminado del término «genocidio», la ocultación del hecho de que una parte de las víctimas murieron en los combates, o la exageración sistemática de las cifras. Las investigaciones han revelado que numerosas «víctimas» fueron encontradas algunos meses más tarde votando en las elecciones siguientes o incluso tomando parte en otros combates con el ejército de Izetbegovic. Esto ha permanecido oculto. No vamos a entrar aquí en esta polémica sobre las cifras, que sólo historiadores rigurosos podrán aclarar definitivamente.

Segunda cuestión. ¿Por qué los medias han ocultado acontecimientos esenciales para poder entender el drama? Al principio, esta región estuvo habitada por musulmanes. Y serbios. Estos últimos habían sido expulsados en 1993 en una limpieza étnica cometida por las tropas nacionalistas musulmanas de Izetbegovic. El general francés Morillon, que dirigía las fuerzas de la ONU en el lugar, acusa: «Durante la Nochebuena ortodoxa, noche sagrada de enero de 1993, Nasser Oric lanzó una incursión sobre los pueblos serbios... Se cortaron cabezas, hubo masacres abominables cometidas por las fuerzas de Nasser Oric en todos los pueblos de la vecindad» (Documentos de información de la Asamblea Nacional, Srebrenica, t. 2, pp. 140-154). El deseo de venganza no justifica los crímenes cometidos después. 

Pero, ¿por qué ocultar sistemáticamente los crímenes de «nuestros amigos»? Tercera cuestión. Como otros «enclaves» llamados desmilitarizados, en realidad Srebrenica era una zona en la que las fuerzas de Izetbegovic se estaban reagrupando, y la ONU les protegió de una derrota total. Sorprendente: las tropas de Oric se retiraron de Srebrenica justo una semana antes de la masacre. El general francés Germanos manifiesta: «Oric ha declarado profusamente que le hicieron abandonar Srebrenica, ya que querían que cayera la ciudad. El "querían" era Izetbegovic.» Y, ¿por qué? Sería interesante retomar un curioso informe de la ONU, redactado un año y medio antes por Kofi Annan: «Izetbegovic sabía que era posible una intervención de la OTAN en Bosnia-Herzegovina. Pero ésta no tendría lugar salvo que los serbios se introdujeran a la fuerza en Srebrenica y masacraran al menos a 5.000 personas (sic).» ¡Una masacre anunciada año y medio antes! (Informe de la ONU, 28-29 de noviembre). El general Morillon nos muestra también que «Fueron las autoridades de Izetbegovic las que se opusieron a que se evacuara a quienes lo pedían, y eran muchos.» Su conclusión: «Mladic cayó en una trampa en Srebrenica.»

¿Las primeras víctimas de la guerra fueron asesinadas por los serbios?

NO. El 28 de junio de 1991, la policía eslovena ejecutó (al menos) a dos soldados desarmados del Ejército Nacional Yugoslavo que acababan de rendirse en el puesto fronterizo (con Austria) de Holmec. Esto fue reconocido por el periódico Slovenske Novice. Igualmente «se estableció desde el principio» que tres soldados de este mismo ejército yugoslavo fueron ejecutados en un puesto fronterizo con Italia después de haberse rendido (hechos y testimonios comunicados al Tribunal Penal Internacional (TPI) de La Haya).

¿Era falso el célebre anuncio de los «campos de concentración»?

SÍ. Fabricado por Bernard Kouchner y Médicos del Mundo, este anuncio mostraba a los «prisioneros» detenidos, parecía, tras una alambrada de espino. Uno de ellos tenía las costillas terriblemente demacradas. Kouchner había pegado sobre la foto una torre de observación de Auschwitz y la acusación «exterminios masivos». Para recalcar el mensaje: «Serbios nazis». Además volvía a sacar una campaña de demonización lanzada por la agencia estadounidense de «relaciones públicas» Ruder Finn. Pero todo era falso en esta imagen, sacada de un reportaje de la TV británica ITN. La trampa es evidente cuando se ven las imágenes rodadas en el mismo instante por un equipo de TV local. En realidad, la cámara británica se colocó deliberadamente detrás de los dos únicos alambres de espinos que sujetaban un viejo cercado agrícola que aún se sostenía en pie. Y los «prisioneros» estaban en el «lado adecuado» de los alambres de espino. Libres, puesto que ellos mismos eran refugiados en ese campo para escapar de la guerra y de las milicias que los alistaba a la fuerza. En las imágenes completas, el único prisionero que hablaba inglés declaraba, además, por tres veces a la periodista de la ITN que estaban bien tratados y «a salvo». Al hombre demacrado de las costillas salientes (gravemente enfermo) le habían destinado a un primer plano puesto que todos sus compañeros gozaban de buena salud. El montaje de Kouchner era una burda mentira. Es cierto que existían algunos campos en Bosnia. No eran campos de exterminio, sino más bien campos para preparar los intercambios de prisioneros. Allí se cometieron violaciones de los derechos humanos. Pero, ¿por qué se nos han ocultado los informes de la ONU sobre este tema? Estos informes mencionaban seis campos croatas, dos serbios y uno musulmán.

¿Nos informaron de la verdad sobre las tres grandes masacres de Sarajevo?

NO. En tres ocasiones la opinión pública occidental se vio conmocionada por imágenes terribles: decenas de víctimas despedazadas ante una panadería o en el mercado de Sarajevo. Inmediatamente, los serbios fueron acusados de haber asesinado deliberadamente bombardeando la ciudad. A pesar de las numerosas contradicciones en los comunicados oficiales. Pero la opinión pública nunca fue informada de los resultados de las ulteriores investigaciones de la ONU. Estos informes acusaban a las fuerzas del presidente Izetbegovic. Además, los máximos responsables occidentales lo sabían, pero lo han ocultaron cuidadosamente. Solo mucho más tarde el redactor en jefe del Nouvel Observateur, Jean Daniel, admitó: «Tengo que decirlo hoy. He escuchado, uno tras otro, a Edouard Balladur (primer ministro francés del momento), François Léotard (ministro del Ejército), Alain Juppé (de Asuntos Exteriores) y a dos generales «muy responsables», cuya confianza no traicionaré (...) decirme que el obús que se lanzó sobre el mercado ¡también era musulmán! ¡Provocaron una masacre entre los suyos! Observé con espanto. Sí, me contestó el primer ministro sin dudar...» (Nouvel Observateur, 21 de agosto de 1995). ¿Por qué estas manipulaciones? Como por casualidad, cada masacre sobrevenía justo antes de una reunión decisiva para justificar una medida occidental: embargo contre los serbios (1992), bombardeos de la OTAN (1994) ofensiva final (1995). La OTAN y Izetbegovic aplicaron un principio fundamental de la propaganda de guerra: justificar su ofensiva con una mentira mediática, una «masacre» que conmocionara a la opinión pública. 

La versión oficial del sitio de Sarajevo oculta varios puntos: 1) Las fuerzas serbias han cometido, ciertamente, crímenes tremendos. Pero a los civiles que quisieron huir por un túnel que permitía abandonar la ciudad se lo impidió el régimen de Izetbegovic. Éste quería mantener el máximo número de clientes de su mercado negro, producto del desvío de la ayuda internacional.

2) Necesitaba sobre todo presentar una imagen en blanco y negro de un pueblo víctima de sus agresores. En realidad, en el propio Sarajevo, los francotiradores de Izetbegovic asesinaban regularmente a los habitantes de los barrios serbios de la ciudad, sin que jamás se haya hablado de ello.

3) Atrocidades igualmente terribles se cometieron, por ejemplo, en Mostar. Pero allí estaban luchando las fuerzas croatas y musulmanas («nuestros amigos»), que desde hacía mucho tiempo habían expulsado a todos los serbios.

¿La mayor limpieza étnica de la guerra fue cometida por el ejército croata?

SÍ. El 4 de agosto de 1995, cien mil soldados croatas, ciento cincuenta carros de combate, doscientos transportadores, más de trescientas unidades de artillería, cuarenta lanzaderas de misiles atacaron a la población serbia de Krajina. Más de 150.000 serbios fueron así forzados a abandonar esta región, que habitaban desde hacía siglos. Se cometieron las peores atrocidades: las fuerzas croatas abatieron a los ancianos que no pudieron huir, quemaron el 85 % de las casas abandonadas. Clinton juzga la ofensiva «útil». Su secretario de Estado también: «La reconquista de Krajina puede conducir a una nueva situación estratégica, que puede sernos favorable.» Peor aún: Estados Unidos aconsejó a Croacia para llevar a cabo su ofensiva, según la confesión del ministro croata de Asuntos Exteriores. Además, fue Washington quien se encargó de la formación «democrática» de este ejército.

¿Utilizó Estados Unidos bombas de uranio también en Bosnia?

SÍ. En el coloquio internacional «Uranio, las víctimas hablan», organizado en Bruselas en marzo de 2001, un médico de Bosnia presentó a un guardabosques serbio de Bosnia, víctima como otros de «cánceres múltiples» atípicos y fulminantes después de haber estado expuesto en las zonas de bombardeos de Estados Unidos. Un responsable de la sanidad en Bosnia ha confeccionado estadísticas: los habitantes de un barrio serbio de Sarajevo, bombardeado por los aviones estadounidenses en 1995 (habitantes expulsados inmediatamente de esta ciudad), han visto multiplicado por cinco los diversos tipos de cánceres. Las armas del uranio denominado empobrecido permiten a Estados Unidos —pero también a Francia y a Reino Unido— desembarazarse de desechos tóxicos de sus centrales nucleares. Los residuos contaminan seriamente el suelo y la capa freática, provocando cánceres, leucemias y mutaciones genéticas monstruosas (lo que incluye niños nacidos de soldados estadounidenses contaminados). En resumen, las armas de uranio convierten a numerosos países en cubos de basura para la eternidad.

La guerra contra Yugoslavia, ¿ha sido la «única guerra buena» de Estados Unidos?

NO. Estados Unidos ha intentado hacer creer que llevaban a cabo una guerra humanitaria, y presentarse como los defensores, por una vez, de los musulmanes. Pero en realidad Washington y Berlín provocaron esta guerra. Deliberadamente. Con el interés egoísta de conquistar objetivos estratégicos: colonización económica de los Balcanes, control de rutas de petróleo, lucha por la supremacía mundial. Estados Unidos jamás ha hecho ninguna guerra humanitaria. Este país no es el bombero de esta guerra en Yugoslavia, es el pirómano. Es el primer culpable del sufrimiento infligido a toda la población. Estados Unidos no es por un lado amigo de los musulmanes en los Balcanes y por otro lado su peor enemigo en Palestina e Irak. Es su peor enemigo en todas partes. Y el enemigo más peligroso de todos los pueblos del mundo. Amenaza a Siria, Irán, Corea, Cuba, y un día incluso a China. Porque su estrategia de guerra tiene como único objetivo mantener el orden económico injusto, dominar y explotar a todos los países del globo a fin de enriquecer aún más a un puñado de supermillonarios. Por esa razón es importante desenmascarar todas las mentiras mediáticas y dar a conocer la verdad sobre la guerra contra Yugoslavia: fue una guerra de agresión.

Para terminar, un llamamiento. No les vamos a dar una «nota» para evaluar el grado de manipulación mediática que han sufrido. Sería indecente. Durante este decenio, demasiados inocentes han sufrido y aún sufren a causa de la desinformación orquestada por las grandes potencias con fines de dominación imperialista. Y otras personas, más cercanas a ustedes, e incluso quizá ustedes mismos, han padecido otro sufrimiento: saber qué se tramaba exactamente detrás de esas mentiras orquestadas, pero sin poder hacer nada. Tan fuerte era el adoctrinamiento de la opinión pública. Las respuestas que avanzamos aquí son el resultado de largas investigaciones, que nos han tomado mucho tiempo y la necesidad de investigaciones minuciosas para hacer resplandecer la verdad. Nuestro deseo era únicamente mostrarles que cada uno de nosotros tiene la posibilidad de escapar de la hipnosis mediática que termina siempre por hacernos aceptar lo inaceptable. ¿Qué hacer? No basta con decir, después de las mentiras mediáticas de cada conflicto: «¡Nunca más!» Es necesario tratar constantemente de comprender los verdaderos retos económicos y estratégicos en juego de cada guerra. Desenmascarar a los actores que mueven los hilos entre bastidores. Organizarnos colectivamente para investigar lo más rápidamente posible. Y difundir lo más posible los resultados de estos «test media». Para reforzar este trabajo de test media, pueden ayudarnos contactando con nosotros. Porque jamás nos acostumbraremos al horror y al cinismo. 

(1998)

lunes, 19 de marzo de 2012

También los croatas son objetivo de los albaneses

RADIO SERBIA INTERNACIONAL

(2-marzo-2012)


En la aldea Letnica, municipio Vitina, en el este de Kosovo y Metohia, otrora vivían unos 5.000 croatas. Con la escalada de la crisis en la Provincia, a fines de los 90, su número fue mermando, de modo que en esta aldea hoy día los hay sólo una treintena. En el año 2001, los albaneses de la vecina Macedonia, gracias a la postura condescendiente de sus connacionales en el poder municipal de Vitina, usurparon unas 200 casas croatas en Letnica. Hasta la fecha no las han desalojado, por lo cual el retorno de los croatas ha sido imposible. También los que se han quedado en la aldea están expuestos a presiones, a las que resiste todavía un número muy reducido de croatas, en su mayoría de edad avanzada. Uno de ellos, Froka Dokic, desde hace años resiste a las presiones y embestidas contra su propiedad, en lo que han primado en los últimos años las autoridades municipales de Vitina, acusándolo de que ha usurpado la tierra municipal. Dokic ya ha ganado un proceso judicial referente a la supuesta usurpación, pero, contra él se ha vuelto a levantar una acusación por la misma infracción. Ampliamos el texto de Snezana Milosevic.

Según sostienen los competentes del municipio, Froka Dokic, croata de Letnica, usurpó hace más de 30 años el terreno municipal de una superficie de 28 metros cuadrados, en el que edificó la taberna «Dubrovnik», propiedad de Dokic. Por este acto Froka fue arrestado hace dos años, pero debido a que la acusación de usurpación de propiedad inmueble era infundada, el Tribunal Municipal de Vitina rechazó la demanda del fiscal. A partir de entonces comienzan días difíciles para esta familia de nacionalidad croata. Cada día, yo y mi familia somos presa de los vecinos albaneses, dice Froka, que tiene 70 años de edad. Nos maltratan física y psíquicamente, nos amenazan, y hasta colocan artefactos explosivos en la taberna. Los Dokic creían que este caso estaba ya cerrado, cuando llegó una sorpresa más al señor Froka, quien está censado como albanés. Le informaron que las autoridades municipales de Vitina han vuelto a iniciar el proceso.

«Ni entonces ni ahora sé donde está ese terreno del que me acusan haber usurpado, dice Froka. Para lo que digo tengo la documentación, que he entregado a los órganos municipales, pero ni eso les basta. Yo se, continúa Froka, que su objetivo es maltratarme y hacer todo porque yo y mi familia nos vayamos de aquí. El advierte que si se van, en Letnica ya no habrá croatas.»

Mile Sotic, yerno de Froka, por cierto, de nacionalidad serbia, es también desde el año 1999 objetivo frecuente de los albaneses. Hace unos cuantos años fue atacado con arma de fuego, cuando fue gravemente lesionado. «Estos malos tratos y represión de las autoridades municipales sobre la familia Dokic, a la que también yo pertenezco, a nadie va a hacer bien», destaca Mile, y acentúa que desde 1999 no están en paz.

La vida de los pocos croatas en esta parte de Metohia no ha sido fácil en los últimos 20 años, pero ellos hasta ahora no han querido hablar en público acerca de ello. Ni siquiera después de la constatación de la OSCE de que se ven muy amenazados, la situación ha mejorado, es cada vez peor, y las presiones constantes y malos tratos por parte de albaneses son la razón principal de que también los pocos croatas que aún hay en esta parte de Kosovo y Metohia piensan en marcharse. Y qué otra solución nos queda, dice Froka Dokic, si allanan nuestras casas, atacan a nuestras mujeres, ocupan la tierra que es propiedad de croatas. Si no se hace algo concretamente y si no nos ayuda alguien de las instituciones estatales de Serbia o de Croacia, difícilmente que podamos subsistir aquí, dicen los lugareños de Letnica de nacionalidad croata.

El triste aniversario

Radio Serbia Internacional

Anteayer se conmemoró el triste octavo aniversario de la ola de violencia ejercida en Kosovo y Metohija en la que 19 personas resultaron asesinadas y mas de cuatro mil serbios y otros no albanos fueron expulsados de sus hogares. El ministro para KyM, Goran Bogdanovic, declaro ayer que el pogromo ejecutado en marzo de 2004 es el mayor padecimiento del pueblo serbio en la reciente historia de la Provincia Meridional Serbia y que es humillante y preocupante el hecho de que ni siquiera tras ocho años transcurridos después de este pogromo no hayan sido descubiertos sus inspiradores y organizadores.

lunes, 6 de febrero de 2012

El islamismo en Kosovo

Abril de 1999, miembros del UÇK con dos trofeos.

Al-Qaeda, el UÇK en Kosovo y el oleoducto transbalcánico

Por Peter Dale Scott

Los intereses de Estados Unidos, Al-Qaeda y las compañías petroleras convergieron otra vez en Kosovo. Aunque los orígenes de la tragedia de Kosovo estaban arraigados en enemistades locales, el petróleo se convirtió en un aspecto prominente del resultado. Allí el UÇK o Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) respaldado por Al-Qaeda fue directamente apoyado y políticamente autorizado por la OTAN, a partir de 1998. Pero según una fuente de Tim Judah, representantes del ELK ya se habían reunido en 1996 con las agencias de inteligencia americana, británica y suiza, y posiblemente «varios años antes». Esto habría vuelto a pasar probablemente cuando miembros del ELK afganos árabes, como Abdul-Wahid Al-Qahtani, luchaban en Bosnia.

Las informaciones de los medios de masas sobre la Guerra de Kosovo callan sobre el papel de Al-Qaeda en la formación y la financiación del UÇK/ELK, aunque este hecho ha sido reconocido por expertos y según lo que yo sé nunca ha sido contradicho por ellos. Por ejemplo, James Bissett, ex embajador canadiense en Yugoslavia, dijo «Muchos miembros del Ejército de Liberación de Kosovo fueron enviados a entrenarse en campos terroristas en Afganistán. Milosevic tiene razón. No hay ninguna duda de su participación [la de Al-Qaeda] en los conflictos de los Balcanes. Está muy bien documentado». En marzo de 2002, Michael Steiner, el administrador de Naciones Unidas en Kosovo, advirtió de que se estaba «importando el peligro afgano a Europa» porque varias células entrenadas y financiadas por Al-Qaeda permanecían en la región.

Todavía en 1997, el UÇK/ELK había sido reconocido por los Estados Unidos como grupo terrorista apoyado en parte por el tráfico de heroína. El Washington Times relató en 1999 que:
el Ejército de Liberación de Kosovo, que la administración de Clinton ha abrazado y algunos congresistas quieren armar como parte de la campaña de bombardeo de la OTAN, es una organización terrorista que ha financiado la mayor parte de su esfuerzo de guerra con ganancias de la venta de heroína.
Alfred McCoy aporta una corroboración detallada y con nota a pie de página: Exiliados albaneses usaron las ganancias del tráfico de drogas para enviar armas checas y suizas a Kosovo para los guerrilleros separatistas del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK). En 1997-98, estos sindicatos de la droga kosovares armaron al ELK para una rebelión contra el ejército de Belgrado... Incluso después de que el acuerdo de Kumanovo de 1999 aquietó el conflicto de Kosovo, la administración de la ONU de la provincia… permitió un próspero tráfico de heroína a lo largo de esta ruta del norte desde Turquía. Los antiguos jefes del ELK, tanto los de los clanes locales como los que aspiran a ser líderes nacionales, siguieron dominando el tráfico que pasa por los Balcanes. Aún otra vez más, como en Azerbaiyán, estos yihadistas islamicos financiados por la droga recibieron ayuda americana, esta vez del Gobierno estadounidense. En esa ocasión los críticos denunciaron que los intereses petroleros estadounidenses estaban interesados en construir un oleoducto transbalcánico con la protección de ejército estadounidense; aunque al principio los ridiculizaron, al final se demostró que estos críticos tenían razón. La BBC News anunció en diciembre de 2004 que los gobiernos de Albania, Bulgaria, y Macedonia habían dado luz verde a un oleoducto de 1.200 millones de dólares, al sur de la enorme base nueva del ejército estadounidense en Kosovo.

La proximidad del UÇK/ELK a Al-Qaeda fue reconocida otra vez en la prensa occidental, después de que los guerrilleros del UÇK conectados con los afganos se pusieran a expandir la guerra de guerrillas a Macedonia en 2001. Las informaciones de prensa incluyeron un informe de Interpol que contiene la acusación de que uno de los subjefes más importantes de Bin Laden era el jefe de una unidad de elite del UÇK/ELK que operaba en Kosovo en 1999.

Este era probablemente Mohammed Al-Zawahiri. El ala derecha americana, que se opuso a las acciones de Clinton en Kosovo, ha transmitido informes de «que la cabeza de las fuerzas de elite del ELK, Muhammed Al-Zawahiri, era el hermano de Ayman Al-Zawahiri, el jefe militar de la Al-Qaeda de Bin Laden». Mientras tanto, Marcia Kurop en el Wall Street Journal escribió que «el cirujano egipcio convertido en líder terrorista Ayman Al-Zawahiri ha hecho funcionar campos de entrenamiento terroristas, fábricas de armas de destrucción masiva y blanqueo de dinero y redes que trafican con drogas en todas partes de Albania, Kosovo, Macedonia, Bulgaria, Turquía y Bosnia».

Según Yossef Bodansky, director del Destacamento de Fuerzas del Congreso Estadounidense en Terrorismo y Guerra no convencional:
los 'afganos' árabes de Bin Laden también han asumido un papel dominante en la formación del Ejército de Liberación de Kosovo... [a mediados de marzo de 1999 incluido el UÇK] con muchos elementos controlados y/o patrocinados por los servicios de inteligencia de Estados Unidos, alemán, británico y croata.
Mientras tanto, hacia el año 2000, según las estadísticas de la DEA, la heroína afgana alcanzó casi el 20 por ciento de la heroína aprehendida en los Estados Unidos: casi doblan el porcentaje incautado cuatro años antes. La mayor parte de ella es distribuida ahora por albanos kosovares.



El fundamentalismo islámico gana terreno en Kosovo



miércoles, 26 de octubre de 2011

Mafias albanesas

La violencia como protagonista
Por Janire Rámila

Antes de desgranar el mundo de la mafia albanokosovar, es necesario realizar dos aclaraciones. La primera, que en lugar de emplear el término albanokosovar, lo más acertado sería hablar de mafia albanófona, ya que bajo esa nomenclatura se encuadran los grupos criminales procedentes de Albania, Montenegro, Macedonia, Serbia y Kosovo. Y la segunda que, contra la creencia popular, su vida no nació en la guerra de los Balcanes, sino mucho antes. De hecho, su historia ha estado ligada íntimamente a las mafias italianas y a la turca, por ser los Balcanes zona de paso obligada en el comercio de estupefacientes y de personas entre el oeste y el este de Europa.

En los años 80, la represión del régimen comunista propició la huida de miles de albanokosovares que recalaron principalmente en Suiza, Alemania, Bélgica, Suecia y Estados Unidos, desarrollando las mismas prácticas mafiosas aprendidas en su tierra. Fue una primera diáspora a la que le seguirían otras dos más multitudinarias: la vivida con la caída del muro de Berlín y la experimentada a inicios de la primera década del siglo XXI, tras la llamada «guerra de los 78 días», en la que las tropas de la OTAN lograron que Kosovo se independizara de Serbia, pero dejando tras de sí más de 5.000 muertos y 10.000 heridos. Esa guerra trajo la independencia a la zona, pero no la estabilidad, como demuestran los 15 clanes mafiosos que en estos instantes actúan allí casi impunemente.

De estos 15 clanes, el más numeroso y peligroso es el conformado por la mafia albanesa, que se ha convertido en una amenaza real para el futuro de su país de origen. Así lo expresó un informe de la Comisión de las Comunidades Europeas publicado en 2003: «Se estima que la mafia está introducida en los centros de poder político y económico del país. Esta situación puede truncar las perspectivas de una implantación satisfactoria del Estado de Derecho y las oportunidades de Albania de disfrutar de un desarrollo saludable y duradero, y de adherirse a la Unión Europea».

Lo que la Unión quería denunciar era la tremenda complicidad existente entre mafiosos y políticos albaneses, constatada en numerosas ocasiones. Una de ellas en el verano de 2004, cuando diputados de diferentes partidos se opusieron a la adopción de una ley que permitiese la creación de unidades especiales de policía para luchar contra el crimen organizado. Fue entonces cuando los clanes, para evitar futuros imprevistos, decidieron ocupar personalmente puestos políticos, hasta el punto de que algunos expertos en el mundo del crimen, como Jean-François Gayraud, aseguran que «la mayoría de las fuerzas políticas del Estado albanés y de Kosovo son una fachada de estos clanes». Palabras corroboradas por el propio ministro albanés del Interior en 2004, Igli Toska: «El crimen organizado en Albania es un peligro real. Después de haber blanqueado el dinero, los traficantes intentan limpiar su reputación mediante la participación en política o la compra de medios de comunicación».

Y es que el dinero que se juegan estos grupos es demasiado elevado como para no asegurar su control. Sólo el valor de la droga que pasa por Albania con destino a Europa supera los 1.500 millones de euros anuales, representando el 25% del mercado europeo de estupefacientes. Otros negocios no tan lucrativos, aunque sí muy rentables, son el tráfico de personas y de tabaco, la venta de vehículos robados, la adjudicación ilegal de contratos públicos y la prostitución. Sobre este último, la policía británica calcula que el 70% de la industria del sexo de Londres está en manos de bandas albanesas, repartidas por los barrios de la ciudad en función de su origen geográfico: el clan Pequini de la ciudad de Elbasan, los clanes Rama y Markaj de Tirana, los clanes Sheu y Boria de la localidad de Fier…

Otra de las características capitales de las mafias balcánicas es la tremenda violencia que despliegan en sus actuaciones y la falta de un código de honor interno tan estricto como el de la Cosa Nostra o el de las mafias asiáticas, lo que las convierte en volátiles e impredecibles.

Si la situación no se remedia, apuntan los expertos, la entidad albanokosovar corre el riesgo de convertirse en una Colombia europea.

Muy Historia, Nº 37 (2011).

martes, 14 de diciembre de 2010

Kosovo, país de mafiosos

Otro ejemplo de cómo los medios condicionan la opinión de la gente, manipulando la realidad, lo tuvimos durante la última década del siglo pasado con la «desinformación» que nos daban sobre las guerras de la ex Yugoslavia. Recuerdo en 1999, cuando se inició la Guerra de Kosovo y los bombardeos sobre Serbia, la mayor parte de la prensa y la televisión nos presentaban a las autoridades serbias, y a los grupos paramilitares apoyados desde Belgrado, como los responsables de un nuevo genocidio (una limpieza étnica, como se decía entonces); en cambio, a los guerrilleros del UÇK los ponían como unos luchadores por la libertad del oprimido pueblo albano-kosovar. Cuando realmente el UÇK-ELK (Ejército de Liberación de Kosovo) era una organización terrorista, islamista radical y con prácticas mafiosas, cosa ocultada por los medios del momento.

Tras la «liberación» de Kosovo, por las fuerzas de la OTAN y el UÇK, y su posterior autodeterminación, auspiciada por las potencias occidentales, los dirigentes de la organización mafiosa-terrorista pasaron a engrosar las filas del gobierno, como el Primer Ministro Hashim Thaçi, que ahora, después de una década, en un informe del Consejo de Europa se nos presenta como lo que realmente es y fue: un mafioso repugnante (eso sí, apoyado o protegido por Occidente), que traficaba con armas y drogas. Y el informe presenta un panorama en el que los ex comandantes del UÇK-ELK han desempeñado un papel crucial en la actividad delictiva de la región durante la última década. Los medios como siempre mintiendo cuando les interesa a ellos y a los gobiernos, pero, ya con el paso del tiempo, después nos comienzan a revelar la verdad para dar apariencia de objetividad.

Ya lo decía en una entrevista por televisión, más o menos, Luis María Ansón hace años (uno de los pocos de este medio peridístico actual que lo reconoce), que la prensa para nada es objetiva, solamente sirve para crear corrientes de opinión. ¡Lamentable, pero cierto!

miércoles, 27 de febrero de 2008

Nuestra venerable Europa ha perdido su corazón

Por Peter Handke

Yugoslavia fue durante la Segunda Guerra Mundial, el único país que (casi) se liberó por sí mismo de la ocupación nazi. ¿Qué pensarían hoy en día los partisanos (la Resistencia de la época) eslovenos, croatas, bosniacos, serbios, macedonios y también albaneses, al escuchar el estribillo (ahora gubernamental) de que la gran Yugoslavia, por la que lucharon unidos, ha sido siempre un «Estado ficticio» y su descomposición no es en absoluto un agravio ni una tragedia?

Al reconocer al Estado albanés de Kosovo (KOCOBO en cirílico), los autoproclamados doctores del hemisferio occidental unánimemente tomaron parte por un paciente enfermo en contra del otro. Al reconocer al Estado albanés de Kosovo, estos médicos están violando el juramento hipocrático y han demostrado que son falsos médicos. Al reconocer al Estado albanés de Kosovo, estos delincuentes estados occidentales, que previamente habían bombardeado y destruido la Yugoslavia serbia, dan la bienvenida a un Estado criminal por antonomasia. Al reconocer este Estado albanés de Kosovo, Occidente ha privado con un mortal y único toque de gracia a la población serbia de Kosovo de su país y la ha hecho prisionera y desterrada en su propia tierra. Al reconocer el Estado albanés de Kosovo, nuestra venerable Europa ha perdido definitivamente su corazón. Lamentémonos, pues, todos los seres imparciales y de buena voluntad en silencio del pueblo perdido de los serbios de Kosovo, KOCOBO.

Le Figaro
(22 de febrero de 2008.)

martes, 8 de mayo de 2007

En Kosovo, la OTAN ha hecho un matrimonio de conveniencia con la mafia, (ex Yugoslavia IV)

Y también, ¿por qué no se ha analizado nunca el carácter mafioso y criminal de los regímenes instaurados por la OTAN? Sin embargo, se ha constatado claramente, de escuchar a James Bisset, ex embajador canadiense en Yugoslavia: «Kosovo sigue siendo una sociedad sin ley, completamente intolerante respecto a las minorías étnicas y uno de los lugares más peligrosos de la Tierra».

¿Por qué Kosovo sigue siendo una tierra sin ley? A causa de poderosos intereses económicos, explica el experto canadiense Chossudovsky: «Los barones de la droga de Kosovo, Albania y Macedonia se han convertido en las nuevas elites económicas, frecuentemente vinculadas a importantes intereses comerciales occidentales. Los ingresos financieros procedentes del tráfico de drogas y armas se han reciclado a otras actividades ilegales como las redes de prostitución».

«Altos responsables del régimen del Presidente albanés Berisha han estado implicados en el tráfico de drogas y en el tráfico ilegal de armas con Kosovo. Tráficos que pudieron florecer impunemente a pesar de la presencia, desde 1993, de un importante contingente de tropas norteamericanas. En los últimos años, este tráfico de drogas ha permitido a la UCK poner en pie de guerra a treinta mil hombres en poco tiempo. La OTAN he hecho un matrimonio de conveniencia con la mafia». Los servicios de Policía europeos lo confirman, especialmente la Agencia Criminal Federal de Alemania: «Los albaneses son actualmente el grupo más importante para la difusión de la heroína en Occidente».

Se sabe que la droga, junto con el armamento y la publicidad, es uno de los tres sectores económicos más importantes de la sociedad capitalista actual... También se sabe que la CIA ha creado por todo el planeta tráficos o trueques «armas-droga-petróleo» y ello en complicidad con los peores grupos mafiosos. El romance con la UCK tiene muchos precedentes.

La mafia albanesa controla también el desvío de la ayuda internacional, que es reexportada, con la corrupción que ello conlleva. En julio de 2002 investigadores de la Unión Europea «descubrieron cuatro millones y medio de euros en distintas cuentas bancarias de Gibraltar». Este dinero había sido desviado de la Agencia de la Energía de Kosovo. Así pues, no es de extrañar que los apagones sigan siendo una pesadilla cotidiana.

¿Son todos estos fraudes un accidente, un fenómeno secundario? ¿O, por el contrario, una parte integrante del sistema que se ha instaurado? Un funcionario europeo responde oculto bajo el anonimato: «Durante los últimos tres años la comunidad internacional ha inyectado en Kosovo entre 15 y 18 millones de euros, pero aún no hemos establecido las infraestructuras de base». No se trata de fraudes secundarios. La misma evasión masiva se ha producido en Bosnia en torno al clan del Presidente musulmán Izetbegovic.

Michel Collon, El país del que ya no se habla, 2002.

Desarmando la guerra global.



Estos elementos del video son el UCK.

sábado, 21 de abril de 2007

Las guerras de la ex Yugoslavia I

Durante la guerra de Kosovo se habló mucho de la limpieza étnica practicada por los serbios contra la población albanesa; la realidad fue lo contrario, son los nacionalistas albaneses los que quieren expulsar a los serbios y demás no albaneses de Kosovo. En este video se ve como los albaneses musulmanes arrasan una iglesia ortodoxa serbia en 2004.



Y este segundo, es una parte del documental de Michel Collon Los condenados de Kosovo donde resalta los intereses occidentales por los recursos energéticos, los principales responsables de todo lo que pasó en los Balcanes.



Recuerdo las últimas palabras de la película Underground de Emir Kusturica: había un país llamado Yugoslavia.



No he podido encontrar lo que quería, pero este trailer de la película vale...

También es recomendable el artículo del Mind Gardens: Justicia para Handke.