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viernes, 1 de septiembre de 2017

Despiden a la periodista búlgara que descubrió quien suministra armas a los terroristas en Siria


DigitalSevilla.com
31 agosto 2017

Dilyana Gaytandzhieva, la periodista búlgara que saltó a la fama después de sus investigaciones sobre la vinculación de EEUU con los suministros, junto con Arabia Saudí, de armas a los terroristas en Siria, fue despedida del periódico en el que trabajaba en la víspera del siguiente viaje a Siria donde debía continuar las investigaciones.

La agencia de noticias News Front entrevistó a Gaytandzhieva, justo después de ser despedida. En dicha entrevista, la periodista respondió a varias preguntas sobre este asunto y dio muchas claves para entender como colabora EEUU y Arabia Saudí con los terroristas en Siria.

A continuación reproducimos íntegramente la entrevista publicada por News Front:

News Front: Dilyana, llevabais una investigación periodística acerca del suministro de armas de los países Europeos a Siria y días antes del viaje para allá la han despedido. Además, le interrogaban en la Agencia de la seguridad nacional de Bulgaria sobre sus fuentes de información. ¿Que ha ocurrido en realidad?

Dilyana Gaytandzhieva: Hace algunos días me han llamado de la Agencia de la seguridad nacional y me han pedido que acuda sin especificar el motivo de mi interrogatorio. Ayer he visitado la oficina donde me interrogaban sobre mis fuentes y de momento han puesto en marcha la investigación sobre el derrame de documentos que sobre Azerbaiyán, los EEUU, Arabia Saudí, Bulgaria y muchos otros países europeos partícipes en los suministros de armas a terroristas.

Está claro que el sistema de seguridad búlgaro no investiga el contenido de los documentos, a ellos les interesa dónde consigo mis fuentes. Cuando el interrogatorio ha acabado allí, en algunas horas me ha llamado el secretario del periódico donde trabajaba hasta el día de ayer. Y ha dicho que debo llegar a la oficina de «Trabajo Daily» y firmar la declaración de dimisión. Nadie me ha explicado nada y hasta ahora no sé las causas. Juridicamente ellos detienen mi contrato.

News Front: ¿Puede ser esto un choque directo con las autoridades después de su interrogatorio?

Dilyana Gaytandzhieva: Honestamente debo confesar que esto no es una sorpresa para mí. Trabajo en Bulgaria y conozco que aquí no existe periodismo independiente. Tenemos unos medios de comunicación corporativos que siguen la orden de las autoridades gubernamentales y para el periodista es muy difícil dar su punto de vista. Y hablamos ahora no sólo sobre mi, hablamos sobre los periodistas en su totalidad. No se nos permite trabajar con independencia, nos meten en este esquema criminal. Estoy muy agradecida a su agencia, por darme la posibilidad de comunicar la verdad a las personas. En Bulgaria no existe la libertad de prensa.

News Front: ¿Surgieron problemas en su trabajo durante su investigación?

Dilyana Gaytandzhieva: No, algunas semanas atrás tuve un encuentro con el redactor jefe. Y discutimos mi comisión de servicio a Siria. Él ha dicho que me apoyan y que debo continuar la investigación. Discutíamos los planes de la continuación del trabajo, del viaje e iba a ir realmente allá, pero no esperaba que semejante cosa ocurriera ahora. ¿Cómo puedo continuar el trabajo cuando mi contrato fue rescindido? Y he perdido el trabajo. Además sin haber recibido explicación. Claro, tengo mis propias conjeturas en cuanto a esto, pero no ninguna palabra oficialmente.

News Front: ¿Esperais explicaciones de las autoridades por lo ocurrido?

Dilyana Gaytandzhieva: Hace algunos meses, cuando he descubierto y filmado el almacén con armas pesadas búlgaras las autoridades han dicho que no son partícipes de esto y que Bulgaria como país no tiene alguna con esto. Nadie investigó como estas armas iban a los terroristas en Siria. Lo han dejado pasar simplemente, negaban todas las acusaciones acerca del envío de armas a todas partes, no sólo a Siria. Es un tema prohibido en Bulgaria. Nadie quiere hacer preguntas y responder a estas cuestiones. Por eso hasta ahora no he recibido explicaciones de las autoridades búlgaras.

Honestamente confieso que después del interrogatorio ni la agencia de seguridad ni los ministerios harán algo por descubrir la verdad. No desean ocuparse de la investigación, sólo les interesa las fuentes. Muchos periodistas están en mi misma situación pero yo voy a continuar con la investigación hasta descubrir todo. Los suministros de armas no sólo a Siria, sino también a Pakistán, Afganistán, Yemen, porque la guerra en Siria acabará pronto y todos estos terroristas serán reemplazados a África, o a Afganistán o Pakistán. Por eso estoy segura que los suministros de armas continuarán y caerán en manos de terroristas. Por eso los seguiré.

News Front: Hacéis realmente un trabajo hermoso y no hay ninguna duda de que las autoridades y el armamento están inseparablemente vinculados el uno con el otro.

Dilyana Gaytandzhieva: Las armas son dinero, y esto es un problema porque las autoridades ganan mucho con este armamento cuando cierran los ojos a todo lo demás.

News Front: ¿Has recibido amenazas después de lo ocurrido?

Dilyana Gaytandzhieva: No, amenazas directas no he recibido, sin embargo existe una multitud de vías para la intimidación, pero conmigo no funciona. No temo a esto y no tengo nada que perder.

News Front: ¿No temes continuar con la investigación al visitar los puntos claves?

Dilyana Gaytandzhieva: Esto suena como una llamada para mí y cada vez que me hacen esta pregunta es difícil explícarmelo, pero cuando una vez has visto la guerra en los ojos de los niños, y cuando te encuentras en tal situación, quieres hacer la elección correcta para decidir este conflicto, este problema, y quieres que el mundo conozca la verdad ya que hay tal afirmación, «la Primera víctima de la guerra es la verdad». Y nuestra misión consiste en llevar la verdad a las personas. Estando bajo sospecha, siendo despedida del periódico Trud Daily no abandonaré el trabajo, puesto que esta es mi vocación en la vida, así lo siento.

Puede ser, esto suena demasiado común, pero esto es así, pagas un precio elevado para ser corresponsal militar. Es un cargamento emocional muy pesado. Además del cargamento físico, están las amenazas físicas, las pesadillas por las noches, te sientes impotente. Y honestamente, sin las palabras de apoyo de todo el mundo, las cuales he recibido, sería difícil continuaría aún sabiendo que el suministro de armas continúa; no hay duda que mientras hablo los proyectiles están matando a niños en Siria y Yemen.

No pararé hasta que el gobierno de Bulgaria tome medidas para cesar el suministro de armas pues es un negocio sustentado con la muerte de personas. Espero que el mundo del periodismo no cierre los ojos antes esto.

News Front: Aquí nos encontramos con un crimen evidente al prohibir libertad de palabra al periodismo, pues la libertad de palabra es el componente más importante de nuestro trabajo. Espero que continúe el trabajo y la investigación. Le deseo suerte en su trabajo, usted es una mujer muy fuerte, y estoy muy contenta de haber tenido la oportunidad de comunicarme con usted.

Dilyana Gaytandzhieva: También estoy muy agradecida de comunicarme con usted, una vez más gracias por su interés y el apoyo pues este problema no sólo me toca a mí, nos toca a todos. Les deseo mucha suerte.

Luis Villadiego

miércoles, 30 de agosto de 2017

Cómo fue que el terrorismo del Estado Islámico alcanzó a España


Por DECLAN WALSH, RAPHAEL MINDER, ERIC SCHMITT y RUCKMINI CALLIMACHI
21 agosto 2017

Durante más de una década, España parecía inmune a los casos de violencia islamista sucedidos en otros países europeos donde los jóvenes radicalizados —en su mayoría con antecedentes como inmigrantes pobres— perpetraron ataques devastadores con bombas, rifles o vehículos.

Las fuerzas de seguridad españolas tienen una buena reputación como operadores efectivos para el antiterrorismo, puesto que ese país es un atractivo punto de entrada para los yihadistas por su larga costa del Mediterráneo y la cercanía con Marruecos.

La ilusión de ser un lugar seguro ante el extremismo islamista fue destrozada el 17 de agosto pasado, cuando una camioneta aceleró sobre la Rambla de Barcelona y dejó a su paso un rastro de cuerpos: murieron 13 personas y más de 100 resultaron heridas. Otra persona falleció en un ataque posterior en Cambrils, al sur de la capital catalana, que terminó cuando la policía abatió a cinco presuntos atacantes que, a su vez, parece que formaban parte de una célula que usaba una residencia en Alcanar para fabricar bombas.

Ahora las autoridades buscan entender cómo fue que un grupo que incluía adolescentes sin antecedentes terroristas pudieron planear un ataque coordinado en un país que durante mucho tiempo había combatido los atentados de ese tipo de manera efectiva, pese a ser un blanco atractivo y simbólico para los islamistas.

«Para los yihadistas, España todavía está en la primera línea de ataque», dijo Bruce Hoffman, profesor de la Universidad de Georgetown y experto en terrorismo e insurgencias.

Desde el año 2004, cuando estallaron las bombas en la estación de trenes de Atocha en Madrid y murieron 191 personas, España ha frustrado una larga lista de tramas islamistas; incluso en la zona costera de Barcelona donde se perpetraron los ataques del jueves.


Han sido arrestados más de 700 sospechosos de extremismo, según el Ministerio del Interior de España. Esa lista incluye a paquistaníes que planeaban atentados suicidas en el metro de Barcelona en 2008; a una célula terrorista en el enclave de Melilla, al norte de África; y a nueve hombres en su mayoría marroquíes detenidos en abril por vínculos con los ataques de marzo de 2016 en el aeropuerto y metro de Bruselas.

El año pasado, las autoridades también frustraron un posible plan para atropellar a personas con una camioneta como había sucedido en Niza e interceptaron un embarque de 20.000 uniformes que iban dirigidos a yihadistas en Irak y Siria.

«Las autoridades españolas están en buena forma en toda Europa», dijo Matthew G. Olsen, exdirector del Centro Nacional Antiterrorismo estadounidense. «Me da la impresión de que han sido muy exitosos al identificar e interrumpir ataques».

Después del atentado de marzo de 2004 en Madrid, los españoles recurrieron a su experiencia de décadas de combate al movimiento separatista ETA y aprobaron una serie de leyes que ayudaron a desarticular las células radicales.

Sin embargo, a veces, la suerte influye en el antiterrorismo y, el 17 de agosto pasado, esa suerte se le terminó a España.

Algunos de los jóvenes involucrados en los ataques de Barcelona y Cambrils todavía eran adolescentes y los investigadores creen que llevaban una doble vida; a lo largo de un año planearon los atentados en la residencia de Alcanar.

Fue un recordatorio del reto que enfrenta Cataluña como región que se ha vuelto un foco cada vez mayor del extremismo islamista.

En esa ciudad residen un cuarto de los dos millones de musulmanes que viven en España lo que ha atraído cada vez más migrantes musulmanes desde Marruecos, Argelia y el sudeste asiático. Sin embargo, han tenido problemas para integrarse y a muchos les han atraído las mezquitas salafistas (rama ultraconservadora del sunismo) que surgieron en pueblos y ciudades pequeñas de la zona.

En un cable diplomático de 2007, por ejemplo, funcionarios del Departamento de Estado alertaron que el área se había vuelto un «imán para reclutadores terroristas» debido a la alta población de inmigrantes musulmanes masculinos, no casados y desafectos.

«Hay algo de historia ahí», dijo Lorenzo Vidino, director del Programa sobre Extremismo de la Universidad de Washington y autor de un estudio sobre el salafismo en Cataluña. «Si te fijas en un mapa, el poblado más cercano a Cambrils es Salou. La distancia puede recorrerse a pie. Y Salou es donde Mohamed Atta tuvo su última reunión en Europa antes del 11 de septiembre», dijo. Atta era el piloto del primer avión que se estrelló contra el World Trade Center de Nueva York y se cree que se reunió con alguien de Al-Qaeda en Salou antes del atentado de 2001.

Sin embargo, España no había sido un foco principal para los militantes islamistas. Aunque es parte de la OTAN, el país tuvo una participación menor en las guerras estadounidenses en Irak y Afganistán y, aunque interceptaron células terroristas de manera agresiva, los líderes españoles han enaltecido los esfuerzos por integrar a los musulmanes a la sociedad.

En España tampoco se ha visto un surgimiento tan marcado de movimientos políticos de línea dura y antimusulmanes que existen en otras partes de Europa.

Se cree que 200 residentes españoles han viajado a Siria e Irak para sumarse a las filas combatientes, pero eso es apenas una fracción de los cientos de británicos o franceses que han hecho lo mismo.

No obstante, España tiene un atractivo simbólico para los islamistas debido a su historia de un califato y la presencia musulmana entre los siglos VIII y XV en Al-Ándalus; en sitios web de extremistas hay referencias a los deseos de regresar a ese territorio musulmán medieval.

Pese a los esfuerzos de integración, España se enfrenta a corrientes extremistas en sus comunidades marroquíes, tal como los británicos lo hacen con las comunidades paquistaníes o los franceses con los residentes de ascendencia tunecina o argelina.

El problema está relacionado a la relación histórica combativa entre España y Marruecos, de donde proviene la mayoría de la migración musulmana.

Prácticamente, todos los sospechosos de los ataques en Barcelona y Cambrils han sido identificados como marroquíes o de ascendencia marroquí. Al igual que el autor intelectual y otros perpetradores de los atentados de París en noviembre de 2015 y de quienes metieron las bombas al aeropuerto de Bruselas el 22 de marzo del 2016.

Ayoub el Khazzani, un hombre nacido en Marruecos que vivía en el sur español, fue detenido por los demás pasajeros de un tren que iba de Ámsterdam a París en agosto de 2015 cuando abrió fuego con un rifle kaláshnikov. Se cree que Khazzani se radicalizó en una mezquita en Algeciras, en España.

Más de 1.600 marroquíes se han sumado a las filas del Estado Islámico en Siria y Libia, de acuerdo con las autoridades de Marruecos, y los expertos en seguridad creen que todavía hay cientos de simpatizantes del grupo extremista en territorio marroquí.

«Lo impresionante es que no haya sucedido un ataque así en Marruecos», dijo Issandr el Amrani, analista de International Crisis Group, que hace poco publicó un estudio sobre las actividades del Estado Islámico en el norte africano.

El antiterrorismo español depende mucho de la cooperación con las fuerzas de seguridad marroquíes. Amrani dijo que estas últimas se han infiltrado y tienen una fuerte presencia en comunidades migrantes de toda Europa por medio de informantes, pese a que algunos grupos de derechos humanos han expresado reservas sobre sus métodos.

Sin embargo, la asistencia también depende de la relación política entre ambos países, que tiene una considerable tensión por la situación en los enclaves de Ceuta y Melilla y la disputa sobre la región del occidente del Sahara.

El gobierno español ha reducido los gastos en otras áreas, pero ha aumentado tanto el personal como el presupuesto para sus servicios de inteligencia. La legislación antiterrorista también les ha permitido detener a sospechosos de terrorismo en fases tempranas de un posible ataque; antes que lo que se permite en, por ejemplo, el Reino Unido.

Hasta los atentados en Barcelona, habían sido arrestadas 54 personas este año por sospechas de actividad terrorista en España.

Sin embargo, como sucede en tantas otras partes, los españoles están sobrepasados por la cantidad de tramas potencialmente terroristas que tienen que monitorear, según Seth G. Jones, especialista de RAND Corporation.

«Están abrumados por la cantidad de pistas», dijo. «No pueden cubrir todos los casos abiertos».


domingo, 27 de agosto de 2017

Los islamófobos, grandes aliados de DAESH para eliminar la zona gris


DAESH hizo un llamamiento en Dabiq, su revista de propaganda, a borrar la zona de coexistencia para los musulmanes en Occidente y para ello promueve acciones que alientan la islamofobia.

15 julio 2016

Scott Atran, uno de los grandes expertos sobre el integrismo islámico, explicaba que el fenómeno de ISIS es «un movimiento contracultural». Un fenómeno revolucionario que no se puede extirpar sólo con ataques aéreos porque inculca una idea salvadora, de liberación y emancipadora a jóvenes sin futuro. El medio de DAESH para lograr la conquista de sus objetivos es polarizar el mundo entre salvadores —ellos— y represores —infieles— para que los musulmanes en Occidente se tengan que ver empujados a elegir entre unos u otros. Sin término medio, sin zona gris.

La extinción de la zona gris era un artículo que fue publicado en Dabiq, la revista de propaganda de DAESH, en el que relataba los pormenores de este plan estratégico. Uno de los objetivos principales de su soflama eran precisamente todos aquellos musulmanes que marcharon en París en repulsa por el atentado de Charlie Hebdó. Para DAESH cualquier musulmán que se integra en la vida de los países occidentales en los que vive es un colaboracionista y pasa a ser un kafir (infiel), igual que todos aquellos refugiados que abandonan voluntariamente el Estado Islámico huyendo de la guerra. El plan de DAESH para que estos infieles se radicalicen es provocar mediante el terror reacciones violentas por parte de los europeos, que la islamofobia se extienda y que se trate a los refugiados como terroristas. De este modo acercaron a los kafir residentes en Europa a sus postulados para que puedan convertirse en mártires por la causa.

Así lo expresa la revista de DAESH, Dabiq:

«Los musulmanes en Occidente se encontrarán rápidamente entre una de dos opciones, o apostatan y adoptan la religión —infiel— propagada por Bush, Obama, Blair, Cameron, Sarkozy y Hollande —o migrarán— al Estado Islámico y de ese modo escaparán de la persecución de los gobiernos y ciudadanos.»

Si DAESH consigue con sus atentados eliminar esa zona de coexistencia estará creando un mundo polarizado que se ajusta a sus intereses. La zona gris que los terroristas quieren eliminar es la sociedad multicultural, tolerante, y compartida entre musulmanes, católicos y ateos. Una zona amenazada no sólo por DAESH, sino por la extrema derecha islamófoba que trata a todos los musulmanes, también los que huyen del terror o sufren sus consecuencias, como terroristas.

Tras los atentados en Bruselas del pasado mes de marzo comenzó una campaña en redes sociales contra los musulmanes con un hashtag llamado Stop Islam. Pedro Baños, experto en geopolítica, afirma en conversaciones con La Marea que ese hashtag fue lanzado por DAESH para provocar que prendiera en las redes el sentimiento islamófobo como parte de su estrategia para provocar la ruptura de la zona de convivencia de los musulmanes en occidente.



Esta labor de propaganda no es novedosa y alcanza a otros colectivos. Marta Ter, investigadora del Observatorio Eurasia, alertaba de los mensajes de cuentas Pro-ISIS que llamaban a atacar a los refugiados al considerarlos kafir. Según Ter, Voenkorr es una de las principales cuentas de propaganda de la blogosfera rusa.

ANTONIO MAESTRE

lunes, 21 de agosto de 2017

¿Por qué España, por qué Barcelona?


España tiene mucha experiencia en combatir el terrorismo. Pero el enemigo es hoy más difícil que nunca.

19 agosto 2017

España es un país tristemente familiarizado con el terrorismo. Durante décadas ha sufrido el azote de ETA, una organización terrorista independentista vasca que en su casi medio siglo de actividad armada segó la vida de 829 personas. Además, el terrorismo yihadista también golpeó violentamente a Madrid en 2004, dejando casi 200 muertos en una macabra serie de explosiones en trenes de pasajeros, en un 11 de Marzo que nadie olvida. Por todo ello, las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia en España demuestran a estas alturas una eficacia excelente, fruto del duro aprendizaje mediante la experiencia y de una necesaria alerta que ha ido sofisticando y afinando sus métodos de prevención y sus protocolos de trabajo policial.

Sin embargo, el mundo se encuentra ahora frente a un tipo de terrorismo difícil de atajar, en una situación en la que es imposible garantizar la seguridad ciudadana al 100 %, en una realidad compleja en la que las organizaciones terroristas no están integradas por miembros claramente identificables, sino que consisten en una ideología agresiva y dispersada que contagia a individuos que pueden radicalizarse en silencio, actuar por su cuenta y causar innumerables víctimas empleando en atentados que ni siquiera requieren el uso de armas convencionales.

La inventiva maligna del terrorismo llega tan lejos como la imaginación de los asesinos, y ese alcance es a veces imposible de reducir. Cuando un elemento de uso tan cotidiano como una furgoneta o un camión se utilizan como arma de destrucción, es fácil entender hasta que punto es difícil prevenir los atentados.

¿Por qué España, por qué Barcelona?

En el imaginario yihadista, España es aún Al-Andalus, un territorio ilegítimamente arrebatado al gran califato que el Estado Islámico intenta imponer al mundo. En varias ocasiones, la organización terrorista ha amenazado con ataques violentos cuya justificación es el intento de recuperar Al-Andalus.

España, como hemos visto, es además una importante punta de lanza en la lucha contra el terrorismo, y esa realidad podría haber alentado un resentimiento que se suma a un odio más antiguo, basado en la afinidad de España con gobiernos que han impulsado políticas agresivas en territorios musulmanes. De hecho una de las interpretaciones más comúnmente aceptadas de la barbarie del 11-M en Madrid es que fue una venganza por la participación de España en la invasión de Irak, históricamente simbolizada en la famosa «foto de las Azores».


Por si todo esto fuera poco, España está ubicada en un punto clave de los flujos migratorios, y eso debilita hasta cierto punto la capacidad del estado Español de detectar, entre la gran cantidad de inmigrantes que recibe, a aquellos que presentan un perfil potencialmente peligroso en términos de terrorismo. Con todo, la eficacia de la inteligencia española en este sentido es excelente.

La amenaza yihadista pesaba sobre Barcelona desde hacía varios años. Un artículo de finales de 2015, firmado por un periodista catalán llamado Xavier Rius, comenzaba con estas palabras: «Supongo que todo el mundo sabe que, tarde o temprano, nos tocará a nosotros». En el mismo artículo cita a un político local, el conseller de Interior de la Generalitat, Jordi Jané, que pocos días antes había admitido: «Es muy probable que se produzca un ataque terrorista».

El texto de Rius enumera los motivos por los que era previsible este ataque. Barcelona es una de las ciudades europeas con mayor concentración de fundamentalistas islámicos con peligro de actividad terrorista. Además es una importante ciudad costera llena de turistas, entre los que abundan norteamericanos.

Cabe señalar que las relaciones entre España y Cataluña están en un punto máximo de tensión debido a los intentos de secesión del gobierno catalán —de mayoría independentista—, y todo ello añade a la situación un matiz caótico que no existiría en ningún otro punto de España. Es imposible saber hasta qué punto este factor importa a los yihadistas, y es probable que no sea en absoluto determinante de la decisión de llevar a cabo este tipo de acciones, pero desde luego, en este momento, complica la coordinación política a la hora de dar una respuesta bien articulada. Con todo, y hasta donde se han desarrollado los acontecimientos, ambos gobiernos —el español y el catalán— han sabido aparcar sus diferencias y se han reunido de inmediato.

DAVID ROMERO

martes, 1 de agosto de 2017

Terrorismo y justicia

 

    [Compilación de fragmentos, hecha por un compañero nuestro desde Alemania, de una entrevista a Agustín García Calvo transmitida por RADIO 3 —el 7 de octubre del año 1988— y que puede sernos útil como guía para entender la realidad social a día de hoy:]


Los motivos para la violencia son tantos que más bien de lo que habría que asombrarse es que la mayoría de la gente, la mayoría de las poblaciones, los normales, no caigan en acciones terroristas de ningún tipo y parezcan sobrellevar la cosa con tranquilidad y resignación…

Evidentemente ninguna banda terrorista puede compararse ni de lejos con un Estado bien organizado, ni en lo ejecutivo ni en lo judicial. Nadie puede disponer de los medios, por ejemplo burocráticos, para hacer esperar al condenado, sea a muerte —en los países que conservan la pena de muerte— o sea a otra cosa, para hacerle esperar tiempos y tiempos vacíos, hasta que desde lo alto llueva sobre él la condena y la orden de ejecución. Ninguna banda terrorista, por bien organizada que esté, puede llegar a compararse con esto…

Cualquier desesperación desde abajo está de sobra justificada y ningún terrorismo puede compararse con el que Estado y Capital, de consuno, puedan ejercer…

Es por tanto necesario ponerse al día y reconocer en las cosas más cotidianas el ejercicio de esta violencia del Estado y el Capital. Condena a muerte es lo que sufren todos los cientos y miles de conductores y pasajeros de auto, que se matan, cada año, cada fin de semana, simplemente por la necesidad que Capital y Estado tienen de imponer y de mantener, desde hace muchos decenios, los medios de transporte inferiores, los más inadecuados y los más imbéciles. Ése es un ejemplo de ejercicio de la pena de muerte…

El terrorismo de las autopistas, ése es el terrorismo de veras…

La verdad es que, si hacemos caso de la Historia, los grandes cambios se han producido muchas veces de manera no sangrienta, en contra de lo que dice nuestra oyente. Los imperios se han derrumbado muchas veces sin saber por qué, han venido a quedar sustituidos por otros; unas veces ha sido con armas y otras veces ha sido sin armas. Vaya Vd. a saber; eso es completamente azaroso y no tiene para nuestro propósito mucha importancia…

Lo que aquí se está diciendo sobre todo es que ninguna negación, ninguna rebelión, ninguna lucha contra Estado y Capital puede utilizar los mismos medios que Ellos para fines distintos. Esos medios llevan inscritos sus fines en su propia forma y, por tanto, de antemano, cualquier rebelión que utilice los medios de Estado y Capital está condenada a repetir lo mismo y a no ser, por tanto, una verdadera rebelión liberadora del pueblo…

La rebelión consiste simplemente en decir «Es mentira que, suprimido el Estado y el Capital, haya ninguna especie de caos terrorífico en el futuro»; consiste en decir «Se confía en que, a pesar de los pesares, todavía hay algo de pueblo que queda vivo y que demuestra que está vivo y que sabe decir que NO»; y, sobre todo, se piensa que este decir que No, hasta de la modesta manera que aquí lo estamos diciendo, con diferentes motivos todos los días, este decir que NO, no es un proyecto ni ninguna ley para otra forma de sociedad: es ya de por sí una acción, está haciendo ya algo, tal vez, en contra de lo previsto…

Son evidentemente los servidores que Estado y Capital tienen para esto, son los Medios de Formación de Masas —que ellos falsamente llaman medios de comunicación— quienes crean y desarrollan estos términos y estas formas de catalogación que efectivamente son muerte. En cuanto a algo se le llama de una determinada manera, y especialmente si termina en -ismo, ya se le ha matado…

Lo que sí querría hacer resaltar es que, precisamente, el hecho de que el Terrorismo sea noticia siempre, y bien lo sabemos por nuestros Medios de Formación durante todos estos años, es algo que resulta revelador respecto al engaño que el Terrorismo mismo pueda suponer. Lo sangriento, como al principio creo que estaba diciendo, es la enorme mayoría de la gente que no protesta, que no se rebela, que no cae en ninguna desesperación violenta; la gente, la inmensa población, que se contenta, al parecer, que se aguanta o que estalla solo dentro de sus casas a costa de la mujer o del marido o de los hijos; eso es lo verdaderamente sangriento de todo este dominio, de toda esta imposición de Capital y Estado. Pero eso no es noticia, de eso no se habla nunca, es preciso que la cosa tome una forma como la de las bandas armadas organizadas y con su nombre, que ellos mismos se dan, o que por lo menos sea un individuo que hace una gran barbaridad digna de El Caso, para que aquello sea noticia…

Revista Archipiélago
Nº 3/1989.

jueves, 24 de marzo de 2016

Atentados de Bruselas: ¡no, señor primer ministro!


Por MICHEL COLLON
(Investig'Action)

Ayer, como muchos en Bruselas, pasé horas intentando averiguar cómo se encontraban mis familiares y amigos. ¿Quién, por desgracia, habría podido hallarse en ese metro maldito, que yo también cojo para ir al despacho de Investig'Action? ¿Quién, por desgracia, habría podido hallarse cerca del Starbucks del aeropuerto, donde suelo tomar un té mientras espero el embarque de mi vuelo? Indagaciones aún más angustiosas si tenemos en cuenta que la red estaba evidentemente saturada.

En definitiva, como muchos en Bruselas, viví, durante un día, lo que viven desde hace años los iraquíes, los libios, los sirios y, antes de ellos, los argelinos. Al haber estado en más de una ocasión en lugares que habían sido bombardeados por los occidentales, sé cómo son los restos de cuerpos dislocados que ya nadie podrá volver a abrazar. He visto allí el dolor de aquellos a los que se les arrebata para siempre a su marido, su mujer, su hijo.

Como muchos en Bruselas, lloré y deseaba golpear a los criminales que arremetieron contra tantos inocentes. Pero el criminal no nace, se hace. Y la cuestión más importante es: ¿cómo han llegado a eso? ¡Negar a este ese punto el valor de la vida de tantos inocentes! Hacerlos sufrir y aterrorizarlos en vez de luchar ―con esos inocentes― contra la injusticia que nos golpea a todos. ¿Quién ha intoxicado a esos jóvenes, quién les ha dado el ejemplo de la violencia, quién los ha sumido en la desesperación y, sobre todo, quién les ha armado? Criminales, sí, pero acaso no son también en parte víctimas, aunque este término resulte chocante.

Así que, cuando vi que nuestro primer ministro Charles Michel declaraba en conferencia de prensa que los belgas tenían que unirse y esquivaba con cautela la cuestión esencial: «¿Cómo hemos llegado a esto, quiénes son los responsables?», me enfurecí con ese hombre hipócrita que nos propone solo seguir como antes, cuando la pregunta que se hace la gente es precisamente «¿Cómo evitar que esto vuelva a suceder? ¿Qué políticas aplicar para poner fin a este engranaje infernal?».

¿Creen de verdad que la vigilancia y la represión van a impedir nuevos atentados? Algunos, sí, pero todos es imposible. Para eso hay que cambiar de política. Su política.

Einstein decía: «No se resuelve un problema con los mismos planteamientos que lo han creado». En efecto, no se acabará con el terrorismo hasta que no se hayan debatido sus causas profundas, con el fin de llevar a cabo una verdadera prevención.

Señor primer ministro Charles Michel, no le estoy agradecido. Porque se ha negado a plantear las cuestiones importantes: ¿Los Saud y Qatar han financiado a los terroristas? Sí, los informes de los servicios estadounidenses lo afirman. ¿Estados Unidos creó Al Qaeda? Sí, Hillary Clinton lo ha reconocido. ¿La CIA organizó un campo de entrenamiento en Jordania? Sí, el célebre periodista estadounidense Hersh lo ha demostrado. ¿Fabius impulsó el terrorismo al declarar «Al Qaeda hace un buen trabajo»? Sí, miren su vídeo de Marrakech en diciembre de 2012.

En general ¿Estados Unidos ha utilizado el llamado terrorismo islámico desde Bin Laden en Afganistán, en el 79, hasta la Siria actual, pasando por Bosnia, Kosovo, el Caucaso, Argelia, Iraq, Libia y otros muchos países? ¿No es preciso crear urgentemente una comisión de investigación sobre los vínculos EEUU, terrorismo y sobre el trasfondo estratégico de todos estos dramas? ¿Usted y Europa, van a seguir siendo el perrito faldero de Estados Unidos? Usted se entusiasma como un niño cuando Obama le llama. Pero ¿por qué no denuncia su hipocresía ante estas guerras? Señor Michel, cuando pienso en todo ese sufrimiento que habría podido evitarse, no le estoy agradecido.

Es cierto que usted no es el único que utiliza la falsa retórica.

Señor ministro de Asuntos Exteriores Didier Reynders, tampoco le estoy agradecido. Ayer declaró que los terroristas atacan nuestro «modo de vida». Exactamente las mismas palabras que dijo Georges W. Bush el 11 de Septiembre antes de atacar Iraq y Afganistán con excusas falaces. Señor Reynders ¿por qué no hizo referencia a sus declaraciones de abril de 2013 en las que elogiaba a «esos jóvenes a los que quizás un día se les erija un momento como héroes de la revolución»?

¿Por qué no quiso venir cuando le invité, en junio de 2013, a participar a un debate «Jóvenes en Siria, cómo impedir que vayan»? ¿Eso no le preocupaba? ¿Creía que para «cambiar de régimen» como usted dice, todos los medios eran buenos, incluso el terrorismo? ¿No pensó que animándoles a cometer ese tipo de actos allí, algunos vendrían a hacer lo mismo aquí? Señor Reynders, no le estoy agradecido.

Señora Milquet, tampoco le estoy agradecido. Usted era ministra del Interior en ese momento. Usted también se negó a participar en aquel debate, a pesar de nuestra insistencia, ¡cambiando constantemente de pretexto! Desde entonces, guarda silencio. ¿Avergonzada por haber ignorado los gritos de desesperación de las madres angustiadas al ver que sus niños ―porque eran realmente niños de 16, 17, 18 años― partían hacia el infierno sin que Bélgica hiciera nada para detenerlos? ¿No le asaltan los remordimientos al ver lo que ha sucedido? Señora Milquet, no le estoy agradecido.

¿No es hora de abrir un gran debate sobre las consecuencias de la política internacional que Bélgica ha llevado a cabo en los últimos años?

1. ¿Europa debe seguir respaldando a Estados Unidos y su política, que siembra la violencia en Oriente Medio?

2. ¿Bélgica debe seguir apoyando la violencia de Israel, negándose a hacer respetar el Derecho internacional y tratando de «antisemitas» a los jóvenes que quieren defender los derechos de los palestinos?

3. ¿Bélgica debe seguir prosternándose ante los petrodólares de los Saud (robados a los pueblos árabes en lugar de utilizar el dinero del petróleo y el gas en luchar contra la pobreza como en América Latina) cuando todo el mundo sabe que los Saud financian la intoxicación de las mentes jóvenes mediante una versión envenenada y falseada del islam?

4. ¿Cómo se justifica el rechazo a conceder asilo a las víctimas de «nuestras» guerras en Iraq, Siria y Afganistán?

5. ¿Cuándo se hará público por fin el informe de la intervención «humanitaria» en Libia, donde la OTAN se alió con Al Qaeda para derrocar a Gadafi, violando la Carta de la ONU que prohíbe ese tipo de prácticas, con las consecuencias que esto ha tenido: Libia convertida en base del terrorismo internacional?

¿No es hora de abrir al mismo tiempo un gran debate sobre las consecuencias de la política social, o más bien antisocial, de los gobiernos belgas desde hace años?

1. ¿Pueden recortar sin cesar los presupuestos escolares, creando escuelas-aparcaderos en las que los profesores no tienen ni la formación adecuada ni los medios para enfrentarse a tantas cuestiones complejas sobre el mundo actual?

2. ¿Pueden recortar sin cesar los presupuestos de prisiones y reinserción, con el riesgo de que pequeños delincuentes se conviertan en delincuentes irrecuperables?

3. ¿Pueden recortar sin cesar los presupuestos de los medios audiovisuales públicos, de forma que los periodistas no tienen tiempo de profundizar en los temas (confidencias llegadas de dentro de la RTBF) y se ven condenados al reino del copia-pega y de las noticias basura, empujando así a los jóvenes, que se han vuelto desconfiados, hacia la teoría del complot o peor aún hacia los predicadores fanáticos y los reclutadores sin escrúpulos?

4. ¿Pueden seguir haciendo regalos a la banca y a las multinacionales que ya casi no pagan impuestos y revertir el déficit especialmente en los ayuntamientos, cuyos responsables carecen de los medios necesarios para ayudar a los jóvenes? ¿No es así como crean núcleos de desesperación como Molenbeek? (pero no es el único, también están Vilvorde, Verviers, Anvers y no olvidemos que los «euro-yihadistas» proceden de numerosos países europeos).

5. ¿Hay que extrañarse entonces de que tantos jóvenes hayan caído en las garras de los reclutadores profesionales? Sobre todo teniendo en cuenta que cuando se les denunciaba ante la policía, no siempre pero sí con bastante frecuencia, padre y educadores oían la siguiente respuesta: «¡Que se vayan a Siria, lo que no queremos es que regresen!».

6. ¿Tiene realmente derecho a mostrarse sorprendido ante los atentados de París y de Bruselas cuando la voz de alarma se había dado hace años y usted se negó a escuchar a los que lanzaron la alerta?

Ayer, cada padre tembló por sus hijos. Hoy, todos nos interrogamos sobre la educación que hay que darles frente a un mundo cada vez más violento. ¿Podremos ofrecerles una verdadera educación y un futuro? ¿Mañana cuál será la ciudad que se verá golpeada? La escalada del odio y el miedo, dirigida contra los musulmanes, favorece a la extrema derecha. ¿Es eso lo que usted quiere?

En suma, los atentados no son una fatalidad, son resultado de una política. Aplicada en Washington. Luego en Londres y París. Bruselas les siguió servilmente. Señores dirigentes, son, por lo tanto, corresponsables. ¿Tenemos derecho a debatir sobre ello ―en «democracia»― o van a presionar de nuevo para que los medios de comunicación se callen?

Bruselas, 23 de marzo de 2016.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Hezbolá: El fuego con el que Europa se quema es el mismo que encendieron en Siria

 


Hezbolá ha condenado los atentados de Bruselas, capital belga, llamando a los países occidentales a poner fin a sus apoyos a los grupos terroristas en Oriente Medio.

«El fuego con el que Europa, en particular, y el mundo, en general, se están quemando es el mismo que algunos regímenes encendieron en Siria y otros estados en la región», ha destacado el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) en un comunicado emitido este martes.

Tras destacar que los atentados en Bruselas demuestran que el terrorismo no conoce fronteras, Hezbolá ha añadido que «la lucha contra el terrorismo necesita la valentía y la cooperación regional e internacional, por lo que guardar silencio ante esta lacra es un gran error».

«El fuego con el que Europa, en particular, y el mundo, en general, se están quemando es el mismo que algunos regímenes encendieron en Siria y otros estados en la región», ha indicado el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá).

Por otra parte, Siria ha subrayado que los atentados en Bruselas, reivindicados por el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), son el resultado inevitable de las políticas erróneas y una tolerancia ante el terrorismo, y ha pedido un esfuerzo internacional para hacer frente a este flagelo.

«Los ataques terroristas en Bruselas, y antes de eso en París (capital francesa) y en otras partes del mundo, reafirman que el terrorismo no tiene fronteras y es el resultado inevitable de las políticas equivocadas y del uso del terrorismo para lograr ciertas agendas», ha precisado una fuente oficial de la Cancillería siria, citada por la agencia oficial siria de noticias SANA.

Tras reiterar que Siria está haciendo frente al terrorismo takfirí desde hace cinco años, la fuente ha llamado a la unión de los esfuerzos internacionales sinceros para plantar cara a la amenaza terrorista y frenar el comportamiento de los Estados patrocinadores de esta lacra, obligándoles a dejar de suministrar cualquier tipo de apoyo a los grupos terroristas, a fin de restablecer la paz y la estabilidad en la región y el mundo.

A continuación, la fuente ha hecho hincapié en que los atentados de Bruselas, que han acabado con la vida de al menos 34 personas, también fueron la consecuencia de «describir a los grupos terroristas como fuerzas moderadas».

martes, 1 de diciembre de 2015

Michel Collon acusa a los [verdaderos] responsables del terrorismo


En estas horas dramáticas, recibimos gran cantidad de preguntas en nuestro sitio web, en nuestro Facebook, que tienen que ver siempre con dos preguntas: ¿Cómo es posible que cosas como estas se produzcan? y ¿cómo detenerlas, cómo impedir que esto recomience?

21 noviembre 2015

Un estudiante francés de origen marroquí, Amin, me escribe lo siguiente:

«Sin excusas o justificaciones a la barbarie, pero tomemos consciencia de que el monstruo no nace, se fabrica. Sobre nuestro territorio (En Francia, en Bélgica) él se fabrica en el rechazo, la exclusión, la humillación, la explotación y el abandono, frente al discurso de extremistas y fanáticos de todos los bandos. Fuera de aquí —dice él— él se fabrica en la matanza, la destrucción, la desesperación, y bajo las bombas de los sanguinarios de todos los bandos. —Él termina— la humanidad es una y es indivisible, no hay ninguna diferencia entre el llanto de una madre que ha perdido un hijo en el bombardeo del hospital de Kunduz por las fuerzas de la OTAN, y ese de un padre que ha perdido su hija en un concierto en el corazón de Paris.»

Como lo he dicho a menudo, nuestra emoción y nuestras condolencias son para las familias de la victimas de todos lados. Pero también plantean la exigencia de verdaderos debates. Insisto diciendo claramente, que más allá de los hechos, necesitamos las causas. E insisto y digo:

Yo acuso al seños Fabius, Hollande, Valls de ser responsables por lo que pasó en Paris, por la simple razón de que Fabius declaró: «Al-Nusra, es decir, Al Qaeda en Siria, hace un buen trabajo». Reconociendo la alianza de hecho entre Francia y los terroristas en Siria, y antes era el caso en Libia y en otros países.

Yo acuso las relaciones con los regímenes de Arabia Saudita y de Qatar que propagaron este adoctrinamiento, esta intoxicación, de algo que se pretende islamista pero que no tiene nada que ver con el Islam, que es una falsificación del Islam. Y yo no soy el único en acusar, ya que el señor Alain Chouet, quien era responsable de DGSC (Dirección General de la Seguridad Exterior) declaró, le cito:

«En Oriente Medio, en el Sahel, en Somalia, en Nigeria, nosotros Francia somos aliados de aquellos que esponsorizan, desde hace 30 años, el fenómeno terrorista, aliados con aquellos que esponsorizan los terrorismos. Y él continúa— nos cansamos atacando a los que ejecutan, es decir, a los efectos del wahabismo, pero no a sus causas y no lograremos detener los atentados, a menos que coloquemos un policía detrás de cada ciudadano.»

Yo acuso la alianza con Arabia Saudita y Qatar.

Yo acuso la alianza con Turquía que ha dejado pasar miles, decenas de miles de euro-yihadistas sobre su suelo, para ir a cometer en Siria, las mismas atrocidades que vemos ahora en Paris. Yo acuso a Turquía de ayudar a comercializar las reservas de petróleo de Daesh y a financiar este movimiento terrorista. Y yo no soy el único, la señora Hybaskova, quien es la embajadora de la Unión Europea en Irak, declaró a la Comisión de Asuntos Extranjeros del Parlamento Europeo, la cito: «Desgraciadamente, estados miembros de la Unión Europea compran este petróleo, no puedo dar más detalles.»

Yo acuso esta alianza con Turquía de ser funcional al terrorismo. Y de una forma general, yo acuso a los Estados Unidos de haber utilizado el terrorismo, donde sea que esto le fuese útil, donde sea que ellos mismos no se atrevieran a usar sus tropas terrestres. Esto comenzó con la operación Bin Laden en Afganistán, continuó en Yugoslavia, Bosnia-Kosovo, en el Cáucaso, luego en Irak, Libia y Siria, habiendo todavía otra serie de países. Los Estados Unidos en ciertos momentos combaten el terrorismo y en otros lo utilizan cuando eso les conviene.

Y, alguien dirá, ¿Cómo explica usted que si ellos financiaron el terrorismo, ahora estos terroristas vienen a golpear el centro mismo de Francia sobre el suelo europeo? No hay que ver esto como un complot donde la CIA organiza todo de A a Z y controla todo infaliblemente. Sí, ellos lo han organizado, pero no es un complot. Es una alianza entre fuerzas que existen y que tienen su propia agenda. Lo mismo que Bin Laden, quien había trabajado para los Estados Unidos y luego se volvió contra ellos. Ahora tenemos Al Qaeda en Siria y Daesh y todos esos movimientos terroristas que trabajaron para los Estados Unidos, pero que tienen su propia agenda, y ahora se ponen en contra porque la alianza no va más.

Yo acuso de una forma general también a los EEUU de haber mostrado el ejemplo de la violencia, de haber llevado guerras todo el tiempo desde hace 25 o 30 años y de haber mostrado a todos los pueblos que los problemas, se intenta, se quieren resolver por medio de la violencia. Les recuerdo que la Carta de la ONU prevé que todos los conflictos deben ser negociados, no tenemos el derecho de hacer la guerra. Esta estrictamente prohibido por la carta de la ONU desde 1945 y les recuerdo que Wesley Clark, un general de los EEUU había revelado que la administración de los EEUU en 2001 habían decidido de tomar, yo cito, siete países: Afganistán, Irak, Irán, Somalia, Sudán, Libia y El Líbano, ellos ya lo habían anunciado en 2001. Por lo tanto ya había un programa para desarrollar la guerra.

Yo acuso esta alianza con Israel por envenenar, por sembrar un clima de odio en  Oriente Medio y por mostrar que se mantiene el colonialismo por medio de la violencia y, de hecho, el rechazo a negociar. Esto es sobre el plano de las causas exteriores de este terrorismo, pero hay también causas interiores en Francia, en Bélgica, en los países europeos, que hacen que ciertas personas caigan en el engaño de este terrorismo.

Y yo acuso la discriminación racista hacia los inmigrantes, ya sea referida al empleo o a la vida cotidiana. La discriminación, el delito de portación de rostro, los controles, la humillación policial, es eso evidentemente que provoca una rabia, un enojo que, la mayoría de las veces, busca expresarse de una forma totalmente positiva, y en el caso de uno u otro que se vuelve loco a causa de esta indignación y de este desprecio, nos hacemos intoxicar pero por gente que, de hecho, son amigos, ya que es Arabia Saudita quien intoxica los jóvenes de los barrios populares para utilizarlos como carne de cañón.

Por lo tanto yo acuso esta discriminación racista y acuso igualmente, el hecho de que algunos le impiden a la escuela de desempeñar el rol que debe desempeñar. Quisiera recordarles, que cuando tuvimos los atentados odiosos contra Charlie, tuvimos enseguida la ministro de educación francesa Najat Vallaud-Belkacem que declaró, le cito:

«Hubo numerosísimos cuestionamientos de parte de los alumnos y todos hemos escuchado: "sí, yo apoyo a Charlie, pero las dos varas distintas, ¿por qué defender la libertad de expresión aquí y no allá?" Fin de comillas y la ministra continúa Esas preguntas nos resultan insoportables, sobre todo cuando las escuchamos en la escuela, que es la encargada de transmitir valores.»

Pero eso no es la escuela, eso es la Policía. Una ministro de la Educación que dice que los jóvenes no tienen derecho de cuestionarse y de discutir con sus profesores. Pero es así exactamente como empujamos a los jóvenes en los brazos del terrorismo. Yo estuve el sábado pasado en una reunión de profesores para la Escuela Democrática, aquí en Bruselas, talleres donde los profesores intercambian sobre la manera de formar, lo mejor posible sus jóvenes, y todos me decían lo extremadamente difícil que es actualmente, como nos faltan elementos y a menudo estamos desmotivados a lanzar verdaderos debates y desarrollar verdaderos conocimientos sobre todos estos problemas entre los jóvenes.

Yo acuso la amalgama hecha actualmente entre los migrantes, los refugiados, los terroristas, los islamistas, etc. No es un problema de migrantes. Esta gente no deja su país porque quieren venir a nuestro buen clima o porque tienen negros pensamientos. Esta gente deja su país para huir la miseria y la guerra que nosotros, gobiernos occidentales, hemos llevado a su país. Somos nosotros quienes hemos destruido su país. Los migrantes peligrosos, no son aquellos que intentan cruzar el Mediterráneo para salvar sus familias de la miseria o de la muerte. Los migrantes que son peligrosos son las personas como Sarkozy, como Bernard-Henry Lévy, que se dan el derecho de ir a Libia y decir, ustedes tienen que hacer esto, ustedes tienen que derribar este gobierno, ustedes tienen que darle el petróleo a Francia, obviamente. Esos son los migrantes peligrosos. O bien, Hollande, Valls, Fabius, que van a Siria como si fuera su casa y deciden todo lo que debe hacer Siria. Esos son los migrantes peligrosos desde mi punto de vista.

Y yo acuso finalmente, el hecho de que ciertas personas intenten utilizar estos eventos trágicos para propagar el odio hacia los musulmanes, para propagar la islamofobia. Esa es una cosa que yo ya había puesto a la vista y que todavía hemos visto recientemente. En la televisión no hemos tenido, prácticamente, debates donde pudiéramos verdaderamente discutir sobre el fondo de las cosas. Y en lugar de eso, hemos tenido, a veces, llamados al odio absolutamente asombrosos. El domingo pasado en la televisión belga, tuvimos un tal Moniquet que, dicho por él mismo, ha trabajado para el servicio secreto franco-israelí, alguien de la extrema derecha, y él dijo lo siguiente:

«No hay democracia en el mundo árabe, no hay una universidad válida en el mundo árabe, hay pocas creaciones artísticas en el mundo árabe, no hay creaciones científicas en el mundo árabe; bueno, ya sé, me dirán en el siglo VII, sí, pero estamos en el siglo XXI.»

Pero eso es completamente falso, ese es el problema. No es un problema de árabes o musulmanes o cristianos. Bush se decía cristiano e hizo los horrores que hemos visto en Irak y en otras partes, pero no vamos a tirar a todos los cristianos al infierno porque Bush haya hecho eso. Es lo mismo, lo que pasa acá, no tiene nada que ver con la religión del Islam. Y yo quisiera remarcar dos cosas. Cada vez que hubo, en el mundo árabe o musulmán, dirigentes que eran demócratas o que no eran demócratas pero que en todo caso eran laicos y querían modernizar su país, ¿que hizo el Occidente? EI los ha asesinado o los ha derrocado. Hemos hecho eso en Egipto, hemos hecho eso en Irán, hemos hecho eso en Libia, hemos hecho eso en Siria. Por lo tanto, hay de todas formas una hipocresía fundamental, ustedes se quejan porque el mundo árabe y musulmán no es democrático, pero cada vez que hay un demócrata ustedes lo derrocan para que las multinacionales puedan controlar el petróleo y robar los pueblos locales, lo que es evidentemente, muy democrático.

Por lo tanto, estamos en la hipocresía absoluta y entonces aprovechamos para divulgar un discurso de pánico y miedo hacia los musulmanes, que son peligrosos. Y evidentemente así, lo único que hacemos es tirar combustible sobre el fuego.

La pregunta que nos preocupa a todos es ¿Cómo vamos a impedir la repetición de tales atentados? Y nos dicen que nuestros gobiernos nos protegen. Por ejemplo, cuando un niño pregunta ¿qué es el terrorismo?, la television le responde lo siguiente:

«Es difícil luchar contra el terrorismo, ya que los guerrilleros se esconden y disponen de medios sofisticados para actuar. Pero la mayoría de los países hacen todo para proteger sus ciudadanos. Francia dispone, por ejemplo, del plan Vigipirata. Un conjunto de medidas basadas en la vigilancia que ya han permitido frustrar varios atentados

En realidad, nuestros gobiernos no nos protegen. Yo pienso que son ellos los que han creado el riesgo de estos atentados en Paris y en otras partes. Y no soy el único en decirlo. Alain Chouet, de quien yo he hablado, un ex dirigente de la Dirección General de Seguridad Exterior ha denunciado la actitud de Francia sobre la cuestión de la prevención del terrorismo, le cito:

«Los servicios de seguridad sirios le han ahorrado a Francia, en varias oportunidades, terribles catástrofes que terroristas de origen árabe, se disponían a provocar. Sólo la información provista por los servicios sirios nos han permitido frustrarlas y salvar vidas inocentes. Y da un ejemplo Hemos obtenido, gracias a la cooperación con Siria, informaciones invaluables, que nos han permitido frustrar en 2008, un plan terrorista que hubiese causado miles de muertes en el metro de Paris. Gracias al Coronel Makhlouf hemos podido desmantelar e interceptar un grupo de los más peligrosos terroristas de Al Qaeda. Y entonces él se sorprende de la política francesa y el dice ¿Cómo podemos meter en la lista de sanciones francesas y europeas este oficial Makhlouf, quien ha sido herido al momento de una operación contra terroristas que atacaban las embajadas francesa y americana en Damas. Imaginen que alguien salve nuestros hijos de una muerte segura y en lugar de agradecerle, nuestra diplomacia lo trata de terrorista y lo mete como un criminal sobre una lista de sanciones, y además —dice élle agradecemos, financiando, nosotros, atentados terroristas sobre su territorio. Es una política razonable

Esta es la opinión de un responsable oficial de la seguridad en Francia. En base a esto, yo insisto en enviar un llamado para que justamente, podamos movilizarnos para evitar la repetición de tales actos.

Yo creo que para detener este engranaje de guerras, de terrorismo, de atentados, es absolutamente necesario decir ¡STOP! a las guerras, a las intromisiones. Lo he dicho, la guerra es ilegal, no es una forma de resolver los conflictos internacionales. Y si se quiere hacer la guerra, sean claros: Es porque se persiguen otros intereses: el negocio, el petróleo, el gas, sus riquezas, etc. Entonces lo que quieren no es una solución, sino alejar la gente que no quiere que le robemos su petróleo.

Por otro lado, es muy importante decir ¡STOP! al colonialismo de Israel. Es bien sabido, que la gente aquí tiene rabia porque ellos ven que se apoya el terrorismo y el colonialismo de Israel, que podemos masacrar los palestinos, que podemos enviar la gente a los hospitales para matar gente, que podemos masacrar niños en la calle y que por todo eso, no solo que no hay sanción, sino que además lo apoyamos armando a Israel para hacer estas cosas. Es importante frenar el colonialismo de Israel. Es importante detener el rol espantoso desempeñado por Arabia Saudita y Qatar. Es necesario detener nuestras relaciones con estos países, en tanto y en cuento no hayamos puesto fin a este financiamiento del terrorismo, a este adoctrinamiento, y en tanto y en cuanto no dejemos a sus poblaciones evolucionar hacia una democracia.

Es necesario igualmente, dar fin a la injerencia de Turquía que ayuda a Daesh, permitiéndole exportar su petróleo y proveyendo todos estos combatientes que pasan por allí. Y yo creo necesario por todo esto, desarrollar absolutamente un debate en las escuelas. Es extremadamente importante que en las escuelas podamos hablar de todo esto. E igualmente son necesarios más y verdaderos debates en los medios de comunicación. Hasta aquí no ha habido, y las personas que dicen este tipo de cosas son excluidos y censurados en los medios. Es necesario que todo el mundo lo sepa. La gente como yo que hacemos investigaciones, hace 4 años que decimos lo que va a pasar. Hace 4 años que denunciamos el carácter criminal de esta guerra.

Hace cuatro años, por ejemplo, yo escribí un libro en el cual yo decía, la guerra de Sarkozy contra Libia es una guerra por el petróleo, una guerra por el dinero. Y en las grandes redacciones de los informativos de los grandes medios, decían: ¡Otro conspiracionista! Y ahora, aparece Clinton que en sus memorias dice: «Sí, Sarkozy lo que quería era el petróleo libio. Era una guerra por dinero.» ¿Cuántas veces vamos a esperar que esto sea confirmado?

Sobre el punto de vista de los medios. Si hubiésemos hablado como era necesario de la muertes en Libia, de las muertes en Irak, de las muertes en Siria, víctimas de los mismos actos terroristas y si hubiéramos dicho cuales eran la causas, puede ser que eso hubiera impedido los atentados como estos de Paris.

Mi llamado es el siguiente. Ahora estamos en el cruce de caminos. Podemos ir por mas represión, más espionaje, obviamente, hay que tomar medidas contra el terrorismo, pero espiar y restringir las libertades de todos los ciudadanos no es para nada una solución. Yo pienso que, es necesario, frente al terrorismo, no menos libertad sino más libertad. Y esto pasa por la libertad de debatir, esto pasa por la libertad de informarse. Y en este sentido yo he visto una cosa alentadora en uno de los debates del fin de semana en la televisión francesa, es la actriz francesa Catherine Frot que ha declarado:

«Me di cuenta que no comprendía nada y pienso que no soy la única a no comprender nada de esta historia, del pasado y del presente de esta historia en la cual estamos. Y me dije que tenía ganas de cultivarme, que hoy los jóvenes tenían interés por cultivarse, por comprender el sentido de la historia.»

Creo que ese es un llamado fundamental, para poder comprender la situación, para poder pesar sobre las decisiones debemos cultivarnos, formarnos para comprender la historia, para comprender los intereses económicos y estratégicos que están en todos estos conflictos, y para comprender los principios de la propaganda de guerra, es decir, la forma en la que nos manipulan. En Invetig’Action, una parte de nuestro trabajo, al lado de la Newsletter, del sitio web y la cadena de videos que es en formación, hacemos libros referidos a esto para que cada uno pueda formarse y ser capaz de debatir alrededor de sí mismo y de sobrepasar los medios mentirosos que escuchamos. Por ejemplo, La stratégie du chaos con Mohamed Hassan, todo un capítulo sobre Arabia Saudita, ¿Qué es el wahabismo, qué rol desempeñan y cuál es el lugar de Arabia Saudita en alianza con Israel y en las manos de los Estados Unidos?

O Syriana de Bahar Kimyongür quien explicaba, hace ya cuatro años, que son efectivamente terroristas que fueron usados y que las manifestaciones democráticas de partida y las manifestaciones sociales con respecto a la política del gobierno sirio que era legitimo, fueron enseguida utilizadas y transformadas, corrompidas hacia una violencia terrorista porque lo que se quería no era la democracia en Siria, sino tomar el control de Siria. En Libye, OTAN et médiamensonges : Manuel de contre-propagande, yo había analizado las verdaderas razones de la guerra contra Siria, contra Libia, disculpen, y explicaba que los Libios no estaban para nada liberados, pero que iban a enterrarse en el infierno como Irak y lamentablemente es lo que pasó.

En Jihad, made in USA, Grégoire Lalieu y Mohamed Hassan explican lo que pasó verdaderamente en Siria y en Egipto, explican también que no hay un sólo islamismo, que es un concepto vago y confuso, sino que en realidad hay varias corrientes, muy contradictorias entre . Hay islamistas que están en las manos de los Estado Unidos y hay quienes los combaten. Por lo tanto, hay que analizar esto de una manera fina y precisa.

Recientemente, Arabesque$, una investigación sobre el rol de los EEUU en la revuelta árabe de Ahmed Bensaada, es un análisis muy interesante para ver cómo los EEUU controlaron y manipularon los ciberactivistas y los movimientos de protesta en Egipto y en Túnez, para hacer de cuenta que se cambian las marionetas, pero que nada cambia y que sus intereses económicos sean preservados.

Y en Je suis ou je ne suis pas Charlie ? yo he estudiado el fenómeno de la islamofobia, los problemas de la inmigración y describo la complicidad permanente, desde hace 30 años, entre los EEUU y el terrorismo. La utilización del terrorismo por los EEUU. Y quisiera decir que mis fuentes en este libro son únicamente fuentes que provienen de los EEUU, obviamente.

Para terminar hago un llamado. Estamos en un cruce de caminos. El mundo está cambiando muy rápida y brutalmente. Esto puede bascular en el sentido de aún más peligro, aún mas guerra, y es eso lo que algunos quisieran. Utilizando los atentados de Paris como un pretexto para ir a invadir Siria y recolonizar todo Oriente Medio y luego ocuparse de Hezbo, Hamas, la resistencia palestina y a todo aquel que no se ponga de rodillas. Puede ir en ese sentido, más guerra y entonces más atentados y más terrorismo, o puede ir en el sentido contrario.

Comenzar a tomar conciencia de que esto ya no puedo continuar, que debemos escapar de este espiral, de este engranaje. Que debemos restablecer la fraternidad y el dialogo sin importar la religión ni los orígenes ni la cultura. Que debemos intentar comprendernos, y que debemos intentar comprender, todos juntos, como poner fin a la guerra. Poner fin a los atentados. Cómo podemos ir hacia un periodo que será marcado por la paz, la justicia, el progreso. Y eso, para mí, la lucha por la paz, pasa por una lucha por una información correcta.

¡Muchas gracias!

Michel Collon
 16 de noviembre de 2015, Molenbeek (Bruselas)