domingo, 7 de diciembre de 2014

Cuando Errol Flynn filmó para Fidel


Se acaba de descubrir, restaurar y editar en DVD un documental sobre la Revolución Cubana presentado por Errol Flynn [2002], que por esos tiempos estaba en Cuba ahogando sus penas en ron. Conozca la historia detrás de Cuban Story, un film perdido que sólo se había exhibido en Moscú y gracias al cual los rusos vieron por primera vez la cara de un tal Fidel Castro

16 de junio de 2002

Todo comienza en un aula, con un escritorio sobre el que descansa un globo terráqueo y un pizarrón cubierto por un gran mapa. Haciendo las veces de profesor, Errol Flynn aparece en cuadro —con los botones de su camisa desabrochados y luciendo un bronceado caribeño— y se sienta en el borde del escritorio, tomando el globo entre sus manos y señalando vagamente algo en él. «Esta pequeña mancha es Cuba», le explica Flynn a la cámara. «Puede ser pequeña, pero recientemente ha crecido en los corazones de los hombres de todo el mundo que aman la libertad y la humanidad», agrega, y al terminar la frase arroja el globo fuera de escena. Así es como comienza un documental de 50 minutos olvidado por la filmografía de Errol Flynn, rodado entre 1958 y 1959 y titulado La verdad sobre la Revolución de Castro. Dirigido por un exiliado ruso llamado Victor Pahlen, compañero de andanzas de Flynn mientras disfrutaban de la decadencia de la Cuba de Batista, cuenta la leyenda detrás de este documental que sólo fue exhibido en Moscú antes de pasar a un olvido que duró más de cuatro décadas. Gracias a los esfuerzos de la hija de Pahlen, el negativo del film fue descubierto en un depósito del estudio inglés Pinewood, y remasterizado para su flamante edición en DVD bajo el título Cuban Story. «¿Fidel Castro y Errol Flynn juntos en una película? Puede resultar imposible, pero la verdad es aún más extraña», es como la promociona All Day Entertainment, la empresa responsable del rescate del documental que les permitió a los rusos que concurrieron a su única exhibición en un Festival de Moscú ver por primera vez el rostro de un tal Fidel Castro.

«Era un maniático delirante y lo único que quería era emborracharse y no hacer nada.» Así es como el mismísimo Mel Brooks describió al Errol Flynn que conoció a mediados de los años cincuenta, cuando el capocómico recién comenzaba en la televisión norteamericana y uno de sus primeros trabajos para el programa humorístico «Your Shows of Shows» de Sid Caesar fue escoltar al invitado estelar del programa, intentando que se mantuviese sobrio y aprendiese sus líneas. «Fue el fin de semana más loco de mi vida, encerrado en el Waldorf con Flynn y dos hermanas cubanas pelirrojas. Yo trataba de sacarlo de su habitación, su alcohol y sus chicas, mientras él intentaba meterme en el cuarto y emborracharme», recordó alguna vez Brooks, que inmortalizó su aventura cuando produjo el film Mi año favorito, con Peter O’Toole en el papel de Errol Flynn. Y su recuerdo de primera mano sirve para hacerse una idea del estado de las cosas para la ex estrella de Hollywood cuando decidió buscar refugio en Cuba. Nacido en Tasmania, marino y responsable de una plantación de tabaco en Nueva Guinea antes de comenzar a actuar en Australia, Flynn supo ser una de las estrellas más populares y mejor pagas de Hollywood desde mediados de los años treinta hasta comienzos de los cuarenta. Su decadencia se desencadenó en medio de todo tipo de escándalos alcohólicos, sexuales, artísticos y económicos—, de los que se refugió en un lugar hecho a medida, tal como él mismo lo describe al comienzo del olvidado documental de Pahlen: «Un lugar para tipos como yo, que pensaban que podían ahogar todos los dolores del mundo en un par de daikiris».

Antes del descubrimiento de La verdad sobre la Revolución de Castro, la filmografía de Flynn terminaba con Cuban Rebel Girls (Las chicas rebeldes de Cuba), un bochorno dirigido y protagonizado por Flynn junto a Beverly Aadland, su novia de 16 años. Descripto por un crítico como «miserable epitafio cinematográfico», el rodaje de aquel film de aventuras parece haber sido acompañado por este documental, ambas empresas completadas por Flynn gracias a la ayuda de Pahlen, un exiliado ruso nacido en San Petersburgo que había trabajado marginalmente en Hollywood y con el que Flynn terminó como socio de un teatro en La Habana. «Mi teoría es que los dos disfrutaban de la decadencia del régimen de Batista, y con la llegada de la Revolución tuvieron miedo de que su modo de vida llegase a su fin», explica vía e-mail David Kalat, el responsable de All Day Entertainment. «Así que rodaron ambas películas para asegurar su futuro en la isla.» Corresponsal desde Cuba para la cadena Hearst, Flynn aseguraba haber tenido un nunca confirmado encuentro con Castro en el campo de batalla. Dos fotos suyas junto a Castro —que parecen haber sido tomadas en una conferencia de prensa— son exhibidas por la estrella ante la cámara de Pahlen como prueba del encuentro, al tiempo que presenta a Castro como «un hombre, un verdadero hombre». Aquella búsqueda de un lugar en la Cuba revolucionaria no sirvió de mucho para Flynn, que falleció de un ataque de corazón en octubre de 1959, unos meses antes de cumplir los 50 años. Y que, al final del que tal vez sea su verdadero epitafio cinematográfico, lee en cámara un telegrama firmado por Castro, en el que invita a los espectadores norteamericanos a visitar Cuba, «la tierra de la libertad». Lectura que Flynn remata diciendo: «Yo creo en eso, y deberían hacerlo también ustedes. Buenas noches».

Martín Pérez

sábado, 6 de diciembre de 2014

Encuentran cientos de millones de euros «escondidos» en el Vaticano



El ministro de Economía del Vaticano, George Pell, ha indicado que se han encontrado cientos de millones de euros «escondidos» en cuentas de varios departamentos de la Santa Sede que no aparecían en las hojas de balance.

En un artículo para la revista británica Catholic Herald Magazine que será publicado este viernes, el cardenal australiano afirma que han descubierto «que la situación es mucho más saludable de lo que parecía, porque unos cientos de millones de euros estaban guardados en cuentas de ciertas secciones y no aparecían en las hojas de balance».

«Es importante señalar que el Vaticano no está en quiebra (…) la Santa Sede está pagando sus gastos, y a la vez posee importantes activos e inversiones», añade Pell.

Además, apunta que los departamentos del Vaticano tuvieron durante mucho tiempo «casi carta blanca» con sus finanzas y siguieron «patrones establecidos tiempo atrás» para manejar sus asuntos.

El mes pasado, la oficina de Pell envió una carta a todos los departamentos del Vaticano sobre los cambios en el manejo de la economía y la contabilidad. Desde el 1 de enero, cada departamento deberá aprobar «medidas financieras claras y eficientes» y preparar información financiera e informes que cumplan con estándares internacionales de contabilidad.

Desde la elección del Papa Francisco en marzo del 2013, el Vaticano ha aprobado grandes reformas para cumplir con estándares financieros internacionales y evitar el lavado de dinero.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Investigan el intento de suicidio de una joven sometida a trece exorcismos en Valladolid

[Alguien me dijo que «me parecen menos peligrosos los que creen en los unicornios o en los gnomos que estos escépticos selectivos que se tragan sin rechistar todo lo que viene del poder». Pues, me parece que NO; creer en supercherias y demás tonterías también puede ser muy peligroso. Prefiero la labor de esos «pseudoescépticos» que a la gente supersticiosa.]
 

Fue trasladada al convento de San Joaquín y Santa Ana para que el único exorcista de Castilla y León la liberara del diablo


El Juzgado de Instrucción 2 de Burgos investiga desde el pasado 26 de agosto el intento de suicidio de una joven burgalesa, menor de edad cuando sucedieron los hechos y que acaba de alcanzar la mayoría de edad, que fue sometida a trece exorcismos, según desvela en su edición de hoy Diario de Burgos y recoge la Agencia ICAL.

La víctima declaró en la Comisaría de Burgos que en mayo de 2012 comenzó a sufrir «problemas de anorexia acompañados por problemas nerviosos de ansiedad», que sus padres interpretaron como «una posesión demoníaca».

Los progenitores de la víctima se encuentran imputados, después de que la joven declarase que su madre y el grupo religioso de la 'Milicia de Santa María' la animaran a realizarse actos de flagelación como cortes en las muñecas. De los hechos relatados en el atestado, la magistrada María Dolores Fresco señala que «presentan características que hacen presumir la posible existencia de delito de violencia de género, lesiones y maltrato familiar».

El 24 de septiembre de 2013 la chica decidió acabar con su vida tirándose desde un tercer piso, pero sobrevivió, si bien sufrió lesiones muy graves en la columna vertebral, las muñecas y el tobillos derecho, lo cual le dejó inicialmente postrada en una silla de ruedas.

Después de mantener varias conversaciones y gestiones con un seminarista, una profesora de religión y un párroco de Burgos, sus padres habrían llegado a la conclusión de que estaba «poseída por el demonio», por lo cual, en abril de 2014, la trasladaron al convento de San Joaquín y Santa Ana, de Valladolid, para que el único exorcista de Castilla y León en ese momento le liberara del diablo. Según la denuncia, esta ceremonia se repitió hasta en 13 ocasiones diferentes.

Parte de la familia de la víctima denunció el 13 de agosto ante el Servicio de Atención a la Familia (SAF) de la Comisaría estos hechos, que podrían ser presuntamente constitutivos de delitos de lesiones graves, trato degradante, coacciones, inducción al suicidio y violencia física y psíquica habitual.

jueves, 4 de diciembre de 2014

La Ucrania de Vargas Llosa



Es comprensible que los intelectuales comprometidos con el actual proyecto de Unión Europea sientan predilección por la Ucrania moderna. La apuesta de una parte importante de la sociedad ucraniana por la vía europea alienta y anima a los impulsores de una Unión en la que escasea el entusiasmo. El último en tratar de recordárnoslo es Mario Vargas Llosa («Ucrania: la pasión europea», El País, 30 de noviembre de 2014).

Nuestros publicistas necesitan renovar la pasión pro-europea en un momento en el que la falta de solidaridad en el continente ha hecho aumentar el desapego en países que, hasta hace poco, destacaban por su compromiso europeísta. Por esa razón, Vargas Llosa necesita subrayar que, ante la amenaza de la Rusia de Putin, Europa se presenta como «la única garantía de supervivencia de la soberanía y la libertad que conquistaron con la gesta del Maidán».

Puede que así sea, pero no se puede obviar un significativo matiz. Como con anterioridad la Georgia de Saakashvili, el nuevo régimen ucraniano cree más bien en la OTAN. Y es a Estados Unidos a quien el presidente Poroshenko dirige su plegaria para obtener la ayuda militar letal con las que confía para acabar con los rebeldes del Este.

El discurso europeísta es limitado, además, en algunas de las principales vanguardias de la revolución ucraniana, ya se trate del Pravy Sektor, de la Asamblea Social Nacionalista o de algunos de los grupos ligados a Svoboda, como el C14/Sich. Puede que estos grupos de extrema derecha lleguen a ser irrelevantes en el futuro pero, por ahora, conforman la parte fundamental de los batallones territoriales que luchan en el Este. La revolución nacionalista, que algunos amenazan con llevar a Kiev cuando terminen los combates en el frente oriental, poco tiene que ver el modelo liberal-demócrata en el que se fundamenta la Unión Europea.

Vargas Llosa parece participar de la opinión que señala a Ucrania como uno de los objetivos principales del temido proyecto de reconstitución del imperio post-soviético por parte de Putin, a la que podrían seguir los países Bálticos u otros Estados del este europeo como Polonia. Y es a esta parte de su artículo a la que conviene prestar mayor atención.

De partida, todo demócrata debería aceptar que cualquier Estado soberano pueda pensar en construir las alianzas políticas y militares que considere oportunas, alianzas que siempre tendrán la tentación de intervenir en la evolución de las relaciones internacionales. ¿Y no es precisamente a eso a lo que se orienta nuestra actuación en el mundo a través de la OTAN y de la Unión Europea?

Pero ahí no radica el debate principal. La cuestión es más bien analizar por qué una sociedad cohesionada, constituida en torno a valores compartidos por su población y respetuosa tanto de los derechos humanos como de los principios del derecho internacional, necesitaría en el mundo del siglo XXI de un paraguas exterior para defender su libertad. ¿No será, más bien, que ese paraguas exterior es necesario para fines bastante menos nobles? Por ejemplo, para legitimar y consolidar sobre el terreno acciones deshonrosas en materia de derechos humanos, como la expulsión de ciertas minorías (como en algunos pueblos y ciudades de Kosovo y de la Krajina croata) o en la marginación política de otras (como sucede con la población rusa de los países Bálticos). La actual política contra el Donbass ucraniano se presenta, en realidad, como una más de estas acciones deshonrosas para las que se busca el paraguas de la legitimación europea.

Puede que algunas actuaciones rusas sean discutibles en el marco del derecho internacional. Crimea, Abjasia y Osetia son ejemplos de ello. Pero lo sucedido con la secesión o reconocimiento de estos territorios es ante todo la expresión del fracaso de los estados a los que pertenecían en garantizar una integración política consentida. Como muchos de los ciudadanos de Georgia reconocen, el origen de los problemas con esos territorios no está en Rusia sino en la política de los nacionalistas georgianos. Lo mismo sucede con Crimea y las regiones del Este de Ucrania, con una idea de la nación que no encaja con el modelo nacional, en gran medida inspirado en la ideología banderista, que tratan de imponer los líderes post-Maidan. La falta de futuro para la nación rusa en Ucrania, con su lengua marginada, sus símbolos derribados, y sus militantes perseguidos o asesinados (no solo en Odesa, los episodios de acoso a activistas y disidentes son continuos, el más reciente el ataque con cocteles Molotov a una sede del Partido Comunista, que los mismos agresores se encargaron de publicitar en YouTube), explica mucho más los sucesos de Crimea y del Donbass que la presión de Rusia sobre los gobiernos ucranianos.

No fue además, en territorios como Abjasia, Osetia o Crimea donde se empezó a vulnerar el moderno derecho internacional en su tratamiento de las minorías políticas y de la autodeterminación. Fue en Kosovo donde la OTAN, Estados Unidos y la Unión Europea pusieron las bases para legitimar una intervención extranjera orientada a imponer la independencia de una minoría insatisfecha con su estatus político en un Estado dominado por otro grupo nacional. A diferencia de lo ocurrido en Abjasia, Osetia o Crimea, además, el resultado de la intervención occidental en Kosovo fue extranjerizar en su propio país a uno de los pueblos que siempre había tenido presencia en el territorio, en este caso el pueblo serbio.

Vargas Llosa menciona «la movilización ciudadana que apoya y a veces suple al Estado precario» para hacer frente al «gigantesco éxodo» causado por la guerra en Ucrania. Pero se trata de una movilización selectiva que no se orienta en exclusiva a apoyar a la población civil. También se dirige, y quizás con aún mayor intensidad, a apoyar a quienes luchan contra los llamados «moscovitas, terroristas o separatistas», entre ellos los batallones de ultraderechistas que lideran la acción en el terreno, con el Batallón Azov a la cabeza.

El escritor hispano-peruano cita a un Poroshenko que afirma que Ucrania está unida, con un 80% de su país dispuesto a pelear. Si se pregunta ¿contra quién?, su respuesta hará claramente referencia a la invasión rusa. La realidad, sin embargo, es que no hay obús, bomba o mísil que se dispare contra las tierras de Crimea ni contra territorio de la Ucrania anterior a Maidán. El bombardeo sólo llega a las tierras del Donbass, casi siempre de forma indiscriminada. Como lo hacen las otras bombas que suponen los cierres de bancos y de servicios públicos.

El propio Vargas Llosa habla de las «migraciones forzadas» a las que dan lugar todas estas acciones indiscriminadas que sólo sufre una de las partes. No las viven ni los habitantes de la Ucrania que controla Poroshenko ni los de Crimea. Sólo son los ciudadanos de las regiones de Lugansk y Donetsk los sufren las consecuencias de la voluntad de pelear a la que alude el Presidente Poroshenko.

En el ocaso de la dictadura franquista en España, un aun joven Bernard Henry Levy apelaba a ajustar cuentas con el verdadero enemigo, el estalinismo del Gulag que él veía todavía entonces encarnado en el comunista Santiago Carrillo. Como él, Vargas Llosa no puede dejar de recordar a Stalin para vincular simbólicamente la lucha de la actual sociedad ucraniana con las imágenes de «resistencia y heroísmo tranquilo» contra los demonios nuevos y antiguos del imperio, antes soviético, llamado a seguir representando el mal en Europa.

Nadie debería negar al Otro el derecho a luchar contra el sufrimiento y la opresión y a formar parte del ejercicio constituyente en que se basa toda nación, tampoco a los nacionalistas ucranianos. Pero esa básica verdad es precisamente lo que siempre olvidan intelectuales como Vargas Llosa o Bernard Henry Levy. Los que disienten en Europa, o en la actual Ucrania, tienen el mismo derecho que sus adversarios a oponerse al sufrimiento y a la opresión, a resistir contra las fuerzas que les impiden participar en el proceso de conformación de las naciones y las sociedades del futuro.

En la España del posfranquismo, al apelar al Gulag soviético, Bernard Henry Levy pretendía negar a una parte de quienes habían luchado contra el franquismo el derecho a hablar de la opresión y del sufrimiento pasado. En la nueva Europa del siglo XXI, el mismo tipo de fantasma sirve para ocultar y negar todo sufrimiento ajeno al oficial. La izquierda española no debe dejarse engañar por la «pasión europea» de Ucrania a la que se refiere Vargas Llosa. Las personas que hoy realmente sufren la guerra viven en Donbass y es a ellas a las que tiene que apoyar.

No importa en realidad lo que estas personas decidan hacer con su futuro; lo verdaderamente importante es afirmar que tienen el mismo derecho a decidir ese futuro que los ciudadanos de Maidan cuyo heroísmo glosa en su artículo Mario Vargas Llosa. Porque, como éstos, los habitantes del Donbass también tienen derecho a la libertad y a decidir cuál tiene que ser su futuro, aunque este no sea del gusto del Gobierno ucraniano, la Unión Europea o la OTAN.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

El 40% de las golondrinas y el 10% de los gorriones han desaparecido en España

 

Un estudio reciente demuestra que en la Unión Europea el 20% de las aves se ha perdido en los últimos 30 años. Según la organización SEO/BirdLife, la situación en España es similar, llegando a un declive notable en el caso de golondrinas y gorriones en los paisajes españoles. El XXII Congreso Español de Ornitología que se celebra en Madrid del 6 al 9 de diciembre permitirá que científicos y expertos aborden esta y otras cuestiones sobre las aves.

1 diciembre 2014

Los censos de aves realizados durante décadas indican que están desapareciendo las aves más comunes. Los cambios ocurridos en el paisaje, el abandono de las prácticas agrícolas y ganaderas tradicionales, la 'industrialización' de la agricultura y el uso de productos químicos en el campo son factores que pueden estar alimentando esa tendencia.

Las aves son un termómetro fiable para diagnosticar el estado de la naturaleza. «Si se mueren estos ejemplares a nuestro alrededor, deberíamos pensar que el medio ambiente, las ciudades y los pueblos, no pueden ser saludables para el ser humano si no son para gorriones y golondrinas», asegura Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife.

Para debatir el declive de las aves y otras cuestiones, del 6 al 9 de diciembre de 2014 se celebra en Madrid el XXII Congreso Español de Ornitología, la cita científica más importante en España para quienes se dedican al estudio de las aves. Durante el encuentro, los mayores expertos en el estudio de las aves avanzarán las últimas novedades.

Aves y seres humanos, frente a frente

El congreso, organizado por SEO/BirdLife bajo el lema «Aves y ser humano: una relación variable», abordará la conservación de las aves y su relación con la biodiversidad y la calidad de vida.

«El mayor compromiso de futuro que tenemos hoy los seres humanos es la conservación de la naturaleza. En la Sociedad Española de Ornitología queremos naturalizar a la sociedad y lo hacemos contagiando naturaleza, con las aves como bandera, conscientes de que estamos velando por la salud de la Tierra y la calidad de vida de las personas», señala Ruiz.

En el continente europeo se han perdido hasta 125 millones de aves en tan sólo dos décadas. «Nos estamos quedando solos», alerta el naturalista Joaquín Araujo quien añade que el clima es el árbitro de la vida. «Ninguno de los jugadores en este espléndido partido que jugamos todos puede convertirse a sí mismo en clima. Y eso es lo que ha hecho el ser humano. Se ha convertido en un clima que destruye», subraya.

Según Mario Díaz, presidente del comité científico de SEO/BirdLife, que este año cumple 60 años conservando la naturaleza, «no se trata de proteger más sitios sino de proteger la naturaleza». «Tenemos que 'usarla' bien, con cuidado», asevera.

Un congreso abierto a la sociedad

El XXII Congreso Español de Ornitología se celebrará en el CaixaForum, situado en el Paseo del Prado en Madrid. Se organizarán además actividades abiertas al público que se realizarán en el Museo del Prado, el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), el Parque de El Retiro y el Real Jardín Botánico (CSIC). El objetivo es acercar la ornitología y la conservación de la biodiversidad a toda la sociedad.

SEO/BirdLife organiza cada dos años esta reunión científica que reúne a investigadores de máximo nivel para exponer y debatir los estudios más recientes y relevantes sobre las aves y su conservación. El congreso se celebra coincidiendo con el 60 aniversario de SEO/BirdLife, una sociedad científica que se fundó en 1954.

martes, 2 de diciembre de 2014

¿Son los palestinos los descendientes de los antiguos judíos?

 

Por SHLOMO SAND

¿Qué sucedió con la población de Judea si es que no partió al exilio? He sido acusado de afirmar que los actuales palestinos son sus descendientes directos. Ésta ciertamente no es una idea que se me ocurrió a mí; en el libro cito las declaraciones de destacados dirigentes sionistas, incluyendo a David Ben-Gurion, Yitzhak Ben-Zvi e Israel Belkind, quienes creían que los fellahs que encontraron en los primeros días de la colonización eran los descendientes del antiguo pueblo judío, y que las dos poblaciones tenían que volver a reunirse. Ellos sabían perfectamente bien que no hubo un exilio en el siglo I de nuestra era, y lógicamente llegaron a la conclusión de que la gran masa de los judíos se había convertido al Islam con la llegada de las fuerzas árabes a comienzos del siglo VII. Más tarde David Ben-Gurion pasó a expresar una posición completamente diferente, cuando contribuyó a redactar la Declaración de Independencia del Estado de Israel, sin explicar nunca este cambio.

Por mi parte, creo que los actuales palestinos proceden de una variedad de orígenes, al igual que todos los pueblos contemporáneos. Cada conquistador dejó su huella en la región; egipcios, persas y bizantinos, todos fertilizaron a mujeres locales y muchos de sus descendientes todavía deben estar allí. Y, sin embargo —aunque en mi opinión esto no sea tan importante—, creo que el joven Ben-Gurion estaba vagamente en lo cierto. Es bastante probable que un habitante de Hebrón tenga un origen más cercano a los antiguos hebreos que la mayoría de los que por todo el mundo se identifican a sí mismos como judíos.

Posfacio del libro La invención del pueblo judío
(2010)

lunes, 1 de diciembre de 2014

Etnocentrismo, racismo y aculturación

 

Por JEAN-PIERRE WARNIER

Se define como etnocentrismo (o, menos técnicamente, como chauvinismo) la identificación normal de cada individuo con su sociedad de pertenencia y la valoración que cada uno hace de su propia cultura. Si no quiere correr el riesgo de marginarse, todo individuo estará, y debe estarlo en cierto grado, afectado por el etnocentrismo.

No hay que confundir etnocentrismo con racismo, que consiste en sostener: a) que existen razas distintas; b) que ciertas razas son inferiores a otras y c) que esta inferioridad no es social o cultural, sino que es innata y está biológicamente determinada.

El etnocentrismo y el racismo obstaculizan los contactos entre las culturas. Estos contactos, como hemos visto, son tan antiguos como la diversidad de las culturas y la práctica de los intercambios. A pesar de estos inconvenientes, los contactos de todos modos se dan y producen una aculturación, definida como el «conjunto de fenómenos que resultan de un contacto continuo y directo entre grupos de individuos de culturas diferentes y que implican cambios en las configuraciones (patterns) culturales iniciales de uno o de los dos grupos» (Denys Cuche, 1966).

La aculturación es un fenómeno consentido y hay que distinguirlo del etnocidio, que significa «la destrucción sistemática de la cultura de un grupo, es decir, la eliminación por todos los medios, no sólo de sus modos de vida, sino también de sus modos de pensamiento. El etnocidio es pues una desculturación voluntaria y programada» (Cuche, 1966). Este término, agrega Cuche, «remite a una realidad atestiguada por los historiadores y los etnólogos, la de las operaciones sistemáticas de erradicación cultural y religiosa en poblaciones indígenas, con el fin de que éstas adquieran la cultura y la religión de los conquistadores». El etnocidio debe distinguirse a su vez del genocidio, que puede llegar a la eliminación física deliberada de una población dada.

(Ed. Gedisa, 2002)