domingo, 16 de noviembre de 2014

Proyecto Castor: a tiempo para revertir la millonaria indemninazión

La plataforma Castor instalada entre Alcanar y Vinarós

Organizaciones de la sociedad civil piden apoyo de la ciudadanía y de diputados para invalidar el pago de compensaciones por el almacén de gas subterráneo

14/11/2014

El pago de una millonaria indemnización por el Proyecto Castor se ha hecho efectivo, pero todavía está a tiempo de ser revertido. Organizaciones de la sociedad civil impulsan una ciberacción para la recogida masiva de firmas en contra de este pago y reclaman el apoyo de 50 diputados y senadores para pedir la impugnación ante elTribunal Constitucional. El plazo concluye el próximo 3 de enero.

Diversos grupos (entre ellos la Aliança contra la Pobresa Energètica, la Plataforma Ciutadana en Defensa de les Terres del Sénia y la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, de la que forma parte Ecologistas en Acción) muestran su rechazo frontal a la indemnización que el Real Decreto Ley del pasado 3 de octubre garantiza a ESCAL UGS por renunciar a la concesión del proyecto de almacenaje submarino de gas natural Castor.

Un total de 1.350 millones de euros han ido a parar ya a la empresa promotora, participada en el 66,6% por la ACS de Florentino Pérez. El dinero de la indemnización lo han avanzado tres bancos (Bankia, Santander y Caixa Banc), pero será la ciudadanía quien devolverá ese pago a través de la factura del gas a partir de 2016, denuncian dichas organizaciones.

Aunque el pago ya se ha hecho efectivo, el plazo para la impugnación ante el Tribunal Constitucional no concluye hasta el día 3 de enero de 2015. Las organizaciones urgen los representantes políticos para que un mínimo de 50 diputados y senadores lleven esta iniciativa adelante. Para ello durante estas semanas mantienen reuniones con representantes políticos e impulsan una campaña de recogida de firmas al respecto.

Estas organizaciones alertaron desde un primer momento de la opacidad del Proyecto Castor, de los peligros asociados —como el demostrado riesgo sísmico—, o de las irregularidades administrativas. La ausencia del principio de precaución ha quedado en evidencia, así como la falta de voluntad para explorar opciones energéticas renovables, que no hipotequen a la población a 30 años.

sábado, 15 de noviembre de 2014

La mentira se desmorona: Una imagen de un satélite espía occidental muestra a un avión de caza ucraniano disparando contra el vuelo de Malasya Airlines MH17


La foto que podría demostrar la implicación de un avión ucraniano en el derribo del avión de Malasya Airlines MH17, fue captada por un satélite espía occidental y ha sido filtrada a los servicios rusos que la han hecho pública en el primer canal de la TV*.

La sensacional foto se realizó en los últimos segundos de vuelo de Malasya sobre Ucrania. En vísperas de la importante reunión de líderes mundiales del G20 en Australia, el tema de la investigación de la muerte de los pasajeros del vuelo MH17 es altamente relevante. Y esta nueva evidencia, que coincide con los informes presentados por el Ministerio de Defensa de Rusia, la Unión Rusa de Ingenieros y gran número de investigadores independientes, podría ser la prueba definitiva.

Como ya publicamos en su día («Expertos alemanes y de la OSCE apuntan a la hipótesis de que el vuelo MH17 pudo ser atacado por un caza militar ucraniano»), el pasado agosto, la Unión Rusa de Ingenieros publicó su informe sobre las posibles causas del accidente, que circuló de forma generalizada en los medios de comunicación alternativos y en Internet. Los expertos llevaron a cabo un análisis detallado de toda la información disponible y de todas las fuentes, realizaron cálculos técnicos y elaboraron sus hipótesis de las causas del derribo del vuelo MH17. La conclusión de los expertos: sólo hay una versión técnicamente posible, el derribo de la nave de Malasya usando cohetes aire-aire y cañones de otra aeronave.

Llamamos la atención sobre un punto en el informe: la ausencia de cualquier evidencia creíble del lanzamiento de misiles «tierra-aire». Los «Buck» van acompañados por una nube de fuego, un rugido ensordecedor audible dentro de un radio de 10 km, y las estelas de vapor se observan claramente en el cielo hasta 10 minutos después del lanzamiento. En resumen, no era probable que un «Buck» lanzado desde tierra fuera la causa de la tragedia del Boeing 777, en presencia de decenas de observadores profesionales de todos los lados y miles de ciudadanos que no han visto ni grabado nada.

Y si fueron vistos aviones que, ciertamente no eran aviones rusos. Los argumentos de estos expertos se tradujeron al inglés y alemán. Fue cuando comenzaron «a recibir grandes cantidades de información, entre los que había materiales gráficos, cálculos de ingeniería, y en última instancia, lo que ahora tenemos aquí» —dijo el primer vicepresidente de la Unión Rusa de Ingenieros Ivan Andrievsky: «Estoy totalmente de acuerdo con los resultados del análisis de las causas del derribo del Boeing»— dice el hombre que se presentó como un graduado del MIT, con veinte años de experiencia en aviónica, George Bilt: El Boeing «fue derribado por aviones de combate que lo perseguían. Al principio, dispararon a la tripulación, luego se golpeó la cabina con misiles "aire-aire", entonces el sistema de motor derecho y ala derecha fueron alcanzados por misiles guiados por calor».


La imagen muestra claramente los disparos de un caza desde la izquierda, exactamente sobe la cabina del piloto. El terreno, el clima, la dimensión del avión en la imagen es plenamente coherente con las circunstancias del accidente. «Vimos una imagen tomada a no muy alta órbita. Y por lo general estas fotos las realiza la Inteligencia aérea para controlar un territorio. De acuerdo con las coordenadas especificadas en la imagen, podemos asumir que la foto fue tomada desde un satélite estadounidense o británico. Hemos llevado a cabo un análisis detallado de la imagen y no hay señales de que sea una falsificación», dijo el primer vicepresidente de la Unión Rusa de Ingenieros Ivan Andrievsky.

El hombre que envió la foto en la que se puede ver como un MiG-29 dispara a los pasajeros del Boeing, quienquiera que fuese, por supuesto, era un profesional. Y tenía acceso a dicha información. ¡Por fin! Una prueba que les pilla con las manos en la masa. En este momento hay muchas más razones para creer que el gobierno de Kiev cometió un crimen al destruir la aeronave de manera deliberada y cínicamente. Y son cómplices de la masacre los que de manera deliberada y cínica lo han ocultado teniendo la información completa.

  * ADVERTENCIA: Por lo que nos dicen por otros sitios,
la foto de la televisión rusa es falsa. ¡Esperemos acontecimientos!

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Interpol ordena detener a Martín Villa por la matanza del 3 de Marzo en Vitoria

 

El organismo reclama desde Argentina a su oficina en Madrid la detención preventiva de 20 relevantes exministros y cargos franquista por los crímenes del régimen, entre ellos Martín Villa y el suegro de Gallardón, José Utrera


La sección de Interpol radicada en Argentina ha cursado una comunicación «muy urgente» a su oficina de Interpol Madrid solicitando la detención preventiva con fines de extradición de las veinte personas investigadas por la jueza María Servini por crímenes cometidos durante el franquismo, entre los que se encuentran los ex ministros José Utrera Molina o Rodolfo Martín Villa, este último como responsable de los sucesos del 3 de Marzo [de 1976] en Vitoria, en los que murieron cinco obreros a disparos de la Policía.

Así lo expone en un escrito con fecha del 4 de noviembre, presentado ante el juzgado del que es titular María Servini de Cubría en el que le pide todos los datos identificativos de los imputados como requisito «indispensable» para el caso de emitir una orden de captura internacional y evitar detener a personas con su mismo nombre, «casos de homonimia», dice.

Esta información permitirá a Interpol hacer extensiva la medida de la detención a todas las policías de los países miembros de la Organización Internacional de Policía Criminal OIPC-Interpol para el supuesto de que los imputados se encuentren fuera de las fronteras españolas. No obstante, dentro del mercado de la cooperación policial internacional existente con los colegas españoles, Interpol Argentina ya ha reclamado que proporcionen la totalidad de los registros filiatorios que posean sobre los investigados por crímenes de lesa humanidad.

La Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (CEAQUA), personada en la causa abierta en Buenos Aires, ha explicado que una vez cursada y recibida la orden de detención preventiva por parte de las autoridades competentes, las Fuerzas de Seguridad deberán proceder a la detención de los reclamados para ponerles a disposición del Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional que esté de guardia en un plazo no superior a las 24 horas. La organización, que alude al artículo 8 de la ley 4/1985 de Extradición Pasiva española, añade que la Audiencia Nacional podrá ordenar la prisión provisional, su libertad o medidas cautelares, como visitas periódicas a un juzgado, ertirada del pasaporte o prestación de fianza, entre otras.

El Juzgado español deberá después comunicar su decisión al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal número 1 de Buenos Aires, que puede solicitar la extradición en el plazo que determine. En caso de ordenar una detención preventiva, ésta no puede prolongarse más allá de cuarenta días si dentro de este plazo no se presenta la solicitud de extradición, según CEAQUA.

Estas disposiciones coinciden con lo establecido en el artículo 24 del Tratado Bilateral de Extradición y Asistencia Jurídica en materia penal suscrito en Buenos Aires el 3 de marzo de 1987 entre el Reino de España y la República Argentina. La juez Servini imputó y ordenó detener recientemente a una veintena de personas por crímenes del franquismo, aunque una de ellas el ex ministro Antonio Barrera de Irimo falleció recientemente y por lo tanto se ha extinguido cualquier acción penal.


Servini defiende la jurisdicción argentina

La magistrada recuerda que la Audiencia Nacional rechazó extraditar al expolicía Antonio González Pacheco «Billy el niño» y al excapitán de la Guardia Civil Jesús Muñecas por estar prescritos sus delitos y que numerosos juzgados españoles han archivado este tipo de casos. Servini, que viajó el pasado mayo a España para interrogar a víctimas y visitar distintas instituciones, alega que Argentina es competente para conocer de esta querella criminal y enmarca los hechos en crímenes de lesa humanidad.

«En el terreno de los crímenes de derecho internacional, la extraterritorialidad equipara y aún desplaza a la territorialidad como base para el ejercicio jurisdiccional», dice Servini, que defiende la jurisdicción por parte de los tribunales argentinos y alude a la Convención contra la Tortura y la Convención Interamericana sobre desaparición forzada de personas.

El caso tiene su origen en la denuncia interpuesta en abril de 2010 por múltiples víctimas y sus familiares agrupados en la Coordinadora CEAQUA al entender que los crímenes ocurridos desde el 17 de julio de 1936 constituían un plan sistemático y planificado de «aterrorizar a españoles» por su ideología y de sustracción de menores.

martes, 11 de noviembre de 2014

El Maidán catalán ¿nacionalismo o revolución?

Caricatura de la portada de EL JUEVES
del 3 al 9 de octubre del año 2012.

La consulta soberanista catalana del 9-N, pese a resultar un fracaso relativo para el independentismo debido a la baja asistencia, confirma nuevamente que pese a la dureza de la crisis económica que azota Cataluña no existe hoy día organización alguna capaz de anteponer los intereses de la población a los de la «nación» catalana. Desgraciadamente, el movimiento libertario en Cataluña parece estar más interesado en adaptar sus estructuras al nacionalismo imperante que a denunciar de manera activa el proceso soberanista catalán desde la perspectiva anarquista.

10 noviembre 2014

Un detalle que puede parecer insignificante de la consulta soberanista catalana del 9-N es la decisión del Gobierno catalán de encargar la fabricación de las urnas (en realidad meras cajas de cartón) a los presos de la cárcel de Lérida para ahorrar costes. Esta decisión no es más que un reflejo de la ideología neoliberal del gobierno autónomo de Artur Mas, que se ha caracterizado por llevar a cabo los mayores recortes en gastos sociales de toda España. Sin embargo, pese a sus políticas antisociales y las más que fundadas sospechas de que una corrupción generalizada (el «3%») es la base del modelo político imperante en Cataluña, la movilización de la izquierda es prácticamente inexistente. Por algo se califica de «oasis catalán» al modelo político imperante debido a la falta de contestación social desde la (auto)destrucción de la CNT en la Transición.

El origen de esta asombrosa pasividad de la izquierda catalana está en la reacción del establishment político-económico catalán a la crisis de 2007/2008, la mayor amenaza que ha tenido que hacer frente desde el fin del franquismo. Para impedir el derrumbe de un sector bancario endeudado hasta las cejas se llevaron a cabo ingentes inyecciones de capital público, una medida que afectó especialmente a Cataluña, que ha recibido nada menos que 1/3 de las ayudas del Gobierno central pese a representar 1/4 de la economía española. Siguiendo el modelo económico neoliberal, mientras el 1% de la población pudo salvar su patrimonio e incluso duplicarlo durante la crisis gracias a las ayudas del Estado, la inmensa mayoría de la población tuvo que pagar el coste del ajuste mediante una dramática caída de su nivel de vida. Una nueva oleada de privatizaciones que amenaza la educación y la sanidad, el hundimiento de los sueldos y las pensiones y un aumento drástico del paro han sido el reflejo de estas políticas neoliberales.

El peligro de las protestas sociales. En 2011, las protestas de los Indignados del movimiento 15M se generalizaron en Cataluña. La ocupación de la Plaza Catalunya y el bloqueo del Parlamento catalán obligó a que parte del gobierno autonómico utilizase helicópteros para entrar en el edificio, dieron lugar a reacciones histéricas como las del líder de ERC («vayan a mearse y a insultar» a España). Incapaces de responder a las protestas, el gobierno nacionalista disolvió las protestas mediante una brutal represión que provocó más de 100 heridos. El «oasis catalán» estaba en peligro.

Al principio hubo una abierta resistencia a esta injusticia, llegándose al clímax en 2011 cuando, para evitar a los manifestantes del movimiento de base indignados/15M, muchos miembros del Parlamento catalán utilizaron helicópteros para acceder al recinto. Los principales representantes del «bloque soberanista», ERC y CiU, acusaron rápidamente a los manifestantes de «españoles», y los manifestantes no tardaron en ser aplastados mediante una brutal represión policial por «motivos de higiene y salubridad». Para el nacionalismo catalán el movimiento 15M era un peligro para su hegemonía monolítica de la política catalana, y para la oligarquía económica el discurso político del 15M, criticando los privilegios de la «casta» que representan, era un peligro a sus intereses económicos. Tras empeorar aún más la situación económica catalana ese mismo año al intentar obtener una financiación extra mediante la emisión de los llamados «bonos patrióticos» (que posteriormente tuvo que pagar el Gobierno central), el Gobierno catalán con el apoyo del nacionalismo independentista puso en marcha al año siguiente la campaña «Madrid/España nos roba» y tras organizar una Díada en 2012 con la mayor participación posible, puso en marcha la actual dinámica independentista. Una huida hacia adelante en estado puro. El Maidán nacionalista se encargó a partir de entonces de acallar las voces críticas con el modelo neoliberal, incluyendo el debate sobre el modelo económico del futuro «Estado catalán».

Pero el principal problema del gobierno autonómico de Mas no está Madrid sino su propia incompetencia, y buena muestra de ello es que mientras CiU era hegemónica en Cataluña, la élite nacionalista se enriquecía cobrando a cambio de permitir el cierre de empresas, aunque la desindustrialización es el principal problema de las regiones más desarrolladas en Occidente. Cataluña, la principal región industrial de España, sufre desde hace dos décadas como otras regiones similares en Europa una desindustrialización creciente y su conversión en una economía de servicios (que se destaca por los bajos salarios), consecuencias ambas del modelo neoliberal y la digitalización en marcha. La crisis financiera iniciada en 2007/8 provocó el estallido de la burbuja inmobiliaria española, añadiendo a esos problemas la desintegración de la banca catalana y el hundimiento del vital sector de la construcción, dejando además a buena parte de la población endeudada. La línea dura neoliberal basada en masivos recortes seguida por el gobierno regional de Mas, simbolizada por nombrar como responsable de sanidad al ex-jefe de la patronal de la Sanidad privada catalana, ha logrado evitar que la oligarquía/casta catalana haya resultado afectada por las consecuencias de la crisis financiera.

El nacionalismo, tumba de la lucha de clases. En la imagen, el diputado David Fernández, líder del partido de extrema izquierda CUP, votando en la consulta y a continuación abrazando a Artur Mas, líder de CiU, el partido organizador de la votación, representante del neoliberalismo puro y duro y de la oligarquía más rancia de Cataluña.

UN MAIDÁN EN MINIATURA

Para lograr que estas medidas no provocasen la lógica reacción de rechazo entre la población que las iba a sufrir, Mas puso en marcha el «desafío soberanista», consistente en echar la culpa de todos los males al Gobierno central, y amenazar con declarar de manera unilateral la independencia (la «vía de Kosovo») en caso de que el gobierno no acepte dar a Cataluña un régimen fiscal similar al de Euskadi o Navarra. Un análisis —de ninguna manera exhaustivo— de lo ocurrido desde entonces muestra la similitud con lo ocurrido con el EuroMaidán en Ucrania:

  — se asegura a la población que son un pueblo oprimido y que el origen de todos los problemas se encuentra en el exterior —«¡la culpa es de Madrid!»— se presenta a España como un peligro, especialmente el inexistente españolismo, y al mismo tiempo se lleva a cabo una tarea constante de desprecio hacia todo lo español siguiendo las pautas del racismo históricamente conocido de los nacionalismos regionales en España; dicho racismo se ha prolongado a la actualidad a partidos como CiU o ERC, y en los ambientes independentistas se extiende el uso de calificativos denigrantes y racistas hacia los habitantes del resto de España , a los que se acusa «colonos», como si fuesen parte de una conspiración de Madrid para colonizar Cataluña, cuando en realidad su llegada a Cataluña fue fruto de la falta de mano de obra, algo similar a lo que llevó a cabo Alemania en los 60 (este odio cerril hacia «el malo histórico» se lleva también a cabo en Ucrania, donde se acusa a Rusia de todos los males y se ha puesto en marcha una censura contra la cultura rusa prohibiéndose autores clásicos de la literatura rusa).

  — se impone un monopolio ideológico basado en el nacionalismo, según el cual quien no está con el Gobierno catalán es enemigo de Cataluña, contando para ello con el apoyo de los partidos «de izquierdas» como ICV o CUP, que lo justifican con la excusa de no querer poner en peligro «el proceso» (en Ucrania quien no apoye al gobierno golpista es acusado de ser prorruso y se promueve la ilegalización de partidos políticos).

El españolismo inexistente. Mientras en Cataluña se utiliza España como ente agresor y peligroso, las encuestas sociológicas demuestran que ese temible españolismo no existe: España es el único país donde la población tiene una mirada negativa sobre sí misma. Estos estudios confirman lo que hemos visto a lo largo del «desafío soberanista»: las llamadas a la unidad de España han sido la excepción, y los pocos intentos de movilizar en su defensa han acabado en una asistencia microscópica.

  — gracias al monopolio del nacionalismo en los medios de comunicación catalanes y el control del sistema educativo se difunde una visión victimista de la historia en base a lo ocurrido bajo el franquismo pese a haber acabado hace ya más de 35 años; al mismo tiempo se intenta impedir por todos los medios la puesta en marcha de un modelo bilingüe pese a que más de la mitad de la población tiene el español/castellano como idioma materno, y se desprecia desde las instituciones catalanas a quienes escriban en castellano (en Ucrania tras la «Revolución naranja» de 2004, organizada y financiada por Occidente, el servicio secreto y el Ministerio de Educación difundieron las tesis de los antiguos colaboracionistas nazis culpando a Rusia de haber llevado a cabo un genocidio planificado contra Ucrania —«Golodomor»—, y se prohibe el uso del ruso pese a que un 40% de la población tiene el ruso como idioma materno).

  — se asegura que la independencia convertirá a Cataluña en un paraíso en la tierra (aunque ERC reconoce que la Cataluña independiente tendrá problemas para pagar sueldos y pensiones), mientras se pone en práctica un brutal e innecesario ajuste social de corte neoliberal acusándose de ello al Gobierno central, y no se lleva a cabo debate alguno sobre el modelo social en el que se basaría dicho estado independiente, pese a que los que guían el proceso (CiU y ERC) han demostrado estar muy a gusto con el neoliberalismo y sus corruptelas, impidiendo que se investiguen en el Parlamento o permitiendo escándalos como los peajes (ídem en Ucrania, donde se lleva a cabo un salvaje programa de ajuste del FMI y encima se abandona el mercado ruso por imposición de Bruselas).

  — se garantiza el control del sistema político y económico de Cataluña por la misma rancia y corrupta oligarquía que prosperó bajo el Franquismo —Pujol incluido—; buena muestra del futuro de la oligarquía catalana en una supuesta independencia es que nadie intenta en serio investigar el escándalo del 3%, pese a que está claro que la autoinculpación de Jordi Pujol busca precisamente impedir que se investigue (en Ucrania, los oligarcas que supuestamente pretendía combatir el EuroMaidán han tomado el control del Gobierno, uno de ellos es presidente, otro jefe de Gobierno y otros han sido nombrados gobernadores regionales).

  — se afirma que una declaración unilateral de independencia no sería un problema; por ejemplo, se afirma que se seguiría perteneciendo a la UE (pese a las repetidas declaraciones de la Comisión Europea negándolo), se asegura que en caso contrario no obstante se seguiría en el Área Euro (sin explicar las consecuencias de usar una moneda sin controlarla) y, para colmo de disparates, nada menos que el líder de ERC Junqueras ha defendido combinar la nacionalidad catalana con seguir teniendo la nacionalidad española tras la independencia (en Ucrania, los golpistas pro-UE aseguraban también que la entrada en la UE, la eliminación del visado o una lluvia de subvenciones eran cosa segura; en realidad, ha ocurrido lo contrario: el visado sigue y no hay perspectivas de que desaparezca, la entrada en la UE sigue la pauta de Turquía —que espera entrar desde hace 40 años—, y la UE ya está harta de las constantes peticiones de dinero de Kiev).

TOCANDO TECHO: LA ENCUESTA Y EL FRACASO DE LA PARTICIPACIÓN

Los datos de la consulta catalana indican asimismo que el movimiento soberanista ha tocado techo: a pesar de un despliegue impresionante en los medios de comunicación a favor de participar en la consulta, así como el apoyo total de las instituciones y una movilización nunca vista por parte de los independentistas (40.000 voluntarios), el resultado ha sido lamentable: tan sólo ha acudido un 36% del censo, y eso a pesar de que se ha aumentado en casi un millón (de 5,4 a 6,3 millones) en número de votantes potenciales, al bajar la edad mínima a 16 años y permitir participar a extranjeros residentes en Cataluña y a los catalanes que residen en el extranjero (algo que no era posible en los referéndums de Quebec o Escocia).

Los mercados no creen en la independencia. Al día siguiente de la consulta del 9-N, el IBEX subió un 1,45%, a pesar de que la realización misma de la consulta es un desafío directo al gobierno central y una ruptura del orden constitucional, además de una amenaza para la futura estabilidad del país. O al menos en teoría: a diferencia del referéndum sobre la independencia de Escocia, la consulta catalana ha sido ignorada por los mercados y la prensa internacional.

Para hacerse una idea de la debacle tan solo hace falta comparar con las elecciones autonómicas de 2012, en las que participó el 69,56% del censo electoral, que tiene un millón menos de potenciales votantes que el censo inflado de la consulta. En realidad, no es la primera vez que los independentistas catalanes fracasan en sus intentos de utilizar una votación para dotarse de legitimidad. En 2006 pusieron en marcha el referéndum del Estatuto para desafiar al Tribunal Constitucional con el apoyo de una mayoría de la población catalana, pero el resultado fue un fracaso, al participar menos del 50% de la población; en total participó un 49% del censo, y un 73% votó a favor del nuevo Estatuto, es decir, un 38%.

El 9-N, pese al inmenso despliegue para lograr la mayor cantidad de votantes posibles, la participación ha sido menor, un mísero 36% pese a los trucos para ampliar el censo. En total, tan sólo un 28% a favor de la independencia, a pesar del voto juvenil, exiliado e inmigrante. Dicho de otra forma: en las elecciones al Parlamento catalán de 2012, las cuatro fuerzas impulsoras del proceso soberanista (CiU, ERC, ICV y CUP) lograron un total de 2.100.523 votos en un censo más pequeño. El 9-N, a pesar de la gigantesca campaña de movilización a favor de la consulta, la opción independentista/soberanista ha logrado tan sólo 1.861.753 votos, esto es, 250.000 menos. Los trucos utilizados para dar la impresión de una afluencia masiva a las urnas, incluyendo el habilitar un número de locales insuficiente, tan sólo 1.255 para un total de 6,3 millones de potenciales participantes.

De esta forma, puede decirse sin duda alguna, gracias sobre todo a que el gobierno central decidió no hacer nada para impedir la celebración de la consulta, que el soberanismo está perdiendo fuelle en Cataluña. Esto explica por qué la bolsa española no sólo no se ha hundido tras el 9-N, sino que ha subido nada menos que un 1,45%. Como comparación, valga recordar que el pánico en las bolsas ante los avances del independentismo escocés se reflejó en una caída del 1,3% del valor de la libra esterlina frente al dólar y la caída del valor en bolsa de alguna de las principales empresas inglesas. No puede decirse, por tanto, que la amenaza de Mas de declarar unilateralmente la independencia tenga la más mínima credibilidad entre los muy bien informados círculos económicos. En realidad, lo que más preocupa a los mercados actualmente no es Mas y el independentismo catalán, sino Podemos.

ESPERANDO A PODEMOS (Y LA PRÓXIMA CRISIS)

Como era de esperar, las medidas de corte neoliberal empleadas contra la crisis financiera no han solucionado nada, tan sólo han retrasado la implosión del modelo económico neoliberal a costa de convertir a las bolsas del mundo en verdaderos yonkis que dependen de las inyecciones de capital de los bancos centrales, y zombificar las entidades financieras, que al seguir lastradas con enormes deudas han dejado de ejercer su papel como suministradoras de crédito. Todo esto es consecuencia de la decisión de los estados y los bancos centrales de entregar sus reservas financieras endeudándose más allá del bien y del mal para hacer frente a la burbuja inmobiliaria y los productos financieros relacionados con ella.

Semejante política suicida ha debilitado enormemente al sistema económico global, y está en el origen de las crecientes tensiones geopolíticas que están provocando que el mundo esté amenazado de caer en una nueva Guerra Fría. Actualmente, el final de la política de QE (Quantitative Easing) por la Reserva Federal de EEUU ha acabado con las medidas puestas en marcha para impedir que la economía se hundiese en 2008/9. Aún no se conocen las consecuencias de dejar de subvencionar las bolsas mediante la inyección de inmensas cantidades de capital precisamente en el momento en que concluye un ciclo económico y se entra en la fase recesiva, pero está claro que tendrá consecuencias negativas (más bien nefastas) en el contexto actual, en el que se están dando pasos para formar bloques comerciales.

El número creciente de indicios de que el próximo ciclo recesivo será más profundo de lo normal, así como el hundimiento de las expectativas de crecimiento y las advertencias del FMI a este respecto no presagian nada bueno. Y todo esto ocurre en un momento en que la economía española está sumida en una profunda recesión (hay quien lo califica ya de depresión), con unos índices enormes de paro y una población endeudadísima cuyos ahorros se están agotando. Y a todo esto añadimos la pérdida de credibilidad del sistema político surgido en la Transición. En este contexto, las más que posibles protestas sociales cuya amplitud es difícil de pronosticar podrían acabar con el protagonismo el conflicto entre la oligarquía catalana y el Gobierno central.

La aparición de Podemos así como su ascenso meteórico en las encuestas en un reducidísimo espacio de tiempo ha dado lugar a un verdadero terremoto en el sistema político español. Todavía es pronto para saber qué se mueve detrás de las bambalinas del nuevo partido aún en proceso de formación, pero su decisión de crear un sindicato propio (Somos) deja claro que su objetivo es unir la mayor cantidad de fuerzas posibles estando presente en todos los espacios posibles de la estructura político-social. Al mismo tiempo, las intenciones de los líderes de Podemos es de eliminar aquellos conflictos que arrastra la política española desde la Transición. Un ejemplo de ello han sido las declaraciones de Pablo Iglesias, líder de Podemos, a favor de acabar de una vez con el siempre pendiente tema de los presos de ETA, una propuesta que es en realidad una bomba de profundidad que podría desactivar el principal medio de movilización actual del nacionalismo «radical» vasco, que ha perdido el rumbo desde su abandono de la lucha armada, y que permitiría sin duda a Podemos capitalizar el voto de protestas en Euskadi, donde ya tiene buenas perspectivas.

El ascenso imparable de Podemos y el principio del fin del sistema político creado en la Transición. La desintegración del sistema bancario y el endeudamiento sistemático de la población española ha hecho tambalearse los cimientos del sistema político creado tras la muerte de Franco. El «oasis catalán», controlado desde la Transición por una casta política que se envuelve en la senyera para asegurarse su hegemonía, podría derrumbarse bajo la presión combinada «entre Escila y Caribdis» representado por la profunda recesión que se atisba en el horizonte, y las repercusiones para la política catalana de la aparición de Podemos en la región.

En el caso catalán, ha llamado la atención el silencio de Podemos durante el 9-N. Sin embargo, la postura de Podemos frente al llamado «proceso soberanista» está claro: Pablo Iglesias se ha declarado abiertamente contrario a la independencia de Cataluña, pero al mismo tiempo se ha posicionado a favor del muy maleable «derecho a decidir». Esto indica claramente que, como en el caso vasco, el objetivo de Podemos consiste en adueñarse del principal argumento movilizador, para de esta forma castrar al movimiento contrario haciéndose con sus votantes con el argumento del «voto válido». La más que evidente falta de interés de la oligarquía catalana hacia esa independencia unilateral que agitan como un espantajo ante Madrid es el talón de Aquiles del movimiento soberanista catalán, por lo que apropiarse de la lucha por el «derecho a decidir» de manera similar a «OTAN, de entrada, no» de Felipe González en los 80 sería un golpe mortal al nacionalismo catalán.

Sin duda, la aceleración de la crisis y el crecimiento exponencial de Podemos, que ya tiene buenas perspectivas en la región pese a no haberse constituido aún como partido, es el motivo por el que Mas ha dicho que va a convocar elecciones lo antes posible, con la esperanza de impedir que tengan lugar los comicios antes de que Podemos pueda alcanzar su madurez en Cataluña. Lo cierto es que, tres años después de haber aplastado a palos a los Indignados del 15M, estos vuelven mediante Podemos a la primera línea de la política catalana; es posible que le esté llegando la hora al gobierno nacionalista catalán, que durante esos tres años de gestión sin oposición tan sólo puede «presumir» de independentismo y de haber llevado a cabo una nefasta política social con el apoyo del resto de integrantes del «bloque soberanista», incluidos los «izquierdistas radicales» de la CUP.

IZQUIERDA E INDEPENDENCIA: EL CANIBALISMO EN LA POLÍTICA

Es paradigmático de la ligereza con que la «izquierda» se toma el nacionalismo (no sólo en Cataluña) es el uso de Kosovo como ejemplo a seguir por parte del llamado «bloque soberanista» (CiU, ERC, CUP, ICV). La declaración de independencia de Kosovo, impulsada por EEUU y las principales potencias de la UE, fue la culminación de una operación de desestabilización de la OTAN contra Yugoslavia a lo largo de la década de los 90 y una violación de los acuerdos de paz entre Yugoslavia y la OTAN tras la Guerra de 1998/9. Las consecuencias de la independencia para la población de Kosovo han sido, como acaba de reconocer la propia UE, que un crecimiento exponencial de la corrupción en Kosovo tras la independencia, pese (o debido a) la ayuda de la UE; una temible limpieza étnica desatada por el UÇK tras la marcha del ejército yugoslavo contra todas las minorías étnicas ante la pasividad de la OTAN, y el control del nuevo estado por las mafias kosovares responsables del contrabando de heroína en Europa; por si todo esto no fuese suficiente, según un informe del Consejo de Europa, la élite política kosovar (surgida a partir del UÇK y los aliados de la OTAN) son en realidad los jefes de varias estructuras mafiosas cuyas redes abarcan varios países, destacando entre ellos al primer ministro kosovar, responsable de organizar el tráfico de órganos de soldados yugoslavos prisioneros.

Nacionalismo/izquierdismo en España: teoría y realidad. Para sustituir a la izquierda en todo el territorio, los nacionalistas «de izquierda» tienen que hacer verdaderos malabarismos ideológico-geográficos (izquierda), debido que el sentimiento nacional sólo está presente en unas pocas regiones. Para ello, se lleva a cabo la resurrección del reino de León o la conversión de Extremadura en nación más por 'horror vacui' que por otra cosa, y al mismo tiempo llaman la atención la anexión vasca de la Rioja y Navarra (pero abandonando los planes de «Vasconia» que proponían la anexión de medio Aragón) o el repentino expansionismo cántabro en Asturias. En realidad, todo esto no tiene nada que ver con la izquierda, sino con el etnicismo puro y duro que llevaría a un desastre similar al yugoslavo (derecha). Hoy día, una vez pasada la fiebre nacionalista impulsada por élites internas y externas, la 'yugonostalgia' de la convivencia socialista en la antigua Yugoslavia se extiende incluso en Croacia, entre una población que ha de sobrevivir en las ruinas provocadas por el etnicismo.

La aceptación del nacionalismo entre la izquierda, anarquismo incluido, ha tenido lugar de manera paralela a la expansión del neoliberalismo. La destrucción de la industria y su sustitución por el capitalismo de servicios ha destruido el entorno del que se nutría el movimiento obrero; a ello ha de añadirse naturalmente la desintegración/autodesintegración del comunismo, que ha cuestionado la validez de las utopías centradas en la revolución social sustituyéndolas por un pragmatismo dispuesto a tragar con ruedas de molino a cambio de sobrevivir. Esto afectó también al anarcosindicalismo, especialmente tras su implosión a finales de los 70/principios de los 80, fruto tanto de las tensiones debidas a la necesaria adaptación del anarcosindicalismo a la modernidad como a las provocaciones organizadas por el estado para acabar con la única organización de masas que se opuso a los Pactos de la Moncloa, eje del régimen surgido en la Transición. El resultado fue la desaparición del anarquismo como movimiento de masas en Cataluña, y la conversión de sus restos en parte del movimiento independentista, según afirma el propio secretario general de la CGT, cuya mayor implantación está en Cataluña. De esta forma, el principal enemigo del nacionalismo catalán ha desaparecido, o lo que es peor, se ha integrado en las filas independentistas/etnicistas, cuya «izquierda radical», la CUP, se esfuerza en retorcer la historia de la CNT catalana para justificar el apoyo al nacionalismo.

En lo que a la CNT catalana se refiere, puede afirmarse sin dudarlo que ha logrado concluir su lucha constante desde la Transición por autodestruirse. En la actualidad, tras sucesivas escisiones (la de la CGT y otras), es tan sólo un recuerdo y carece de la más mínima influencia en Cataluña. Sin el apoyo del anarcosindicalismo y su arraigo en la clase obrera el movimiento anarquista en Cataluña, que nunca ha dejado de existir, se ha convertido en gran parte en un satélite del independentismo. Especialmente lamentable a este respecto son las teorías que pretenden convertir al anarquismo en un rasgo étnico catalán; esto es una burla sangrante a la historia, teniendo en cuenta que la burguesía catalanista de principios de siglo acusaba al movimiento anarcosindicalista catalán de «murcianos», esto es, de inmigrantes, calificados en la actualidad de «colonos» por el nacionalismo catalán.

El anarquismo convertido en una característica étnica (hecho diferencial) de Cataluña. El silencio del anarquismo en Cataluña ha sido de facto un apoyo abierto a la mascarada del «proceso soberanista» que ha logrado paralizar las protestas sociales frente a los masivos ataques contra los derechos de la población y el avance de la implantación del modelo neoliberal.

Todo este proceso no es más que una repetición de lo ocurrido en Euskadi en los 70. Principal núcleo de industria pesada de España, allí tuvieron lugar una serie de huelgas que convirtieron a Euskadi en un ejemplo de lucha obrera, como la «Huelga de Bandas» así llamada por tener lugar en la empresa Laminaciones de Bandas en Frío de Echévarri. El nacionalismo vasco logró difundir sus ideas entre la clase obrera de manera gradual: baste recordar que en los 70 ETA uno de los sectores más importantes de ETA era el «obrerista», y buen reflejo de ello es el componente de izquierda radical de la mayor parte de los partidos que componían la coalición Herri Batasuna. Es destacable que ya la llamada Alternativa KAS, que era el programa compartido por todos las organizaciones que componían Herri Batasuna, exigía tan sólo «Adopción de medidas destinadas a mejorar las condiciones de vida de las masas populares y en particular de la clase obrera» (Punto 3), una petición indefinida que puede significar cualquier cosa; por el contrario, el componente nacionalista estaba perfectamente definido: «Reconocimiento de la Soberanía Nacional de Euskadi, lo que conlleva el derecho... (a) la creación de un Estado propio» (Punto 4), «Establecimiento inmediato y a título provisional de un Estatuto de Autonomía...» (Punto 5), y «Constitución, en el marco de tal Estatuto, de un Gobierno Provisional de Euskadi» (Punto 6).

El contenido de la Alternativa KAS (establecida en 1976, al inicio de la Transición), en la que predominaban los objetivos del nacionalismo político compartidos por el nacionalismo vasco y burgués del PNV, y destacaba la ausencia de ideas de izquierda radical era un claro indicio de las consecuencias de asumir las ideas nacionalistas. Las consecuencias de centrarse en alcanzar una mitificada «Euskal Herria independiente» pueden verse con claridad hoy día: el nacionalismo «radical» vasco centró sus actividades en la estrategia acción-represión y la lucha armada, con la consiguiente lucha por los presos que dicha estrategia genera, mientras a nivel político se dedicó a intentar aumentar por todos los medios en ampliar la autonomía vasca, incluyendo la creación de una policía propia y apoyando al PNV (el partido político de la oligarquía vasca) cuando fuera necesario.

Lo social, como por ejemplo hacer frente a la destrucción de la industria pesada vasca, se ignoró por completo. La falta de apoyo del potente «nacionalismo radical» a las luchas obreras en Euskadi se pusieron de manifiesto en una pasividad injustificable (por ejemplo en las luchas para evitar el cierre del astillero Euskalduna en Bilbao, en cuyos terrenos se encuentra hoy el Museo Guggenheim), especialmente tras sus repetidos éxitos en paralizar Euskadi con huelgas generales durante días para exigir la liberación de los presos políticos vascos. Para desgracia de quien pretenda justificar a posteriori que era imposible evitarlo, la victoria de la (en comparación) minúscula CNT en defensa de los astilleros de Puerto Real, amenazados de cierre, demostró no sólo la viabilidad del anarcosindicalismo en nuestros días, sino la bancarrota política del nacionalismo vasco como una fuerza de izquierdas.

Hoy día, tras el fin de la lucha armada, el nacionalismo radical vasco se ha convertido en un partido político más (Bildu) que, tras las últimas elecciones vascas (2011), se ha convertido en la primera fuerza política por concejales (953) y la segunda por votos (25,45%). Al mismo tiempo, las ideas de extrema izquierda brillan por su ausencia en su práctica cotidiana, y tan sólo permanece el nacionalismo como eje de su discurso, mientras a nivel interno se cuestiona la necesidad de crear un Estado propio siguiendo el modelo «libertario» seguido por el kurdo Ocalan, líder del PKK. La realidad es que, tres décadas después de su aparición como movimiento de masas y de «izquierda radical», el nacionalismo abertzale vasco es parte del sistema que pretendía combatir. Y tanto Bildu como el independentismo catalán tienen, hoy por hoy, el problema de que si la crisis económica-financiera global se profundiza, serán barridos de su posición hegemónica en la extrema izquierda debido a su colaboración constante con el neoliberalismo y su falta de alternativas más allá de agitar banderas y apelar al sentimentalismo etnicista.

En las luchas que se aproximan, el Movimiento Libertario ha de romper lazos con todos estos movimientos pseudo-izquierdistas que, como han demostrado en su práctica durante las últimas décadas, tan sólo valen para crear divisiones e impedir una lucha unificada contra el verdadero enemigo: el capital. Aliarse con movimientos pseudoizquierdistas que cuando dicen estar a favor de la libertad se refieren a la libertad «de un pueblo» mientras luchan por cuerpos represivos «nacionales», o que dicen estar en contra de los problemas crecientes de la población pero al mismo tiempo, tanto en Euskadi como en Cataluña, se alían políticamente con la oligarquía caciquil ni es aceptable ni tiene sentido alguno. La independencia, la de verdad, no consiste en la creación de estructuras represivas basadas en el concepto de explotación del hombre por el hombre y justificadas por la esotérica «pertenencia a una comunidad nacional» de la que forman parte explotadores y explotados.

Una gota en el océano. La independencia, la de verdad, sólo puede alcanzarse defendiendo nuestros intereses, para lo cual hemos de eliminar el Estado-nación, el capitalismo, el patriarcado, y poner en marcha un nuevo modelo de relación  con la naturaleza basado en el cuidado y no en el beneficio (Elissa, Grup llibertari de Sant Andreu).

lunes, 10 de noviembre de 2014

La Semana Cultural Libertaria llega a la mayoría de edad


El Centro Cívico Esgueva será el epicentro de media docena de actos como mesas redondas, talleres o representaciones teatrales que se desarrollarán del 10 al 15 de noviembre a partir de las 19.30 horas

9 de noviembre de 2014

La CNT Valladolid recuperará a partir de este lunes una de sus citas habituales durante el mes de noviembre, como es la Semana Cultural Libertaria, que este año cumplirá su XVIII edición. Ese mismo día arrancará esta iniciativa con una mesa redonda denominada «Herramientas de lucha y movimientos sociales a debate» en la que participarán Ganemos Valladolid, la PAH de Sendía, IU Valladolid, un miembro del Movimiento Libertario y CNT Valladolid.

Al día siguiente el centro cívico Esgueva acogerá el taller de asamblearismo «¿Decidimos entre todas? Sobre asambleas y participación» en el que se mostrará cómo convocar, desarrollar, cerrar una asamblea y prevenir manipulaciones. La persona encargada de dinamizarlo será Endika Alabort.

El maltrato animal será el tema en el que se centrará la jornada del miércoles, en la que habrá una charla sobre el especismo organizada por el Ateneo Libertario Albayalde en la que intervendrá la profesora de la Universidad de Valladolid Mercedes Cano Herrera.

«S.O.S. Bomberos forestales: recortes, fuego y acción sindical» es el título de la charla del jueves día 13, en la que se ofrecerá una panorámica de la situación actual de este sector. De ello se encargará un miembro de la sección sindical de Bomberos Forestales de Infosa, Madrid.

Rosa Fraile, integrante de la Plataforma por el Aborto y la Sexualidad Libres, acudirá el viernes 14 hasta el Centro Cívico Esgueva para hablar de las conquistas alcanzadas desde la libertad sexual y reproductiva. Al día siguiente, esta vez también a las 19.30 horas aunque en el centro cívico La Pilarica, se representará la obra teatral «La exclusa». A continuación habrá una fiesta en el Bar El Tío Molonio (c/Alamillos, 9) que estará dinamizada por los DJs Meatless, ISA y Rustuf en la que habrá sorteos de discos, camisetas o libros.

Por otro lado, después de cada una de las sesiones que tendrán lugar desde este lunes al sábado habrá una cena con sus ponentes y organizadores en el local de la CNT Valladolid (c/ Juan Bravo 10-12). Ésta será la única actividad que no será gratuita, ya que tendrá un coste de 5 euros.


domingo, 9 de noviembre de 2014

'El País' y Podemos

Siesta «chavista» en Vistalegre.

Un repaso al tratamiento de Podemos en «el periódico global», antes conocido como «diario independiente de la mañana».

Jorge Armesto

En ocasiones el ruido mediático es tan confuso que uno no sabe cómo analizar la realidad. Cuando esto ocurre yo tengo una brújula ética infalible: la Iglesia. ¿Algaradas estudiantiles en Venezuela? ¿Qué pasará ahí? Miro a ver qué opina la Iglesia y ya sé dónde posicionarme. Al lado contrario. Pero a veces la Iglesia anda ocupada con sus asuntillos infantiles y no dice nada. Cuando eso ocurre yo busco con la mirada otro faro aún más luminoso: El País. Al fin y al cabo la cháchara de los obispos se la lleva el viento pero los titulares de El País… ¡Ah! ¡Eso es otra cosa! Uno tiene la sensación de estar leyendo lo que será historia del periodismo.

No me cabe ninguna duda, por poner un ejemplo, de que el tratamiento informativo de El País con Sudamérica, singularmente en lo que se refiere a Venezuela, Bolivia, Uruguay o Argentina, será estudiado por los alumnos del futuro como un ejemplo insuperable de cómo los medios de comunicación pueden ser serviles correas de transmisión de los intereses de las multinacionales que los sufragan.

Y tampoco me cabe duda de que, en ese temario de comportamientos abyectos, la relación de El País con Podemos tendrá un lugar de honor. Así que, para poner mi granito de arena en la investigación de esta historia de la insidia y ayudar a los estudiosos del porvenir, he repasado todos los artículos que el periódico monárquico le ha dedicado a esta formación política.

El País comienza a informar sobre Podemos un 16-02-14. El artículo: «Partidos por dos duros»[1] enumeraba algunas de las fuerzas políticas emergentes (Escaños en Blanco, Partido X, VOX o Podemos) utilizando un tono relativamente neutro. En los dos meses siguientes apenas hay cuatro noticias hablando siempre en conjunto de varios o todos los citados. Para El País no se trata de algo digno de mucha atención. Hasta que llegan las elecciones y Podemos se convierte en la gran sorpresa. Otros medios que habían informado acerca del éxito de sus mítines y del crecimiento exponencial de la formación en las sedes sociales quizá no se sintieron tan sorprendidos. Pero El País, sí.

En los primeros días resulta un fenómeno simpático. Un coletudo desgarbado que vive su minuto de gloria. Esas cosas pintorescas que tanto gustan a la prensa. Se suceden las entrevistas, los estudios demoscópicos y los análisis. Se informa sobre la constitución de los círculos y las avalanchas de personas para apuntarse en la nueva formación.

A mediados de junio el tono empieza a cambiar. La veda se abrió con el titular «Las bases de Podemos se enfrentan a sus fundadores»[2] que describía el resultado de una asamblea apocalíptica, con acusaciones de golpe de Estado y amenazas de «mandarlo todo al carajo». Desde Podemos se dijo que tal titular no respondía a la realidad de lo que allí aconteció y que no existía tal tensión interna. El presente parece darle la razón. Para entonces, la batalla contra Podemos se libraba fundamentalmente en los medios de comunicación de la caverna y en los debates televisivos. Pero al nuevo partido no parecían hacerle mella las simplezas de los estrafalarios personajes que defienden a la derecha carpetovetónica en las televisiones. Al contrario, cada rifirrafe que Pablo Iglesias mantenía con estos polichinelas parecía aumentar el caudal de sus simpatías.

Entonces los poderes fácticos mandaron parar. Y puesto que el argumentario de la caverna, sus pifias, su indigencia intelectual y sus torpes insidias no despertaban más que hilaridad en unas redes sociales que se carcajeaban abiertamente de los tertulianos de la derecha, tuvieron que reclutar al primo de Zumosol. Al tonto útil de los poderes económicos que hasta ese momento se había mantenido en una cierta neutralidad: el periódico El País. Ya que la prensa reaccionaria no provoca más que risotadas, se necesita a alguien que ofrezca credibilidad en la campaña de descrédito. Y de entre todos los medios del poder solo El País conserva aún entre sus lectores más ingenuos o nostálgicos cierta pátina, ya desgastada, de prensa progresista. Así, el diario del Banco de Santander cambió el tono y se unió a la fiesta.

Desde entonces es evidente el paralelismo existente entre los ejes temáticos de El País con respecto a Podemos y los debates televisivos. Si Eduardo Inda acusa a Podemos de estar «sufragado por Venezuela», ahí sale El País para ayudar con el titular: «La fundación próxima a Podemos cobró 3,7 millones de Chávez»[3]. Ya el texto explica que los 3,7 millones corresponden a 10 años de honorarios cobrados por distintas personas. (Por cierto, pagados por el gobierno venezolano, no por «Chávez»). Dicho así, ya no parece tanto. Seguimos leyendo y se nos aclara que la fundación dejó de facturar tres años antes del nacimiento de Podemos sin que llegasen a tener nunca ninguna vinculación orgánica. Entonces, ¿cuán «próxima» estaba?

Unos días después la tropa freak comienza a vincular a Podemos y a ETA. El País lo hace más finamente y nos aclara que «Sortu no comparte las declaraciones de Pablo Iglesias sobre ETA»[4]. En Sortu aún se estarán frotando los ojos. ¿Desde cuando El País recoge alguna de sus declaraciones? A ver si se nos van a volver abertzales. Ah, no. Que de lo que se trataba era de unir en el mismo titular las palabras «ETA» y «Pablo Iglesias». Apenas unos días después, fruto de la nueva sensibilidad política de El País como portavoz de la izquierda abertzale nos enteramos de que «EH Bildu anuncia su disposición a llegar a acuerdos con Podemos»[5]. Qué desconsideración para otros partidos que han manifestado la misma disposición sin que les hagan ni caso, pero en fin. Leemos el artículo y en él se nos informa que Pello Urizar, «en calidad de secretario general de Eusko Alkartasuna», cree que «va a haber puntos de encuentro». Ah, ¿eso eran todos los acuerdos? Pues vaya cosa. Pero alto ahí... ¿Eusko Alkartasuna? ¿Qué pinta Eusko Alkartasuna ¿No era Bildu? Es que a El País «Bildu» le sonaba mejor. Suena como más a ETA.

Para entonces empieza a escribir sobre Podemos Antonio Elorza[6] (como hace él, lo abrevio: A.E.). El tiempo sin duda lo colocará como uno de los máximos expertos mundiales en el tema. O, cuando menos, como uno de los seres humanos más obsesionados. Nada menos que cinco artículos de opinión sobre Podemos ha publicado en El País. «La irresistible ascensión de P.I.»[7], «Una nueva democracia»[8], «Podemos: el ascenso al poder»[9], «Podemos en el jardín de los engaños»[10] y «Podemos: Asaltar, ¿para qué?»[11]. Cinco nada menos. ¿Se iban sucediendo nuevas revelaciones? Pues no muchas. Lo cierto es que leído uno, leídos todos: En cuatro sale Chávez, en dos Lenin. En dos Beppo Grillo. En todos cesarismo, populismo y demagogia.

A pesar de todo, el partido sigue creciendo. Llega octubre y El País decide no andarse ya con más zarandajas ni personas interpuestas. Y así, dedica un editorial[12] a la celebración de la Asamblea Ciudadana con este destacado: «Cuanto más se les escucha, más suenan a lo mismo: populismo, personalismo, manipulación». Pero lo mejor es cuando avanzamos en el texto y vemos espantados que los de Podemos «están dispuestos a operaciones que no tienen que ver con el respeto en las urnas». ¿Insinúa El País un golpe de Estado de Podemos? ¿Apoyado por su ejército podemista?

Esos días Pablo Iglesias se entrevista con Jordi Évole. Los que se quejaron de la manipulación del telediario de Antena 3 se ve que no leyeron El País ese día. Cincuenta y ocho minutos de entrevista se resumen en el titular: «Pablo Iglesias ansía un programa de televisión si es Presidente»[13]. Se extiende la sospecha: ¿Será la presidencia del Gobierno únicamente un maquiavélico ardid para llegar a la tele? No lo descartemos, amigos, puesto que El País no lo descarta. El titular incluso motivó la intervención de la defensora del lector ante las quejas de los lectores del periódico. Esta concluyó que no veía «ansia» en las palabras de Pablo Iglesias. Respiramos aliviados.

El último capítulo de la tragicomedia ha sido la publicación de la encuesta de Metroscopia de octubre. En ella Podemos aparecía como primera fuerza política. El primer titular del día, «Podemos supera a PSOE y a PP impulsado por la ira ciudadana»[14], se ofrece a dos columnas compartiendo espacio con una reflexión de Woody Allen: «De no ser tan tímido habría tenido una vida mejor». Qué tiempos aquellos en que los resultados de las encuestas ocupaban todo el ancho de la cabecera. ¿Cómo olvidar aquel acertadísimo titular: «El bipartidismo recupera vigor ante las elecciones europeas» [PDF][15], que ocupaba las cuatro columnas de la portada? Ahora El País, como Woody Allen, también es más tímido. O se ve que el vigor del titular tiene que ver con el vigor del bipartidismo. Por supuesto es «la ira», un sentimiento irracional, lo que «impulsa» a Podemos.

En el cuerpo del artículo vemos que la encuesta predice el peor resultado de la historia para el PP, con un 20% de los votos estimados. Buceamos en 30 años de democracia y ni siquiera en las primeras elecciones de Alianza Popular bajó del 25%. ¿Parece este hundimiento inaudito un asunto interesante para El País? Claro que no. Es mucho mejor hundir la daga en la pérdida de votos de IU y UPyD. Y entonces, a las pocas horas, El País cambia el titular y escribe: «Podemos arrebata a IU y UPyD el apoyo de los votantes indignados»[16]. UPyD pierde un punto desde las elecciones de 2011 mientras que el PP se deja 24, pero esto para El País es un asunto baladí. Y con toda razón. Porque en el cuerpo del artículo se nos explica que los últimos acontecimientos sobre la corrupción, que El País juzga muy novedosos y extraordinarios en España, han sido «de gran impacto emocional» y pueden actuar «a veces» como «seísmos coyunturales». ¿Coyunturales? ¿A veces? ¿Qué veces? ¿Conoce El País precedentes de un descalabro semejante en las encuestas? No existe tal cosa. ¿Confunde de nuevo deseo y realidad? Quién sabe. Eso sí, los grandes derrotados son UPyD e IU. Pobres ellos.

Pero El País aún podía ofrecer un tercer cambio de titular en el mismo día. Una cosa es que los dos partidos amigos obtengan los peores resultados en décadas y otra muy distinta es que no podamos encontrar nada agradable que decir de ellos. Y entonces, en el golpe maestro del periodismo, y a pesar de que durante ese día no se produjo ni una sola declaración en ese sentido de ni un solo responsable político del PP y el PSOE, El País volvió a modificar el titular para terminar: «PP y PSOE se movilizan contra la corrupción acuciados por Podemos» [PDF][17]. ¡Bravo! ¡Al fin! Pero, leamos, ¿en qué consiste esa movilización? ¿Alguien anunció algo? Ni una palabra. Nada allá donde miremos. El texto del artículo sigue hablando del resultado de la encuesta. ¿Dónde está la movilización? Misterio.

A fin de cuentas, la corrupción tampoco es para tanto. Ese día A.E. debía librar así que El País dedica su editorial al «seísmo político»[18] y nos dice que aunque «9 de cada 10 personas juzgan la situación política como mala o muy mala... todo esto no justifica dejar a la sociedad en manos de Pablo Iglesias y de Podemos». Es de suponer que hace falta que sean 10 de cada 10. Y, cabe preguntarse, cuando dice «dejar a la sociedad», ¿a qué se refiere? ¿No es «la sociedad» la que, en todo caso, ha de elegir libremente? A ver si va a ser El País el que está haciendo llamamientos a «operaciones que no tienen que ver con el respeto en las urnas».

En todo caso, parece que cualquier cosa estaría justificada para que no gobierne Podemos, ese partido «que niega ser de izquierdas ni de derechas» y que no es más que «simple y vulgar populismo como el que, con otras apariencias ideológicas, aparece en diversas partes de Europa». ¿Se refiere a Le Pen? ¿A los neonazis? El País, cuya cercanía con el PP y el PSOE le impide ya distinguir qué es ser de izquierdas o de derechas continúa sacando toda su artillería y nos advierte que «una cosa es criticar y otra muy distinta ofrecer soluciones solventes y realistas a una sociedad necesitada de buena gestión». Lo que nos hace suponer que considera a PP y PSOE las dos fuerzas que se han caracterizado por ofrecer tales maravillas. Qué injusticia cometen esas 9 de cada 10 personas que juzgan el paisaje un lodazal corrupto. Pero inasequible al desaliento el periódico sutilmente anima a ambas formaciones a «evitar crispaciones» para «un posible escenario de gobierno de más de un partido». O, lo que es lo mismo, anuncia la futura gran coalición de la casta. Sí, el hermanamiento definitivo de esos dos partidos con sentido de estado cuyas recetas no son «viejas, fracasadas o delirantes».

Se acabó el fingimiento y la drôle de guerre. A partir de ahora se va a cuchillo.

08/11/14


NOTAS:
[1] http://politica.elpais.com/politica/2014/02/14/actualidad/1392404963_469379.html
[2] http://politica.elpais.com/politica/2014/06/09/actualidad/1402295920_514605.html
[3] http://politica.elpais.com/politica/2014/06/17/actualidad/1403039351_862188.html
[4] http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/06/24/paisvasco/1403609930_764722.html
[5] http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/08/02/paisvasco/1407001360_794143.html
[6] http://elpais.com/autor/antonio_elorza/a/
[7] http://elpais.com/elpais/2014/07/09/opinion/1404895770_355103.html
[8] http://elpais.com/elpais/2014/08/01/opinion/1406913651_207562.html
[9] http://elpais.com/elpais/2014/09/04/opinion/1409833115_544050.html
[10] http://politica.elpais.com/politica/2014/10/10/actualidad/1412964357_862003.html
[11] http://politica.elpais.com/politica/2014/10/24/actualidad/1414173859_718183.html
[12] http://elpais.com/elpais/2014/10/18/opinion/1413658589_824844.html
[13] http://politica.elpais.com/politica/2014/10/26/actualidad/1414331113_658616.html
[14] http://politica.elpais.com/politica/2014/11/01/actualidad/1414865510_731502.html
[15] http://srv00.epimg.net/pdf/elpais/1aPagina/2014/05/ep-20140507.pdf
[16] https://twitter.com/el_pais/status/528979605823455232
[17] http://srv00.epimg.net/pdf/elpais/1aPagina/2014/11/ep-20141103.pdf
[18] http://elpais.com/elpais/2014/11/01/opinion/1414871207_412263.html