miércoles, 16 de mayo de 2007

Milton Friedman

Milton Friedman era un economista de la Universidad de Chicago, máximo exponente de la escuela económica llamada Monetarismo.

El Monetarismo, al igual que otras escuelas neoliberales, aboga por la reducción del gasto público (en especial el social), la privatización del sector público, la flexibilización del mercado laboral…; pero a diferencia del resto opta por que el Estado (además de su papel policial) sólo intervenga para controlar la oferta monetaria, la cantidad de dinero en manos del público, emitiendo o dejando de emitir billetes, o subiendo o bajando los tipos de interés para controlar la inflación.

El razonamiento en que se basan para relacionar la oferta monetaria con la inflación es el siguiente: la inflación se produce porque hay un exceso de demanda, es decir, que el aumento del dinero en manos del público aumenta la capacidad adquisitiva de éste, y si no va acompañada con un aumento de la producción en la misma proporción se producirá lo que los economistas denominan un exceso de oferta (la cantidad de los que quieren comprar superan a la cantidad de productos existentes en el mercado) y se produce un aumento de los precios para reducir la demanda, desanimando a los más pobres a comprar. Para evitar esto los monetaristas proponen que el Estado dejé de emitir billetes o aumente los tipos de interés, encareciendo los prestamos y desanimando a la gente a pedir dinero a los bancos, reduciendo la demanda y, consecutivamente, se producirá lo contrario: un exceso de oferta o escasez de la demanda (la producción supera a la cantidad de posibles consumidores) que obligará a las empresas bajar los precios para dar salida en el mercado a sus mercancias.

Así de simple es la teoría, pero en la práctica ocurre lo contrario: la reducción de los préstamos bancarios debido a la elevación de los tipos de interés trae consigo una reducción de la inversión empresarial, y consecuentemente del crecimiento económico y un aumento del paro, debido a la reducción de la demanda.

En uno de los primeros países donde se aplicó esta política fue en el Chile de Pinochet en sus años más represivos (donde fue Friedman a hacer unas conferencias). Después se extendió a otros países de Latinoamérica, hasta llegar a Estados Unidos con Ronald Reagan como presidente y a la Gran Bretaña de Margaret Tatcher. En España coincidió con los gobiernos del supuesto socialista Felipe González.

El balance de estas políticas es totalmente negativo para las clases trabajadoras. En los países ricos aumento las desigualdades sociales, no solucionó para nada la inflación y el desempleo. Mientras que en los países pobres fue todavía peor: les llevó a muchos de ellos a la ruina económica.

Para explicar lo que causó la aplicación de las políticas monetaristas en los países pobres os pongo un par de párrafos del libro del filósofo argentino Mario Bunge titulado Economía y filosofía:

La manera en que obran las políticas monetaristas en los países en desarrollo y en estado de inflación es la siguiente: Se fijan las tasas de cambio (en particular el precio del dólar), se levantan las barreras aduaneras y se restringen los créditos bancarios. Al comienzo las dos primeras medidas no tienen efectos apreciables, pero la tercera afecta de inmediato a las empresas pequeñas y medianas, que se ven en figurillas para financiar sus operaciones. Muchas de ellas terminan por quebrar en consecuencia. Esto tiene como efecto una disminución del empleo y del consumo y una retracción económica. Al principio las grandes empresas se benefician con las quiebras de las pequeñas y medianas, pero al poco tiempo también ellas empiezan a sufrir debido a la disminución del consumo que acompaña a la desocupación.

Mientras tanto la inflación sigue, o al menos no ha disminuido apreciablemente. Llega un momento en que lo único barato en el país es el dólar. A partir de este momento empiezan a actuar los dos primeros exorcismos monetaristas, es decir, la estabilidad de las divisas extranjeras y el libre cambio exterior. En efecto, las mercancías nacionales están tan caras que el público prefiere las importadas, por ser más baratas y acaso también de mejor calidad, o por lo menos de mayor prestigio. La consecuencia es la destrucción de la industria nacional. Este resultado de la política monetarista tiene tres beneficiarios: las economías centrales (en particular la norteamericana), los importadores (y ex contrabandistas) y los sectores políticos que desean la destrucción de los sindicatos obreros. La gran víctima del rito de sacrificio monetarista es la nación, cuyo gobierno ha adoptado la ideología importada de Chicago.

Mario Bunge, Economía y filosofía. Editorial TECNOS, S.A., 1985.

La aplicación de estas políticas por dictaduras del Cono Sur demuestra su escaso espíritu democrático, que junto con sus consecuencias sociales en los países ricos y su invalidez teórica convierte al Monetarismo en una ideología nefasta y criminal para la humanidad.

M. Friedman murió el 26 de noviembre de 2006 en un hospital de Chicago por un infarto al corazón… ¡ASÍ SE PUDRÁ EN EL INFIERNO!

5 comentarios:

tofito dijo...

no estoy de acuerdo en lo que dices.

Si no he entendido mal criticas la subida de los tipos de interes apra evitar la inflación, no? ya que has utilizado palabras y razonamientos bastante técnicos supongo que también sabras esto: la rentabilidad real del dinero es la rentabilidad bruta menos la inflación. Si la inflación sube la rentabilidad real del dinero baja. Una subida de los tipos de interes dificulta el acceso a los créditos bancarios pero también incentiva a tener menos dinero en metálico y en depósitos a la vista lo que hace disminuir el efectivo en manos del público. La inflación de por sí tiene efectos desastrosos en una economía, la subida de los tipos de interes sólo suaviza estos picos, no la resuelve de por sí. El gran problema de la inflación no són las variaciones que pueda sufrir de un año a otro sinó la inflación llamada subyacente, la que depende de la estructura económica de un país. Tomamos como estructura económica desde las disposiciones de bienes naturales hasta la mentalidad empresarial de la población. En españa uno de los factores determinantes de la inflación es la negociación salarial donde los sindicatos demuestran una vez más que sólo, y digo sólo, se preocupan por los que trabajan y los que no trabajan que se jodan.

por último quería decir que las teorías monetaristas fueron cruciales para la recuperación de las crisis del petroleo de los años 70 y nefastas para la recuperación de la crisis del '29. Ni todo es peste, ni todo es oro.

curio dentato dijo...

No estoy de acuerdo de lo que dices respecto a los salarios y su responsabilidad en la inflación.

En la composición del precio de un producto no solo interviene los costes salariales, también hay otros costes como las materias primas, maquinaria, costes financieros, energía,... sin olvidar los beneficios empresariales.

Teniendo en cuenta la posición monopolística de muchas grandes empresas en el mercado: bancos, empresas energéticas, distribuidores comerciales,... y el peso del sector servicios que es poco productivo, el principal factor de la inflación no son los salarios, sino los beneficios empresariales.

curio dentato dijo...

¿Qué quieres decir con eso de que "los sindicatos demuestran una vez más que sólo se preocupan por los que trabajan y los que no trabajan que se jodan"?

¿Qué es lo que hacen?, ¿qué es lo que deberián hacer?

Radowitzky dijo...

Respecto a los sindicatos, creo que todos sabemos cuales son sus defectos. Los grandes pseudosindicatos actuales (me vienen a la cabeza los de siempre) distan mucho de lo que deberían ser. Luego el hecho de criticarlos me parece muy acertado y muy conveniente. Desde aquí mis saludos y mi apoyo a aquel trabajador de Sintel y afiliado de CCOO que coloco un mástil de bandera sindical junto al craneo de José María Fidalgo.

tofito dijo...

curio dentado:

te equivocas: los servicios no es un sector poco productivo: es el sector más productivo, de ahí su auge. Lo q pasa es q es un sector de baja productividad.

estoy de acuerdo contigo en que no sólo los costes salariales son los culpables de la inflación. MIralo de otra forma tio. Los salarios no dejan de ser ingresos para los trabajadores que restandose a sus gastos supoenen beneficios (no siempre se dan beneficios, me cago en la ostia como cuesta llegar a fin de mes) si todos tiramos de la cuerda al final ganan los mas fuertes q como no són las empresas. Por ejemplo: como puede ser q para comprarse una vivienda se puedan llegar a pagar durante 45 años? porque hay gente q sólo le keda ese remedio! si no fuese posible, o si se escapase totalment de las posibilidades de la gente no existirian ese tipo de hipotecas! el mercado sólo permite lo posible, aunque ese posible sea cruel. Si la gente exige más salarios subiran los precios, si suben los precios la gente exigirá mayores salarios. Ya te digo q esta espiral se da igual en el monetarismo más rancio com en el intervencionismo más autoritario, pasando por todos cuantos sistemas híbridos puedas imaginar. El mercado es un lugar no físico donde se asignan precios, cantidades y calidades y nada más. Así de feo es y por mucho que kieras todos barremos para casa, desde el el puto jipi que su papa le pasa 2000 euros al mes para q no aparezca por casa hasta el dueño de la puta cocacola pasando por el que se envenena en la mina cada día y el que pasa 60 consultas médicas por mañana.