sábado, 5 de mayo de 2007

EL NEGOCIO DE LA SALUD

El Gobierno de Brasil ha decidido importar un fármaco contra el Sida sin pagar la patente a la multinacional Merck, ya que los laboratorios indios que lo fabrican lo venden 3 veces más barato que Merck y Brasil compra el medicamento para suministrarlo a 75.000 enfermos de los 200.000 infectados por VIH que hay en el país.

Lo curioso de la noticia es que es el primer país del mundo que lo hace.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/industria/farmaceutica/critica/decision/Brasil/romper/patente/sida/elpepusoc/20070505elpepusoc_1/Tes

Y yo me pregunto: ¿con el dinero de quién se financia la Universidad que permite estudiar a los científicos? ¿de dónde salen la mayoría de las becas para formar investigadores?
Respuesta: de los presupuestos púlicos que, a su vez, han salido de los impuestos de los que trabajan (y de los impuestos que no han podido ocultar los que especulan)

¿es el SIDA un problema lo bastante grave como para que no haya intereses comerciales de por medio? No hace falta responder.

Merck ha amenazado al Gobierno de Brasil y ha dicho que "la propiedad intelectual está en peligro" y que dejarán de investigar para el bien de la humanidad.

A los beneficios en bolsa de una empresa le llaman "bien de la humanidad". A aplicar los conocimientos científicos que se han conseguido gracias a multitud de investigadores en la historia, le llaman "propiedad intectual en peligro".

¡Qué mundo!

miércoles, 2 de mayo de 2007

Vivir de pie

Salud

He recibido hoy un e-mail procedente de la lista de correo de LaIdea.net, con un enlace a la web de una película documental que puede ser interesante (en principio tiene buena pinta). La web y la película están centradas en la vida de Cipriano Mera.

Es esta web, VivirDePie.net .

martes, 1 de mayo de 2007

¿Qué hacer con ANV?

Interesante artículo de Manuel Rico en "Periodismo Incendiario", en el que se analiza el caso de Acción Nacionalista Vasca y si ésta cumple o no con los artículos de la Ley de Partidos (texto íntegro aquí). A destacar lo referente a las distintas actitudes de los señores del PP con respecto a ANV según ha ido pasando el tiempo.

El artículo lo tenéis aquí.

Orgullo Obrero

París, 1º de Mayo de 1919.
No hay mayor tontería que decir «estoy orgulloso de ser proletario». Para desarrollar esta tesis lo primero que hay que hacer es analizar las dos palabras claves de la proposición: «orgullo» y «proletariado».

«Orgullo» es el sentimiento de vanagloriarse por tener unas cualidades supuestamente superiores a los demás. En otras palabras, arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia.

«Proletariado» es la clase social que vende su fuerza de trabajo a la clase social poseedora de los medios de producción: la burguesía. Es decir, que depende necesariamente de los gustos y caprichos de los burgueses para sobrevivir.

«Sentirse orgulloso de ser proletario», «orgullo obrero», «obreros y orgullosos», «somos la clase obrera, la working class», «working class pride»,... es lo mismo que decir que le encanta a uno servir a otro, depender de él para vivir.

¿De dónde ha salido eso del «orgullo obrero»? Es una postura servil, lacayuna,... cuando lo que se debería perseguir es la eliminación de las relaciones de producción capitalista y de la propiedad privada. ¿Dónde quedó ese objetivo de las ideas socialistas de todo tipo de conseguir una sociedad sin clases? ¿Por qué estar orgulloso de algo que te viene impuesto y donde no hay posibilidad de elección?

Respondiendo a esta última pregunta, que un obrero diga que está orgulloso de serlo es tan estúpido como que un pelirrojo vaya gritando «orgullo pelirrojo» (aplíquese a cualquier color de pelo o de piel), que un enfermo de gripe proclame el «orgullo griposo» o que, en pleno siglo XXI, aún haya quien presuma de su orgullo «X» (sustitúyase «X» por la raza, etnia o nacionalidad que se desee).

Si lo que quieren decir es que se sienten orgullosos de hacer un trabajo útil a la sociedad, frente a otros inútiles como el de los sacerdotes, militares y políticos, que lo digan claramente. Pero que no mezclen churras con merinas, mejor dicho, pollinos con berracos que son especies diferentes.

El mundo está lleno de obreros que quieren ser empresarios, muy raro es el caso del empresario, banquero o político que quiere cambiar su despacho por un andamio; lo más parecido a eso sería el caso de Gerardo Iglesias, el hombre que al abandonar la Secretaría General del PCE volvió a la mina.

Los ricos no hablan de orgullo, son más listos; cuanto menos toquen el tema de las clases, mejor para ellos: si, por el contrario, insistiesen mucho en remarcar su posición de dominio, a lo mejor los apacibles obreros «orgullosos» se convertirían en obreros cabreados, los cuales son el verdadero peligro.

Cuanto más felices estemos por ser los tontos que reciben todas las hostias, el poder (político, económico, ideológico,..., El Poder a fin de cuentas) menos tendrá que temer. A mí el «orgullo obrero» me recuerda mucho a las religiones, es aquello de «aguanta todo lo que te caiga, que al final serás recompensado... en otra vida», porque ésta ya está perdida. Peor aún si sabemos que solo tenemos esta vida que la otra es una invención de los sacerdotes para vivir del cuento.

Aunque, visto desde otro punto de vista, si seguimos con nuestro orgullo, todos seremos más felices... los esclavos contentos, y los amos muertos de risa.

El Aullido, nº 21. Junio 2007.

Primero de Mayo... de 1919

Los obreros parisinos celebran el triunfo de la Revolución Rusa