miércoles, 6 de noviembre de 2013

Multimillonarios: la decadencia de Occidente y el auge del resto


Robin Broad · John Cavanagh

(05/11/13)

Con la ayuda de la revista Forbes y en conjunción con algunos compañeros del Instituto de Estudios Políticos, hemos llevado a cabo un seguimiento de los multimillonarios y la creciente desigualdad en el mundo durante varias décadas. De la misma manera que una gota de agua nos proporciona indicios sobre su composición química, estos multimillonarios ofrecen signos interesantes de los cambios en la fisionomía del poder y la desigualdad globales.

Tras el asombro inicial ante la extravagante lista de los 1.426 más ricos de este año, hemos querido examinarla con más detalle. La lista revela el principal transvase de poder en el mundo actual: la decadencia de Occidente y el auge del resto. Atrás quedaron los días en que los multimillonarios de los EEUU eran más del 40% del total, ocupando Europa Occidental y Japón la mayor parte restante. Hoy, la región Asia-Pacífico alberga 386 multimillonarios, 20 más que toda Europa y Rusia juntas.

En el 2013, de los nueve países que hospedan más de 30 multimillonarios, sólo tres son países tradicionalmente «desarrollados»: Estados Unidos, Alemania y el Reino Unido.

¿Quiénes siguen a los Estados Unidos, con sus 442 multimillonarios? China, con 122 (en 1995 no tenía ninguno) y Rusia en tercer lugar con 110. Los multimillonarios de China han extraído dinero de cualquier fuente a su alcance. Considérese al hombre más rico del país, Zong Qinghou, quien, gracias a poseer la mayor fábrica de bebidas del país, ostenta 11.600 millones de dólares en su haber. El extenso elenco de multimillonarios de Rusia está encabezado por hombres que obtuvieron miles de millones de la riqueza del petróleo, gas natural y mineral del país, desdeñando las devastadoras consecuencias de sus prácticas para el medio ambiente.

Alemania es la cuarta en la lista con 58 multimillonarios, seguida por India (55), Brasil (46), Turquía (43), Hong Kong (39) y Reino Unido (38). En efecto, Turquía tiene más multimillonarios que ningún otro país de Europa a excepción de Alemania.

Dejando a un lado a estos nueve países en la cúspide, Taiwan hospeda más multimillonarios que Francia; Indonesia detenta más multimillonarios que Italia o España; Korea del Sur tiene ahora más millonarios que Japón o Australia.

La actual lista de multimillonarios es un tributo a la creciente desigualdad acaecida en la mayoría de los países de la tierra. El hombre más rico del mundo, por ejemplo, es Carlos Slim de México —con un capital de 73.000 millones de dólares, comparable a la friolera del 6,2% del PIB del país. La tercera persona más rica es el rey español del comercio minorista, Amancio Ortega, quien ha acumulado un capital de 57.000 millones de dólares en un país en el que una cuarta parte de los ciudadanos están actualmente desempleados.

Los multimillonarios estadounidenses aún dominan la lista, con un total de 442 que representa el 31% del total. Bill Gates y Warren Buffet todavía detentan los puestos número 2 y 4; sus nombres son harto conocidos dada la combinación de su riqueza, filantropía y el uso del poder e influencia para convencer a otros multimillonarios de que prodiguen sus donaciones caritativas.

Sin embargo, también entre los 12 multimillonarios estadounidenses que pertenecen a las 20 personas más ricas del mundo se encuentran los miembros de dos familias que han empleado su vasta riqueza y poder concomitante para corromper a nuestros políticos. Charles y David Koch ocupan los puestos 6 y 7 de los más ricos del mundo; ambos han utilizado una buena parte de sus conjuntos 68.000 millones de dólares en financiar no sólo a los candidatos de la derecha extrema, sino también campañas políticas contra las regulaciones de tipo medioambiental o de otros tipos. Además, hay cuatro Waltons entre los 20 más ricos; su riqueza combinada de 107.300 millones de dólares se ha disparado gracias a los crecientes beneficios de Wal-Mart, al mismo tiempo que esta empresa presionaba a ciudades y estados para oponerse al aumento de salarios hasta niveles razonables para la subsistencia.

¿Cómo han variado los números a lo largo de los años? Regresemos a 1995, una época de riqueza emergente en medio de la desregulación impulsada por la administración Clinton en los Estados Unidos, y una presión generalizada en todo el mundo para desregular, liberalizar y privatizar los mercados.

En 1995, Forbes registró 376 multimillonarios en el planeta. De estos, 129 (o el 34%) eran de los Estados Unidos. El hecho de que el número de multimillonarios estadounidenses creciera hasta 442 en los siguientes 18 años, mientras que el porcentaje de multimillonarios estadounidenses cayera sólo del 34% al 31% del total global, es testimonio de cómo la atmósfera desreguladora y tendente a los recortes de impuestos en los Estados Unidos bajo los mandatos de Clinton y Bush se mostró tan favorable para los súper-ricos.

Es de notar que en estos 18 años el llamado mundo desarrollado se ha visto eclipsado por el llamado mundo en vías de desarrollo. En 1995, los punteros en multimillonarios eran los Estados Unidos (129), Alemania (47) y Japón (35). Estos tres países hospedaban al 56% de los multimillonarios del mundo. Ningún otro país se les acercaba, estando Francia, Hong Kong y Tailandia empatados en tercer lugar con 12 multimillonarios cada uno. Ni Rusia ni China poseían un sólo multimillonario en 1995, pese a que, respecto a Rusia, Forbes admitió que su medra financiera en los años siguientes a la caída del Muro de Berlín era evidente. Además, en 1995, Brasil tenía sólo ocho multimillonarios e India sólo dos.

Hoy, estos cuatro países (Rusia, China, Brasil e India) albergan 333 de los 1.426 multimillonarios del mundo —un 23% del total—. Además, el número de multimillonarios en Japón ha caído significativamente en los últimos 18 años, de 35 a 22.

Las cifras ofrecen una instantánea dramática del relativo declive de los Estados Unidos, Europa y Japón en menos de dos décadas y del apabullante auge de Brasil, Rusia, India y China, así como del resto de Asia. Además, nos recuerdan que los países donde los ingresos eran relativamente equitativos hace veinte años, como China y Rusia, se han sumado a las filas de la desigualdad.

A lo largo y ancho del globo, el rápido aumento de multimillonarios en decenas de países (de nuevo, con Japón como notable excepción) es testimonio de cómo el clima desregulador de estas últimas dos décadas ha acelerado el auge de los súper-ricos, mientras las empresas han mantenido los salarios de los trabajadores prácticamente congelados.

Baste decir que las sociedades más igualitarias y más sanas requieren un enfoque de políticas públicas radicalmente distinto. Tal y como el miembro asociado de la agencia IPS Sam Pizzigati ha descrito, los impuestos justos formaron una amplia clase media en los Estados Unidos entre los años 40 y los años 60. Tales políticas de impuestos justos son necesarias hoy en todo el mundo si pretendemos estrechar en vez de ampliar la brecha entre los súper-poseedores y los desposeídos.


Robin Broad es catedrática de la School of International Service, American University, Washington, D.C. John Cavanagh es director del Instituto de Estudios Políticos en Washington, D.C.

Traducción para www.sinpermiso.info: Vicente Abella

martes, 5 de noviembre de 2013

Los perros reconocen emociones de otros según para dónde tuerzan el rabo


Los perros responden de manera diferente cuando sus semejantes mueven la cola a la derecha que cuando lo hacen hacia la izquierda. Esto es lo que ha demostrado un equipo de investigadores liderados por el Centro Mente y Cerebro de la Universidad de Trento (Italia) que asegura que en el cerebro de estos animales, al igual que en el de los humanos, el hemisferio izquierdo y derecho juegan un rol diferente.

(31-octubre-2013)

Un grupo de investigadores del Centro Mente y Cerebro de la Universidad de Trento (Italia) describió, en un estudio publicado en 2007, que los perros mueven su cola a la derecha cuando sienten emociones positivas (al ver a sus dueños, por ejemplo) y a la izquierda cuando estos son sentimientos negativos (al ver un perro antipático).

«Este primer trabajo dejó sin respuesta una pregunta básica: ¿Notan esa asimetría también en otros perros?», explica a SINC Giorgio Vallortigara.

Para resolver esa duda, este mismo equipo de científicos hizo una nueva investigación, que publica la revista Current Biology, en la que aseguran que el comportamiento de la cola que se agita de forma sesgada hacia la derecha o hacia la izquierda, según lo que sienten los perros, refleja lo que sucede en su cerebro.

«La activación del hemisferio cerebral izquierdo produce un movimiento a la derecha, y la activación del hemisferio derecho produce que su cola se menee a la izquierda», apuntan.

Para llegar a esta argumentación, los investigadores mostraron a distintos perros vídeos de otros canes que movían la cola hacia un lado o hacia el otro. Cuando los animales observaron que su semejante movía la cola a la izquierda, su ritmo cardíaco aumentó y comenzaron a sentirse ansiosos. Sin embargo, cuando vieron que el otro perro movía la cola hacia la derecha se quedaron perfectamente relajados.

«No registramos la actividad en sus cerebros. Hicimos este tipo de prueba indirecta», señala el científico.

Por tanto, la dirección en la que mueven la cola los perros importa, y coincide con la activación de los hemisferios del cerebro. «En otras palabras, un perro que observa a otro que menea su cola con un sesgo hacia el lado derecho —y que muestra una activación del hemisferio izquierdo, como si estuviera experimentando algún tipo de respuesta positiva— produce una respuesta de relajación. Por el contrario, cuando mira a otro que mueve su cola a la izquierda, muestra una activación del hemisferio derecho y una respuesta de ansiedad y aumento en la frecuencia cardiaca. Es algo asombroso», apunta Vallortigara.

El investigador no cree que los perros lo hagan de forma intencionada para comunicar esas emociones a otros perros, sino más bien esos movimientos de la cola serían el resultado de una respuesta automática de la activación diferencial del hemisferio izquierdo y derecho del cerebro. Eso sí, este tipo de respuestas podría tener aplicaciones prácticas para veterinarios y dueños de perros.

«La estrategia de acercarse desde la izquierda o desde la derecha podría ser eficaz para los veterinarios durante las visitas de los animales o se podrían utilizar muñecos para explotar las asimetrías de sus respuestas emocionales», dice Vallortigara.

Para el autor, este estudio contribuye, en general, a una mayor comprensión de la evolución de las asimetrías del cerebro en todos los animales. «Las asimetrías en el comportamiento emocional están muy extendidas en el reino animal. Por supuesto, se manifiestan en una gran variedad de diferentes comportamientos como el uso de los ojos, los oídos, etc. Un ejemplo es el de los camaleones americanos machos que son más propensos a atacar cuando miran por el ojo izquierdo, o los sapos que detectan más fácilmente a una presa cuando ven con el ojo derecho», concluye.


Referencia bibliográfica:

domingo, 3 de noviembre de 2013

Hay 407 parejas de águila imperial, más del triple que a finales del siglo XX


(Cuaderno 333 – Noviembre 2013)

El águila imperial ibérica avanza en su recuperación y supera las cuatrocientas parejas reproductoras en España y Portugal, según la información dada a conocer el pasado 13 de octubre por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

En concreto, en 2013 se ha censado un mínimo de 407 parejas en toda la península Ibérica, 396 en España y 11 en Portugal.

Castilla-La Mancha es la región que alberga una mayor cantidad de parejas (al menos 150 parejas). Le siguen Andalucía, con 91; Castilla y León, con 56; Extremadura, con 50, y Madrid, con 49. Asimismo, destaca la presencia de parejas en nuevas áreas de distribución como las provincias de Zamora, Cádiz y Guadalajara.

En 1999, año en el que se iniciaron los censos anuales de la especie, la población era de 132 parejas. En algo más de una década esta cifra ha aumentado más del triple, «hasta el punto de que estamos a punto de lograr uno de los principales objetivos de la Estrategia de Conservación del Águila Imperial Ibérica, que estableció en el año 2001 el compromiso de alcanzar las quinientas parejas», indican fuentes del ministerio.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Los fondos buitres hacen su 'selección natural' entre la carroña de la crisis

 

ESTÁN DEVORANDO EL MERCADO

Ni todos los gatos son pardos ni todos los buitres son iguales. Esto viene al caso para hablar de los denominados fondos buitres, los vehículos de inversión oportunistas. La etiqueta fondo buitre ha triunfado en el periodismo económico porque sirve para explicar una realidad nueva, en este caso la de inversores internacionales que vieron en el derrumbe del mercado inmobiliario un mercado de gangas a bajo precio.

Pero ni todos los buitres son iguales ni todos los fondos buitres actúan del mismo modo. Este mes de septiembre en el que varios fondos han cerrado operaciones significativas vale la pena analizar, con pasión de zoólogos, los tipos de fondo buitre, identificándolos por el tipo de estrategia de inversión que despliegan. Como en la naturaleza, podemos encontrar transferencia de actitudes de una especie a otra. Y como todas las clasificaciones, tiene algo de arbitraria.

En todo caso, son estos vehículos los que están reactivando el mercado inmobiliario español. En los últimos meses se han invertido casi 500 millones sólo en bienes inmobiliarios, sin contar compras de banco y recompras de deuda. Es decir, después de un año sobrevolando España, este tipo de inversores ha optado por bajar a tierra y llenarse el buche. Como dice un empresario del sector inmobiliario que prefiere no dar su nombre «el problema no es que te entre un fondo buitre en la empresa, el problemas es con que tipo de buitre te has de jugar las lentejas».

Ésta sería una primera clasificación en clave de propuesta naturalista con pretensiones financieras de unas especies de criadero anglosajón, cebadas con fondos especulativos y que hace un par de años que se pueden avistar en nuestros cielos.

  
Buitre alimoche. Como en la naturaleza, es el más ágil. Y sus puntos fuertes son la visión y la rapidez de sus actuaciones. En esencia, buscará operaciones de entrar y salir. Pases de ciclo corto, con plusvalías muy altas. Posiciones meramente financieras poco implicadas en la gestión de las empresas en las que se convierte en socio.

  Algunos casos: Cerberus sería el prototipo de este tipo de fondo. La operación modelo respondería a la compra de Talecris en Estados Unidos, con la que dio un pelotazo fantástico al vender el grupo a Grifols por 2.800 millones de euros. Además, pudo estirar la plusvalía al cobrar una parte en acciones de la propia Grifols, de las que luego se ha ido desprendiendo progresivamente aprovechando la evolución alcista del valor.

En el mercado inmobiliario, recientemente, Cerberus ha comprado Bankia Habitat por 90 millones, una operación que depende, sobre todo, de la rentabilidad que ofrezca el contrato de gestión de activos con la Sareb. En la misma línea, el fondo texano TGP ha adquirido Servihabitat a La Caixa por 185 millones, asegurándose una alta rentabilidad, fruto del contrato de gestión. Anchorage es otro buen ejemplo. Recientemente ha comprado junto al grupo Värde, por 100 millones, un lote de seis edificios en Madrid y Barcelona procedentes del quebrado banco alemán Eurohypo. Anchorage también se encuentra en guerra con el grupo BA Vidrio por el control de La Seda de Barcelona. Pese a ser derrotado en la junta de accionistas, fuentes financieras explican que sigue comprando deuda de esta empresa química y que ya cuenta con el 40% del crédito sindicado.

  
Buitre troceador. Este tipo de fondo buitre, compre lo que compre, siempre obtiene su beneficio troceando la compañía, vendiendo sus activos por separado y, en resumen, fileteando el balance. Eso le obliga a implicarse mucho en la gestión, ya que normalmente este tipo de fondo suele chocar de manera frontal con el equipo directivo que heredan de la época anterior.

  Algunos casos: Oaktree en Panrico, por ejemplo, con la venta de la división de galletas. En el sector inmobiliario ésta es la estrategia de fondos como REEF, que compró a BBVA 948 sucursales por 1.540 millones, o Moor Park, que adquirió 378 oficinas de Banco Sabadell por 403 millones. En sendas operaciones de sale and lease back, estos grupos ya están revendiendo las oficinas en pequeños paquetes y con rentabilidades menores. Ellos consiguieron más del 6% y ahora ofrecen cerca del 5%. Troceando, siempre se gana. H.I.H Capital sería otro buen ejemplo. Este grupo se ha hecho recientemente, junto con su fondo especializado Bayside Capital, con un paquete con 939 viviendas de la Sareb por 100 millones de euros. La previsión es que en breve estos pisos se empiecen a revender de manera separada.


Buitre picofino. Este fondo rapaz puede parecer inofensivo porque nunca ataca a su objeto de compra. Normalmente el vendedor sale ileso, una vez que asuma el descuento que se pacte. En cambio será un tercero, el tenedor de la deuda, por ejemplo; o un comprador final del activo el que reciba su temible picotazo, que siempre se traduce un jugosas ganancias para esta familia de carroñeros.

  Algunos casos: Uno de libro sería el que está planteando Lone Star con Vallehermoso. La operación se está negociando, pero a Sacyr sólo le costaría un euro la venta de su inmobiliaria. Lone Star asumiría en la transacción los 1.217 millones de deuda. Pero resulta evidente que los bancos tenedores de esta deuda serán los que tendrán que asumir los costes de una renegociación de la misma a cara de perro.


Buitre quebrantahuesos. Variedad poco conocida pero no por ello menos peligrosa. Su especialidad es la compra de pequeños paquetes minoritarios que le permitan acceder a consejos de administración divididos, de manera que su peso específico sea clave para formar las mayorías. Luego se trata de poner en venta su voto. Una táctica habitual es bloquear las refinanciaciones, algo que también puede hacer adquiriendo paquetes de deuda con descuento.

  Algunos casos: este tipo de jugadas no trascienden pero, como las meigas, haberlas haylas. En el sector inmobiliario y entre los bancos, este espécimen es muy temido, sobre todo por el tiempo que te puede llegar a hacer perder. Y entre los propios gestores, estas tácticas están mal vistas: una cosa es que te llamen fondo buitre, cosa que el sector sobrelleva más mal que bien, y otra, utilizar tu fuerza de bloqueo para sacar tajada. Incluso entre los buitres hay clases.


Buitre leonado. Es uno de los mayores aves rapaces. Sus características definitorias son el tamaño y la paciencia. Invierte más a largo plazo y a menudo su plan pasa por engordar el activo adquirido con nuevas compras para luego obtener más cuando se produzca su salida del capital. También juega con el tiempo, de manera que una mejora de la coyuntura revalorice su cartera.

  Algunos casos: Blackstone, que es el mayor fondo del mundo. Cuenta con más de 900.000 millones en activos. Incluso ha salido a bolsa. Junto con Magic Real Estate ha comprado por 125 millones las 1.860 vivienda de la EMVS (Empresa Municipal de la Vivienda Social) al Ayuntamiento de Madrid. La rentabilidad depende de los alquileres. Otro ejemplo sería Apollo, que ha conseguido Evo pagando 60 millones a Nova Caixa Galicia. O Autonomy, que se ha hecho con dos edificios de oficinas del Parque Omega, provenientes de Lar, y que estudia adquirir otros activos de este complejo terciario.

jueves, 31 de octubre de 2013

El otro Darwin

Alfred R. Wallace
(8-enero-1823/7-noviembre-1913)

Centenario del fallecimiento del naturalista

(1/10/2012)

En 1855, un año después de su llegada al sureste de Asia y en un estado febril causado por la malaria, Alfred Russel Wallace tuvo una visión de la evolución de la vida en el planeta: muchos nacen, muchos mueren, sólo unos pocos sobreviven.

El naturalista británico escribió un ensayo sobre el tema desde la isla Ternate en Indonesia, y se lo hizo llegar a Charles Darwin, que se lo pasó en mano a Charles Lyell, de la Linnean Society. Tres años después, el ensayo de Wallace sobre la selección natural veía la luz al mismo tiempo que el paper del propio Darwin, que ya rumiaba la inminente publicación de El origen de las especies (1859).

Se puede decir que los dos biólogos llegaron al mismo tiempo al mismo punto de partida, sólo que por diferentes caminos: Wallace a partir de sus experiencias asiáticas, Darwin siguiendo la estela del Beagle. Uno de ellos creó la gran polémica científica del siglo XIX y finalmente la gloria como el padre de la evolución. El otro fue condenado injustamente al olvido.

Reconocimiento a su figura

Ahora, cuando está a punto de cumplirse el centenario de la muerte de Wallace [7 de noviembre de 1913], un grupo de científicos e historiadores —con el patrocinio de la Universidad de Singapur— ha decidido reivindicar la gran aportación a la teoría de la evolución del coetáneo de Darwin (deudor, entre otros, de su abuelo Erasmus y del naturalista francés Jean-Baptiste Lamarck).

«Wallace necesita un reconocimiento en toda regla», asegura John van Wyhe, el historiador que dirige el proyecto The Wallace Online, que ha logrado volcar en la red más de 28.000 páginas de investigación y 22.000 imágenes originales del biólogo y explorador, a punto de entrar por la puerta grande y con su propia estatua en el Museo de Historia Natural de Londres.

«Sin restar méritos a Darwin, no es justo que Wallace sea tan poco conocido y reconocido por el gran público», añade Van Wyhe. «Ha llegado el momento de que la gente conozca y valore su gran trabajo.»

Consumado dibujante y observador, Wallace dejó un legado impresionante de la fauna del sureste asiático, donde existe por cierto una línea invisible que lleva su nombre. La Línea de Wallace separa en dos los archipiélagos de Indonesia: al norte y al oeste, las especies catalogadas por el biólogo entroncan con Asia; al sur y el este, los animales guardan un parentesco directo con los de Australia.

Wallace formuló la teoría de la existencia de dos grandes masas continentales —SuperAsia y SuperAustralia— que acabaron cediendo terreno al Pacífico. Considerado también como el precursor de la geobiología, Wallace «no pudo imaginar entonces la teoría de la tectónica de placas», advierte Van Wyhe. «Le habría sorprendido averiguar que Australia empezó realmente en Sudamérica».

The Wallace Online reivindica también el papel del coetáneo de Darwin como pionero del conservacionismo y de la ecología. Wallace, que pudo financiar muchas de sus investigaciones gracias a sus periódicos envíos de antigüedades exóticas a los coleccionistas de la era Victoriana, fue un crítico implacable de la desigualdad económica en el Imperio y de la destrucción causada en los hábitats por el progreso industrial.

«Las futuras generaciones mirarán hacia atrás y se preguntarán por qué fuimos tan ciegos en la persecución de la riqueza y no tuvimos en cuenta otras consideraciones», escribió en 1863 desde el archipiélago Malayo, lamentando «la velocidad con la especie humana está propiciando la desaparición de las especies».

Carlos Fresneda

viernes, 25 de octubre de 2013

Un cráneo hallado en Georgia sugiere que hace 1,8 millones de años solo había una especie humana

El Cráneo 5
Paleoantropólogos de la Universidad de Zúrich (Suiza) han descubierto en Dmanisi (Georgia) un cráneo excepcionalmente conservado de 1,8 millones de años que, por sus características, obliga a un cambio de perspectiva sobre la diversidad de las especies humanas, que sería mucho menos variada de lo que se estimaba. «Si hubiésemos encontrado la cavidad craneal y el rostro como fósiles separados, habrían sido atribuidos a dos especies diferentes», dicen sus descubridores.

(17-octubre-2013)

Científicos de la Universidad de Zúrich (Suiza) han hallado en el yacimiento de Dmanisi, Georgia, un cráneo humano de hace 1.800.000 años al que han denominado Cráneo 5. Ya se habían encontrado en el mismo yacimiento cuatro cráneos de homínidos igualmente bien conservados, así como algunas partes del esqueleto. Ahora, el estudio de estos restos indica que el género Homo era mucho menos variado de lo que se creía hasta el momento.

«Realizamos análisis exhaustivos de la morfología de los cinco individuos encontrados en el yacimiento de Dmanisi. Las diferencias entre todos ellos no son más extensas que las diferencias entre cinco Homo sapiens, cinco chimpancés o cinco bonobos. Todos los individuos encontrados en este yacimiento pertenecen a una misma especie, y el Cráneo 5 es uno de ellos», declara a SINC la investigadora boliviana Marcia Ponce de León, coautora de la investigación y científica de la Universidad de Zúrich (Suiza).

Esto indica que los miembros más primitivos del género Homo, clasificados como Homo habilis, Homo rudolfensis y Homo erectus, podrían pertenecer a la misma especie. Sólo serían diferentes en su apariencia exterior.

«Por lo visto hay un malentendido en lo referente a la clasificación del género Homo. En nuestra publicación nos referimos al periodo alrededor de 1,8 millones de años, y postulamos que entonces solo existía una especie de este género. Homo floresiensis, que existió hace entre 38.000 y 18.000 años, y Homo neanderthalensis (150.000-30.000 años) son mucho más jóvenes. Australopithecus representa otro género. En el caso de Homo habilis no hay una buena definición de la especie ya que los restos fósiles que se clasifican en este grupo son muy fragmentarios y escasos. Esto ha originado una discusión controvertida que aún continua», añade la experta.

En su conjunto, los hallazgos muestran que los primeros representantes del género Homo comenzaron a expandirse desde África a través de Eurasia hace 1,85 millones de años.

El Cráneo 5 pertenece a la época del Pleistoceno Inferior. Es único porque, hasta la fecha, es el más completo de ese periodo de la evolución. No tiene deformaciones y todos los huesos todavía están asociados a través de las suturas.

«Adicionalmente, tiene una morfología inesperada. El cerebro es pequeño, con una capacidad craneal de 546 cm3. La cara es grande y prominente, y los dientes también son grandes», apunta la investigadora. Esta combinación de rasgos era desconocida hasta el momento.

El yacimiento solo ha sido excavado parcialmente, pero supone la primera oportunidad para que los investigadores comparen y contrasten rasgos físicos de múltiples ancestros humanos que al parecer coincidieron en el mismo espacio y tiempo geológico.

Según Christoph P.E. Zollikofer, antropólogo de la Universidad de Zúrich que también participa en el estudio, la razón por la que el Cráneo 5 es tan importante es que une las características que antes se habían utilizado como argumento para definir diferentes especies de Homo.

«Si hubiésemos encontrado la cavidad craneal y el rostro como fósiles separados, muy probablemente habrían sido atribuidos a dos especies diferentes», añade Zollikofer. Para Ponce de León «también es decisivo que tenemos cinco individuos bien conservados que sabemos que han vivido en el mismo lugar y al mismo tiempo».

Los cinco cráneos de Dmanisi
Seguimiento evolutivo del Homo erectus

La diversidad dentro de una especie es por lo tanto la regla y no la excepción. Estos resultados están apoyados por un estudio adicional publicado recientemente en la revista PNAS.

En ese estudio, Ponce de León, Zollikofer y otros investigadores muestran que las diferencias en la morfología de la mandíbula entre los individuos de Dmanisi se deben principalmente a las diferencias en el desgaste dental.

«Esto demuestra la necesidad de un cambio de perspectiva: los fósiles africanos de 1,8 millones de años probablemente son los representantes de una misma especie, mejor descrita como Homo erectus», explican los científicos.

Esto sugeriría que el Homo erectus evolucionó hace unos 2 millones de años en África, y pronto se expandiría a través de Eurasia, donde se documentó por primera vez hace unos 1,2 millones de años.

Comparar los patrones de diversidad en África, Eurasia y Asia Oriental proporciona pistas sobre la biología de la población de esta primera especie humana global. Esto convierte al Homo erectus en el primer «actor global» en la evolución humana. Su redefinición ofrece ahora la oportunidad de seguir esta especie humana fósil en un lapso de tiempo de 1 millón de años.


Referencias bibliográficas:

David Lordkipanidze, Marcia S. Ponce de León, Ann Margvelashvili, Yoel Rak, G. Philip Rightmire, Abesalom Vekua, and Christoph P.E. Zollikofer. «A complete skull from Dmanisi, Georgia, and the evolutionary biology of early Homo». Science. October 18, 2013. doi: 10.1126/science.1238484

Ann Margvelashvili, Christoph P. E. Zollikofer, David Lordkipanidze, Timo Peltomäki, Marcia S. Ponce de León. «Tooth wear and dentoalveolar remodeling are key factors of morphological variation in the Dmanisi mandibles». Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS). September 2, 2013. doi: 10.1073/pnas.1316052110

miércoles, 23 de octubre de 2013

La recuperación de los ricos

La burbuja de la desigualdad está sustituyendo con rapidez a las anteriores burbujas

JOAQUÍN ESTEFANÍA

(21-octubre-2013)

Los bienes y servicios totales (PIB) que producía España en 2007 se valoraban en alrededor de 1,054 billones de euros; el PIB del año 2012 era de 1,030 billones. En el primer lustro de la crisis económica, el PIB de nuestro país tan sólo se había reducido en alrededor de 24.000 millones de euros, un poco menos, por ejemplo, de la tercera parte de las ayudas públicas recibidas por la banca (61.000 millones). Si el PIB ha caído tan levemente, ¿por qué tanta devastación en materia de desempleo (una tasa propia de depresión, no de recesión), reducción de la renta disponible de las clases medias, cierre de negocios, limitación del Estado de Bienestar y, ahora, pensiones?

La cuestión es significativa por cuanto el FMI acaba de pronosticar un estancamiento de nuestro país casi para el resto de la década. Si acierta, ya no habrá recesión (crecimiento negativo) sino crecimiento cercano a cero o muy por debajo del potencial del país. Aunque casi nunca hay escenarios monocausales, la primera explicación sobre el contraste entre una caída tan leve entre la cifra absoluta del PIB y unas consecuencias tan profundas para tantos ciudadanos es la intensa desigualdad que sufre nuestro país desde hace al menos década y media, y que se ha acentuado mucho durante la crisis económica.

Habiendo ya abundancia de estudios sobre la relación entre crecimiento y distribución de la renta, que superan la «curva de Kuznets» de los años cincuenta del siglo pasado en el sentido de una relación directa entre la eficacia de la economía de un país y una mayor igualdad, es significativo que el único gran partido político nacional que no ha incorporado la medición de la desigualdad a sus reflexiones y análisis sea el PP: el que administra la política económica. El índice de Gini no sólo no pertenece a las preocupaciones del PP sino que en las pocas declaraciones que Rajoy y los ministros hacen sobre el asunto subrayan que el coste de sus medidas de ajuste ha sido proporcionado y en relación a los posibles de cada clase social. Los datos empíricos muestran lo contrario: según Eurostat, España es el país más desigual de Europa, con unos compañeros de viaje como Portugal, Bulgaria y Letonia, y por encima de Grecia.

Ahora que llega la alegre recuperación faldicorta y los representantes de la cúspide social entienden que «a España le está llegando dinero para todo» es oportuno medir lo que la crisis ha significado en términos de distribución, y qué parte de esa burbuja de la desigualdad tiene que ver con la gestión de las dificultades económicas en forma de rígidas políticas de austeridad.

Además de una España más empobrecida, emerge un país mucho más desigual. Los últimos días han sido pródigos en noticias sobre los dos extremos de la trama social: mientras el tradicional informe anual sobre la riqueza mundial del Crédit Suisse describe que el número de millonarios (fortunas superiores al millón de dólares) aumentó en España un 13% entre mediados de 2012 y la primera mitad de 2013, el observatorio de la realidad social de Cáritas informa que la pobreza severa (vivir con menos de 307 euros al mes) se ha duplicado durante la crisis y afecta ya a más de tres millones de ciudadanos, mientras la renta por persona ha caído cerca de un 11% (periodo 2006-2011).

La desigualdad en España se ha intensificado con la crisis, pero ya había aumentado en el periodo inmediatamente anterior, desde el año 1995: final de los gobiernos socialistas de Felipe González, las dos legislaturas de Aznar y los primeros años de Rodríguez Zapatero. La prolongada etapa de crecimiento (un ciclo largo de más de una década) no compensó los aumentos de pobreza y de desigualdad ya que una gran parte de los puestos de trabajo creados fueron de bajos salarios y en buena medida temporales, a lo que se unió una pérdida de la capacidad distributiva de la imposición sobre la renta, etcétera.

La cuestión es si después de una crisis tan larga y desigual va a seguir una recuperación tan dual que va a aumentar todavía más los socavones producidos desde 2007. Dependerá de las políticas que se apliquen.