domingo, 17 de enero de 2016

La 'cocaína del mar' acaba con los últimos ejemplares de vaquita

Existen menos de cien ejemplares de vaquita
(
Phocoena sinus) en el mundo / NOAA

La totoaba, un pez endémico del Golfo de California en peligro de extinción, se ha convertido en la 'cocaína del mar'. Su pesca es ilegal y en el mercado chino se pagan unos 2.200 euros por cada 100 gramos de su vejiga natatoria, valorada por sus supuestos beneficios medicinales, no probados. Pero, además, las redes de captura de totoaba están destruyendo a la vaquita marina, un cetáceo del que quedan menos de 100 ejemplares en el mundo.

14 enero 2016

Un nuevo informe de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA, por sus siglas en inglés) llama a una acción de urgencia contra el comercio ilegal de pez totoaba (Totoaba macdonaldi), en peligro de extinción, y que se captura de forma ilegal para satisfacer la demanda del mercado chino. Su precio alcanza en este país los 16.000 yuanes por cada 100 gramos de su vejiga natatoria, por lo que las han apodado como la 'cocaína del mar'.

Por los ejemplares más grandes pueden pagarse hasta 40.000 euros por dicha vejiga, al atribuirle propiedades medicinales que la ciencia no ha probado. Como daño colateral, la vaquita marina (Phocoena sinus), un cetáceo que está en peligro crítico de extinción —quedan menos de 100 ejemplares en el mundo (97)—, está siendo capturada por las mismas redes.

«Las totoabas son capturadas ilegalmente en grandes redes de malla que se establecen durante la noche y se dejan durante varios días. Debido a que las vaquitas son de un tamaño similar a la totoaba, quedan atrapadas accidentalmente en estas redes», explica a SINC Clare Perry, directora de la campaña de océanos de la EIA.

La última estimación de expertos del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA) es que se ha producido un descenso del 42% en la población de estos cetáceos entre 2013 y 2014. «No existen datos sobre la población de totoaba», añade Perry.

Sólo quedan unos 97 (o menos) ejemplares
de cochito o vaquita marina en el mundo,
uno de nuestros cetáceos más pequeños.

Propiedades medicinales no probadas

Debido a que las vaquitas son de un tamaño similar a la totoaba, quedan atrapadas en las redes de captura

En la cultura china, la vejiga natatoria de este pescado es muy valorada en Hong Kong y el sur de China por sus supuestos beneficios medicinales como tónico, es decir, para prevenir enfermedades, y para ayuda a mejorar la circulación sanguínea y la tez de la piel. Estas propiedades no han sido probadas en ningún caso por estudios científicos.

En la ciudad china de Guangzhou, la EIA encontró que la vejiga de totoaba se vendía abiertamente en seis de las doce tiendas encuestadas en mayo de 2015. En general, los comerciantes estaban al tanto que dicha venta era ilegal y sabían que el pescado solo se encuentra en México. Además, afirmaron conocer la existencia de contrabando entre Hong Kong y China continental.

Los comerciantes de Hong Kong se manifestaron más vigilados y solo dos tiendas exhibían estos restos de totoaba, pero los precios eran más altos.

EIA también ha identificado numerosas plataformas on line para su comercio. Detectaron páginas de Facebook que conectan a comerciantes y compradores de este pescado entre México, EEUU y Asia.

«La vaquita y la totoaba están plenamente protegidas por la legislación nacional y la internacional a través del Apéndice I de la Convención Internacional sobre Comercio de Especies en Peligro de Extinción (CITES), pero esas garantías no valen nada sin la intervención urgente en el terreno para hacerlas cumplir» concluye Perry.

Vejigas natatorias de totoaba en el mercado
de Guangzhou (China) / EIA

viernes, 15 de enero de 2016

Manuela Carmena acumula pruebas para anular la privatización de la limpieza en Madrid


El Ayuntamiento considera que los contratos firmados por Ana Botella con las contratistas se hicieron para ahorrar a base de «recortes» sin «atender a las necesidades de limpieza». Analizan que la falta de plantilla obligatoria, la falta de medios para evaluar la calidad del servicio y el desequilibrio entre barrios derivan en que la ciudad esté sucia. «La prioridad es que haya mas recursos, sobre todo humanos», explican en el Área de Medio Ambiente.

14 enero 2016

El propio Ayuntamiento lo admite: «Sabemos que Madrid está sucio», ha expresado este jueves la delegada de Medio Ambiente, Inés Sabanés. El Gobierno local de Manuela Carmena (Ahora Madrid) asegura que ha detectado una serie de «negligencias» en los contratos de limpieza de la ciudad que hacen muy complicado que la urbe se adecente. Está acumulando argumentos contra la privatización llevada a cabo por el equipo de Ana Botella (PP). Regresa la idea de que los contratos se resuelvan y se remunicipalice el servicio.

Lo que viene a decir ahora es que la adjudicación se pensó para ahorrar dinero a base de recortes «sin atender a las necesidades de la limpieza». El compromiso firmado por la ciudad es abonar unos 240 millones al año a cuatro contratistas hasta 2021 (Ferrovial, Sacyr y OHL y Obrascón). La base de todo está en el esquema de pago y exigencias a las empresas adjudicatarias: los contratos no incluían un número de operarios. El 80% del precio que paga la ciudad es fija. El resto es variable en v irtud de los famosos «68 indicadores» de calidad. La lógica aplicada era que para cobrar ese dinero, las contratistas se esforzarían por sacar buena nota y llevarse la cantidad máxima.

Sin embargo, la realidad ha quebrado ese principio. El Ayuntamiento explica que para controlar exhaustivamente la batería de indicadores sería preciso doblar la plantilla de inspectores municipales. «Es imposible», cuentan, por las restricciones en la contratación pública que llegan desde el Ministerio de Hacienda. De los 155 actuales habría que sobrepasar los 300. Así que esa fórmula para incentivar la calidad se queda coja. El área de Medio Ambiente calcula que los descuentos por falta de limpieza a las empresas han llegado a los 15 millones de euros hasta ahora.

Diferencias entre barrios

La empresas no estaban, pues, obligadas a una plantilla mínima. Y la inspección de su trabajo no alcanzaba para evaluar al completo el estado de Madrid. El Ayuntamiento se queja ahora de que, además, al dibujar el servicio de limpieza, el actual régimen asigna recursos económicos de manera muy desigual según los zonas de la capital. El más dotado, por características especiales, es el que comprende los barrios céntricos: 73,99 euros por persona. Le sigue el lote de los barrios de Salamanca, Arganzuela, Retiro... con 52 euros. Los lotes menos dotados incluyen las zonas sureñas de Vallecas, Moratalaz, Carabanchel, Usera o Villaverde con entre 36 y 39 euros por habitante y año. El mismo esquema se repite en cuanto a la valoración de los metros por limpiar.

El dinero que Madrid dedica a la limpieza de sus calles ha ido cayendo sostenidamente desde 2009. En 2011 eran 206 millones, en 2015: 153. Sabanés considera que «lo prioritario es recuperar recursos, sobre todo humanos, para cubrir las necesidades de limpieza de la ciudad». Las empresas ya han reconocido que el «servicio es malo». Pero también han insistido en que «son contratos deficitarios» y el Ayuntamiento «lo sabe».

domingo, 3 de enero de 2016

Un historia poco conocida: Peter Norman


Cuando los negros eran tratados como mierda en EEUU, dos velocistas americanos levantaron el puño en el podio de los Juegos Olimpicos de México 1968 reivindicando los derechos humanos de los negros en su país.

Fueron expulsados inmediatamente, su carrera deportiva terminó, recibieron amenazas de muerte y terminaron uno de lavacoches en Texas y el otro de estibador en el puerto de Nueva York. Fue gracias a gente valiente como ellos que la segregación racial en EEUU retrocedió un poco.

Pero la historia del blanco de la foto es menos conocida y es digna de una película. Es australiano, se llamaba Peter Norman y fue medalla de plata en esa carrera. Yo pensaba que estaba ajeno a la movida que se montó detrás de él pero no es asi.

Los dos americanos le explicaron lo que iban a hacer y que le parecía. Norman contestó: «Creo que todo hombre tiene derecho a beber la misma agua. Creo en lo que creen ustedes». Y a continuación señaló el distintivo de la lucha de los negros (la pegatina redonda blanca que se ve en la foto) y preguntó si tenían uno para él. De esa forma mostró su solidaridad con la lucha de los negros.

Las consecuencias para el australiano fueron terribles.

Fue condenado al ostracismo. No sólo se le hizo difícil seguir corriendo; tampoco conseguía quién le diera trabajo. Repetidas veces lo invitaron a pedir perdón por el episodio de México, pero él se negó, y siguió entrenando por las suyas y logrando tiempos superiores a sus rivales. En los cuatro años siguientes batió trece veces la marca de calificación en los 200 metros para ir a las Olimpíadas de Munich en 1972, pero no lo convocaron al equipo nacional y, por primera vez en la historia de los Juegos, Australia no tuvo sprinter en las finales de 100 y 200 metros. Norman intentó dedicarse al fútbol australiano profesional pero una lesión en el tendón de Aquiles lo puso al borde de perder la pierna por gangrena. Se hizo adicto a los calmantes que le recetaban, luego alcohólico, luego se recuperó y empezó a militar en el sindicalismo y trabajar en una carnicería. Usaba su medalla olímpica para trabar la puerta de su departamento.

Cuando se anunció que Australia organizaría los Juegos en el 2000, se ilusionó con que lo incluyeran en los festejos. Los organizadores de Sydney invitaron a todos los medallistas olímpicos australianos a desfilar el día de la inauguración, pero a Norman no sólo lo excluyeron del desfile: ni siquiera le mandaron entradas para ir al estadio. Era el mejor velocista de la historia australiana pero no existía. Incluso en la estatua que se había erigido en el campus de San José, California, conmemorando aquel podio de México 68, el segundo lugar estaba vacío.

Cuando murió en el 2006, los dos ex velocistas americanos viajaron hasta Melbourne y llevaron su feretro. La banda que acompañaba el cortejo tocaba «Carros de fuego».


viernes, 1 de enero de 2016

Afectos sorprendentes

 

Hay historias que impresionan.

En Saint-Pierre de Bailleul, en el departamento francés de Eure, una gama vivió durante meses con una manada de vacas. Huía cada vez que se acercaba un hombre, pero más tarde volvía con la manada, donde fuera que ésta se encontrara. En una reserva de Kenia, una leona adoptó sucesivamente a varios jóvenes órices de El Cabo (antilopes). Lo que demuestra que en cualquier comportamiento, a priori predeterminado, siempre puede quedar algo de libertad.

Plutarco explica la siguiente anécdota:

«Un tigre, a quien se le había ofrecido una cabra joven, ayunó durante dos días sin querer tocarla; al tercer día, con un hambre devoradora, pidió su comida con tal violencia que destrozó la jaula en la que estaba encerrado, no quería atacar a la cabritilla de ningún modo.»

A finales del siglo XVIII, la casa de fieras de Schönbrunn, en Austria, se enorgullecía de poseer un tigre macho de Bengala. Unos visitantes franceses narran, en su informe del Museo de 1806, la siguiente historia:

«Habitualmente, el tigre es alimentado con carne de la carnicería, pero desde que se le declaró una enfermedad (una especie de oftalmía), se le proporcionan jóvenes animales vivos cuya sangre caliente ayuda a su curación. Hace algunas semanas, se le echó a un perro joven [...] Recuperado del primer susto, el perro se acerca y empieza a lamerle los ojos; el tigre se alivia tanto que, olvidando su pasión por la matanza, no sólo perdonó la vida al animal, sino que además le manifestó incluso su reconocimiento con caricias [...]; desde ese momento, los dos animales viven en la más perfecta intimidad, antes de tocar la comida, el tigre espera siempre que su compañero se sacie con los mejores bocados.»

Karine Lou Matignon.
Emociones animales, 2005.


jueves, 31 de diciembre de 2015

El FBI espió al cantante Pete Seeger durante treinta años


Pete Seeger fue espiado por el FBI durante casi treinta años, según han revelado unos documentos desclasificados la semana pasada.

28/12/2015

La Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés) espió durante casi tres décadas al cantante Pete Seeger, un icono musical estadounidense por sus canciones a favor de los sindicatos y contra la guerra.

Seeger, fallecido en enero de 2014 a los 94 años de edad, fue objetivo del servicio de inteligencia estadounidense, según han desvelado las 1.800 páginas desclasificadas la semana pasada, tras una solicitud de Mother Jones y Associated Press. Unas 90 de esas páginas siguen ocultas.

La vigilancia empezó cuando Seeger protestaba contra la persecución de ciudadanos estadounidenses de origen japonés durante la Segunda Guerra Mundial. Siguió hasta principios de la década de 1970, a medida que Seeger escribía algunas de las canciones antibelicistas más famosas del siglo XX.

Seeger escribió algunas de las más características canciones del movimiento pacifista como If I had a hammer, Where have all the flowers gone? o Turn! Turn! Turn!, expresando las ideas de millones de personas que se opusieron a la guerra y a las armas nucleares.

En la década de los 50, Seeger se opuso a la caza de brujas orquestada por el senador Joe McCarthy y fue llamado a declarar ante el Comité de Actividades Anti-Americanas. Su negativa a responder las preguntas que le formularon estuvo a punto de llevarle a la cárcel. De hecho, le condenaron por ello a un año de prisión y a diecisiete meses de censura en todos los medios de comunicación estadounidenses.

Posteriormente, Seeger se convirtió en un destacado activista por los derechos civiles, ayudó a popularizar la canción We shall overcome, se mostró muy crítico con la guerra de Vietnam e inspiró a toda una generación de cantautores, como Bob Dylan, Joan Baez o Víctor Jara.

Por todo ello quizá no resulta sorprendente que Seeger fuese espiado durante treinta años por el gobierno de EEUU, como ahora han desvelado estos documentos.

Sin embargo, no fue un himno contra la guerra o una protesta lo que llamó la atención del FBI sino una carta.

Así, la vigilancia sobre Seeger comenzó en 1943 por una carta en la que criticaba la propuesta de deportar a todos los ciudadanos estadounidenses de origen japonés. «Si excluyes de la ciudadanía a quienes descienden de japoneses, ¿por qué no hacerlo de los británicos también? También luchamos contra ellos una vez, después de todo. América es grande porque hemos sido un refugio para los oprimidos», decía en la misiva. Ese mismo año Seeger contrajo matrimonio con Toshi, una de esas ciudadanas americanas de origen nipón.

Agentes de la Inteligencia Militar visitaron el colegio y el instituto de Seeger, investigaron a su padre, a Toshi y entrevistaron a Woody Guthrie, para llegar a la siguiente conclusión: «Sus simpatías comunistas, sus inapropiadas relaciones con los arrendadores o sus numerosos e indeseables amigos comunistas le hacen inadecuado para una posición de confianza o responsabilidad».

Los documentos muestran que el espionaje a Seeger continuó hasta principios de los años 70.

En una entrevista con Amy Goodman, editora y presentadora de Democracy Now!, en 2004, Seeger reconocía que «asumo que la mayoría de mi vida he tenido un micrófono bajo la cama o que de vez en cuando me grababan las conversaciones telefónicas o abrían mi correo, quién sabe».
 

Artículo publicado originalmente en Democracy Now!.

viernes, 25 de diciembre de 2015

El método científico como instrumento de liberación y de lucha


Por FABIO ESPÓSITO

Vivimos una época verdaderamente extraña, pero esto probablemente lo han pensado todos los que han sido hijos de su tiempo.

Sin embargo, lejos de ser un serio positivista seguidor de Popper, yo estaba convencido de que la acumulación de errores cometidos por nuestra especie permitiría tomar conciencia del camino alternativo a recorrer y qué errores no repetir.
No ha sido así. Probablemente no es raro, pero comienza a convertirse en un peso insoportable.

De hecho, en numerosos medios de información y de socialización, telemáticos o no, asistimos a la reiteración de creencias, supersticiones y fortalecimiento de la ignorancia. Las mentiras, la difusión y el mantenimiento de la ignorancia son instrumentos constitutivos del sistema capitalista.

Esta afirmación es comparable a los comportamientos asumidos por muchas personas que actúan sistemáticamente con falta de responsabilidad individual o colectiva respecto a las injusticias de todos los días, se empeñan en crear un sentido común de lo «apolítico» y de la indiferencia ante la acción directa. Este es el terreno en el que el capitalismo se reproduce y mantiene su dominio.

Así, si bien cada uno tiene su propio objetivo, en las redacciones de numerosos periódicos, en las sedes de los partidos, en las webs que reproducen deliberadamente noticias falsas o en los foros de grupos contra los residuos químicos se alimentan estereotipos y prejuicios.

Los prejuicios y los estereotipos confieren un aparente bienestar psicofísico porque simplifican la realidad.

Ligereza

Mientras vagamos ligeros, se refuerzan los poderes que mueven el capitalismo, la explotación de la persona sobre la persona.

Sin darte cuenta, el inmigrante es tu preocupación principal, el sindicato un instrumento útil a eliminar, la disconformidad un delito perseguible penalmente, la diversidad reprimible y cualquier noticia televisiva una verdad proclamada, salvo si es desmentida después de un tiempo sin que nadie se acuerde. Ocurre que quien vive en la Tierra del Fuego levanta los ojos al cielo todo el día publicando en Facebook fotos de estelas de condensación, espaciándolas por fantasmagóricas acciones de geoingeniería y envenenamiento químico organizadas por los Estados Unidos de América.

Entonces ¿qué modalidad se opone por naturaleza a los estereotipos, a las mentiras, a la ignorancia?

El método científico es un instrumento extremadamente útil para combatir y refutar los intereses del poder, o sea, para erradicar la ignorancia, las creencias y los estereotipos.

¿Por qué?

Porque es un modo de conocer la realidad. Atención: cuando hablo de método científico no hablo de «Ciencia», es decir, del saber, del conocimiento y de las diferentes disciplinas (potencialmente vinculadas u orientadas por un poder cualquiera) y que merecería una larga y conveniente reflexión, sobre todo en lo referente a las relaciones entre Ciencia y Anarquía, Ciencia y Capitalismo.

No me refiero a la categoría de los «científicos» (sociales o pertenecientes a las ciencias exactas), seres humanos que operan en el interior de la ciencia y utilizan métodos científicos, pero cuya investigación puede ser orientada por un determinado segmento de poder con intereses económicos o políticos precisos. A veces empeñados en dialogar entre sí en círculos cerrados o concentrados exclusivamente en la realización de su carrera, constituyen la denominada comunidad científica.

Finalmente, hay que subrayar que sobre el método científico se ha debatido durante décadas y existen posturas diferentes, pero no es este el objeto de este artículo.

Método y aproximación

Con «método científico» me refiero a un modo con el que se puede conocer la realidad que no ha sido compendiado por un científico, ni es empañado por multinacionales u organizaciones criminales.

Es cierto, existen diferentes modos con los que podremos conocer la realidad, pero el método científico garantiza la reproducibilidad del método en cualquier parte del planeta (por lo que es transcultural), puede ser practicado por todos, presupone la utilización de tecnología, tiende a la objetividad y es verificable.

En conclusión, debemos recordar que tanto los fenómenos naturales como las sociedades pueden ser indagados mediante el método científico, por lo que este método posee un amplio espectro de acción.

El método científico, sobre todo en el campo de las Humanidades, es posible definirlo como una aproximación.

En efecto, no se puede pretender que los fenómenos naturales puedan equipararse a los histórico-sociales porque no hay una exactitud tan clara, neta e indiscutible en los fenómenos culturales. Debemos ser conscientes de que se adopta una aproximación científica mientras estudiamos tales fenómenos, pero por comodidad aquí continuaremos genéricamente denominándolo método.

¿Cómo?

Estos son más o menos los pasos clave independientemente de que sea un método o una aproximación: observación, intuición, hipótesis, experimentación, resultados, verificación, prueba y contraprueba.

Sucesivamente se da la interpretación de los datos, que deben ser accesibles para todos, para que cualquiera pueda reproducir las fases, criticar e interpretar los datos.

Si el método fuese aplicado de manera coral, es decir, en equipo, seguramente tendría un efecto más eficaz respecto al de un solo individuo. La observación de muchos, de hecho, permite percibir aspectos y elementos que un único individuo no aprecia.

¿Qué más añadir?

Es fundamental reafirmar que en la base de la crítica a las fuentes reside el método/aproximación científico.

Internet, por ejemplo, expone a quien navega a un número elevado de informaciones y noticias.

¿Cómo se puede orientar y discernir la verdad de la mentira?

El método científico sugiere criticar y verificar las fuentes a través del cruce de datos, midiendo el grado de accesibilidad y trazabilidad del propio texto analizado, facilitando referencias eventuales a otras informaciones o estudios y notas; en conclusión, el método permite valorar la credibilidad singularizando el uso de estereotipos o la historia del espacio que publica o quién escribe esa fuente.
El método científico no es autoritario. Admite la posibilidad de error y parte de la certeza de que la propia interpretación pueda en el futuro ser parcial o totalmente definida.

A la luz de todo esto, el método científico no solo es un modo de conocer la realidad, sino que se convierte en un instrumento de emancipación de la Humanidad en la medida en que se libera del yugo del poder que la quiere ignorante y supersticiosa. Una forma de lucha contra la ignorancia, las creencias y las supersticiones, es decir, contra el capitalismo.

El método científico surge evidentemente como una práctica necesaria en este ciclo histórico.

¿Cómo llevarlo a la práctica?

Desde la escuela primaria a la Universidad, en los espacios sociales, en la calle, en los lugares de trabajo y en la web, debemos intentar practicar y difundir el método científico, unido a la denuncia de las mentiras y las distorsiones suministradas por la realidad.

Eso significa organizar momentos experimentales en los que es posible probar el método y ejercitarlo. Invitar a las familias y a los niños, a los trabajadores. Crear iniciativas que puedan transmitir una experiencia experimental. Pienso, por ejemplo, en la organización de actos públicos en parques o en la calle en los que colectivamente se aprende a efectuar la crítica a las fuentes y a identificar las mentiras o deconstruir los prejuicios difundidos. Lo puede hacer cualquier persona, aunque si se realiza colectivamente resulta más eficaz. Personalmente, he participado en algunas experiencias que juzgo positivamente y me pongo a disposición de quien tome en consideración una idea del género.

Debemos abrir un debate articulado y con espíritu propositivo porque son muchos los elementos a añadir. Ojalá pudiéramos hacerlo partiendo de Kropotkin.

Seguramente no basta con lo hasta aquí expuesto. Junto a su difusión, el método científico debe ser usado para una búsqueda orientada libremente y sin patronos, porque las universidades solas no bastan. Archivos y bibliotecas son la base del acto cognoscitivo porque la memoria y las fuentes son la base del conocimiento, pero pienso que también es importante crear y apoyar una investigación libre e independiente como acto cognoscitivo. Tenemos necesidad de todos los instrumentos eficaces y coherentes con los principios que caracterizan al anarquismo: la aproximación y el método científico lo son. Por ello estoy convencido de que el movimiento anarquista debe contribuir seriamente a la práctica y difusión del método científico.

Nº 329 - Diciembre 2015