viernes, 6 de enero de 2017

10 años de LOS DE ABAJO A LA IZQUIERDA


 Por KRATES

El mes pasado, exactamente el día 8 de diciembre, se cumplió el décimo aniversario de este nuestro humilde blog. Fijaos que ni me acordé, y mirando fechas he caído en ello. No estoy seguro, pero puede estar LOS DE ABAJO A LA IZQUIERDA entre los blogs más veteranos de la red de redes en activo. Diez años han pasado y ni nos hemos dado cuenta.

Inauguraba el blog una entrada sobre las pensiones y su futuro de nuestro compañero fallecido CURIO DENTATO muerte que supuso, sin lugar a dudas, la experiencia más dura y traumática que hemos soportado, que junto a RADOWITZKY fueron los dos amigos que crearon este lugar. Inicialmente se quiso llamar LOS DE ABAJO, pero ya estaba cogido el nombre. Se barajó entre otros dos nombres: LOS DE AHÍ ABAJO o LOS DE ABAJO A LA IZQUIERDA, eligiéndose este último. En ese mes de diciembre de 2006 también me incorporé al colectivo, bajo el nombre de KRATES, y soy el único que queda. Más miembros ha habido como PROMETEO, LILITH, LEO y SORROW (así como textos de EL AULLIDO), estuvieron y se fueron. Yo, KRATES, llevo ahora en solitario a la espera de nuevos socios este blog, incluso hubo un momento en el que se propuso mi expulsión. Menos mal que no ocurrió, de lo contrario dudo que hubiese durado tantos años.

Este blog vallisoletano desde el inicio quiso ser diverso el temario, no centrarse en un único tema, hablar, o poner entradas, desde asuntos científicos a políticos, pasando por la filosofía y la economía. Los componentes nos definíamos de izquierdas, y como la izquierda no es una sino varias, hay varias ideologías, desde el anarquismo hasta el marxismo, pasando por otras. Incluso se puede percibir la evolución desde un darwinismo ortodoxo a ser crítico con la teoría de la selección natural.

Durante los cuatro primeros años (los años 2007, 2008, 2009 y 2010), coincidiendo con las fechas de la Semana Santa, nos dedicamos durante unos días a tocar la religión bajo el nombre de las Jornadas Ateas y Blasfemas. Las cuales se finiquitaron debido a la poca participación de la mayor parte de los compañeros.


También hubo malos momentos, cuando alguién poco contento con nosotros se dedicaba a atacarnos por la red, como por el año 2009 un tal Jabiero de Barakaldo que nos llamó «Los anarco-fachas», debido a nuestra postura antinacionalista. O a finales del 2010 un folletinero andaluz (aparentemente experto en música del que solamente menciono sus siglas: FedeVG) que nos criticó por condenar el linchamiento mediático que estaban sufriendo los controladores aéreos en huelga (huelga reprimida por el mismo ejército durante el gobierno 'socialista' de ZP). Alguna pelea con seguidores del gurú de la 'revolución integral' FRM y con algún que otro antiabortista. O, lo peor, las disputas internas entre nosotros mismos, como se refleja en los comentarios de un artículo sobre el cientificismo.

También desde aquí hicimos eco de lo que fue el 15M, incluso antes de que empezase todo ya presentíamos algo. Por esas fechas había comenzado la llamada 'Primavera Árabe', que también se trató (y se desconfió, no nos creíamos su supuesta talante revolucionaria). También se denunció las guerras de Libia y Siria o la ya casí olvidada cuestión antinuclear; así como tratamos temas de historia y naturaleza. Para nada ha sido un lugar monotemático, incluso tenemos poemas.

Desde aquí despedimos publicaciones como las revistas ARCHIPIÉLAGO y LA CLAVE. Así, como antes de su renacimiento virtual, publicamos algún viejo número del AMOR Y RABIA y algunos artículos interesantes de la revista quintanillera de LA MATACARA.
 
Tenemos entradas con más de veinte mil visitas como esta sobre el mito de la raza aria, otra como el de una falsa serpiente gigante con una de las supuestas últimas fotos de un yeti o el texto de Cappelletti sobre la Revolución francesa. En un día una entrada nuestra que contenía unos párrafos de Kropotkin obtuvo más de cinco mil visitas. O, más recientemente, en pocas semanas la entrada, «Disparatado discurso» del 16 de agosto de 2016, dedicada al antisemitismo de Onésimo Redondo (de cuyo pueblo natal también se ha tratado) ha llegado a superar las siete mil.

El ritmo de trabajo, hay que reconocer, descendió, ahora saco entre 5 y 6 entradas al mes, cuando antes triplicábamos el número o más, pero, a pesar de todo, me mantengo. Estuve desde el principio y pienso durar muchos años más. Años más que os seguiré aburriendo.

¡SALUD Y LIBERTAD!

lunes, 2 de enero de 2017

Revoluciones a favor de la Sagrada Tradición

   Al margen del papel de las potencias regionales y mundiales en el asunto, la serie de protestas ocurridas en los países árabes desde el año 2011 (la conocida «Primavera Árabe»), legitimas al principio, pero rápidamente secuestradas por los conservadores religiosos, en contra de la idealizada —y distorsionada— visión occidental de 'revoluciones democráticas y populares', la realidad endógena sociocultural del fenómeno es completamente diferente. Como bien nos reflejó Lampedusa en su novela El gatopardo sobre la Italia del siglo XIX, todos estos cambios sirvieron solamente para que las cosas permanezcan igual (excepto en Libia y Siria que fueron a peor). En el libro del año 2012, Siria: Guerra, Clanes, Lawrence, escrito conjuntamente por J. Gil, Ariel J. James y A. Lorca se nos dice en uno de sus capítulos:

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Escena de
la Plaza Tahrir en El Cairo, revuelta que hizo caer a Mubarak
en Egipto. Túnel donde se refugió Gadafi antes de ser capturado
y asesinado por los rebeldes libios. El Ejercito Libre de Siria
que de 'moderado' pasó a estar dominado por el yihadismo.

Y las protestas de Baréin hipócritamente silenciadas
por los medios democráticos occidentales.

En la coyuntura de 2011-2012 hay dos hechos que pueden ser útiles para interpretar la actual transformación del escenario geopolítico en la ribera sur del Mediterráneo.

Primero, el significado explicito de la revolución. Es una revolución popular-democrática con el objetivo de transformar por completo la estructura política de dominación familiar-militar propia de la guerra fría y la guerra contra el terrorismo. Se trata de una modificación del marco global de las relaciones internacionales de apoyo a la estabilidad social de estos países a cualquier precio, al precio de sostener regímenes autoritarios. Estados Unidos y la Unión Europea deben modificar de inmediato su enfoque unilateral de relación con los países emergentes del entorno. Tendrá consecuencias directas en los tratos de financiación por control fronterizo, en las inversiones multinacionales y en la producción y comercialización de hidrocarburos.

Segundo, el significado implícito de la revolución. Es una revolución a favor de la tradición cultural, no en contra de la tradición. Los antecedentes históricos de estos cambios —recordemos el nasserismo, el panarabismo, la causa palestina— han sido siempre procesos políticos a favor de la tradición. La tradición es lo único que no cambia, salvo para ajustarse mejor a nuevos contextos: las reglas familiares, el parentesco, la moralidad, la doctrina jurídica, la división sexual del trabajo, etc. La revolución árabe musulmana de 2011 es para modernizar la tradición, no para combatirla, ni mucho menos para destruirla.

Presenciamos una revolución popular-democrática que apenas comienza y que tiene como finalidad central una democratización de la sociedad, a través de la modernización de la tradición. Para lograrlo, debe transformar el sistema político, y luego, desde arriba, promover el cambio del sistema social y cultural.

En ese escenario, presenciamos una alianza estratégica entre las oligarquías locales —por otra parte, transnacionales— y las élites religiosas, para elevarse como poder constituido y actuar en representación del poder constituyente, el propio pueblo. En otras palabras, el pueblo real se encuentra entre la oligarquía económica y las cofradías religiosas. El mismo pueblo está dividido en diferentes clanes, tribus, territorios, ideologías, creencias sectarias. Ninguna facción alcanza el poder total, ninguna posee una visión equilibrada y global del conjunto. En ese contexto, previsiblemente, la élite islámica puede hacerse con las riendas del poder, aliada con los grupos económicos y siempre en nombre del pueblo.

El propio pueblo está atrapado en una dinámica sociocultural de la que no puede librarse: la continuidad del pasado en nombre de la modernidad. El concepto de la tradición en el mundo árabe-musulmán es el resultado de una relación complementaria entre la identidad étnica, conformada por el significado de las comunidades tribales, rurales y urbanas, por un lado, y el poder religioso, en este caso, el poder de las instituciones islámicas, por el otro.

Los regímenes tradicionales son aquellos en los que tanto la estructura del Estado, como la del sistema político y económico en su conjunto, se encuentran en manos de poderosos grupos, dinastías y linajes étnicos que se constituyen como verdaderas hegemonías de apropiación del poder político y económico. El caso de la dinastía gobernante en Siria no es la excepción, es la regla.

En algunos de los países del arco musulmán no existen tribus constituidas como tales, pero, no obstante, el poder real está en manos de sólidos conglomerados de jerarquías dinásticas, reconocibles a partir de linajes consuetudinarios, por lo general depositarios de la fe religiosa y detentadores del control del poder económico.

Ambas dinámicas, la dinástica y la religiosa, convergen en un mismo punto: el control de los recursos públicos o comunes por parte de una élite parental y religiosa que se reproduce y perpetúa en el poder durante siglos en nombre de la sangre, la sagrada tradición, la revolución y la palabra coránica. Esto es lo que denominamos el complejo político militar del Islamismo, un sistema hipercodificado, basto y extensamente ramificado más allá del escenario geográficamente musulmán, que consiste en el ejercicio del monopolio completo del sistema político, social y económico del conjunto de países del Norte de África y el Oriente Medio.

El monopolio político del Islamismo árabe no se resiente en absoluto con la caída de un Mubarak o un Assad, más bien se refuerza. En estos momentos, el Estado libio es mucho más integrista que bajo el dominio de Gadafi; y los miembros del Ejército [Libre] sirio imponen abiertamente la sharia y los tribunales religiosos en los territorios liberados de la opresión. En Egipto, el presidente Morsi tiene igual interés en llevarse bien con Israel, como en redirigir la sociedad hacia la senda de una única ley sagrada para todos y sobre todo, para todas. El resultado político directo de la Primavera Árabe, en términos del reparto del poder, es que la élite étnico-religiosa de los países árabes (Ghanuchi, Morsi, Hermanos Musulmanes) ha triunfado sobre la élite política laicista (Ben Alí, Assad, Mubarak).

En este esquema de correlaciones entre verdaderos poderes fácticos —el étnico, el religioso y el geopolítico— el gran perdedor es el propio pueblo de los países del contexto árabe y musulmán. Básicamente, porque los poderes que dicen ser la representación política del pueblo solo representan sus propios intereses de estabilidad hegemónica y crecimiento paulatino. De esta manera, el monopolio político/económico de la élite étnica-religiosa del mundo árabe musulmán asegura que la situación sociopolítica cambie gradualmente para que todo siga igual: tanto en la distribución como en la redistribución de la riqueza.

En esta inmensa región del mundo, la llamadas «civilización musulmana», aún no ha entrado el capitalismo en todo el sentido del concepto de integración económica y social. El capitalismo subsidiario en el que se desarrollan estos países es el resultado de tres dinámicas principales: exportación de materias primas, productos agrícolas, mineros y petróleo; mano de obra barata, contingentes de inmigrantes; y el intento hasta ahora infructuoso de construir verdaderos sistemas de producción nacionales (un proceso de industrialización más bien frustrado). En algunos casos, estos países no encajarían dentro del esquema de modernización post revolución industrial del último siglo.

Sin embargo, y esta es la paradoja, se trata de una región con abundantes recursos materiales, energéticos y humanos. Los que están excluidos de esta riqueza son los que la generan cada día con su trabajo y sus esfuerzos. La ansiada transición de la sociedad tradicional a la moderna no sigue ninguna pauta establecida de antemano en las sociedades musulmanas. Por el contrario, los signos muestran una evolución conservadora frente al modelo occidental.

Debemos decirlo claramente: ninguna región del mundo tiene por qué seguir las pautas ni los modelos de Occidente. Efectivamente, el mundo árabe musulmán no avanza hacia Occidente, aunque quizá avanza a la par de Occidente, paralelo a la modernidad del mundo europeo. La civilización árabe musulmana avanza hacia su propio modelo de desarrollo sociocultural, que hemos descrito como un modelo de «modernización de la tradición».

JESÚS GIL FUENSANTA, ARIEL JOSÉ JAMES y ALEJANDRO LORCA
Siria: Guerra, Clanes, Lawrence
(2012)

viernes, 30 de diciembre de 2016

La caza del león para trofeos pone en jaque a la especie

 

El ser humano es la principal amenaza de la mayoría de los animales. El león, a pesar de ser un gran depredador, no es ninguna excepción a la persecución humana. La caza por trofeos de estos félidos, protagonistas de nuestro #Cienciaalobestia, es responsable, junto a otras actividades humanas, de la disminución de las poblaciones, como señalan dos estudios científicos.

Agencia SINC
18 diciembre 2016

Las actividades humanas, incluida la caza para trofeos, afectan gravemente al león (Panthera leo). Así lo confirman dos estudios científicos liderados por la Universidad de Oxford (Reino Unido) que han puesto de relieve las amenazas de estos carnívoros no solo cuando abandonan las zonas de protección de los parques nacionales y entran en tierras agrícolas o zonas de caza, sino también cuando se encuentran con cazadores furtivos dentro de las propias áreas protegidas.

Los científicos analizaron entre 1999 y 2012 las muertes de 206 leones en Parque Nacional Hwange de Zimbabue, hogar del león Cecil, un ejemplar que era toda una atracción en este espacio natural y que los propios investigadores británicos estaban estudiando cuando fue asesinado por un dentista estadounidense.

«Entre las amenazas que enfrenta la conservación se encuentra el declive mundial de muchos grandes depredadores. La preocupación pública por el destino de muchos de animales icónicos surgió por el clamor por el asesinato por parte de un cazador de trofeos de Cecil, un animal estudiado de cerca por nuestro equipo», manifiesta David Macdonald, coautor de los estudios y director fundador de la Wildlife Conservation Research Unit (WildCRU) de la Universidad de Oxford.

Los resultados de este primer estudio, publicado en Journal of Applied Ecology, demuestran que las actividades humanas fueron responsables de la muerte del 88% de los machos y del 67% de las hembras. En el caso de los machos, la caza por trofeo fue la principal causa, mientras que la mortalidad de las leonas se produjo por razones más variadas como la caza involuntaria o el asesinato por parte de los pastores para proteger a su ganado.

Los análisis mostraron que los leones intentaron evitar las zonas de riesgo, como las granjas con mucha incidencia de matanzas, lo que sugiere que pueden tomar decisiones basadas en la percepción del riesgo. Los adultos experimentados visitaron con menor frecuencia que los jóvenes estas áreas, y esto podría revelar que los jóvenes son más ingenuos o se ven forzados por otros leones a traspasar estas tierras.


La intensiva caza para trofeos

En un segundo trabajo, publicado en Biological Conservation, los científicos usaron también los datos de la reserva de Hwange para mostrar lo intensiva que es la caza de los leones por trofeos desde principios de los años 2000, lo que provoca efectos negativos en sus poblaciones.

Hasta ese momento, la gestión de este tipo de caza permitió la mejora de los datos poblaciones, como mostró la disminución de los ejemplares cazados. La población de león se incrementó un 62% y el número de machos adultos se incrementó un 200%.

Según el estudio, la caza por trofeos de machos territoriales no solo implica la muerte de los ejemplares, sino que también causa una serie de efectos colaterales, como el infanticidio de cachorros por parte de los nuevos machos, que reducen la supervivencia de todos los grupos y producen el declive de la población principal si la caza no es adecuadamente gestionada.

«Los conservacionistas se enfrentan a retos reales y cada vez más costosos en la protección de estas especies. Las soluciones deben incluir la mejora de la gestión de la caza de trofeos, mayor trabajo con los agricultores para limitar la pérdida de ganado por parte de los depredadores y el incremento de la seguridad de las áreas protegidas contra la caza furtiva», concluye Andrew Loveridge, también miembro de WildCRU, y autor principal de ambos trabajos.


Referencia bibliográfica:
    A.J. Loveridge et al. «Conservation of large predator populations: Demographic and spatial responses of African lions to the intensity of trophy hunting». Biological Conservation, diciembre de 2016
   A.J. Loveridge et al. «The landscape of anthropogenic mortality: how African lions respond to spatial variation in risk» Journal of Applied Ecology, octubre de 2016.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Sobre la guerra civil siria

Ante la ignorancia autosatisfecha de algunos, que todavía se creen (y defienden) que la guerra civil siria es una guerra de buenos y malos, originada por una revuelta con un fondo popular y democrático, pues están muy equivocados. Un amiguete comunista me dijo al respecto que si le hacían elegir entre Rouco Varela y Rajoy, preferiría a éste último, algo parecido es lo que le ha pasado al pueblo sirio. Entre un régimen policial y laico contra insurrectos sectarios y fanatizados religiosamente que están destruyendo el ps, prefiere a un gobierno que, a pesar de las circunstancias, garantiza una estabilidad y pluralidad religosa. Un país, como otros más de la región, que están sufriendo una gran crisis en aras de los intereses de las potencias, a las cuales la situación de la gente les importa un bledo. Un país que sufre una invasión terrorista, financiada por las petromonarquías del Golfo, y que, lamentablemente, sería injusto poner a todos los contendientes en el mismo plano.

Al respecto el exdiplomático etíope y miembro del Partido del Trabajo de Bélgica (PTB) Mohamed Hassan nos lo explica bastante bien en el libro Yihad made in USA, del equipo de Investig'Action:

Las primeras manifestaciones [contra el régimen baazista] eran completamente legítimas. Siria era en efecto una dictadura represiva. Sin embargo, en comparación con otros países de la región, Siria había realizado importantes avances sociales. Pero al comienzo de los años 2000, el gobierno llevó a cabo un conjunto de reformas neoliberales. Esas reformas afectaron a las clases sociales más débiles e hicieron aumentar fuertemente la corrupción. Añade a eso la llegada de millones de refugiados iraquíes, que supusieron una presión enorme para la sociedad siria, y las repetidas sequías que tuvieron un impacto desastroso sobre los campesinos, y así tenemos todos los ingredientes para una revuelta popular.

Pero ese movimiento legítimo fue recuperado por los Estados Unidos, que aprovecharon la ocasión para cumplir un objetivo fijado hace largo tiempo: derrocar al gobierno sirio. Sin embargo, los medios pacíficos no fueron suficientes para llevar a cabo esa misión.

Ante la imposibilidad de enviar sus propias tropas sobre el terreno, los Estados Unidos han debido ponerse de acuerdo con otras fuerzas presentes en el campo de batalla. Pero en ese planteamiento, la oposición moderada tenía un papel menor. Como en Libia, donde la academia militar de Wets Point indicaba ya en 2007 que el Este del país era un santuario de terroristas. Eso no impidió a Washington jugar con fuego y a pesar de todo intentar derrocar a esos gobiernos que le son hostiles. De modo que, con la ayuda de sus aliados saudíes, qataríes y turcos, los Estados Unidos han abierto la caja de Pandora. Y diez años después del lanzamiento de la guerra contra el terrorismo por George W. Bush, Al Qaeda se ha hecho más fuerte que nunca en Oriente Medio.

Hoy hay una guerra en Siria que opone al gobierno y a fuerzas oscuras liberadas por la OTAN y sus aliados. Se puede, por supuesto, poner al mismo nivel a los dos beligerantes tomando una postura «ninista» y escoger apoyar solo a los movimientos progresistas. Es una posición cómoda en el plano ideológico. Pero en la práctica no resuelve nada, e incluso deja el campo libre a los agresores que se dedican a destruir Siria, puesto que, en la situación actual, esos movimientos progresistas no tienen ningún margen de maniobra. Tendrán que explicarme cómo se les puede apoyar concretamente para poner fin a la guerra y liberar Siria…

O entre los principales beneficiados de esta guerra... Para que Santiago Alba Rico o Bernard-Henri Levy lo tengan en cuenta cada vez que escriban algo o abran sus enormes bocazas en defensa de futuras intervenciones «humanitarias»:

Las primeras manifestaciones en Siria suscitaron muchas esperanzas. Por idealismo o mala fe, algunos se quedaron visiblemente aferrados a la imagen de una revolución democrática, sin ver que el movimiento popular había sido manipulado y que Siria había sido víctima de una guerra de agresión. De ahí la idea de que habría sido necesario salvar la 'primavera siria' apoyando más a la rebelión. Dos observaciones a este respecto:

En primer lugar, ¿con quién contaban estos «pacifistas» para armar mejor a los rebeldes? ¿Con Estados Unidos? ¿Habéis visto a los Estados Unidos apoyar a algún movimiento democrático en el mundo? Y si lo fuesen a hacer en Siria, ¿sería con la ayuda de dictaduras como Arabia Saudí y Qatar, que constituyen el núcleo de los «Amigos de Siria»? ¡Mientras que al mismo tiempo Washington permite la represión en Bahréin?

En segundo lugar, no se puede decir que la rebelión ha carecido de apoyos. El dinero y las armas han llegado a Siria desde el comienzo del levantamiento. Lo que los idealistas de la 'primavera siria' no quieren admitir, por el contrario, es que los supuestos yihadistas constituían la parte más significativa de esta rebelión... Algunos dirán que había que haber apoyado más a los moderados a los que apoyar. Los pocos grupos que tenían un perfil aceptable para los occidentales no pesaban gran cosa en la balanza. La mayor parte terminaron por unirse a las filas de Al Qaeda o huyeron entregando sus armas. Lo hemos visto aún recientemente. Los Estados Unidos habían puesto en marcha la División 30, supuestamente para combatir el Estado Islámico. Cuando ese grupo de combatientes se adentró en Siria el pasado mes de julio [2015], el Frente Al Nusra lo atacó, dejando solamente a cuatro o cinco soldados con capacidad operativa. En septiembre, supimos que otro grupo de rebeldes sirios entrenados por los Estados Unidos había finalmente entregado una buena parte de sus equipos militares al Frente Al Nusra. De modo que el Pentágono anunció oficialmente que ponía término a la formación de rebeldes moderados. El programa disponía sin embargo de un presupuesto de 500 millones de dólares. A eso ¿no se le llama ayuda?

Sobre estos programas de ayuda a la rebelión moderada, el reportero Patrick Cockburn es categórico: «Es una ceguera voluntaria, puesto que la rebelión siria está dominada por el Estado Islámico y Jahbat Al Nusra, el representante oficial de Al Qaeda, además de otros grupos yihadistas extremistas. En realidad no existe un muro de separación entre ellos y los rebeldes supuestamente moderados, aliados de los Estados Unidos.»

Y Cockburn añade el testimonio de un oficial de información de un país de Oriente Medio, que explica que los miembros de Daesh «son muy felices cuando se entregan armas sofisticadas a cualquier grupo anti-Assad, porque ellos siempre logran convencerlos de que les entreguen esas armas mediante amenazas, la fuerza o el dinero».

martes, 20 de diciembre de 2016

Musgos, algo más que un adorno navideño


LA MATACARA
Nº 15 - Invierno 2015

Un seco y caluroso verano, que se ha prolongado casi un mes más de lo que dictan las estaciones, ha dado paso a un otoño también seco y más cálido de lo normal.

El cielo limpio y una brisa agradable me acompañan en mi ascenso. El camino de Carrantigua, se dibuja recto entre viñedos y desnudas tierras de cultivo. Nace en polvoriento suelo, y se torna en húmeda senda que me llevará a coronar el ala este del Pico Cuadro.

Nada nos induce a pensar, salvo el tozudo calendario, que estamos con el otoño ya bien entrado. Senecios y gordolobos florecen estimulados por las altas temperaturas que se resisten a desaparecer, a pesar de estar ya en noviembre. Me sorprende el intenso naranja del Colias sobrevolando las perseverantes flores, pues esta mariposa, tras su cuarta generación, debería estar invernando desde el mes de octubre. Lejos de disfrutar del inusual buen tiempo y de las manifestaciones de la vida que se extienden atípicamente más allá de sus ciclos naturales, me invade un gran desasosiego, una profunda angustia. Intuyo que algo va mal, que el cambio climático de origen humano (ya prácticamente no cuestionado por nadie) se pone de manifiesto en los hechos de cada día: disminución de las precipitaciones, que cada vez son menos y más espaciadas, y aumento de las temperaturas. A su vez, estos factores climáticos alteran los ritmos naturales que armonizan la flora y la fauna provocando desajustes que ponen en peligro la continuidad de numerosas especies. Especies que son necesarias para mantener los ecosistemas de la Tierra.

El compacto y seco camino se estrecha y transforma en afilado sendero. Serpea ascendiendo, tapizado de esponjosos musgos y verdes gramíneas. Un manto de vida, acompaña a la senda trepando a su lado, cubriendo cada grano de tierra. Diversas especies de musgo han colonizado un suelo antes estéril y seco en oasis de agua y fertilidad que da cobijo a hongos, líquenes, insectos y a sus hermanas las plantas con flor. Contemplo absorto los musgos que escalan los húmedos árboles y las abruptas rocas calizas transformadas en verde algodón.

Atajo mi ahora plácida excursión por una apenas dibujada trocha que se bifurca desde mi vereda. Por almohada de polícromos verdes asciendo al pedregoso páramo. Aquí la fragmentada piedra también hace gala de rojos y negros musgos que con sus colores protegen la clorofila de estas plantas del intenso sol.

Descansa mi mirada en el relajante y bello paisaje… pienso en su desconocido protagonista, el humilde y a la vez fascinante musgo. Son decenas de especies las que podemos encontrar cohabitando con nosotros en Quintanilla, de este numeroso grupo de plantas que llamamos musgos. Algunas como el Sphagnum [esponja] palustre es capaz de almacenar 30 veces su peso en seco de agua. Otros tienen propiedades medicinales antibióticas, anticancerígenas, antiinflamatorias, etc. Otros muchos son importantes en investigación científica, dado que poseen propiedades tan especiales como la de resistir la desecación o una gran capacidad de recombinación genética como la del musgo Physcomitralla. Su estudio puede suponer un gran avance para la ciencia, cada vez más rentable económicamente e importante para nuestra supervivencia. De lo que no cabe duda es de que todas y cada una de las especies de musgos cumplen una función vital en nuestro pueblo y en nuestro planeta. Son los colonizadores de los suelos desertizados e incluso incendiados, creando o recuperando su fertilidad. Absorben gran cantidad de agua regulando el flujo de ésta en los periodos de lluvia. Evitan la erosión y la pérdida de la riqueza mineral de los suelos, ya que estos quedan atrapados en su organismo para posteriormente pasar al suelo. Nitrifican a éstos a través de la simbiosis que realizan con cianobacterias y hongos fijadores de nitrógeno. Tiene la mayor eficiencia fotosintética de todas las plantas en los ecosistemas húmedos y sombríos. Contribuye a generar una gran biodiversidad, pues su entorno es ideal para la germinación de semillas y para el desarrollo de cualquier ser vivo.


Todo esto es posible ya que los musgos, junto con las hepáticas y antoceros, fueron las primeras plantas que hace casi 500 millones de años colonizaron la tierra firme. Ayudados de hongos y bacterias mutualistas sin las cuales esto no hubiera sido posible. De los musgos y plantas afines derivaron todas las plantas que pueblan el paneta

No podemos olvidar su función como bioindicadores de la contaminación, y, a su vez, el efecto descontaminante que poseen los musgos tanto en el agua, el aire o la tierra. La importancia de los musgos es fundamental en la lucha del cambio climático. Su enorme potencial de fotosíntesis, realiza una importante fijación de carbono. Su control hídrico es básico para paliar los periodos de sequía. Y al evitar la erosión y crear nuevo suelo acelera la regeneración del bosque, frenando el calentamiento global.

Son muchas las amenazas que se ciernen sobre el imprescindible musgo: deforestación, calentamiento global y utilización en decoración de belenes. Toda la generosidad y sabiduría que el musgo entrega a nuestro planeta es pagada por nosotros, los humanos «sabios», con la estupidez propia de nuestra «inteligencia». Arrancamos de la tierra al indefenso y útil musgo. Con él decoramos belenes de nuestra sagrada fiesta navideña. El impacto a nivel mundial de la utilización de musgo para nacimientos es enorme. Cientos de especies de musgos están amenazadas de extinción. La legislación española lo prohíbe, pero más allá de la prohibición está la concienciación. Seamos coherentes, la Navidad es nacimiento y vida. Sin duda la hermosa y creativa tradición de los belenes, nunca debería atentar contra la vida.

FERNANDO BENITO

lunes, 12 de diciembre de 2016

NEW YORK TIMES se hace eco de los fantasmas del franquismo en España


El periódico estadounidense señala que España no es capaz de escapar de su pasado y denuncia que tras la llegada a la democracia no hubo juicio ni equivalente a la desnazificación

PÚBLICO
9-12-2016

La impunidad del franquismo en España traspasa fronteras. El periódico estadounidense New York Times ha dedicado un artículo en su edición de este viernes a recordar que en España, a día de hoy, sigue habiendo al menos 114.000 víctimas de los escuadrones de la muerte fascistas desaparecidas o no identificadas desde el período de la Guerra Civil y la dictadura de Franco.

El artículo titulado Los fantasmas que España intenta ignorar señala que «los muchos fantasmas de España» provenientes de su pasado franquista siguen aumentando, sobre todo, con descubrimientos como el del mes pasado en la localidad de Porreres (Mallorca), donde 50 cuerpos fueron exhumados con señales de haber recibido un disparo en la cabeza a corta distancia.

El artículo prosigue así recordando que en 2007, bajo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, se aprobó la «Ley de Memoria Histórica» prestando apoyo gubernamental y financiación a la excavación y conmemoración, pero que con la llegada del Partido Popular y de Mariano Rajoy a la Moncloa estos fondos fueron liquidados, así como la Oficina de Víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura. Según afirmó el presidente, España tenía que «mirar hacia el futuro, y no generar tensión ni división».

El diario New York Times critica que a pesar de que el argumento del líder conservador pueda «sonar como un noble sentimiento es falso. España no es más capaz de escapar de su pasado que cualquier otro país, y la memoria histórica no es sólo un interés de la izquierda derrotada de España».

El autor muestra su sorpresa ante el hecho de que a medida que una «nueva generación de fascistas» gana influencia con gobiernos de los Estados Unidos a Hungría, España no tiene equivalente al Amanecer Dorado de Grecia o al Frente Nacional de Francia. Hecho especialmente sorprendente, según Hancox, dados los desesperados y duraderos efectos de la crisis.

El periódico denuncia que en España, tras la llegada a la democracia, no hubo juicio ni equivalente a la desnazificación del servicio civil, del poder judicial o de las fuerzas de seguridad y que una ley de amnistía de 1977 impide cualquier proceso legal para investigar los crímenes cometidos durante la Guerra Civil y la dictadura. Así, reitera que el bloqueo institucional no ha pasado desapercibido fuera de España ya que en 2013, el Comité de Desapariciones Forzadas de las Naciones Unidas exigió que España revocara la Ley de Amnistía y dejara de obstaculizar las investigaciones de los cientos de miles de víctimas desaparecidas.

Hancox relata como Rajoy enfureció a los colectivos memorialistas cuando dijo en Salvados que no creía que hubiera algo que su gobierno pudiera hacer para ayudar. Ahora, como explica New York Times, a Rajoy no le quedan muchas opciones, con un gobierno minoritario y los principales partidos de oposición de centro-izquierda presionando en el Parlamento. El PSOE y Podemos planean obligar al gobierno a recuperar la financiación del proyecto de memoria histórica a nivel nacional en 2017.

lunes, 5 de diciembre de 2016

El Bund, un movimiento revolucionario contra la opresión antisemita y el sionismo

Celebración por miembros del Bund
el 1 de Mayo de 1934 en Bialystok (Polonia).

VIENTO SUR
11/02/2015

Antes de la Primera Guerra Mundial, no fue el sionismo sino el Bund quien logró organizar a decenas de miles de judíos oprimidos en el Imperio ruso…

Todo en su situación les llevaba, bien al exilio, bien a los sentimientos revolucionarios. Se sabe hasta qué punto numerosos revolucionarios del movimiento socialista ruso venían de esta comunidad. La primera organización obrera revolucionaria significativa, constituida a una escala nacional sobre el suelo ruso, fue una organización judía. El Bund, «Unión General de los Trabajadores Judíos de Lituania, Polonia y Rusia», fue fundado en 1897 en Vilna (Lituania). Era un partido socialista revolucionario. No tenía al comienzo la intención de constituir un «partido judío». Pero se consideraba como una organización marxista, «socialdemócrata que trabaja en el medio judío». En este caso, se dirigía a la mayoría de los judíos del mundo… en su lengua, el yiddish.

En el marco de su lucha por una Rusia democrática y socialista, sin reivindicar la creación de un estado territorial judío, trabajaba por la construcción de una «nacionalidad judía de lengua yiddish». Los bundistas constituían milicias de autodefensa, luchaban por derrocar el régimen y obtener la igualdad de derechos, e intentaban igualmente desarrollar una vida cultural y cooperativa (incluso autogestionaria como se diría hoy) judía, construir una especie de «autonomía nacional-cultural». No sin romper con las «tradiciones», puesto que el Bund luchaba contra el peso de los dignatarios religiosos reaccionarios, se proclamaba ateo, reivindicaba la igualdad de los hombres y de las mujeres. Los rabinos se indignaban por ello y les reprochaban romper «la unidad judía» ofendiendo la religión y organizando huelgas contra patronos judíos.

Si el programa de emancipación nacional de los judíos del Bund podía parecer contradictorio, G. Plejanov se equivocaba al discutir con ellos (¿desde su posición gran rusa?) calificándoles de «sionistas aturdidos». Por otra parte, el Bund fue mucho tiempo una componente importante del POSDR (Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia), mientras que otros militantes de origen judío construían este partido (y después tanto entre los bolcheviques como los mencheviques) sin poner en primer plano ninguna especificidad judía.

Afiliados del Bund velan los cuerpos de tres camaradas
muertos durante la Revolución de 1905, en Odesa (Ucrania).

Contra el callejón sin salida del sionismo

Por otro lado, los bundistas condenaron también el sionismo en su IV Congreso: «el sionismo es una reacción de la clase burguesa contra el antisemitismo y la situación injusta del pueblo judío. El sionismo político, planteando como objetivo la creación de un territorio para el pueblo judío no puede pretender resolver la cuestión judía (…) ni satisfacer al pueblo en su conjunto».

Es que el proyecto sionista era a la vez colonialista en su esencia y profundamente inadaptado a la situación de los 6 millones de judíos de Europa Central (¡los dos tercios de los judíos del mundo!). Éstos constituían cada vez más una verdadera «nacionalidad» particular, desarrollando sus instituciones culturales, su lengua, intentando incluso sobrevivir y hacerse respetar contra la hostilidad de los estados nacionalistas que se estaban construyendo, alrededor de ellos y contra ellos. No tenían nada que ver con el sionismo. Su existencia era en Europa. El corte social y cultural entre el sionismo y el bundismo estaba simbolizado por la voluntad de los sionistas de hacer del hebreo la lengua del futuro estado, es decir la lengua de la religión que nadie hablaba en la vida cotidiana, y sobre todo nadie de las clases populares. El yiddish (hablado por entre 8 y 10 millones de personas entre las dos guerras) era para ellos «sucia jerga callejera».

De otro lado, un «pueblo judío» se desarrollaba bien, de una cierta forma, en esta parte de Europa, debido a la maduración de condiciones culturales particulares, y por supuesto de la potencia de los prejuicios antisemitas y de la hostilidad creciente de la mayor parte de los estados. Había claramente una cuestión nacional judía, cada vez más viva, a la que el Bund intentaba aportar respuestas.

Una gran parte de la militancia judía del Imperio ruso —bundistas e incluso sionistas socialistas— se sumó a la Revolución de Octubre y, también, al Partido Bolchevique. En 1922, el Bund dejó de existir como partido independiente en la nueva Unión Soviética. Muchos antiguos militantes del Bund fueron víctimas de las purgas estalinistas de los años 1930, mientras que el Bund seguía siendo un partido importante en Polonia.

Pero tras la guerra, no tuvo ya más que una existencia simbólica: nazismo y estalinismo le habían, en lo esencial, aniquilado.

YANN CÉZARD
Nº 61 - enero 2015