lunes, 9 de abril de 2007

El mundo según Bush

Documental sobre este "genio de la política"... bueno, sobre este "genio en general". Encontrado en Menéame.net



domingo, 8 de abril de 2007

Fin de la 1ª Semana Atea, Blasfema y Anticlerical



Naturaleza y educación sexual

[…]

Terminado el vino, el ambiente de compañerismo de la asamblea aumentó. Muy pronto estuvimos los seis unidos de nuevo en círculo, nuestros cuerpos pegados unos a los otros, aquí una rodilla contra una entrepierna, allá una mano en una teta... La reverenda madre Delbéne aprovechó la oportunidad para pronunciar una de sus brillantes disertaciones.

-Amigos míos ―declaró—, la educación que se imparte en la actualidad a nuestras muchachas es incalificable. Produce prejuicios que contradicen todos los impulsos naturales. Esta educación impide a las pobres criaturas el aprecio de la belleza natural, y las hace esclavas de la vergüenza, el recato y la represión del más puro y providencial deseo natural.

-¡Por la verga y los huevos de Dios! —agregó el padre Ducrez, mientras el vino le chorreaba por la barbilla―. ¡Dice la verdad!

-Yo os pregunto: ¿De qué sirve una mujer «prudente» y de «buena conducta» en nuestra sociedad? ―prosiguió—. Es un eunuco hembra y nada más. ¿No creó la naturaleza a cada ser humano para que ayudara a sus semejantes? Pues bien, ¿existe mejor medio de ayudarse mutuamente que compartiendo los cuerpos que fueron creados precisa y sabiamente para ser compartidos?

-¡Por Jesús, que hermosa lógica, madre!, ―exclamó el padre Téleme, medio borracho—. ¿Sería tan amable de ampliar algo ese pensamiento?

-Muy bien ―contestó la abadesa—. Consideremos la verga; observad su forma: cilíndrica, suave en su extremo, rígida al excitarse... Ahora consideremos los diversos orificios: el coño, el ano, la boca... ¿No vemos que todos ellos están formados de tal suerte que pueden recibir la verga? ¿No nos indica eso cuáles son los deseos de la naturaleza? Pensad por un instante en la oreja; su forma y su ubicación son tales, que joderla sería casi imposible; me atrevería a decir que no existe un solo libertino en Francia que pudiera plantarse ante nosotros, y decir de verdad que ha follado una oreja. Pues bien, basándonos en esa evidencia, salta a la vista que la naturaleza no desea precisamente fomentar la fornicación acústica, pues de ser así la habría hecho más asequible. Ahora, para mayor aclaración, si la naturaleza no quisiera fomentar la fornicación por el culo, ¿no creéis que habría hecho ese orificio tan impenetrable para la verga como lo es la oreja? ¡Por supuesto! Amigos míos, lo habría hecho porque la naturaleza es sapientísima; así pues, podéis estar seguros de una cosa: el culo, la boca, el coño –sí, y cualquier otro orificio cuya forma y ubicación permita uso tal- están hechos para ser jodidos. ¡Punto!

-¡Magnífico! ¡Magnífico! ―dijo aplaudiendo el padre Ducrez, que oscilaba en su asiento debido a su abundante libación de vino―. Quisiera estar ahora en una grandiosa iglesia para poder repetir su erudito discurso desde el condenado púlpito.

[…]

MARQUÉS DE SADE, Juliette.

Y con este texto del Divino Marqués, damos por concluida la 1ª SEMANA ATEA, BLASFEMA Y ANTICLERICAL de este nuestro Blog Colectivo y Experimental. Pero con esto no decimos que abandonaremos el tema religioso y anticlerical de lado.

Salud a todos.

LA MORAL


La ficción de la inmortalidad del alma y la de la moral individual, que es su consecuencia necesaria, son la negación de toda moral. Y bajo este aspecto, es preciso hacer justicia a los teólogos que, mucho más consecuentes, más lógicos que los metafísicos, niegan atrevidamente lo que se ha convenido en llamar hoy la moral independiente; declarando con mucha razón, desde el momento que se admite la inmortalidad del alma y la existencia de Dios, que es preciso reconocer también que no puede haber más que una sola moral, la ley divina, revelada, la moral religiosa, es decir, la relación del alma inmortal con Dios por la gracia de Dios. Fuera de esa relación irracional, milagrosa y mística, la única santa y la única salvadora, y fuera de las consecuencias que se derivan de ella para el hombre, todas las otras relaciones son malas. La moral divina es la negación absoluta de la moral humana.

La moral divina ha encontrado su perfecta expresión en esta máxima cristiana: "Amarás a Dios más que a ti mismo y amarás al prójimo tanto como a ti mismo",lo que implica el sacrificio de sí mismo y del prójimo a Dios. Pasar por el sacrificio de sí mismo, puede ser calificado de locura; pero el sacrificio del prójimo es, desde el punto de vista humano, absolutamente inmoral. ¿Y por qué estoy forzado a un sacrificio inhumano? Por la salvación de mi alma.Esa es la última palabra del cristianismo. Por consiguiente, para complacer a Dios y para salvar mi alma, debo sacrificar mi prójimo. Este es el egoísmo absoluto. Este egoísmo no disminuído, ni destruído, sino sólo enmasacrado en el catolicismo, por la colectividad forzada y por la unidad autoritaria, jerárquica y despótica de la Iglesia, aparece en toda su franqueza cínica en el protestantismo, que es una especie de ¡sálvese quien pueda! religioso.

El problema moral

Luego se llega a cuestiones morales. A mi juicio, hay un grave defecto en el carácter moral de Cristo, y es que creía en el infierno. No opino que nadie que sea en realidad profundamente humano pueda creer en un castigo eterno. Pero Cristo, tal y como se le pinta en los Evangelios. Creía en ese castigo, y hallamos repetidamente una furia vindicativa contra la gente que no prestaba oído a sus predicaciones, actitud nada infrecuente en los predicadores, pero que aminora un tanto la excelencia superlativa. Esa actitud no se encuentra, por ejemplo, en Sócrates. Le vemos amable y cortés con quienes no le escuchan; y, a mi modo de ver, es más meritorio para un sabio adoptar esa actitud que la actitud de la indignación. Probablemente todos ustedes recordarán las cosas que Sócrates dijo al ir a morir, y las que generalmente decía a la gente que no estaba de acuerdo con él.

Nos encontramos con que Cristo dice en los Evangelios: «¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo evitaréis la condenación del infierno?» Esto se lo dijo a gentes a quienes no agradaban sus predicaciones. A mi juicio, no es el tono más apropiado, y hay otras muchas cosas de éstas acerca del infierno. Por supuesto, tenemos el conocido texto acerca del pecado contra el Espíritu Santo: «Quienquiera que hablare en contra del Espíritu Santo, no será perdonado ni en este mundo ni en el venidero.» Semejante texto ha producido una indescriptible cantidad de desgracias en el mundo, porque toda clase de gentes imaginaron haber pecado con el Espíritu Santo y pensaban que no serían perdonadas ni en este mundo ni en le venidero. La verdad, no creo que alguien que poseyera una proporción adecuada de bondad en su naturaleza hubiera puesto tales temores y terrores en el mundo.

También dijo: «Enviará el Hijo del Hombre sus ángeles y tomarán de su reino todo cuanto ofende y aquellos que hacen iniquidad para echarlos en el horno de fuego y allí será el llorar y el rechinar de dientes», y continúa hablando de alaridos y rechinar de dientes en un versículo y en otro, resultando evidente para el lector que hay cierto placer en contemplar esos alaridos y rechinamientos de dientes, pues, de no ser así, no lo repetiría tantas veces. También recordarán todos ustedes lo referente a las ovejas y las cabras; cómo en la segunda venida, para separar las ovejas de las cabras, Él dirá a las cabras: «Apartaos de mí, malditas, e id al fuego eterno.» Y continúa: «e irán al fuego eterno». Luego vuelve a decir: «Si tu mano derecha te fuere ocasión de pecar, córtatela y deséchala de ti: pues mejor es que entres en la horda eterna manco que seas echado al infierno con todo tu cuerpo.» Eso también lo repite una y otra vez. Debo decir que considero toda esa doctrina del fuego del infierno como castigo del pecado, una doctrina cruel. Una doctrina que impone la crueldad en el mundo y que trae al mundo generaciones de cruel tortura; y al Cristo de los Evangelios, si se le acepta tal como lo presentan sus cronistas, hay que considerarlo, en parte, responsable de eso.

Hay otras cosas de menor importancia. Está el ejemplo de los cerdos de los gergesenos donde no resultaba muy agradable para los cerdos que se introdujera en ellos a los demonios y se les precipitara desde el monte al mar. Recordarán ustedes que Él era omnipotente y podía haber hecho, simplemente, que los demonios se marcharan; pero prefirió enviarlos dentro de los cerdos. Después está la curiosa historia de la higuera, que siempre me ha dejado un tanto confuso: «Tuvo hambre y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella y no halló nada sino hojas, pues no era tiempos de higos. Y Jesús le dijo: "Que nadie coma frutos de ti ahora en adelante"…, y Pedro le dijo: "Maestro, ¡mirad!, la higuera que maldeciste se ha secado".» Ésta es una historia muy curiosa, pues no siendo tiempo de higos, no se podía, en realidad, culpar al árbol. Tampoco considero que ni respecto a la sabiduría ni respecto a la virtud esté Cristo a la altura de algunas otras personas conocidas por la historia. Creo que habría que poner a Buda y a Sócrates por encima de Él en esas cuestiones.

BERTRAND RUSSELL,
Por qué no soy cristiano, 1927.

Solidaridad, Autogestión, Internacionalismo y... Conferencia Episcopal.

Era un día de 1998. Por aquel entonces estaba yo en la facultad, durante uno de los mejores momentos de la jornada: los cambios de clase. De frente a mí, un cartel. La palabra “AUTOGESTIÓN” encabezaba el mismo, se trataba de la convocatoria de una charla o conferencia. “¡Cóño! ¿y ésto?” pensé yo, reconozco que un poco primariamente. Leí el texto, y al final del DIN A4 (¿o era un A3?, no sé, han pasado muchos años) venía una firma... “Movimiento Cultural Cristiano”. Vaya, mi interés por el tema desapareció en décimas de segundo, así que volví a apoyarme en la pared con la intención de volver a la conversación que mantenían mis amigos.


No pudo ser. Nunca llegué a recorrer el metro y medio que me separaba de ellos. Fui abordado por el camino por un joven que llevaba un fajo de revistas. Yo no sé por qué me pasan estas cosas, pero el chaval había venido directo hacia mí. Me acerca la revista y me pregunta “¿conoces la revista Autogestión?”. “Pues no la conocía hasta hace un momento, que he visto el cartel de la conferencia” respondí “y la verdad es que no me interesa”. “Pero hombre, ¿cómo no te va a interesar si lo llevas escrito en el pecho?” me dijo el vendedor. Yo me quedé alucinando, ¿qué me estaba diciendo ese hombre? Caí en la cuenta de que se refería a la camiseta de la A en el circulito que yo llevaba puesta... vaya, que observador. “Ah, lo del símbolo anarquista... no, si sí me ha llamado la atención lo del logotipo Autogestión, pero en cuanto he visto abajo lo de Movimiento Cultural Cristiano me ha dejado de interesar”.



La verdad es que el pobre hombre no se esperó esa respuesta y creo que tampoco era tan difícil de prever... empezó entonces un diálogo de besugos con el chaval intentando venderme la revista y yo diciéndome que no se la compraba y que si quería que la leyese pues podía regalármela. Realmente no tenía mucha intención de leerla, pero él aún tenía menos interés en difundir el mensaje sin pasar por caja. En este aspecto me recuerdan mucho a los de la UCE y su periódico “De verdad”. Y mientras, el profesor seguía sin aparecer, aunque no me extrañaría que estuviese justo a la vuelta escuchando la discusión y partiéndose de risa, no era para menos.


Pero, ¿si no la conoces por qué la desprecias?”... “pero si yo no desprecio nada, simplemente elijo a quien le doy mi dinero y a quien no... y no os voy a dar ni un duro, así que si quieres me la regalas”... nada, no hubo manera... el pobrecillo me ofreció prestármela para fotocopiarla “pero ojo, te va a salir mucho más cara”. Le volví a dejar claro que no pensaba gastarme ni una sola peseta en algo que no me interesaba. Al final vio que no había manera y se fue bastante cabreado, yo tampoco estaba para demasiadas alegrías. Algo así como cinco segundos más tarde apareció el profesor.


Bueno, ahí acabó el tema... o no. Periódicamente ponían un puesto para vender su revista fácilmente reconocible por la portada en papel elefante e impresión a dos colores, rojo y negro. Bueno, había dejado huella en ellos: ahora, cada vez que pasaba por delante de ellos oía “shhhhh, nazi nazi”.



Por aquella misma época empecé a ver pintadas suyas en las que pedían el voto en blanco, se ve que la abstención era demasiado para ellos... no hay que romper la baraja. También recuerdo unos murales en los que se hablaba del hambre, de la corrupción y se hablaba de las muertes producidas por las guerras, las ejecuciones y los abortos. Y aquí tenemos las tres líneas del discurso de este movimiento: hambre, corrupción y aborto. Resumiendo, la doctrina social de la Iglesia de toda la vida a la que se había añadido el componente de la corrupción política. De la eclesiástica nunca les he oído decir nada.


Pasaron los años, acabé la carrera y no volví a saber nada de ellos hasta hace poco tiempo. Vaya, la revista Autogestión seguía existiendo... el centro del discurso era el mismo, pero ahora habían añadido el “ZP dimisión”, renovarse o morir que se dice. En una portada se hablaba de los liberados de UGT, CCOO y ... ¡CNT!; Puedo asegurar que, como se dice en este enlace cuya lectura recomiendo, esa portada es real, así como la que decía “No matarás. Dios”, o el “Adiós amigo” dedicado a Karol Wojtyła tras su muerte.


Algo han progresado. Ya no es solamente una revista o una página web... los que pedían el voto en blanco como lucha contra la corrupción han formado su propio partido, Solidaridad y Autogestión Internacionalista. ¿Autogestión vaticana? Su concepto de autogestión, definido por ellos mismos es “Autogestión: protagonismo de la vida personal y colectiva = democracia”. Vaya, yo me quedo más con el de la Real Academia (institución a la que no concedo la más mínima autoridad, pero en este caso considero que están bastante más acertados):

autogestión.
f. Econ. Sistema de organización de una empresa según el cual los trabajadores participan en todas las decisiones.
Yo extendería el concepto a toda la sociedad, no solamente a las empresas. Más que nada porque nos encontramos ante un término de origen anarquista. Bien, tenemos a unos “autogestionarios” que siguen fielmente las líneas marcadas por el jefe de un Estado teocrático llamado Vaticano.

Según ellos, internacionalismo significa “ni fronteras ni banderas (vaya, en eso estoy de acuerdo), pero al mismo tiempo defienden la unidad de España. ¿Estamos hablando de “internacionalismo patriótico” o de “internacionalismo nacionalista”?. No sé, no sé... personalmente, no siento ningún aprecio por los nacionalismos, y el nacionalismo español no es diferente al resto.



Respecto al término "solidaridad" (según su definición, compartir lo necesario hasta para vivir), ahí no digo nada pues desconozco si estas organizaciones realizan alguna actividad de este tipo o no.

Lo más curioso es que buscando en su web puedes encontrar textos y referencias a Salvador Seguí, Melchor Rodríguez, etc. El discurso de la Conferencia Episcopal camuflado bajo formas libertarias e izquierdistas... tiene coña la cosa.



La Iglesia Católica siempre ha hecho el doble juego de estar junto al poder y al mismo tiempo tener a sus bases en contra. Ésto no es más que una nueva muestra de ello. Nada nuevo bajo el Sol.

Supremacismo árabe en el Islam

Ya que estamos en esta Semana crítica de toda religión, comentaré algo sobre el Islam:

Entre las primeras décadas del siglo VII de la Era Vulgar, en el occidente de la Península Arábiga surgió un personaje que predicaba entre los de su tribu una versión herética del monoteísmo, como consecuencia de los contactos caravaneros que tuvo con los cristianos y judíos, y tal vez con el mazdeísmo persa, del Oriente Próximo (en aquellos tiempos los imperios más poderosos de la zona eran el bizantino y el persa sasánida). Este hombre era Mahoma (tercer marido, y el más joven, de Jadiya, una rica mercader de La Meca), que tras unas supuestas revelaciones predicó unas creencias, recogidas más tarde por escrito en el Corán. Ganó adeptos entre sus más allegados y los humildes, pero al enfrentarse con la élite dirigente mecana tuvo que huir a Yatrib (Medina). Allí constituyó su primera comunidad de creyentes, desde la cual por la fuerza de las armas conquistó La Meca y el resto de Arabia, imponiendo la nueva fe.

Como dice Tariq Alí en su libro El choque de los fundamentalismos:

El impulso espiritual de Mahoma fue alimentado en alguna medida por las pasiones socioeconómicas, por el deseo de reforzar la posición comercial de los árabes y la necesidad de imponer un conjunto de normas comunes. Su visión consistía en una confederación de tribus unidas por unos objetivos compartidos y por la lealtad a una sola fe, la cual debía ser necesariamente nueva y universal. El Islam fue el cemento empleado por Mahoma para unir las tribus árabes y, desde el principio, consideró el comercio como la única ocupación noble.

La nueva religión se caracterizaba por una mentalidad nómada y a la vez urbana. A los aldeanos que trabajaban la tierra se les veía como seres inferiores y serviles. Un revelador hadiz cita las palabras pronunciadas por el Profeta a la vista de una reja de arado: «Ese objeto nunca entrara en la casa del creyente sin que con él entre también la degradación». Aun cuando esta tradición fuera inventada, no deja de reflejar la realidad de la época.

Los nuevos preceptos eran prácticamente imposibles de observar en el medio rural. Así, por ejemplo, la recitación de plegarias cinco veces al día, que desempeñaba una función importante a la hora de inculcar la disciplina militar y de refrenar los instintos anarconómadas de los nuevos adeptos. Se concibió asimismo con el objetivo de crear en las poblaciones una comunidad de creyentes que se reunieran después de las oraciones e intercambiasen información de la que todos pudieran beneficiarse. Ningún movimiento político moderno, ni siquiera los jacobinos o los bolcheviques, habría logrado imponer cinco reuniones diarias en el club o en la célula.

No es de sorprender que a los aldeanos les resultase imposible combinar sus condiciones laborales con las estrictas exigencias de la nueva fe. Fueron el estrato social que más tardó en aceptar el Islam, y algunas de las primeras desviaciones de la ortodoxia se fraguaron en las áreas rurales musulmanas.

Mahoma y sus seguidores consiguieron unificar las tribus árabes del desierto, y desde allí expandir sus dominios a otros países. Además de éxitos militares, incidieron las simpatías que obtenían entre los pueblos conquistados:

Los triunfos logrados por los árabes contra la muy desarrollada y experimentada maquinaria de guerra de dos imperios no son atribuibles a la fuerza numérica ni a la sofisticada estrategia militar. (…) El factor decisivo fue la activa simpatía demostrada a los nuevos invasores por una proporción considerable de la población local. La mayoría de los invadidos permanecían pasivos, en espera de ver qué bando se alzaba con la victoria, sin ganas de combatir por los viejos imperios ni de prestarles su ayuda.

(…) Fue el bienestar mundano el que movilizó a las decenas de millares de hombres que acudieron a combatir bajo el mando de Jalid ibn al-Walid y participaron en la conquista de Damasco. (…)

(…)

La visión de Mahoma de una religión universal que fuera la precursora de un Estado universal había cautivado la imaginación y promovido los intereses materiales de las tribus. No podía tentarles la idea de convertirse en élite gobernante de un imperio cristiano o persa, ni la de renunciar al árabe a favor del griego o del persa.

Sus sucesores (califas) fueron árabes de la misma tribu del Profeta, y también las dos siguientes dinastías reinantes: Omeyas y Abásidas. El Corán está escrito en árabe, se recita en árabe, y todo musulmán del mundo debe saberlo. Sus lugares más sagrados están en Arabia. Esto supuso otra forma de imperialismo, el árabe, como bien defiende el renegado pakistaní M. Anwar Shaikh en sus libros.

Sin querer extenderme; la catadura moral del Profeta dejaba poco de desear, tras la muerte de su primera mujer (y ya como gran jefe de los árabes) Mahoma tuvo varias esposas, entre ellas niñas, lo que se le puede considerar como pederasta. Con esta religión el papel de la mujer quedó subordinado a la figura masculina, como bien denuncia la disidente somalí Hirsi Alí, y casi todo el mundo reconoce.